Una historia de amor y mendicidad en Cuba (+vídeo)

Con alegría noto que el periodista Claudio Pelaéz Sordo se está especializando en tomar ciertas zonas de la sociedad cubana, aquellas que son invisibles para la mayoría de la población y que de alguna manera el discurso oficial niega.

Les comparto la historia de amor Juanita y Alfredo, dos personas negras que viven en la mendicidad en las calles de La Habana, y que el videoperiodista ha publicado en El Toque.

 

Proyecto Afrocubanas, algo más que un libro

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Foto: Kaloian

Por Daisy Rubiera Castillo*

Antes de comenzar mi exposición quiero recordar a dos mujeres cubanas negras afrodescendiente, que dedicaron buena parte de su vida profesional a combatir el racismo y la discriminación racial: Elvira Cervera e Inés Maria Martiatu. Mujeres, que no dejaron caer la bandera de lucha recibida de otras manos, la que a la generación de mi tiempo nos toca entregar a las más jóvenes, para mantener abierta esa brecha, aunque el camino parezca largo y la marcha lenta.

Cuando me invitaron a participar en este panel, me pidieron que hablara sobre el libro Afrocubanas. Para ello, debo hacer un poquito de historia. En los momentos en que nació ese proyecto, porque Afrocubanas no es solamente un libro, es un proyecto que nació en momentos que consideramos que apremiaba una nueva forma de conciencia intelectual que rompiera el silencio que sobre las mujeres negras se había mantenido históricamente en la historiografía cubana. Era importante visualizarlas desde la academia, incorporarlas en los estudios sociales, afortunadamente ya iniciada por algunas escritoras e investigadoras de diferentes disciplinas, aunque no muy promocionadas. Proyecto, que fue pensado para ir reconstruyendo la tradición del pensamiento feminista cubano negro afrodescendiente, recuperar el lugar que ese discurso tiene en la historia de las ideas en nuestro país, del cual fue excluido, propiciar su análisis y estudio, e “intervenir en el campo cultural cubano en la coyuntura compleja de nuestra sociedad, en la que los conflictos raciales han aflorado y acaparado la atención y el debate sobre ellos”1. Proyecto, que por su alcance podía contribuir a la consolidación de nuestra memoria histórica, cuestión fundamental en el resurgimiento del debate contra el racismo y la discriminación racial.

Con esos criterios, decidí hacer un libro. Lalita, como todos llamábamos a Inés María, estuvo de acuerdo. De inmediato comenzamos a realizar la recopilación de trabajos, algunos ya publicados, otros inéditos. Seleccionamos los que consideramos más significativos sobre todo en áreas poco conocidas. Cuando no encontrábamos los adecuados para diferentes asuntos y personalidades que deseamos incluir, les pedimos a algunas amigas escribieran sobre esos temas.

El libro debía estar integrado por trabajos que enunciaran un contradiscurso que se opusiera al que venía circulando históricamente de y sobre la mujer negra y mestiza, y que estuviera inscrito en nuestros propios referentes, en nuestra historia de lucha, marcada por los entrecruzamientos de la raza, la clase, el género y la batalla, histórica también, contra los estereotipos racistas, sexistas y negativos sobre nuestra imagen. Debía erigirse entonces en reconocimiento a las mujeres negras y mestizas desconocidas por la población cubana, que con un pensamiento e ideas adelantadas para su época, articularon un discurso diferente al que se divulgaba a través de la prensa periódica de mediados y finales del siglo XIX. Mujeres que no fueron simplemente victimas de su condición, sino agentes activas en un empeño por abrir los caminos por los cuales transitaría más tarde su descendencia. Féminas transgresoras, que alzaron sus voces en un intento de transformar una realidad que les fue impuesta; que abordaron en sus textos de manera prioritaria, la reivindicación de su identidad, definieron actitudes y fijaron puntos de vistas, para reclamar su espacio en la sociedad que les tocó vivir, poniendo siempre en ello su orgullo racial.

El título, también tiene su historia. Fue muy pensado y debatido entre las dos. Decidimos que fuera Afrocubanas, término que tiene mucho que ver con la identidad racial, con la diversidad, con el sentido de pertenencia al legado heredado de nuestros ancestros africanos y africanas. Porque resalta la diversidad y diferencia en torno a la unidad como centro de la cultura cubana. Por esas razones marcamos con el subtitulo: Historia, pensamiento y prácticas culturales, los aspectos que queríamos resaltar.

