Poesía: Sal de Las Marianas

Título: Sal de Las Marianas
Autora: Helen Martinez

Hay mujeres que en un grito
renacen la vida
mujeres que amanecen
con el machete en la mano
mujeres blancas, mujeres negras
mujeres con barbas, mujeres de piedra.

Hay mujeres que desarman
el dia con una sonrisa
mujeres de honor, mujeres de sal
mujeres de azúcar, mujeres contra la pared.
Hay mujeres
que arrastran lágrimas en soledad.

La mañana apenas grita
la tempestad acaricia mi piel.
Dónde están la ternura?
Dónde están las emociones?
Te cuelga el orgullo
desesperado por crecer en mis manos
frialdad entre las sombras
camino perdido
la noche no descansa.

Hay mujeres
que si no corren, vuelan.
Estrellas poetas,
perdidas en la noche
estrellas sin luces
abandonadas en los sueños.
Hay mujeres que aman
en la oscuridad
mujeres recordadas en páginas
mujeres que danzan sobre mentiras
mujeres que cabalgan sin llorar.

Hay mujeres que no conozco
pero confío en sus sentidos
mujeres que no preguntan,
que no responden, pero amo igual.
Mujeres que me parten el alma
mujeres que chupan mi dolor.
Hay mujeres que se alimentan
de una semilla
verdes, azules, el mar, la noche, la lluvia.

Hay mujeres que nunca
alcanzan la victoria
pero tampoco abandonan la causa
mujeres que viven en la luna
mujeres que se aman en sus manos
mujeres que tiemblan
sus cuerpos
sobre el mismo orgasmo.

Hay mujeres como Mariana
hay mujeres como Tú
hay mujeres bien pagadas
mujeres levitando en sus venas
mujeres sin sueldos
mujeres obligadas.
Mujeres como mis madres
mujeres adoptadas.
Hay mujeres como Yo
nacidas en un zurrón.

Jardines que no esperan flores
ni canción
pétalos que caminan sobre la tierra
sin conocer el árbol.
Mujeres de leña
sembradas en el bosque
mujeres del río
ahogadas en el mar
mujeres del malecón, sin horizonte
mujeres que transitan
en el olvido de mi Habana
mujeres en la distancia, para nada.
Hay mujeres, muchas mujeres
tantas mujeres
perdidas en la ciudad.
Y ustedes,dónde están?

