‪#‎Ferguson

Por Odette Casamayor

Salvajes también llamaron a los negros del Partido Independiente de Color masacrados por los blancos patricios cubanos en 1912 ‪#‎Ferguson‬.

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Y por supuesto, nuestros blancos patricios cubanos mantienen desde el siglo XIX esa idea -que pretenden hacer mantener entre los negros cubanos- de que nuestra historia es diferente. No tenemos rabia. No recordamos la esclavitud. No sufrimos por nada y, consecuentemente, nunca nos rebelaremos. Somos unos negritos pacíficos y muy civilizados, porque nuestros blancos patricios -fuera y dentro de la isla- no son racistas y siempre nos trataron muy bien (dicen ellos mismos).
Yo no les creo. No puedo creerles sobre todo cuando lanzan largas jerigonzas sobre la discriminación en Cuba.
Esa discriminación, sólo acceden a denunciarla si prometemos seguir siendo los negritos pacíficos del Caribe y si apoyamos sus agendas políticas -cualquiera que ésta sea, dentro y fuera de la isla.
Ha sido siempre así en la historia de Cuba.
Conmigo no cuenten ¡jamás! para que sus deseos se sigan cumpliendo.
¡Lucho!

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Those who ask for explanations of our rage have never seen their human condition denied.
But I can feel slavery in my own body. It’s in my DNA.
Can’t explain!
Those who ask for explanations are the ones that have everything to explain to themselves and to the world.
‪#‎Ferguson‬

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Some days, because of my history and my very own experience as a Black woman raising a Black man, I simply cannot sit and write the nice and thoughtful pages I am suppose to write as a scholar, and I cannot read all these lucid philosophical and political accounts that might explain my own rage.
Some days, I just allow the rage to inhabit my body.
I just feel it.
And, at least for today, I have nothing to explain.
Because I am!
‪#‎Ferguson‬

Abakuás conmemoran el fusilamiento de los estudiantes de Medicina

abakua
Por Tato Quiñones

El próximo jueves 27 de noviembre de 2014, a las 2 de la tarde, y bajo el frondoso jagüey de la esquina e Morro y Colón, en La Habana Vieja, la Cátedra de pensamiento Haydee Santamaría, el grupo Anamuto, el Consejo Supremo de las Hermandades Abakuá y la Asociación Cultural Yoruba de Cuba, conmemoraremos el 143 aniversario del fusilamiento de los ocho estudiantes de medicina asesinados en la explanada de La Punta, y la inmolación de los cinco héroes negros, ñáñigos anónimos que protagonizaron la protesta armada ante aquel crimen horrendo perpetrado el 27 de noviembre de 1871.

Queremos que la conmemoración de la caída de los 13 jóvenes cubanos, blancos y negros, en aquella fecha, constituya hoy un acto emancipador, descolonizador, de reivindicación y justicia histórica, que resulte útil para la recuperación y el desarrollo de los contenidos liberadores y populares de la Revolución y la unidad de la Nación Cubana.

El martes 25, a las 2 de la tarde, en el museo Casa de África de la Oficina del historiador de la ciudad de La Habana, sito en Mercaderes y Obrapía, La Habana Vieja, exhibiremos el cortometraje documental “Quien no tiene corazón no va la guerra”, que narra la historia y el por qué de estas conmemoraciones.

Una historia de amor y mendicidad en Cuba (+vídeo)

Con alegría noto que el periodista Claudio Pelaéz Sordo se está especializando en tomar ciertas zonas de la sociedad cubana, aquellas que son invisibles para la mayoría de la población y que de alguna manera el discurso oficial niega.

Les comparto la historia de amor Juanita y Alfredo, dos personas negras que viven en la mendicidad en las calles de La Habana, y que el videoperiodista ha publicado en El Toque.