El libro hizo visible el grupo donde se generó, porque es un resultado de la unión de mujeres que desde su quehacer creativo, con un posicionamiento multidisciplinario, multigeneracional y de género, declaramos nuestras pretensiones de visualizar la participación y aporte de las mujeres negras y mestizas en la historia, la política, economía, sociedad y cultura cubanas. Quebrar silencios, deconstruir viejos cánones racistas, sacar historias de los sótanos de la memoria, contribuir a la necesaria construcción de una nueva memoria histórica, reivindicar tanto a mujeres negras de siglos anteriores como del actual que se hayan destacado por su pensamiento y su accionar.

El proyecto Afrocubanas continúa dando cumplimiento a sus objetivos. “Restituir a la mujer negra a la historia”, es el nuevo libro, que Oilda Hevia y yo hemos compilado, en un afinado concierto de ensayos, que aportan un nuevo caudal de conocimientos sobre los diferentes matices a que hacen referencia los once ensayos que lo integran, para, además de dar un paso más hacia la reconstrucción de la memoria histórica de las cubanas afrodescendientes, contribuir al enriquecimiento de la historiografía cubana sobre la temática racial, con novedosas y solidas investigaciones que pongan al descubierto distintos aspectos, desconocido entre algunos historiadores y público en general.

Este proyecto, constituido hoy, como una Red continúa hurgando en el pensamiento feminista negro afrodescendiente. Se articula con otras redes e instituciones como La Red Barrial Afrodescendiente, con la que hemos trabajado durante dos años; la Cátedra de la Mujer, con la hemos concertado un espacio permanente en su evento internacional Mujeres al siglo XXI; la Red de Mujeres Cristiana Débora, que apoya nuestra Tertulia “Reyita” y la Cátedra de Sociología de la Universidad de La Habana, en la que muchas de las profesionales del grupo ofrece conferencias en el curso optativo sobre género y raza que se imparte a los alumnos de quinto año de esa carrera .

Antes de terminar mi exposición, quiero pedir permiso a la poeta Georgina Herrara, aquí presente, para dar lectura al poema titulado “La lucha es diferente y es la misma” que ella escribió para esta ocasión, que tiene como exergo “No, nos entendemos” Antonio Maceo.

Lo que sucede, es la misma guerra,
y por lo mismo, a ella.
El hijo de Mariana nos convoca.
El tiempo
del siglo alzado, defendiendo
como un relámpago, queda
en Fermina y las demás,
esas que fueron
abuelas de las madres nuestras.
Ahora, a sonreír, hablando
con persistencia; cada
minuto del pasado en la memoria
amándonos, hurgando
en las hendijas de este tiempo extraño
hasta aprenderles los sórdidos rincones,
y seguir, interminables,
queriéndonos, hablando, recordando,
hacer de lo pasado y el presente
una bandera limpia, cada vez
más limpia y más bandera, hasta que llegue
desde las nuestras, a las manos de las hijas de las nietas nuestras.

Muchas gracias.

*Texto leido durante el panel “Movimientos afrodescendientes en América Latina y Caribe en el siglo XXI”, de la Jornada cubana contra la discriminación racial.

“Quisiera pensar que el activismo jugará definitivamente un papel importante en Cuba en la consecución de la igualdad racial”

El Nuevo Herald de hoy publica un reportaje sobre la situación actual de la discriminación racial en Cuba. Signado por la periodista Nora Gámez Torres, el texto me parece justo y balanceado y quizás suponga un impulso en el tratamiento del tema.

He decidido publicar íntegramente las respuestas que a ella le he ofrecido, alguna de las cuales aparecen el articulo publicado hoy,  teniendo en cuenta que hace un tiempo que escribo sobre este asunto en esta bitácora.

Nora Gámez (NG): Desde el llamado Período Especial se ha ido creando un consenso acerca de las principales manifestaciones de desigualdad racial y sus causas en Cuba (sobre todo causas estructurales como la relación directa con la pobreza, el desigual acceso a remesas, empleos en el turismo y ahora cuentapropismo). ¿Por qué crees que el estado no ha tratado directamente de buscar soluciones a estos problemas?

Me consta que el estado cubano ha intentado aproximarse al tema de las desigualdades raciales tomando en consideración fundamentalmente la obra acumulada por mas de 20 años, diría yo, de intelectuales cubanos (como pueden ser Tato Quiñones y Mayra Espina) y experiencias de activismo, proyectos, etc. Sin embargo aun es insuficiente y la mejor evidencia es que la discriminación racial se reproduce a todo nivel, donde incluyo la institucional, y sigue considerándose el “eso siempre ha sido así”.