Foto de portada: Helen Martinez

Manifiesto para niñas

Foto Taylor Torres

Foto Taylor Torres

Breve listado abierto de consejos para todas las nenas de más de cinco años de edad
1. No sos una princesa y no lo serás nunca, salvo que tu mamá o tu papá sean reyes o conozcas un principe y te cases con él. Sos una nena común y corriente. Si vas a identificarte con algo, tanto da que sea con princesas como con amazonas, guerreras, artistas o jugadoras de fútbol.
2. Los príncipes azules no existen. Pertenecen a los cuentos de hadas que te cuentan para que asumas que tu rol en el mundo es el de aguardar al hombre ideal que te alivie de las cargas de ser una mujer responsable y autónoma, que te salve de las fátigas de la sociedad y te convierta en madre de niños que deberían completarte como ser humano.
3. Todos los juguetes del mundo son para vos. No es verdad que haya cosas de varones y cosas de nenas. Te van a regalar cocinitas, bebés de juguete y sets de belleza para que te habitúes a esas actividades cuando crezcas, incluso si estudiás una carrera y te apasionás por una profesión. Si querés tener más autitos que muñecas está todo bien. No dejes que nadie te diga lo contrario.
4. No hay límites para tus ganas de ser libre. Lo mejor que te puede pasar en la vida es elegir más allá de tu género, sin condiciones, y que tus elecciones varíen tanto como vos lo desees.
5. No aceptes que te digan “una nena no hace eso”. Los que te hablen así (incluso si son tus padres), quieren cortarte las alas y marcarte un camino que creen que deberías seguir. Defendé tus decisiones, crecé sabiendo que los que sostienen divisiones según el sexo tienen cerebros chiquitos y mentes de villanos.
6. Trepate a todos los árboles que puedas. Eso no es ser varonera, es estar viva y saber jugar. Recordá que para eso vas a necesitar ropa cómoda.
7. Incluso ahora, cuando la mujer recorrió gran parte de su largo camino hacia la liberación, vas a encontrar discriminación en los que te rodean. Recordá que lo hacen porque tienen miedo y son ignorantes. Si podés, explicales que están equivocados. Si no, seguí en la tuya: que tu vida sea la mejor prueba de que no saben lo que dicen porque no lo han pensado bien.
8. El mundo está lleno de colores bellísimos, el rosa es uno más. Que tu existencia sea un arcoiris, no un merengue o una novela de la tarde.
9. Buscate juegos que vayan más allá de cambiar pañales, dar mamaderas de mentira y usar ollas de plástico.
10. Los chicos tienen pito y vos vagina. No te falta nada, lo de la envidia del pene es un invento para que pienses que ellos son mejores.
11. Evitá las publicidades. Evitá las modas. Evitá todo lo que te quieran imponer desde la televisión, hasta que puedas discernir qué te sirve de todo eso.
12. Tu amiguita que tiene más muñecas que vos no es más feliz.
13. Nunca jamás dejes de preguntar por qué las cosas son como son. Nunca te conformes con la primera respuesta. Nunca te quedes con dudas si podés sacártelas. El conocimiento es luminoso y te abre puertas.
14. Huí de la violencia. No porque sea patrimonio de los hombres, sino porque es la herramienta de los imbéciles.
15. Nadie va a quererte más porque seas muy flaca ni porque tengas tetas grandes. Al menos nadie que valga la pena conocer.
16. Mirar dibujitos está bien, pero también leé. Leé mucho. Leé hasta que te duelan los ojos. Leé cuentos, novelas, historias de piratas, extraterrestres y ballenas blancas. Incluso si al principio no entendés lo que estás leyendo porque sos chiquita, algo de eso queda en tu cabeza y la abre.
17. No descartes leer Cenicienta, pero acordate que ella y todas las demás se cansaron de comer perdices, en la parte que viene después del “y vivieron felices para siempre”.
18. Lo mismo vale para la música, el mundo no se termina en Shakira y Selena Gómez. Si podés, aprendé a tocar algún instrumento, el que sea.
19. Casarte y ser mamá es uno de tus destinos posibles, no es obligatorio. Tu futuro no está escrito en piedra, es como la arcilla y vos podés moldearlo.
20. Nunca sos muy chiquita para entender, lo que pasa es que a veces los grandes no sabemos cómo explicarte.
21. No siempre hubo mujeres presidentas. Son el producto de siglos de lucha y esfuerzo. No olvides a las que te precedieron, les debés mucho de tu libertad.
22. Las chicas que aparecen desnudas en las tapas de las revistas y en la tele lo hacen porque creen que no tienen otra cosa que mostrar. Vos mostrá tu cerebro, que al contrario que el culo, se te va a poner más firme con los años.
Tomado de No entiendo nada

Hartas del acoso sexual

SOLO QUIERE CAMINAR EN  PAZ
Recientemente la reconocida periodista y feminista cubana Marta María Ramírez relataba en su muro de Facebook su última experiencia con el acoso en las calles de La Habana:

“‘No te hagas la seria, que eres tremenda puta’, me lanzó hoy en medio de La Habana y en tono violento un desconocido. Solo atiné a mostrarle dónde lleva La Caperucita la cesta para su abuela y seguí mi camino. Soy una puta seria o una seria puta, seré lo que sea, pero no permito que me lo digan en la calle personas que desconozco, y menos hombres. Me pregunto, ¿qué haremos con el acoso callejero contra las mujeres? ¡¡¡Estoy harta!!!”