 

Proyecto Afrocubanas, algo más que un libro

fotomuchcacha

Foto: Kaloian

Por Daisy Rubiera Castillo*

Antes de comenzar mi exposición quiero recordar a dos mujeres cubanas negras afrodescendiente, que dedicaron buena parte de su vida profesional a combatir el racismo y la discriminación racial: Elvira Cervera e Inés Maria Martiatu. Mujeres, que no dejaron caer la bandera de lucha recibida de otras manos, la que a la generación de mi tiempo nos toca entregar a las más jóvenes, para mantener abierta esa brecha, aunque el camino parezca largo y la marcha lenta.

Cuando me invitaron a participar en este panel, me pidieron que hablara sobre el libro Afrocubanas. Para ello, debo hacer un poquito de historia. En los momentos en que nació ese proyecto, porque Afrocubanas no es solamente un libro, es un proyecto que nació en momentos que consideramos que apremiaba una nueva forma de conciencia intelectual que rompiera el silencio que sobre las mujeres negras se había mantenido históricamente en la historiografía cubana. Era importante visualizarlas desde la academia, incorporarlas en los estudios sociales, afortunadamente ya iniciada por algunas escritoras e investigadoras de diferentes disciplinas, aunque no muy promocionadas. Proyecto, que fue pensado para ir reconstruyendo la tradición del pensamiento feminista cubano negro afrodescendiente, recuperar el lugar que ese discurso tiene en la historia de las ideas en nuestro país, del cual fue excluido, propiciar su análisis y estudio, e “intervenir en el campo cultural cubano en la coyuntura compleja de nuestra sociedad, en la que los conflictos raciales han aflorado y acaparado la atención y el debate sobre ellos”1. Proyecto, que por su alcance podía contribuir a la consolidación de nuestra memoria histórica, cuestión fundamental en el resurgimiento del debate contra el racismo y la discriminación racial.

Con esos criterios, decidí hacer un libro. Lalita, como todos llamábamos a Inés María, estuvo de acuerdo. De inmediato comenzamos a realizar la recopilación de trabajos, algunos ya publicados, otros inéditos. Seleccionamos los que consideramos más significativos sobre todo en áreas poco conocidas. Cuando no encontrábamos los adecuados para diferentes asuntos y personalidades que deseamos incluir, les pedimos a algunas amigas escribieran sobre esos temas.

El libro debía estar integrado por trabajos que enunciaran un contradiscurso que se opusiera al que venía circulando históricamente de y sobre la mujer negra y mestiza, y que estuviera inscrito en nuestros propios referentes, en nuestra historia de lucha, marcada por los entrecruzamientos de la raza, la clase, el género y la batalla, histórica también, contra los estereotipos racistas, sexistas y negativos sobre nuestra imagen. Debía erigirse entonces en reconocimiento a las mujeres negras y mestizas desconocidas por la población cubana, que con un pensamiento e ideas adelantadas para su época, articularon un discurso diferente al que se divulgaba a través de la prensa periódica de mediados y finales del siglo XIX. Mujeres que no fueron simplemente victimas de su condición, sino agentes activas en un empeño por abrir los caminos por los cuales transitaría más tarde su descendencia. Féminas transgresoras, que alzaron sus voces en un intento de transformar una realidad que les fue impuesta; que abordaron en sus textos de manera prioritaria, la reivindicación de su identidad, definieron actitudes y fijaron puntos de vistas, para reclamar su espacio en la sociedad que les tocó vivir, poniendo siempre en ello su orgullo racial.

El título, también tiene su historia. Fue muy pensado y debatido entre las dos. Decidimos que fuera Afrocubanas, término que tiene mucho que ver con la identidad racial, con la diversidad, con el sentido de pertenencia al legado heredado de nuestros ancestros africanos y africanas. Porque resalta la diversidad y diferencia en torno a la unidad como centro de la cultura cubana. Por esas razones marcamos con el subtitulo: Historia, pensamiento y prácticas culturales, los aspectos que queríamos resaltar.

El libro hizo visible el grupo donde se generó, porque es un resultado de la unión de mujeres que desde su quehacer creativo, con un posicionamiento multidisciplinario, multigeneracional y de género, declaramos nuestras pretensiones de visualizar la participación y aporte de las mujeres negras y mestizas en la historia, la política, economía, sociedad y cultura cubanas. Quebrar silencios, deconstruir viejos cánones racistas, sacar historias de los sótanos de la memoria, contribuir a la necesaria construcción de una nueva memoria histórica, reivindicar tanto a mujeres negras de siglos anteriores como del actual que se hayan destacado por su pensamiento y su accionar.

