Mirarnos a los ojos

Foto: Kaloian Santos CabreraPor Francisnet Díaz Rondón

Permítanme presentarnos:

La primera a la derecha, la pequeña, es Regla Dayamí Armenteros. Ella es diputada a la Asamblea Nacional de la República de Cuba; hasta hace poco fungió como gerente general del Grupo Empresarial Cubanacán y del Hotel Los Caneyes, de Santa Clara, y en estos momentos es la nueva Delegada del Ministerio del Turismo (MINTUR) en la provincia Villa Clara. A su derecha, le sigue el señor Román Muñoz Sánchez, licenciado en Economía y Especialista en Compra y Venta del Ministerio de Comercio Exterior, con una trayectoria impresionante como dirigente durante toda su vida. Luego, está mi hermana y colega Bolivia Tamara Cruz, periodista de la emisora Radio Progreso y de Telecubanacán, una mujer extraordinaria en todos los sentidos. Y por último, yo, graduado en la Universidad de La Habana en Periodismo y Comunicación Social, estuve al frente del Comité de Base de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), en el periódico Vanguardia de Villa Clara donde laboro, y desde el 2008 funjo como editor jefe de la página cultural de esa publicación.

Ninguno nacimos en cuna de oro. Logramos todo con nuestro esfuerzo, trabajo e inteligencia. Nadie nos regaló nada. Alcanzamos nuestras metas por nosotros mismos, sin olvidar, ¡nunca!, el apoyo de nuestros padres y familia. Y sí, los cuatro somos negros. ¿A qué viene todo esto?

francisnet

Francisnet, Bolivia Tamara, Román y Rega Dayamí


Solo envío este mensaje para aquellos que aún, en este siglo, poseen pensamientos retrógrados con respecto a las personas de “raza negra”. Esos que, parafraseando al gran Bob Marley, le dan más importancia al color de la piel que al color de los ojos. No quiero hacer, en lo absoluto, una apología a los negros, ni filosofar sobre el racismo. Solo invito a (re)pensar a quienes aún sostienen el concepto de que tener mayor cantidad de melanina en la piel, en fin que ser negro, es sinónimo de mediocridad, servilismo, desprecio, incapacidad y fracaso.

No estamos donde estamos, ni somos lo que somos por consideración de nadie, ni por cumplir “parámetros” orientados por el gobierno para darle posibilidad a los de “raza negra”. Aunque sería ingrato e hipócrita negar que no le debamos nada a la Revolución Cubana. Sí, le debemos, ¡y mucho!, pero un sistema por sí solo no logra éxitos personales en mujeres y hombres.

Alguien dirá que el sistema no tiene nada que ver, si de esfuerzos propios se trata. Puede ser cierto, pero tampoco puede negarse que las posibilidades no serían las mismas si aún en el parque Vidal de Santa Clara los negros estuviesen obligados a transitar por fuera en la calle, los mulatos por la acera y los blancos por la amplia y acogedora área interior del parque.
No obstante, sistemas político-sociales a un lado, lo importante es que se puede lograr cosas en la vida más allá de pieles, religiones, ideologías y géneros; que se puede ser grande, aunque seas pequeño (ejemplo, Regla Dayamí); que se puede alcanzar lo que uno se proponga aunque bocas venenosas te digan mil veces que NO lo lograrás.

Si aún alguien tiene dudas, le invito a dialogar con cualquiera de nosotros. Pero, por favor, cuando conversemos, no nos mires a la piel; tan solo míranos a los ojos.

Tony Romero: “nuestro cine es un cine de urgencia” (+vídeo)

Lo confieso, no conocía a Tony Romero, muy a pesar de que luego de revisar su trayectoria me percatase de los puntos de contacto que tenemos en cuanto a personas y temáticas.

Llegué a este cineasta cubano por los vericuetos que tienen las relaciones virtuales, y a partir de ahí conocí del documental que le realizó al célebre locutor cubano Eduardo Rosillo, voz emblemática de nuestra radio.

Tony Romero reside actualmente en España y se autodefine como “un hombre cubano, negro, caribeño, afrohispano, que hace su propio cine, un cine en el que está contenido el amor por todo lo que soy”.

Sé que tienes una extensa obra como director y guionista y has participado en producciones de otros cineastas como Gloria Rolando. Háblanos de los motivos que tienes para defender, desde lo visual, una temática afrohispana.

Tenemos muy pocos espacios donde hablar de lo nuestro, siempre he tenido una gran preocupación por la difusión de nuestra cultura, de nuestra historia, esa que tan mal contada está, y pienso que no es justo que sea silenciada la palabra de nuestra gente; es por eso que desde hace más de veinte años tengo como principal objetivo dejar constancia de nuestra memoria, plasmar nuestro testimonio, documentar nuestra historia. No tenemos la trayectoria que tienen otros colectivos como hermanos negros de habla inglesa o francesa, pero somos conscientes de que vivimos un momento históricamente importante y que debemos crecer como comunidad, crear todos los vínculos posibles entre la gente afro de habla castellana, tanto en África como en la diáspora, esos son mis motivos.

Según tu experiencia, ¿qué significa para un cubano emprender como cineasta independiente fuera de la Isla?

Es realmente duro, sobre todo porque el cine es un trabajo de equipo; cuando sales de un entorno donde has creado relaciones profesionales con técnicos, actores, con la gente del medio, ICAIC, UNEAC, ICRT y otros espacios de producción, resulta muy complicado comenzar de cero, tanto en mi caso, como en el de otros cineastas que ya han transitado por el mismo camino. Interpretar los códigos de otros entramados culturales siempre cuesta, pero creo que lo importante es tener fuerza de voluntad y creer en tu proyecto.

Amo a Cuba y soy el resultado de una escuela cubana, eso lo llevo siempre conmigo, pero también soy realista y creo que ahora este es mi lugar, desde donde tengo que luchar, cuando miro hacia atrás y recuerdo Oggun, un eterno presenteLos hijos de Baraguá o Las raíces de mi corazón, películas en las que trabajé con Gloria Rolando, y veo mi producción actual, noto que mi visión sobre el cine ha cambiado, aunque la raíz está ahí, la temática está ahí. Soy afortunado al tener referencias tan valiosas como las de Sara Gómez, Nicolás Guillén Landrián, Sergio Giral, Eliseo Altunaga, Nancy Morejón, Leyda Oquendo, a todos aquellos que conocí y que me mostraron el camino.

Tony Romero

Tony Romero

Tus documentales se presentan en festivales internacionales dedicados al cine cubano. ¿Es también tu obra presentada en Cuba?

Sí, algunas de mis obras se han visto en Cuba, en el marco del Festival de Nuevo Cine Latinoamericano; la más reciente: Rosillo, gracias a la radio. Me gusta la isla como un lugar para que la obra sea apreciada, aunque no tengo toda a presencia que me gustaría, como también es el caso de otros directores negros que aunque viven en el país tampoco tienen la presencia que debieran.

En TR Movies partimos de una idea muy particular de cine, creo que el cine que hacemos no necesariamente debe ir ligado a presentaciones en festivales, tampoco a grandes promociones. Nuestro cine es un cine de urgencia, un cine que busca espacios de debate, que busca hacer comunidad, que habla de temas en algunos casos incómodos. Nuestros proyectos siempre cuentan con presupuestos muy ajustados, pero ese es el precio de ser cien por ciento independiente. Nosotros decidimos lo que decimos y donde queremos que se presente. En el caso del festival de La Habana, para mí es de gran interés, porque al igual que cuando voy a Cuba, intento ver todo el cine que están haciendo mis colegas, también me gusta que en Cuba se pueda ver mi trabajo, creo que es una forma de mantener el vínculo y de compartir experiencias.