La pregunta que se hace Ramírez nos abre las puertas para profundizar sobre el acoso callejero en Cuba, algo sin duda de difícil abordaje en un país donde la violencia psicológica y simbólica hacia las mujeres es frecuentemente justificada y, por tanto, naturalizada a partir de supuestas tradiciones culturales. En este sentido, la población cubana no identifica determinadas conductas como acoso. Tal es el caso del piropo. Solo si éste tiene un contenido despectivo, como en el ejemplo que nos ocupa, es que las personas reaccionan al mismo. Sin embargo, cuando éste es una celebración de belleza de la mujer es ampliamente aceptado por los dos géneros.

Por lo general para justificar el acoso callejero a las mujeres en Cuba se esgrimen dos tipos de argumentos: uno más orientado a la naturalización de la conducta acosadora de los hombres a partir del uso de términos como “lo innato”, “los hombres cubanos son más fogosos” o “que nace con el hombre”; y del otro lado estarían supuestas tradiciones culturales que lo sustentan, como escuché hace poco: “el piropo es parte de la cubanía”. En este segundo caso, Ramírez nos explica:

“Nunca entendí qué es la cubanía ni he pretendido a hablar en nombre de Cuba, pese a haber vivido aquí gran parte de mi vida. Pero me queda claro que no es un fenómeno cubano. Lo he vivido en otros contextos, incluso donde está penalizado el acoso en la calle. Aupados por el nacionalismo, muchos cubanos entienden que hasta el acoso callejero nos pertenece y se vanaglorian de eso. Lo que sucede aquí es que no han querido debatirlo o han querido naturalizarlo como parte de una cultura, por demás bien machista, bien patriarcal. Hay que nombrar las cosas, dicen las feministas de las que bebí”.

Podrían ser múltiples las vivencias que una situación de acoso produce en las mujeres, desde sentimientos de impotencia hasta de culpabilidad, pero en todos los casos pasa por el posicionamiento que se tenga ante este asunto.

“Rabia. La siento desde la panza y sale en palabras o en gestos cuando me enfrento a estas situaciones en la calle, que son bastante frecuentes. Me jode el derecho supuestamente incuestionable de los hombres de acosar a mujeres por su género o a personas LGBTI por su orientación sexual o identidad de género, que siempre va equiparado con el femenino que alude a que si no son ‘hombres hegemónicos’ son ‘mujer’, en singular, o mujercitas, en diminutivo y plural. Todo es despectivo. Después viene una sensación de indefensión, de desamparo legal, de falta de solidaridad o sororidad (solidaridad entre las mujeres)”.

Por último ante la pregunta de posibles recomendaciones para las cubanas con la finalidad de salir lo más ilesas posibles de una situación de acoso callejero, la también bloguera nos expone:

“Primero, entender que es acoso basado en una cuestionable posición de poder, aun cuando no parezca ser grosero o violento, y que la calle es nuestra, es de todos y no tenemos que pedir permiso. Entender que estar borracho no es un atenuante, justificación, para acosarnos en la calle. También que los acosadores no se distinguen por el color de la piel, procedencia o nivel socioeconómico, solo son hombres hegemónicos y violentos”.

“Exigir legislaciones, campañas mediáticas, luchar cada día, pedir a nuestros decisores políticos que iluminen la ciudad, que la hagan segura para las mujeres. Educar a sus hijos, sobrinos, nietos en una cultura de respeto, equidad que no reproduzca el patriarcado y su injusticia. No ceder la calle a los hombres en ningún horario”.

“Denunciar con los recursos que se tenga, aun cuando no sean legales. No tener miedo. Responder si tienes ganas, se quedan paralizados la mayor parte de las veces. Gritar ‘¡¡¡Abajo Fidel!!’ cuando sientas que el peligro físico es inminente. No lo he usado aún, pero lo llevo siempre en la garganta cuando ando de madrugada sola en la ciudad. Tomar clases de algún tipo de defensa personal no está mal. Yo me lo estoy pensando, aun cuando pienso más como Gandhi”.