Por otra parte, queda mucho por trabajar con la población en general y se ha pedido reiteradamente que se convoque a un debate nacional sobre el asunto, de manera que se propicie la sensibilización de todas las personas, pues el enfrentamiento a la discriminación y la desigualdad racial es tarea de la sociedad en su conjunto, entiéndase las personas, la sociedad civil, las instituciones sociales, las gubernamentales, etc.

Del mismo modo, proyectos como La Cofradía de la Negritud, El rincón de los milagros, Afrocubanas, e iniciativas como ARAAC, etc., necesitan del apoyo y más que eso que no se levanten obstáculos en sus labores. Necesitamos que todo sea mas fluido, que la ignorancia y el miedo no nos desgasten dando explicaciones que ya han sido ofrecidas en las últimas dos décadas.

NG: Recientemente Zurbano hizo un balance del trabajo de la ARAAC y señaló los resultados limitados que han tenido. ¿Cómo ves el futuro de este tipo de organización de activismo ciudadano?

Quisiera pensar que el activismo jugará definitivamente un papel importante en Cuba en la consecución de la igualdad racial y la eliminación de la discriminación racial. No queda otra. Activistas, intelectuales, investigadores e investigadoras han realizado un trabajo, a veces en conjunto, otras distanciados y también con fricciones, que apuntan a un levantamiento del tema, a un acercamiento desde varias perspectivas a la discriminación racial y en los mejores casos se han plateando estrategias, se han fundado proyectos, desarrollado iniciativas con ese fin. En mi opinión, necesariamente tendremos que caminar hacia una sociedad que condene  el racismo sin embargo para ello se tendría que otorgar un lugar preponderante a la educación y a la posibilidad de constar con una norma jurídica especifica que sancione la discriminación racial y que proteja entonces a los grupos de personas que frecuentemente son discriminados.

NG: ¿Cómo podría el activismo ciudadano de organizaciones como ARAAC o el Comité Ciudadanos por la Integración Racial superar sus limitaciones actuales?

Las limitaciones actuales para un activismo efectivo las veo muy vinculadas con el acceso a la información, la educación y la no posibilidad (real, pronta y fácil) de realizar una denuncia ante un hecho de discriminación racial (lo mismo sucede con el sexismo, la misoginia, la homofobia, etc), la participación ciudadana y la posibilidad de asociarse libremente.

Las redes sociales, los blogs, los sitios webs, los foros son herramientas que nos permitirían indudablemnte el debate, pero ya sabemos las limitaciones objetivas que tiene la población cubana para acceder a la Internet.

Por otra parte, creo muy necesario el establecimiento de un “Observatorio contra la discriminación racial” como instrumento que nos permita seguir el asunto en todas sus dimensiones posibles. Uruguay por ejemplo, un país con una población afrodescendiente mucho menor que la cubana, tiene uno y hasta donde se es efectivo.

¿Crees que las políticas afirmativas pudieran funcionar en el caso cubano?

Las vilipendiadas acciones afirmativas han concentrado la atención de muchas personas en el país, en mi opinión, sobre todo a partir el desconocimiento y la ignorancia. Cuba tiene una larga trayectoria en la implementación de medidas específicas que tienen como objetivo propiciar la igualdad. El mejor ejemplo es el “tema mujer”, por llamarle de algún modo.

De manera que el susto por la aplicación de políticas públicas que estimulen la participación, el desarrollo, etc., de las personas históricamente marginalizadas, creo que es infundado y que solo es explicable a partir del mismo racismo y de lo que ha sido nombrado como “miedo al negro”, por una parte; y por otra a la idea recurrente de que si somos beneficiaros de las acciones afirmativas es porque no podemos “competir” en igualdad de condiciones o sea que nos subvaloramos.

Yo podría contar por ejemplo, que la “Universalización de la educación superior” (popularmente llamada municipalización), fue indirectamente, una estrategia muy productiva para que jóvenes que por diversas razones no habían accedido a la educación terciaria pudieran obtener un título universitario y a partir de ahí desarrollar una carrera profesional. Yo soy fundadora de la sede del municipio habanero Diez de Octubre y puedo decir que mis estudiantes eran principalmente hombres y mujeres negras y mestizas muy interesados en graduarse, muy estudiosos pero que con anterioridad no habían podido ingresar o continuar la universidad. Eso es, sin dudas, un resultado a resaltar.