Te quiero agradecer por esa obra, que re-presenta a las nuevas generaciones la voz de la radio cubana…

Tengo que decir que tanto Rosillo, gracias a la radio o Lo que me dijo Xiomara, son obras que responden a la necesidad de hablar sobre nuestra querida isla a través de su gente, y tanto Eduardo Rosillo, como Xiomara Alfaro, son dos exponentes importantísimos de la cultura cubana. Creo que son figuras que aunque muchos cubanos los conocemos, no deben caer en el olvido. Si esta necesidad ha servido para que los cubanos y cubanas que viven en la isla o fuera de ella hayan unido sentimientos a partir del visionado de la obra, solo puedo decir que para mí es un gran honor haber propiciado este sentimiento a mis compatriotas.

Sobre tu próximo proyecto, Gente de pelo duro, ¿cómo saltarse el estereotipo que incluye el título?

La “raza negra es bella”, como también lo es la “raza blanca” o la “raza china”, cada una con sus particularidades, en el caso de la “raza negra”, no tenemos, en muchos casos, conciencia de nuestra belleza porque la imposición de patrones estéticos a los que hemos estado expuestos durante siglos nos hacen dudar de nuestra auténtica belleza, pero es necesario recuperar y fomentar nuestra autoestima como negros, se trata de nuestra identidad y si no somos capaces de creer en nosotros como raza, difícilmente los demás no van a ser capaces de apreciar nuestra belleza. Es una lucha larga y dura, porque nos enfrentamos a siglos de desprecio hacia la “raza negra”.

Creo en la gente, en lo humano y confío en que consigamos superar esos patrones impuestos, tener la suficiente claridad mental para ver más allá de la superficialidad, para encontrar esos valores necesarios, para que tener el pelo de un forma u otra no sea un motivo de discriminación, todo lo contrario, sea motivo de orgullo. Es preciso fomentar el respeto a través del conocimiento, tener voz propia, para que todos nos conozcamos, para poder hablar de una igualdad real.

Sobre esa misma obra que próximamente podremos ver, la sinopsis revela que te interesa el fenómeno que se está dando en África del uso de extensiones; pero quisiera decir que eso también pasa en Cuba, en Jamaica, en Alemania, o sea, que no depende del lugar. Quisiera saber cómo ves el asunto en la Isla.

Seguimos siendo víctimas de una mentalidad colonial y racista, vivimos en un mundo donde los estereotipos cada vez cobran más fuerza, donde cuenta más la apariencia que lo que realmente eres, es más fácil juzgar que analizar, la individualidad prácticamente es un delito a menos que esa individualidad esté respaldada por el dinero, y entonces se interpreta de otra manera…

Yo he visto cómo las mujeres de mi familia se pasaban el peine para poder estar presentables ante la sociedad, he escuchado en muchos espacios decir: “…hay que mejorar la raza…”, el chiste fácil sobre la gente negra, conozco ese racismo en ocasiones sutil dentro de la oficialidad, conozco esa mentalidad que abunda dentro de la sociedad cubana.

Ahora esa mentalidad ha subido un escalón, y digo esto porque dentro de la diáspora han surgido figuras de éxito como Beyonce, Rihanna, Michelle Obama, etc., mujeres negras que están en una posición de poder, mujeres que conocen la historia y la lucha de la gente negra por sus derechos, pero son las embajadoras de todo un fenómeno que ya afecta hasta el continente madre, que atenta contra nuestra identidad, un fenómeno muy complejo con millones de razones y millones de puntos de vista, que nos va atrapando y dejando sin opciones como colectivo.

Necesitamos más Lupitas Nyong’o, gente con orgullo de ser negra, figuras que no transmitan la cultura de lo artificial, de los postizos, del blanquear la piel y otras actitudes nocivas para poder crecer como pueblo, porque si no nos queremos a nosotros mismos difícilmente vamos a poder soñar con un mundo donde la discriminación sea mínima o ninguna, es algo que pasa en Cuba y en todo el mundo.

Publicado en OnCuba Magazine

Observatorio de medios: Una Cuba exótica para turistas blancos

turismo8

Imagen tomada del perfil de FB del Ministerio del Turismo de Cuba.

Es usual, normal, cotidiano, el uso de estereotipos relacionados con los países y las nacionalidades. Diría yo que es hasta divertido descubrir como los otros ven a tu propio país, o cuales son las creencias, presentes en el imaginario social y que nos hablan de la representación que tenemos de un sueco, un ruso o una persona de Cuba.

En el aula donde estudio alemán cada día, y que esta compuesta fundamentalmente por personas procedentes de países del Este como Rusia, Polonia, Bulgaria, Letonia y Ucrania, ante mi pregunta de como nos ven ellos a nosotros, o sea a la gente de Cuba, afloraron ciertos estereotipos.

El ron y el tabaco, las hermosas playas y el disfrute fueron a grandes rasgos los elementos que se repitieron casi de manera consensuada. Y claro, es que ante la falta de información adquirida directamente con los ojos prevalece aquella que nos suministran los medios de comunicación, que por la insularidad de Cuba, se resume a unos cuantos sitios web de instituciones cubanas, blog y espacios digitales de medios de prensa. Demasiado poco en mi opinión.

Mis indagaciones sobre este asunto no son recientes. En el año 2012, me fui ponencia en mano, a hablar a un evento en la Universidad de Madeira, Portugal, acerca de cómo nuestros espacios digitales, y otros soportes, representan a las mujeres negras. En aquel momento hablaba, entre otros, de guías de turismo, de las muñequitas negras culonas y fumadoras de tabaco que nos reciben y nos despiden en el Aeropuerto José Martí.


Nuevas imágenes, viejos estereotipos

Ahora me llama la atención, ante la llega de las instituciones cubanas a las redes sociales, el hecho de que páginas oficiales reproduzcan dichos estereotipos y construyan una idea de Cuba muy alejada de lo que es en realidad.

Tal es el caso de la página en Facebook del Ministerio del Turismo cubano, la cual cada día sube imágenes de la isla, que dan ganas de tocarla a Cuba con la mano, junto a frases que de alguna manera alientan al turista extranjero a visitar la isla. Este perfil es oficial, como dice en la cabecera y responde al sitio web AutenticaCuba.com, en cuyo pie de página se puede leer: “© 2014 Ministerio de Turismo (Mintur)”.

¿Como puedes suponer que es una página dedica al turista extranjero?, me preguntarán algunos. Por varias razones sobrentendidas, digo yo.

Primero, es una página hecha de Facebook, o sea fuera de la intranet cubana por tanto solo el 25% de la población podría verla, con ese alcance no producto turístico que sea rentable. Además en ocasiones se ponen textos como el siguiente que a todas luces advierte que no se está hablando con el cubano: “El restaurante El Templete es premiado por TripAdvisor, visítalo y podrás degustar sus platos.”

Segundo, porque en muchas de las frases invita a visitar Cuba y el turista nacional ya vive en ella. Frases como las siguientes son elocuentes: “Estás buscando un lugar para bucear y descubrir las bondades de la naturaleza, visita #Cuba, un paraíso bajo el mar.”; “Si buscas un lugar tranquilo para descansar, visita #Cuba” y “Te gustaría ser un nuevo Cristóbal Colón, visita #Cuba y descubre sus encantos #TurismoCuba”.

Sobre este Colón-descubridor-de-América, podrían holgar los comentarios. Pero lo cierto es que ante mi reclamo me convencí que la persona que esta detrás de este perfil, porque siempre hay alguien aunque sea una página de un organismo gubernamental, no tiene la real consciencia de lo que está diciendo.