Publicado en El Toque

Convocatoria: “Mujeres afrodescendiente en las Américas y el Caribe”

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El próximo 21 de Marzo se conmemora el Día Internacional contra la Discriminación Racial, precisamente en los inicios del Decenio Afrodescendiente. Por tal motivo ARAAC-Cuba, junto a la Red Aprendiendo a Querernos,  invita a un conversatorio en la Casa del Alba Cultural.

El encuentro tiene como propósito recordar el Bicentenario del nacimiento  de la madre de la Patria, Mariana Grajales  y de este modo reivindicar también el papel de las mujeres mambisas en las luchas por la independencia.  También saludaremos la PRIMERA CUMBRE INTERNACIONAL DE MUJERES AFRODESCENDIENTE, que tendrá lugar en Nicaragua, en el mes de junio.

Para conversar sobre el protagonismo de las mujeres afrodescendiente en la región tendremos la oportunidad de escuchar a la profesora Dra. Dawn Duke de la Universidad de Tennessee, Estados Unidos, quien visita nuestro país. Acompañaran a nuestra invitada la Dra. Mayra Espina y la Msc. Oilda Hevia Lanier

Concluirá el encuentro con la agrupación musical Vocal Bao Bab.

Lugar: Casa del Alba Cultural, Línea esquina a D. Vedado

Día: VIERNES 20 de marzo

Hora: 9.30 .am.

PorSi: El Porno que le hace frente a estereotipos

El Porno, como el producto cultural, no deja de proponer ciertos valores. Y alguien se preguntará: ¿qué valores puede tener tener un producto como el porno?

Parto de que el Porno, legitimado por la industria del entretenimiento, es misógino y sexista y tiene como destino final, solo y exclusivamente, la mirada masculina. Ahí están los valores que él propone: una mujer sumisa, que queda relegada a la satisfacción del hombre y que para colmo está inoportunamente vestida. Es aburrido, ficticio, falso…en mi opinión.

Sin embargo, mucha gente lo consume —hay cientos de estudios que revelan la popularidad de los sitios web pornos—, muy a pesar de que nuestras sociedades están matizadas con valores cristianos, donde porno es por definición condenable. Doble moral, digo.

Pulula entonces esta variante: una película de ficción muy alejada de lo que realmente sucede en un encuentro erótico. Y es de esperar que responda únicamente a las fantasías masculinas.

Por otro lado, en muchas ocasiones todo lo que tenga como calificativo la palabra feminista es entendido como algo soso, sin sustancia y lejos del disfrute. Es por ello que la respuesta a la pregunta que encabeza este texto puede ser contundentemente un NO. En realidad nada más alejado de la verdad. Voy por partes.

No se trata del llamado Porna, que tiene como grupo meta a las mujeres; sino de una otra variante dirigida tanto a los hombres como a las mujeres y donde las relaciones sexuales son muchos más naturales.

Del mismo modo, el carácter de objeto frecuentemente destinado a la mujer es sustituido por un rol bien activo en la búsqueda del placer. De manera similar no hay poses tan incómodas que una se cuestiona la veracidad de lo que se está viendo.

Y ES QUE EL SEXO ES PARA DISFRUTARLO, CREO YO, SIN LA INCOMODIDAD DE UNOS TACONES Y UNOS LIGUEROS.

Lo anterior ha sido el punto de partida para que aparezcan y se consoliden otras variantes del porno, entre ellas el feminista, el que ha sido denominado también PorSi, y su origen se sitúa en los años sesenta. El mismo ha sido concebido por activistas, artistas y creadores feministas hartos de la mirada voyerista masculina, por una parte y, por otra, de los artificios que siempre están presentes en el porno tradicional, y en su lugar han propuesto a las mujeres como protagonistas de sus propios deseos.

Importante saber que Porsi o porno feminista no se concentra, como esperarían algunas personas, solo en las relaciones lésbicas —ese es otros de los prejuicios, considerar que cuando se habla de feminismo se habla necesariamente de lesbianismo—. Las peliculas Porsi incluyen toda la gama posible de erotismo y sexo.