En el ámbito económico, la estimulación del emprendimiento en mujeres negras o en jóvenes negros, por ejemplo, quizás sea una manera loable de insertar a esas personas y así minimizar la posibilidad de que sean marginalizadas y no les quede más remedio, por ejemplo, que vender jabitas en la puerta de las tiendas y mercados.

Recientemente presentamos ante ARAAC, pues lo elegimos como interlocutor en Cuba, un proyecto con ese objetivo pero lamentablemente no recibimos respuesta. Sabemos que es algo novedoso y tal vez en la Isla aun no exista una estructura para que esto sea posible. No obstante, es un proyecto loable.El proyecto es idea original de Alberto N.Jones, un cubano afrodescendiente residente en los EU, al cual yo me sume. Nos interesa gestionarse y ofrecer micro-créditos a personas que no tendrían otra forma de financiamiento para abrir sus negocios y nos interesan aquellos negocios vinculados con la cultura popular, la afrodescendencia, aquellos oficios que aunque necesarios han pasado al olvido.

Hablar de discriminación duele. No hablarlo, nos divide

ARAAC

Jornada cubana contra la discriminación racial
Del 15 de noviembre al 5 de diciembre

Dedicada
Al Decenio de los Afrodescendientes
A los jóvenes y
A la familia Maceo – Grajales

Desde la creación de ARAAC, Articulación Regional Afrodescendiente para las Américas y el Caribe en septiembre de 2012, Cuba se une con mayor énfasis a la lucha regional y mundial para enfrentar las desigualdades sociales asociadas a la discriminación racial.

La creación de una primera jornada cubana contra la discriminación racial propiciará visibilizar aspectos de este tema que no cuentan con la fluidez requerida y ayudará a intensificar el diálogo cultural a favor de los derechos para la construcción de una ciudadanía con más inclusión y equidad.

Los objetivos principales de esta primera jornada son fundamentalmente promover en las generaciones más jóvenes la comprensión y el sentimiento de igualdad y reconocimiento hacia el legado de una africanidad que todavía no goza del espacio de reconocimiento que le corresponde como fuerza emancipadora histórica. La jornada se suma para asegurar el futuro de una sociedad más justa, a la lucha contra tipo de discriminaciones: de género, orientación sexual, entre otras, tomando como base la igualdad de derechos, la equidad el respeto mutuo con responsabilidad y compromiso.

Esta propuesta pretende al mismo tiempo abrir paso al desafío que constituye asumir el Decenio Afrodescendiente que comienza el 1 de enero del 2015, con programas sociales más abarcadores hacia diversos sectores de la sociedad cubana.
Agradecimientos: Ministerio de Cultura, Instituto Cubano del Libro, AHS, Red Barrial Afrodescendiente en La Habana, Adalberto Álvarez, Gerardo Alfonso, Casa de la Poesía, Hotel Inglaterra, Proyecto 23, Biblioteca Nacional Jose Martí, Dra. Rosaida Ochoa, Dra. Miriam Valdés

PROGRAMA
5 nov. 11. 00 am.
Conferencia de prensa. Hotel Inglaterra.

11 nov. 11.00 am
Conferencia de prensa. Centro Nacional de prevención de VIH. 27 entre A y B. Vedado.

15 de nov. 10. 00 am
Coloquio por el Aniversario de la Ciudad. Organizado por el Taller de Transformación Integral de Barrio. La Ceiba. Consejo Balcón Arimao. Municipio La Lisa Calle 212 y ave. 69.

18 noviembre. 2.00 pm
Panel “Movimientos afrodescendientes en América Latina y Caribe en el siglo XXI”. Roberto Zurbano. Daysi Rubiera. Casa de la poesía. Lanzamiento del libro El silencio de los garífunas. Bienvenido Rojas.

21 de noviembre. 3.00 pm
Proyección del Documental Voces para un silencio de Gloria Rolando.
Multicine Infanta. Sala 2.

27 de noviembre. 4.00 pm
Peña del grupo Alami. Pabellón Cuba

27 de noviembre 3 pm
Actividad de recordación al asesinato de los estudiantes de medicina. En monumento en La Punta.

29 de noviembre. 11.00 am
Sábado del Libro. El ingenio. Manuel Moreno Fraginals. Presentación. Fernando Martínez Heredia. Calle de Madera. Centro Histórico de la ciudad.