Vale aclarar que no fue un descubrimiento, ni siquiera un encuentro, sino una verdadera masacre. En mi opinión, no hay producto comercial que se sustente sobre la base del sufrimiento de miles de personas. Esta es la misma lógica que sustenta exhibir los cafetales de patrones franceses que están en Las Terrazas (ahora no se si es Pinar de Río o Artemisa) convertidos en atracciones turísticas, promoviendo su visita, sin evocarse con justicia lo que realmente fueron aquellos emplazamientos y las condiciones de vida sobre las personas esclavizadas que allí trabajaban.

Tercero, porque el hecho de que solo, sin exagerar, aparezcan turistas blancos, diría yo que europeos, en las fotos que allá se publican explica que solo a ellos va destinado.

Imagen que promociona en la página de Fb del MINTUR el Cabaret Tropicana

Imagen que promociona a el cabaret Tropicana en la página de FB del MINTUR.

Pero todo no termina ahí, comencé a buscar entonces con alevosía, premeditación y ensañamiento, dónde estaban los negros y negras cubanas. Y si las encontré! como músicos y bailarinas (de todos los estilos). Como no haberlo pensado antes, para que el estereotipo este completo necesita de las dos partes, como comentó Vincenzo Basile: “El mensaje es más claro que las aguas de las fotos: vengan adinerados occidentales a disfrutar de la tierra y de la cultura de la “exótica” Cuba. Imagínate cuan exótico sería el mensaje con turistas negros y camareros blancos”.

Creo necesario mencionar que en el año 2007 la Federación de Consumidores en Acción (FACUA), exigió que la compañía Iberia, que por esa época viajaba a Cuba de manera regular, retirara un anuncio publicitario donde presentaba a las cubanas como objeto sexual y que violaba la Ley de Publicidad del Estado Español.

Interrogado sobre este asunto Basile, joven italiano quien ha estado varias veces en la isla en un rol ciertamente alejado del turista tradicional, nos dice:

Considero que estas imágenes reiteran, y a la vez confirman, el imaginario que la gran mayoría de la población occidental tiene alrededor de Cuba. Un país de playas, baile, música y, sobre todo, turismo sexual; donde el denominador común parece ser una población en su totalidad compuesta por negros y mulatos que felizmente aceptan su colocación asimétrica y se encargan de ofrecer una excelente estancia a una oleada de turistas blancos. Siguiendo el ejemplo de sociólogo palestino Edward Said, estas imágenes podrían calificarse como un “cubanismo”; una específica construcción y reiteración de discursos sobre la que debe ser la imagen de Cuba y de los cubanos frente a los ojos del mundo para el uso y el consumo en Occidente. Sin embargo, y esto es lo más chocante, este discurso de corte “neocolonial”, racista, eurocéntrico (o llámesele como se quiera) no es fruto de una agencia de turismo localizada en Occidente ni de una manipulación cultural foránea, sino del mismo gobierno cubano. Esto sí preocupa. No es el mundo que crea este discurso ficticio y cargado de racismo sobre Cuba. Son las autoridades cubanas del sector turístico quienes están manifestando su intención de vender esta imagen.

No faltará quien me pregunte: ¿pero que querías, se trata de vender un producto atractivo para el turista, necesitamos esa plata? Lo se y lo entiendo, pero le toca a las autoridades ingeniárselas para tener representaciones dignas de la gente de Cuba y cercanas a la realidad de la isla. Lo otro es demasiado fácil.

Algunos tips para la representación de la población negra en los medios de comunicación

Ejemplo de lo que no debemos hacer

Ejemplo de lo que no debemos hacer

El género, como construcción cultural más o menos compartida, participa en el ordenamiento de la sociedad patriarcal a partir de las creencias, estereotipos, juicios y valores que se engarzan para prescribir, entre otras cuestiones, la manera en que hembras y machos debemos (tenemos) que comportarnos.

Por otra parte, cuando el género se relaciona con otras realidades de la existencia humana, como puede ser la identidad o pertenencia racial, tenemos como resultado una compleja trama de relaciones sociales donde se preservan determinados paradigmas relacionados con el hecho de ser una mujer negra o un hombre blanco.

Conocemos el valor de los mass medias en la representación de sociedad (1). No obstante, se discute si los medios son los generadores y creadores de contenidos, o tan solo un reflejo de la realidad. Más allá de eso, lo importante es reconocer la importancia que tienen en la reproducción (más o menos literal) del imaginario popular.

Había una vez un… un feminismo que dijo

Cuando en el 2007 la sección SERES de la Sociedad Cubana de Psicología realizó una exposición de fotos de personas negras y mestizas, en la Galería Fama de la Habana Vieja, estaba yo muy lejos de imaginar que seis años después las principales cuestiones relacionadas con la presencia de ese grupo poblacional en los medios en Cuba continuasen reiterándonos que a quienes tenemos la piel oscura nos cuesta más trabajo llegar al “vidrio” (2), a la publicación impresa o al sitio web.

Dentro de los estudios acerca de la racialidad desarrollados en el ámbito de la representación de las personas negras y mestizas en los medios de comunicación, se ha revelado la inequidad racial aún presente en el país en otras áreas de actuación humana. Dichas investigaciones han sido realizadas, fundamentalmente, por estudiosas/os en el campo de la psicología, la comunicación social, el periodismo, la publicidad, la sociología y otras disciplinas afines.

Entre las autoras algunas se han autoreconocido como feministas o activistas por la equidad de género, por ejemplo: Norma Guillard, Irene Esther Ruiz, Daysi Rubiera, Isabel Moya, Lirians Gordillo, Helen Hernández Hormilla. Unas son jóvenes, otras no tanto; sin embargo, a ellas debemos haber revelado aspectos importantes de la temática en cuestión, constituyendo aportes desde el feminismo cubano al estudio de los medios de comunicación. Como hallazgos fundamentales de esas y otras investigaciones tenemos:

  • La poca o nula presencia de las personas negras en las narraciones, no importa cual sea el soporte. Cuando están presentes se realiza un tratamiento estereotipado. (3)
  • Uso del cuerpo de la mujer negra y mestiza en la publicidad diseñada desde Cuba para el sector turístico. La imagen de Cuba difundida en el mercado del turismo está muy ligada a la explotación de la mujer negra, ya sea en su condición de esclava sexual o de sirvienta. (4)
  • En la actualidad, el tratamiento en la música, la literatura y en el audiovisual de los cuerpos negros, en particular femeninos, no adjudica necesariamente a la mujer tal disponibilidad pasiva (relacionada con la subordinación de la esclavitud). En su lugar aparece como figura del deseo y es representada como destino ineludible para hombres con vida sexual activa (negros y blancos). (5)
  • La cosificación de la mujer negra como objeto del deseo. (6)
  • El olvido (o maltrato) de la participación de negros y mestizos en las luchas libertarias.
  • La banalización de algunos aspectos culturales que constituyen parte del legado afro. Mercantilización de los valores culturales.
  • Las mujeres negras son quienes llevan la peor parte en la representación. Cuando existe un personaje negro protagonista de un audiovisual casi siempre es hombre.
  • Las mujeres negras están subrepresentadas en roles activos dentro de la televisión cubana, o sea, como periodistas, conductoras, comunicadoras, especialistas, comentaristas deportivas, etc. (7)
  • Existen muy pocas historias de amor (por no decir ninguna), televisadas o narradas, donde las personas negras sean las protagonistas (8).
  • Uso recurrente en los medios de comunicación cubanos de estereotipos racistas presentes en el imaginario popular con la utilización de chistes, refranes, etc.

A partir de los hallazgos anteriores podemos, entonces, trazar un camino con el objetivo de estimular la representación de las personas negras y mestizas de la manera más digna posible en los medios de Cuba.