Para culminar, quisiera decir que entre los aportes colaterales del Porsi están la deconstrucción de los cánones de belleza contemporánea, los que legitiman y estimulan prácticas como la depilación del pubis, el autoconocimiento del propio cuerpo de las mujeres, y la desarticulación del lenguaje que las ciencias, y en especial la medicina, han otorgado a los órganos que participan del placer.

Entonces: Es posible hablar de la existencia del Porno feminista, ¡por suerte!

Publicado en Hablemos de sexo y amor.

Foto de portada: Sahily Borrero

Cuando el tema de la violencia de género pasa a formar parte de la moda

A mi no me crean, pero siento en ocasiones cierto tufillo a oportunismo cuando de ciertos temas se trata, o simplemente es moda y como tal hay que montarse en el carro. Por ejemplo, algunas de las campañas que desarrollan, patrocinan y pagan los organismos internacionales y agencias para el desarrollo sobre la violencia contra las mujeres.

De primera (y pata) noto cierto tratamiento estéril del tema, y eso incluye que artistas que nunca se han preocupado públicamente por la temática de pronto se conviertan en una especie de embajadores, cuando artivistas llevan años poniéndole la piel al asunto. En Cuba se me ocurren al menos dos ejemplos: Supercrónica Obsesión y Krudas Cubensi, ambas agrupaciones con más de 10 años de lucha intensa contra todo tipo de violencia y discriminación y que desarrollan proyectos comunitarios auto-gestionados (o sea con dinerito de sus bolsillos). Pero las agencias parece que no lo saben o nadie se ha ocupado de informales.

También incluye a la gente que pone sus naranjitas el 25 de cada mes en sus perfiles en Facebook, pero en lo cotidiano pasa del tema y siempre le parece que ese un problema del otro. Y otros que hasta llegan a escribir sobre el tema y es donde se equivocan al igualar al victimario con la víctima (de buenas ignorancias están plagados los caminos a la sabiduría).

¿Qué pasaría si el dinero dedicado a las oleadas naranjas, donde a veces me pierdo buscando a las víctimas de la violencia machista, se dedicaran a crear y mantener hogares para las mujeres cubanas golpeadas?

Sobre los carteles y sus consignas, ¿cuándo pasaremos de las serpientes que nos muerden la cola como “el valiente no es violento”?. Como si no supiéramos que esa valentía ha sido también una camisa de fuerza para los propios hombres. Pero ese es sólo un punto. El análisis certero lo hicieron las colegas de Asamblea Feminista cuando analizaron el spot de la Campaña Unete de Naciones Unidas visitando en el marco del pasado Festival de Cine de La Habana.

De manera que, y ahi pido que me crean, las cubanas seguimos siendo violentadas en la prensa, en la publicidad, en las estadísticas (continúo sin saber cuantas cubanas murieron en los últimos 5 años a mano de sus parejas, novios o ex), en nuestras propias vidas…

Hago entonces un llamado para que usemos la plata en las propias cubanas de a pie, en esa que tiene que llevar a su hijo cada día a la escuela, luego de haber pasado una noche con el tipo que, aún siendo su pareja, la viola. Créanle a Yadiana S. Guibert cuando al releer el cuento “Madrugada” de Aida Bahr, muestra audiovisualmente la violencia sexual en el matrimonio.

Yo no quiero criticar el trabajo de alguna persona en particular, bien se que “se hace lo que se puede”, más en Cuba donde no tenemos aún una ley contra la violencia machista. Tampoco quiero decir qué es lo prioritario. Yo seguiré dando Me gusta a los artículos sobre dichas campañas. Sin embargo, tengo una hermana sobreviviente a la cual esos mensajes, talleres y slogan no llegan, como si Lawton estuviera en Madagascar. Lo de ella es la vida dura y cruda de la cotidianidad cubana. Ahí es donde Lucía necesitó sobreponerse para que yo les pueda mencionar hoy su historia.