29 de noviembre. 6.00 pm
Recital de Gerardo Alfonso. Pabellón Cuba.

30 de noviembre. 5.30 pm
Concierto con Adalberto Álvarez y su son. Salón Rosado de la Tropical.

5 Dic. 2.00 pm
Conferencia de Clausura dedicada a la familia Maceo-Grajales Dr. Eduardo Torres-Cuevas. Resumen de la Jornada. Convocatoria 2015. Bienvenido Rojas. Teatro de la Biblioteca Nacional José Martí.

Cuba en la mirada: representaciones, negritud y feminidad en los medios cubanos

Por Katia Gato

La Interculturalidad es un concepto que define las relaciones que entablamos las personas a partir de una serie de rasgos, usos, costumbres, hábitos… que provienen de experiencias vitales sociales. Este principio, que fundamenta el accionar de la Asociación Cultural Amaru, ha dado lugar desde 2010 hasta la fecha al desarrollo de una serie de acciones a favor de potenciar relaciones interculturales en nuestro medio.

Entre estas acciones, destacan las realizadas a favor de los derechos humanos de las mujeres a través del programa “Mujeres del Sur”, que cuenta en su hoja de ruta con más de 10 proyectos realizados en ámbitos de Interculturalidad, Igualdad, sensibilización y cooperación para el desarrollo.

Esta noche presentamos “Cuba en la Mirada”, programación diseñada por el blog negracubanateniaqueser.com, la Red feminista cubana Mirar desde la sospecha ,el Espacio Feminista SúKubo y la Asociación Cultural “Amaru” y contamos con el apoyo del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

Cuba en la Mirada, es una actividad de sensibilización ciudadana a favor de los derechos humanos de las mujeres y orientada a favorecer el conocimiento y reconocimiento entre las diferentes culturas y estilos de vida que conviven en nuestro territorio y el aporte de las mujeres en el desarrollo de la sociedad desde diferentes ámbitos.

La propuesta huye de caer en el análisis negativo que habitualmente se hace en este tópico, para dar lugar a un debate constructivo, propositivo a partir de experiencias feministas relacionadas directamente con esta temática.

Comenzamos con “Para verte mejor. Representación de la negritud en los medios de comunicación en Cuba”, presentación a cargo de la feminista cubana Sandra Abd’Allah-Alvarez Ramírez, miembro del grupo Afrocubanas, gestora de la bitácora Negra cubana tenía que ser y colaboradora de la revista feminista Pikara Magazine y de Global Voices.

A continuación presentamos “Otras Islas: Jóvenes realizadoras en Cuba” , en la que mostraremos tres cortos de aproximadamente tres minutos cada uno de estudiantes de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de La Habana, propuesta de la Red Cubana Feminista “Mirar desde la Sospecha”, espacio autogestionado que tiene como objetivos sensibilizar, capacitar y socializar en Cuba los temas de género anclados a la creación artística y al campo cultural en general, enfatizando en asuntos como el sexismo en las artes, la transmisión de imaginarios patriarcales a través del canon cultural y artístico, los problemas de la inclusión femenina en distintas manifestaciones del arte, la violencia de género y sus representaciones en los discursos culturales, entre otros.

Danae Diéguez, Coordinadora de la Red “Mirar desde la Sospecha” nos hizo llegar para comentar esta noche su apreciación de los cortos presentados y los que contiene el DVD que vamos a distribuir al finalizar la actividad. Diéguez es Máster en Didáctica de la Lengua y la Literatura y Profesora de Género y Cine de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes,( ISA) Cuba. Ella dice:

Aquí hay nombres aún desconocidos, el riesgo de escribir sobre lo que todavía está en proceso es para quienes investigamos demasiado temerario, sin embargo acepto la osadía porque por primera vez en la FAMCA, como se conoce, se unen varias realizadoras en las que sus preocupaciones están marcadas por abordar situaciones de mujeres en los límites de algo y lo que veo aún más interesante es la mirada desde dónde lo hacen.