Otra manera de hacer: principios para deconstruir los modos habituales de representación de las personas negras en Cuba

En este apartado expondremos algunos principios a tener en cuenta a la hora de representar a las personas negras y mestizas, atendiendo sobre todo a la subversión de estereotipos, mitos y creencias y, por tanto, a la lucha contra el racismo y la discriminación racial en Cuba.

Equidad y justicia social. Tratamiento digno de la condición humana: Cada material audiovisual o impreso debe proponer una visión justa y equitativa de todas las personas incluyendo, por supuesto, la pertenencia racial. Es importante prever si nuestra creación va a lacerar de algún modo la dignidad humana. No se trata de mostrar una visión utópica e irreal, sino de que se realice un tratamiento profundo de manera que se eviten los acercamientos superficiales y maniqueístas. En este sentido es importante reconocer qué aspectos compartidos en el imaginario social del país nos alejan del tratamiento digno de las personas.

Si Ud. va a concebir un personaje tenga en cuenta su pertenencia racial y cómo se relaciona con otros aspectos identitarios: Por lo regular, las personas se reconocen parte de determinados grupos, incluyendo los raciales/étnicos, al sentir que comparten ciertos atributos que les hacen pertenecer. Somos seres humanos, pero además orientales, mujeres, citadinos… personas negras o afrodescendientes y nuestra actuación está impactada por esas múltiples aristas de la existencia humana, particularidades estas que también nos diferencian.

Mitos, estereotipos asociados a la racialidad y en específico a la negritud. Deconstruir antes que reforzar: Los comportamientos son atribuibles al ser humano y no a personas específicas; sin embargo, en el imaginario social cubano prevalecen ciertos estereotipos racistas y una visión racializada de la conducta, como si la identidad o pertenencia racial los explicase. Ante esta realidad, si se va a diseñar un personaje es necesario ser consciente de cómo las características psicológicas elegidas contribuyen a reforzar o deconstruir dichos estereotipos, por ejemplo: “el blanco flojito” o “la negra de solar”.

La presencia de los cuerpos negros en los audiovisuales: Es común la representación de cuerpos negros, sobre todo de mujeres, asociados a estereotipos como la hipersexualidad –fijémonos en el uso de la mujer negra y mestiza en los videos clips–; lo que contribuye a reforzar la condición de objeto sexual que se atribuye desde el patriarcado a las mujeres, y que en el caso de las negras se vincula, ontológicamente, con el sometimiento a los deseos sexuales de los amos durante la esclavitud.

Tratamiento de la discriminación racial de las personas negras hacia otras personas:En el abordaje del complejo tema de la discriminación racial por parte de personas negras hacia blancas/os, chinas/os, etc., o hacia otras personas negras tengamos en cuenta que:

  • El racismo es una ideología según la cual las cualidades positivas son privativas de la blancura y las negativas de la negritud, estableciendo un continuo, donde lo blanco es lo bueno, lo bonito y lo deseable y lo negro lo feo, sucio, lo detestable, etc.
  • El racismo en Cuba es fundamentalmente antinegro, según múltiples investigaciones sociológicas e históricas.
  • Las personas negras fueron educadas bajo los mismos valores y en la misma sociedad racista que el resto de la población. Además, se construyeron identitariamente en un arduo proceso de negación y pueden reproducir, lamentablemente y tal vez en contra de su voluntad, los prejuicios de los cuales han sido víctimas.
  • Ante la intención de visibilizar que las personas negras también pueden ser racistas, lo cual es un objetivo loable, puede producirse el resultado inesperado: el resto de la población podría pensar que tienen derecho (o es natural) a ser racistas, porque hasta los mismos negros lo son.

Tratamiento de la violencia: Las investigaciones sociológicas y psicológicas apuntan que no hay una relación directa entre la pertenencia racial y socio-clasista y la violencia; sin embargo, en el imaginario social cubano persiste la creencia de que, sobre todo, los hombres negros son violentos o que la mayoría de los violentos son negros. De hecho en la televisión muchas veces la persona que delinque es negra. Se hace necesario conocer esto para no reforzar dicho estereotipo.

Roles otorgados a las personas negras: Privilegie roles protagónicos versus la pasividad o victimización de la población negra: sirvientes, esclavos, domésticas, prostitutas, etc. Del mismo modo, es importante distinguir cuándo estamos haciendo uso de la condición racial para darle legitimidad a un personaje o a una historia; que la madrina o el santero siempre sean personas negras o mestizas se sustenta en el aspecto anterior. En las telenovelas cubanas de época es muy común encontrar a las mujeres negras como sirvientas, nanas, madres de leche, y nunca como vendedoras, empleadas, labores que también ocuparon quienes eran libres, por ejemplo.

La Revolución no hizo a los negros persona: Si bien han sido encomiables, aunque no suficientes, los esfuerzos de la Revolución en la eliminación del racismo y la discriminación racial, es ahistórico presentar la idea (socorrida por demás, sobre todo en los informativos y la prensa plana) de que antes de la Revolución “los negros nada” y ahora “los negros todo”. Dicha creencia anula la participación de la población negra y mestiza, de manera decisiva, en la construcción de la nación cubana mucho antes de 1959, así como simplifica la labor de ellos y ellas en ámbitos como la economía nacional, el sindicalismo, la educación, la enfermería, la abogacía, sectores en los cuales negros/as y mestizos/as siempre han participado de manera destacada.

Patrones de belleza no europeos: No todas las personas negras siguen patrones europeizantes de belleza. Es más, cada día un sector de la población –ejemplificado excelsamente por quienes producen y consumen la música rap (9)–, escoge resaltar los rasgos que le acercan a la africanidad. Sería ideal poder mostrar la diversidad en toda su extensión, lo cual es muy poco común en nuestros medios de comunicación.

No hacer uso de chistes racistas: Se dice que la cubanía está muy relacionada con la capacidad de reírnos de nuestras propias debilidades. Más allá de lo discutible que pueda ser este argumento, lo cierto es que no hay razón para enorgullecerse ni reírse del racismo y la discriminación. Es por ello que se hace necesario eliminar del habla aquellas frases, refranes o aforismos que se sustenten en creencias o estereotipos racistas. 

Ejemplos de buenas prácticas

Como expresamos anteriormente, existe un camino labrado que nos ha revelado como los medios de comunicación representan de manera estereotipada a la población negra y mestiza. En este sentido me gustaría resaltar la labor sistemática y consciente de dos instituciones cubanas, expresada particularmente en los materiales que bajo su amparo publican sus respectivas editoriales.

Tal es el caso de la Editorial de la Mujer de la Federación de Mujeres Cubanas, que dirige la Dra. Isabel Moya Richard, estudiosa de los medios de comunicación, en específico de la representación de las mujeres. Sin embargo, no se trata de un esfuerzo de una sola persona, junto a ella trabaja un colectivo creativo del cual obtenemos frutos palpables. Diversos son los materiales de la Editorial de la Mujer en este sentido.

Las Cuquitas y Cuquitos (10) donde aparece representada la diversidad no solo en cuanto al género, sino también racial. Como producto destinado a la infancia, el valor es incalculable ante la falta de juguetes y artículos didácticos que tenga en cuenta la diversidad racial en el país. (11)

Sin dudas, el producto comunicativo más célebre de dicha casa editorial es Mujeres, revista que de manera sistemática incluye la imagen, vida y obra de las afrocubanas. No se trata solo de una cuestión de representatividad, sino que se asume de manera intencional que las negras y mestizas participamos en la construcción de manera decisiva de nuestra sociedad, lo cual queda plasmado de manera coherente en la publicación. 

Cuquitas y muñecas un mundo mágico

Cuquitas y muñecas un mundo mágico, ejemplo de buenas prácticas. Editorial de la Mujer

El material más reciente de dicho sello es el manual Para todo tipo de cabello, que viene a llenar del vacío del autocuidado del pelo, no solo de los lacios sino también con orientaciones para quienes lo tenemos muy rizado.

Tuve la oportunidad de revisar la publicación, de la autoría de la periodista Gladys Egües Cantero, quien acaba de ganar el Premio Nacional de Periodismo, y ciertamente desde el lenguaje utilizado hasta las imágenes que se presentan, el folleto resulta ser un producto comunicacional que rebasa lo hasta ahora propuesto en cuestiones de representación de la diversidad de la población.

Por su parte, la Editorial Lazo Adentro, perteneciente al Centro Nacional de Prevención de las Infecciones de Transmisión Sexual y el VIH-sida que dirige la Dra. Rosaida Ochoa, es otro ejemplo de la constancia en la representación equitativa de la racialidad, esta vez en el ámbito de la promoción de salud. Los materiales educativos de dicho sello reconocen la pertinencia de representar de manera justa y equitativa a mujeres y hombres de Cuba, teniendo en cuenta su identidad racial, sexo-genérica, orientación sexual, etc.

Del mismo modo, los audiovisuales que dentro de las campañas nacionales ha realizado distinguen la presencia de personas de uno y otro sexo y de varios colores de la piel: ahí está la serie, donde se incluyen a personas públicas y líderes de opinión teniendo en cuenta lo que ellos y ellas significan para la población en general. Recuerdo con estima aquel donde la agrupación Sexto Sentido, formada exclusivamente por jóvenes negras y mestizas, nos brinda un mensaje de prevención de la infección por VIH.

Los dos ejemplos anteriores nos sitúan ante la realidad de que las personas negras podemos estar presentes en nuestros medios de comunicación. Las sentencias de que “los negros no fotografiamos” o “no imprimimos” encuentran a su paso la labor creativa de un grupo de especialistas, cada día más numerosos quienes hacen de la justicia social su principal principio.

NOTAS

(1) Popularmente se dice en Cuba que lo que no sale por la televisión no existe, aunque últimamente se subraya que lo que no está en Internet tampoco.
(2) Manera popular de designar a la televisión en Cuba.
(3) Norma Guillard: “La mujer negra. Su representación gráfica y los estereotipos en la publicidad”. Disponible en http://www.unb.br/ceam/nescuba/artigos/pano221.htm. Consultado el 7 de abril 2008.
(4) Desiderio Navarro: Presentación en La Ceiba, 22 de agosto 2009.
(5) Sandra Álvarez: “Las mujeres negras cubanas: apuntes sobre su identidad y diversidad”. Conferencia dictada en la Metropolitan University, Londres, 2010.
(6) Sandra Álvarez: “Esclavitud y cuerpos al desnudo. La sexualidad de la mujer negra”, en Sexología y Sociedad, no. 37, agosto 2008. Disponible en http://www.cenesex.sld.cu/webs/esclavitud_y_cuerpos_al_desnudo_37.htm.
(7) Irene Esther Ruiz: “Para verte mejor. Un estudio acerca de la presencia de la mujer negra en la televisión cubana”. Disponible en http://negracubana.nireblog.com. Consultado 15 de junio 2007.
(8) Ibídem.
(9) Norma Guillard: Ibídem. (10) Muñecas y muñecos de papel muy populares en Cuba, que pueden ser recortados, al igual que sus ropas.
(11) En el videoclip del tema “Los Pelos”, del grupo de rap Obsesión, se presenta este asunto en el último plano del audiovisual, donde una muñeca ha sido pintada de negro ante la ausencia en el mercado nacional de juguetes que representen la diversidad racial en Cuba. El artículo ha sido tomado del boletín Género y Comunicación, Una mirada diferente a la información(Año VIII, Nº3, 2013) que elabora el Servicio de Noticias de la Mujer de América Latina y el Caribe (SEMlac).

La discriminación racial es delito en Cuba. ¡Denúnciala!

anuncioracista

Recientemente denunciamos en esta bitácora un anuncio racista contenido un boletín que se edita desde la Isla. En aquel momento, algunos de los comentarios que leí  me convencieron del desconocimiento que hay en Cuba de las herramientas legales que nos protegen ante la discriminación de cualquier índole, incluida por supuesto la racial.

Es por eso la pertinencia de las aclaraciones que en este post ofrece la abogada Deyni Abreu Terry, lider del proyecto Alianza Unidad Racial, que tiene como objetivo orientar, acompañar y representar a personas que han sido víctimas de la discriminación racial,  pero que de igual modo se propone educar a la población afrodescendiente a conocer sus derechos.

Abreu Terry nos dice entonces: “A pesar de que no existe en Cuba una ley específica que regule las conductas genéricas que impliquen agresiones racistas, existe un precepto que sanciona actos de esta índole, por lo tanto estos puede ser denunciados formalmente ante autoridad competente, pues se ha incurrido en un acto sancionable.”

Y se refiere a las normas que sancionan la discriminación:

ARTÍCULO 42  de la Constitución de la República de Cuba:

La discriminación por motivo de raza, color de la piel, sexo, origen nacional, creencias religiosas y cualquier otra lesiva a la dignidad humana está proscrita y es sancionada por la ley.

ARTICULO 295.1.del Código Penal, CAPITULO VIII : DELITO CONTRA EL DERECHO DE IGUALDAD:

1. ” El que discrimine a otra persona o promueva o incite a la discriminación, sea con manifestaciones y ánimo ofensivo a su sexo, raza, color u origen nacional o con acciones para obstaculizarle o impedirle, por motivos de sexo, raza, color u origen nacional, el ejercicio o disfrute de los derechos de igualdad establecidos en la Constitución, incurre en sanción de privación de libertad de seis meses a dos años o multa de doscientas a quinientas cuotas o ambas”

2. ” En igual sanción incurre el que difunda ideas basadas en la superioridad u odio racial o cometa actos de violencia  o incite a cometerlos contra cualquier raza o grupo de personas de otro color u origen étnico”.

Pues ya sabemos lo que dice nuestro marco jurídico sobre este asunto. Que no se siga pensando que es una cuestión de derecho ser racista en Cuba, sencillamente es delito. Nos toca denunciar.

Las deudas de Lalita para conmigo

lalitaA

Inés María Martiatu Terry (Lalita)

No por casualidad son libros las deudas que Lalita adquirió conmigo y que no podrá jamas saldar.

El primero de ellos, es aquel sobre historia de la participación política de las mujeres en Cuba cuyo autor es Julio Cesar González y que se lo presté cuando se preparaba para dar una conferencia en no se que universidad gringa. Varias veces hice por recogerlo, pero siempre pensé que nuestro futuro era infinito.

El otro, y también importante, es el que nos propusimos como continuación de Afrocubanas, o sea una especie de segunda parte. Esta idea de todas ahora está en las manos de Daisy Rubiera y Oilda Hevia, quienes como historiadoras al fin, están haciendo de esta ciencia social el centro del texto.

Pero mi mayor temor es que aquel texto con el que ganó una mención en el Casa de las América, no llegue nunca a ser publicado. Ojalá sus familiares y amigos se puedan rescatar esos cientos de líneas que ella dedicase al afrofeminismo en Cuba. Muy pocas personas tuvieron acceso a esas páginas. Tampoco yo, porque Lalita también era una mujer compleja.