Algunos son adaptaciones muy breves de cuentos literarios y otros son ideas que ellas mismas elaboran como guión. Yadiana S. Guibert relee el cuento Madrugada de Aida Bahr y asume la complejidad de mostrar la violencia sexual en el matrimonio, desde la puesta en escena y la narratividad que ofrece debe crearnos la ilusión de que esta mujer está al lado de un desconocido hasta que se descubre que es su propio esposo. Yadiana se centró en lo que quería revelar de la historia, en solo tres minutos teníamos que padecer junto a ella y detestar al esposo. La directora es precavida y sabe que solo una buena dirección de actores intensifica el conflicto, pero quizás su mérito está en cómo traduce el espiritu del texto de la escritora que asume como su punto de vista: el plano en picado para mostrarnos a ella en estado de indefensión, la alternacia de los planos detalles que describen al personaje y su expresión de miedo junto a los planos medios y primeros planos que refuerzan la angustia en el rostro de esta mujer y que nos devuelven a su vez, el grito que significa develar el silencio de esta violencia de la que apenas se habla.

En los cortometrajes Ida y Vuelta de Jessica Franca y Apocalipsis de Rocío Pavón, las mujeres viven otros límites, en el primero es la encargada de mantener a su familia y para ello se prostituye, solo que ellos creen que anda de viaje, casada y feliz. La mirada de la directora radica en cómo monta la historia para develarnos la verdad solo en los segundos finales y asistir a lo que creo es una tesis que se repite en todas ellas: no se puede salir de la sensación de límite, porque la vida, la sociedad, el espacio que significa lo cotidiano está estructurado para repetir el desamparo una y otra vez.

Así, el personaje de Apocalipsis es una mujer que vive el ciclo de la violencia y está atrapada junto a su hija en ese “destino”, su cárcel es un aprendizaje cultural, en este caso religioso que no logra desafiar. Rocío, su directora usa la voz en off del cuento de cómo surgió Eva de la costilla de Adán y mientras le narra a su hija la historia, las imágenes muestran cómo se preparan para esconderse del padre que llega borracho y violento. Vuelve a repetirse como designio: ellas no salen de esos roles porque no pueden, no saben como hacerlo y porque les “toca” en la medida en que “afuera”, el mundo real y simbólico las retorna a su “deber ser”. Ese es el dolor que muestran estas historias y que sin pretensiones de trascendencia han puesto la mirada en mujeres al borde del precipicio, sus vidas están ancladas a un mandato que se refuerza por todas partes.

Quiero concluir con el que creo es el cortometraje que asume otra perspectiva en el tratamiento de lo femenino, me refiero a Estado Civil: Unidas de Carla Valdés León. Aquí lo interesante radica en que estas mujeers no se dejan arrastrar por los condicionamientos sociales, ellas apuestan por ser felices aunque no puedan decir que viven juntas como pareja. No hay conflicto aparente, la historia transcurre con tranquilidad y por ello es interesante la felicidad que se muestra. Están en los límites de la sociedad que no les ofrece una condición legal en su unión, disfrutan su vida y se aman, pero la denuncia de Carla está allí en el final cuando aparece el título del cortometraje. Quiero destacar cómo la directora apela a la llamada baja narratividad para evidenciar cómo en lo que aparentemente no es conflictuable en términos de representación, radica lo mejor de su propuesta. En lo no dicho, en lo escamoteado de la historia está el verdadero conflicto.

Auguramos que algunos de los nombres mencionados se conviertan en las realizadoras que marquen los derroteros de un cine que proponga puntos de vista amparados en otras formas de representar los universos femeninos. Mientras tanto ahí están sus miradas, sus inquietudes como mujeres que tienen el poder de contar historias desde las imágenes. Nos corresponde desde la crítica y la investigación evitar ese peaje de invisibilidad que por mucho tiempo ha sido una constante del cine hecho por mujeres en Cuba. Los filmes comentados forman ese dinámico mundo del audiovisual joven, aún ellas crecen como realizadoras y mientras, asistimos al regalo de ver los rostros de mujeres que nos recuerdan que ellas somos, también, nosotras.

“Cuba en la mirada” se celebró el día 7 de noviembre en el SúKubo, en la ciudad de Vitoria, País Vasco.

MICROPOST: Me la tienen pela(da)

exclaA ver, todos los días tengo que leer chistes, comentarios y anécdotas (y hasta etc) racistas, sexistas, misóginas y homofóbicas (y hasta etc). Solo basta que postee algo sobre esos etcs y aparecen algunx preocupadxs por el “racismo al revés”, el mujerismo, la heterofobia, feminismo de estado y otras variantes que han creado para no enfrentar la discriminación (de cualquier índole) como se debe. Como si no tuviésemos ya demasiado con todos esos ismos que pululan en nuestra vida cotidiana. Sencillamente este mundo ta jodío. Pienso.