 

Me dicen Cuba: Eric Corvalán, documentalista de temas difíciles

Cartel de Raza (2008)

Cartel de Raza (2008)

En el año 2008, el realizador Eric Corvalán nos sorprendió con un sagaz y polémico documental sobre la discriminación racial en Cuba, intitulado Raza, que se ha convertido indudablemente en un audiovisual de referencia. Y repercutió tanto en él que ha escrito un libro con todas las entrevistas realizadas para el documental, algo no muy usual para un realizador.

Por su parte No es el camino se centra en el complejo tema de la violencia infantil, más para una Isla donde se piensa que “los locos bajitos” nos pertenecen.

De su autoría se cuentan 7 audiovisuales, sin embargo, las obras mencionadas son las más reconocidas por el público cubano. Acerca de estos documentales y otros proyectos que tiene Corvalán entre manos, versa esta entrevista.

Para mí tienes un tino especial para poner el dedo en la llaga, entendiendo por eso el hecho de que abordas temas problemáticos y de difícil tratamiento en nuestra sociedad, como las relaciones raciales y la violencia infantil. ¿Qué te conmueve? ¿Cuál es el propósito?

Bueno, no solamente hago temas sociales, hago documentales de diferentes géneros, hasta musicales. Cuando camino por la calle y converso con la gente me sensibilizan diferentes temas, aquellos que me encuentro a mi paso todos los días. El propósito es abordarlos siempre desde una perspectiva de debate y de reflexión.

Vayamos por partes, sobre Raza, ¿Cuáles fueron las principales críticas o comentarios que te hicieron a lo largo de estos 5 años? ¿Cuál es el balance final luego de estos años? ¿Aprendizajes? ¿Qué no hubieras hecho igual?

Raza es un documental que siempre va a animar la crítica. Yo diría que se mantiene vivo, inclusive en la época actual, porque está hecho con ese fin, para que se mantenga bien sólido; el tiempo de duración es la clave del éxito. Hay mucha gente que me pide hacer una segunda parte, pero prefiero que se quede con la exclusiva.

Este es un documental que está hecho para que se pueda debatir el tema de una manera inteligente en cualquier contexto de la sociedad cubana, o en otras, y sobre todo en las comunidades, de manera abierta, comunicativa y comprensible.

A mí me han preguntado muchas veces: ¿por qué hiciste Raza si tú eres blanco de ojos azules y no ha sufrido el racismo? Entonces respondo: ¿quién te dice que no lo he sufrido, mis hermanos son mulatos y mi familia es multicolor? Como dice mi madre, a ella le debo esta formación, “lo que para mí no prima un color en específico ni una preferencia sexual, no existen los colores dentro de los seres humanos sino sus conductas ante la sociedad”.

Por otra parte, yo noto que mi sociedad va perdiendo ese interés por la historia, de dónde somos y de dónde venimos… Creo que lo más sensato es reflejar este fenómeno relacionado con nuestra identidad y que es parte de nuestras raíces, porque África es un continente poderoso en conocimiento y en cultura, y eso corre dentro de nuestras venas. Es importante reconocerlo y rescatarlo y no tenerle miedo a la palabra racismo sino enfrentarla pero de manera inteligente dictando estrategias prácticas.

¿Crees que Raza es un documental aun válido para describir la realidad de la discriminación racial en Cuba?

Sí lo creo, porque es una herramienta de análisis del tema, como muchas que existen. Yo no soy el único realizador que ha hecho estos temas; ahí están Sarita Gómez y Nicolasito Landrián.

Si no fuera aun válido, hubiera sido exhibido por la televisión y no me lo pidieran tanto para conferencias en Cuba sobre el tema y en el exterior. Como te dije anteriormente, es un documental que está hecho para “remover el cocotero” y reflexionar sobre un fenómeno que está muy latente dentro de la familia cubana y nuestra sociedad, y presumo que se continuará hablando del tema aunque a algunas personas no les interese.

Raza tiene un final que me hace recordar las obras de Sara Gómez donde ella aparecía como un personaje más. Te hago la pregunta que a ella le haría. ¿Por qué incluir tu propia historia en la obra realizada? ¿Se podría inferir que estas tomando partido?

Siempre detrás de un cuadro está el sello del pintor. Al igual que cuando se hace un documental sobre temas sociales, o de cualquier género, vas a reflejar un conflicto, a denunciar una problemática, específicamente en lo que estás de acuerdo y en lo que no. Siempre la obra dice cómo piensa el director y si mi meta es sensibilizar y que se debatan estos temas, entonces estoy participando junto a muchas otras personas en la construcción de una sociedad más justa y equitativa.

¿Nos adelantas algo sobre el libro que ha nacido del documental?

El libro se titulará Raza, creo que es una oportunidad para el público de acceder a los diálogos que se gestaron como parte del documental, los cuales no salen por cuestión de tiempo. La gráfica es un componente importante de este volumen. Mi sueño es que salga en Cuba; sin embargo, tendré que hacerlo en el exterior, pues no logro consolidar el proyecto en la Isla. No obstante, seguiré siendo un corredor de 800 metros con obstáculos que llegará a la meta; de eso estoy seguro, gracias a la ayuda de amigos que engrandecen el sueño con la luz de la verdad.

Sobre No es el camino, y ante lo difícil que en ocasiones es filmar en Cuba sobre ciertos temas, te pregunto: ¿hubo algún momento de mayor convencimiento durante el cual quizás te repetiste: esto tengo que hacerlo, esto tengo que terminarlo?

Tratar cualquier tema en Cuba es complicado por la cantidad de trámites a la hora de la filmación y, sobre todo, por la complejidad propia de los temas que vas abordar. De hecho, yo escojo los temas, hago la investigación y realizo el guion porque ando en la calle y camino e interactuó con la gente y veo lo que pasa.

En el caso de No es el camino me dije: la violencia infantil es un tema importante y necesario tanto para los padres, madres como para los niños, niñas y para la sociedad en su conjunto. La palabra violencia es una palabra fuerte. Sin embargo, creo que es necesario debatir todos los días del año. Muchas personas cuando ven el documental se percatan por primera vez del asunto y su magnitud. En No es el camino no se refleja solamente la violencia física sino también la psicológica, la económica, la sexual, qué pasa con las infraestructuras, qué pasa con las leyes. Esto es de todos los días porque la violencia está aumentando cada día más y lo vemos como algo natural, a veces no sabemos que estamos cometiendo violencia pero está ahí, la sufre el más desprotegido de los seres humanos: los niños. Entonces, es un llamado de paz, a la comprensión y a la sensibilización.

No es el camino ni Raza han sido exhibidos en la televisión cubana. Y sé que para ti es esta una meta, si un día llega a suceder: ¿te sentirías ya reconfortado?

Mi meta no es que salgan en la televisión, todo lo contrario, mi meta es que mi sociedad se transforme que se sensibilice con estos temas, que la gente se sienta identificada y diga: yo estoy ahí, vamos hacer esto, vamos a respetarnos, comunicarnos. Tú pensaras que promulgo un sueño utópico pero hay sueños que pueden ser reales y, de hecho, que se hable algo de alguna manera es una lucecita que se enciende. Lo que hay es que luchar por que la luz se mantenga siempre encendida todos los días.

Has revelado que tu más reciente documental aborda la violencia de género en Cuba. Y me gustaría apuntar que por lo general, cuando el tema se ha tocado, se hace énfasis, como es de esperar, en la mujer que ha sido violentada sobre todo físicamente. Te pregunto: ¿Pensante incluir entrevistas al agresor?

Entrevistas con el agresor sería lo ideal, pero a veces el agresor está al lado tuyo y no lo ves porque la violencia está naturalizada y la puedes encontrar en cualquier lugar de diferentes formas. Reflejar la violencia física es la más fácil, la psicológica es la más difícil. En el documental tendremos testimonios de mujeres que han sufrido violencia.

¿Podríamos esperar alguna idea en tu documental que revela la vulnerabilidad de las mujeres cubanas a la violencia a partir de la no existencia de una legislación puntual sobre la violencia de género?

El documental se llama Huellas y con él me propongo reflexionar acerca de la violencia de género en Cuba. En él se intenta responder, entre otras preguntas, por qué no existe una ley contra la violencia intrafamiliar, la que en mi opinión ayudaría a prevenir la violencia de manera general. Además, se trata la denuncia por parte de las mujeres, relacionada con el trabajo de prevención y con la labor de las instituciones, que no trabajan en conjunto. De este modo, considero necesaria la existencia de una estrategia generada por varios organismos y ministerios, como el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación, pues este es un problema de la sociedad por entero.

¿Qué otros temas están en el tintero de Eric Corvalán?

Después de este tema haré otros documentales y no necesariamente sociales sino sobre el jazz cubano y sus raíces, pues rescatar nuestro patrimonio musical también es importante y reflejar el talento en las nuevas generaciones que emergen, mucho más.

Por último, ¿has pensado hacer alguna obra de ficción? ¿O te es suficiente con el documental?

Yo quisiera hacer mi primer largometraje de ficción. Estoy escribiendo un guion donde se abordan todos estos temas y otros nuevos; sin embargo, creo que encontrar presupuesto en Cuba va hacer muy difícil, por eso estoy abierto a cualquier propuesta. La meta de cualquier documentalista es hacer ficción y, en ese sentido, el documental te prepara para eso. A mí me gustan los retos, me crezco con ellos. Estoy buscando una distribuidora para mis obras. Si sabes algo pásame la información. Este es un promocional en vivo y directo.

 

Obras de Eric Corvalán

Huellas (2014)
Mis Ojos en la comunidad (2014), en coautoría con Kalet Polo Reyes
No es el Camino (2013)
Concierto del grupo musical Sexto Sentido (2012)
Memorias de la Semana de la Cultura Italiana (2012)
Buena Vista Social Club (2010)
Una ventana abierta (2009)en coautoría con Marcelo Britho y Tillman.
Raza (2008)

Especial para Oncuba Magazine

El genocidio mayor y más antiguo de la Historia aspira a una reparación legal

 

1cadenas-rotas

Los líderes de las naciones pertenecientes a la Comunidad del Caribe (CARICOM) aprobaron recientemente de forma unánime un plan de 10 puntos que pretende una reparación por el crimen contra la humanidad que constituyó la esclavitud africana. El Plan fue elaborado y propuesto por la Comisión para la Reparación, la cual se propone hacer justicia con las victimas del genocidio que constituyó el esclavismo, la trata de esclavos y el apartheid racial.

El tráfico atlántico de esclavos, que se ha reconocido como el holocausto africano, tuvo lugar entre los siglos XVI y XIX, y mediante el cual millones de personas negras fueron arrancados de sus tierras originarias y obligadas a emigrar al llamado Nuevo Mundo, donde trabajaron como esclavos en condiciones de extrema crueldad.

El plan adoptado es abarcador, e incluye el ofrecimiento formal de perdón por parte de las antiguas colonias esclavistas, principalmente Portugal, Gran Bretaña, Francia, España y Holanda; la cancelación de la deuda externa con estas naciones; el otorgamiento de una ayuda para el desarrollo; así como la indemnización financiera, en un monto aún no determinado, por los traumas sicológicos que aún persisten y que datan de los días de la esclavitud.

Hilary Beckles, Presidente de la Comisión para la Reparación del CARICOM expresó que se encuentra muy complacido con la adopción del Plan por parte de la Conferencia. Las reparaciones por la era de la esclavitud y le posterior siglo vivido de apartheid racial es un tema que ha tenido mucha resonancia últimamente, pues es visto por la comunidad del Caribe como un derecho que les asiste, pues el daño y sufrimiento ligados a los crímenes del colonialismo perviven con mucha fuerza todavía.

El Plan de Acción de 10 puntos. Una introducción.

En el año 2013 los jefes de gobierno de la Comunidad del Caribe fundaron la Comisión de Reparaciones del CARICOM, con la finalidad de preparar y presentar una demanda formal contra los gobiernos de aquellos países que otrora cometieron los crímenes que constituyó la esclavitud africana y enriquecieron a sus naciones mediante su práctica.

Para llevar adelante su pretensión, la Comisión contrató a la firma de abogados británica Leigh Day. Martin Day, abogado que asesora a la Comisión en este caso expresó que esta es una demanda muy abarcadora y justa, que se establece a aquellos gobiernos cuyos países se enriquecieron a costa del robo de la riqueza humana al continente africano.

La Comisión para la Reparación observa que aun está presente en los descendientes de esclavos la victimización racial, y ve en el genocidio que constituyó la esclavitud la raíz del sufrimiento humano que aun viven estas personas, y la causa fundamental de los problemas de desarrollo que enfrentan actualmente las naciones caribeñas.

Esta Comisión enuncia que los gobiernos europeos fueron propietarios y traficantes de esclavos africanos; practicaron acciones genocidas sobre las comunidades aborígenes; crearon las políticas financieras, legales y fiscales necesarias para materializar la esclavización de africanos; definieron la esclavitud africana y el genocidio aborigen como un aspecto de interés nacional; denegaron la compensación a los esclavos una vez abolida la esclavitud; impusieron a los emancipados, una vez abolida la esclavitud, otros cien años de apartheid racial; implementaron por por un largo período políticas destinadas a perpetuar el sufrimiento sobre los emancipados y sobrevivientes del genocidio, y han rehusado reconocer tales crímenes o compensar a las víctimas y a sus descendientes.

Los diez puntos que recoge el Plan de Acción son los siguientes:
1. El perdón formal; 2. El derecho a la repatriación; 3. El Programa de Desarrollo para los Pueblos Indígenas; 4. La institución cultural; 5. La salud pública; 6. La erradicación del analfabetismo; 7. El Programa de Conocimiento Africano; 8. La rehabilitación psicológica; 9. La transferencia tecnológica; 10. La condonación de la deuda.

Sobre qué bases legales se fundamenta la reclamación?

1. La esclavización de africanos fue un crimen contra la humanidad.

En 1948 las Naciones Unidas promovieron la Convención de la Prevención y el Castigo a los Crímenes de Genocidio, la cual reconoce que “el genocidio es un crimen contra el Derecho Internacional y que a lo largo de la historia el genocidio ha infligido grandes daños a la humanidad”

Los historiadores y demás expertos pueden demostrar cómo la invasión a territorios africanos, la captura masiva de africanos, su horrible transportación, la permanencia de africanos en América, el exterminio del idioma y cultura de los esclavos, constituyeron todas estas violaciones al Derecho Internacional.

2. El Derecho Internacional reconoce que aquellos que cometen crímenes contra la humanidad debe reparar los daños.

El derecho a la reparación es bien tutelado en el Derecho Internacional, y se define por la Corte Permanente de Justicia Internacional en los términos siguientes:

“El principio esencial contenido en la noción actual de un acto ilícito – un principio el cual parece estar establecido por la práctica internacional y en particular por las decisiones de tribunales arbitrales – es que la reparación tiene que eliminar todas las consecuencias del acto ilegal y restablecer la situación, la cual con toda probabilidad habría existido si ese acto no hubieses sido cometido. La restitución es en especie o, si esto no fuese posible, mediante el pago de una suma correspondiente al valor que cubriría la restitución en especie. (…) tales son los principios los cuales deben servir para determinar el monto de compensación debido por un acto contrario al Derecho Internacional.

3. No existe una barrera legal para evitar que aquellos quienes sufren las consecuencias de crímenes contra la humanidad puedan demandar su reparación, aun cuando los crímenes fueron cometidos contra sus ancestros.

No existe en Derecho Internacional un tiempo límite para establecer una reclamación formal por tales actos ilícitos. Por tanto, el tiempo que ha transcurrido desde la abolición de la esclavitud no es obstáculo para la reclamación del pueblo africano, teniendo en cuenta que las consecuencias de este crimen continúan manifestándose en perjuicio de los africanos que viven tanto en África como en la diáspora.

En el continente africano fueron destruidas civilizaciones florecientes, sistemas de gobierno y fueron arrancados millones de personas, cuyo resultado directo fue la creación de un patrón de pobreza y subdesarrollo extremos.

En América el sistema esclavista dio origen igualmente a la pobreza, la carencia de tierras, el subdesarrollo, así como el aplastamiento de la cultura y el lenguaje, la pérdida de identidad, la creencia de inferioridad entre las personas negras y el adoctrinamiento racista de las personas blancas, todo lo cual continua afectando hoy en día la calidad de vida de la población negra en las naciones del Caribe. El período de la esclavitud y del comercio de esclavos fue seguido por el período de colonialismo. Puede afirmarse que el colonialismo en sí mismo es un crimen en Derecho Internacional, pues fue una usurpación de los derechos soberanos de los pueblos colonizados.

4. La demanda debe ser realizada a nombre de todos los africanos y descendientes, que se encuentran tanto en África como en la diáspora, quienes sufren las consecuencias de este crimen.

Todos los africanos y sus descendientes alrededor del mundo se han visto afectados de algún modo por el crimen que constituyó la esclavitud. Incluso aquellos que han gozado de éxito en su profesión o negocio han tenido que enfrentar, cuando menos, prejuicios raciales. Aún cuando pudieron existir algunas cuyas familias que se enriquecieron por su colaboración con los esclavistas, esto no socava la verdad absoluta de que la violación a África empobreció tanto a los africanos que fueron raptados como a aquellos que permanecieron en el continente.

5. La demanda debe ser interpuesta contra los gobiernos de aquellos países que promovieron y se enriquecieron con el comercio de esclavos africanos y la institución del esclavismo.

Resulta más apropiado centrar la demanda en los gobiernos de aquellos países que promovieron y apoyaron el comercio de esclavos, legitimaron la institución del esclavismo y sacaron un provecho de esta. Mediante el conocimiento histórico se puede identificar claramente qué naciones colonizadoras fueron las más beneficiados con el esclavismo y con la trata de esclavos.

6. El monto de la demanda puede fijarse por expertos en relación con cada aspecto de la vida y cada región afectada por la institución del esclavismo.

La determinación de cuál es el monto a demandar es quizás la tarea más compleja y onerosa que enfrenta el movimiento para la reparación. Ha de ser estudiado cada país en cuestión y la población dentro de este. Se debe diferenciar a las personas que viven en el África continental de aquellas que viven en las naciones hoy independientes, en las cuales el esclavismo floreció; y a las personas que hoy son minoría en Europa y en Norteamérica.

7. La demanda si no es solucionada por un acuerdo, debería en última instancia ser solucionada por un tribunal internacional reconocido por todas las partes.

No existe actualmente una corte competente para acoger semejante demanda de reparación para África y la diáspora. No obstante, la ausencia de una corte no es impedimento para interponer la demanda. Existen casos similares donde la legitimidad de la demanda fue reconocida y recogida en un acuerdo, sin que haya existido previamente un tribunal al efecto.

En el Derecho nacional es esencial promover e implementar políticas de acción afirmativa, también conocidas como discriminación positiva, que resulten en beneficio de la población negra, que haga posible brindarles oportunidades efectivas de acceso al bienestar socioeconómico y de este modo ir eliminando gradualmente la brecha social que existe actualmente como herencia del colonialismo y del racismo.

Esta es, entonces, la gran tarea a la cual han de hacer una contribución significativa los abogados. Ellos son realmente solo una pequeña parte de la armazón de fuerzas que se necesita, en lo que cuentan también los historiadores, arqueólogos, artistas, escritores, políticos, sociólogos, psicólogos, y todas las personas de buena voluntad con independencia de su color, que sean capaces de percibir la magnitud del crimen que constituyó la esclavitud africana; un mal monstruoso que exige desde hace mucho la reparación y el perdón.

Tomado de Lente del Jurista

Artículos sobre desigualdad y racialidad en el sistema educativo en Cuba

Foto: Jorge Luis Baños. Tomada de IPS

Foto: Jorge Luis Baños. Tomada de IPS

Andando por las redes me he encontrado dos textos, publicados en sendos medios cubanos, que permiten un acercamiento a lo que a las relaciones socio-económicas y a la actualización del tratamiento de la racialidad en la educación cubana.

Primero quiero sugerir la lectura de la entrevista a la doctora Mayra Espina que publicase Cuba contemporánea, ¿Desiguales en Cuba?, donde la socióloga expresa la misma expresa:

Pero si comparamos a la Cuba de hoy con la de los ´80, con el ideal social de la Revolución, pues podemos encontrar que las desigualdades son ahora sustantivas. Y le pediría a quienes consideran que no hay desigualdad, por ejemplo habaneros y habaneras, que miren a su alrededor, y se fijen en tres cosas: las casas, el medio de transporte y (en la sociología hay una especialidad llamada “sociología de la basura”, que estudia las desigualdades a partir de los desechos de los barrios) los basureros, su contenido en los distintos barrios o en las casas. Mi respuesta es esa: los estudios sociológicos indican que somos hoy mucho más desiguales que en la década de 1980, si compramos niveles de ingresos, salarios… Pero no hay que ser sociólogo. Caminando por la ciudad uno puede ver a simple vista esas desigualdades.

Largo trecho pendiente por igualdad racial, publicado por IPS a propósito de una actividad del capítulo cubano de la Articulación Regional Afrodescendiente, anuncia ciertos cambios que hemos estado esperando al menos por diez años. Al parecer, el sistema educacional se actualiza en el tratamiento de la problemática racial en Cuba, lo que implica un nuevo posicionamiento y la re-lectura de ciertos acontecimientos históricos nacionales e internacionales.

En el encuentro el intelectual cubano Esteban Morales, reconocido también como activista por la equidad racial, anuncio que:

“una resolución del ministro de Educación Superior estableció recientemente la introducción en los estudios universitarios de la asignatura estudios raciales en Cuba, que se aplicará progresivamente en los diferentes centros de altos estudios del país”.

La mesa está servida. Nos toca ahora la tarea de leer y repensar.

 

 

 

Fotografía y racialidad: imágenes de una ausencia

Por Rafael Acosta de Arriba

Rene Peña

Rene Peña

Si miramos hacia atrás algo más de siglo y medio, justo el tiempo en que surgió y se estableció la fotografía como arte y como registro documental  de la realidad, encontraremos una verdad archiconocida, y es que las primeras imágenes que se produjeron hacia los temas de la racialidad y la otredad, estuvieron marcadas por un fuerte acento eurocéntrico, discriminatorio de otras etnias. Bajo la cobertura de indagaciones etnológicas y científicas, Europa observó el cuerpo colonizado con la curiosidad extrañada del ornitólogo.

Circularon entonces por el mundo las fotografías de los cuerpos desnudos y semidesnudos de las mujeres zulúes, los naturales australianos y neozelandeses, así como de otros grupos étnicos americanos que soportaron el lente que los escudriñaba y documentaba; era el otro ante el espectador europeo, la distancia entre observador y observado legitimó entonces un estatus social que perduró por décadas.

Sigue leyendo