El proyecto Afrocubanas continúa dando cumplimiento a sus objetivos. “Restituir a la mujer negra a la historia”, es el nuevo libro, que Oilda Hevia y yo hemos compilado, en un afinado concierto de ensayos, que aportan un nuevo caudal de conocimientos sobre los diferentes matices a que hacen referencia los once ensayos que lo integran, para, además de dar un paso más hacia la reconstrucción de la memoria histórica de las cubanas afrodescendientes, contribuir al enriquecimiento de la historiografía cubana sobre la temática racial, con novedosas y solidas investigaciones que pongan al descubierto distintos aspectos, desconocido entre algunos historiadores y público en general.

Este proyecto, constituido hoy, como una Red continúa hurgando en el pensamiento feminista negro afrodescendiente. Se articula con otras redes e instituciones como La Red Barrial Afrodescendiente, con la que hemos trabajado durante dos años; la Cátedra de la Mujer, con la hemos concertado un espacio permanente en su evento internacional Mujeres al siglo XXI; la Red de Mujeres Cristiana Débora, que apoya nuestra Tertulia “Reyita” y la Cátedra de Sociología de la Universidad de La Habana, en la que muchas de las profesionales del grupo ofrece conferencias en el curso optativo sobre género y raza que se imparte a los alumnos de quinto año de esa carrera .

Antes de terminar mi exposición, quiero pedir permiso a la poeta Georgina Herrara, aquí presente, para dar lectura al poema titulado “La lucha es diferente y es la misma” que ella escribió para esta ocasión, que tiene como exergo “No, nos entendemos” Antonio Maceo.

Lo que sucede, es la misma guerra,
y por lo mismo, a ella.
El hijo de Mariana nos convoca.
El tiempo
del siglo alzado, defendiendo
como un relámpago, queda
en Fermina y las demás,
esas que fueron
abuelas de las madres nuestras.
Ahora, a sonreír, hablando
con persistencia; cada
minuto del pasado en la memoria
amándonos, hurgando
en las hendijas de este tiempo extraño
hasta aprenderles los sórdidos rincones,
y seguir, interminables,
queriéndonos, hablando, recordando,
hacer de lo pasado y el presente
una bandera limpia, cada vez
más limpia y más bandera, hasta que llegue
desde las nuestras, a las manos de las hijas de las nietas nuestras.

Muchas gracias.

*Texto leido durante el panel “Movimientos afrodescendientes en América Latina y Caribe en el siglo XXI”, de la Jornada cubana contra la discriminación racial.

“Quisiera pensar que el activismo jugará definitivamente un papel importante en Cuba en la consecución de la igualdad racial”

El Nuevo Herald de hoy publica un reportaje sobre la situación actual de la discriminación racial en Cuba. Signado por la periodista Nora Gámez Torres, el texto me parece justo y balanceado y quizás suponga un impulso en el tratamiento del tema.

He decidido publicar íntegramente las respuestas que a ella le he ofrecido, alguna de las cuales aparecen el articulo publicado hoy,  teniendo en cuenta que hace un tiempo que escribo sobre este asunto en esta bitácora.

Nora Gámez (NG): Desde el llamado Período Especial se ha ido creando un consenso acerca de las principales manifestaciones de desigualdad racial y sus causas en Cuba (sobre todo causas estructurales como la relación directa con la pobreza, el desigual acceso a remesas, empleos en el turismo y ahora cuentapropismo). ¿Por qué crees que el estado no ha tratado directamente de buscar soluciones a estos problemas?

Me consta que el estado cubano ha intentado aproximarse al tema de las desigualdades raciales tomando en consideración fundamentalmente la obra acumulada por mas de 20 años, diría yo, de intelectuales cubanos (como pueden ser Tato Quiñones y Mayra Espina) y experiencias de activismo, proyectos, etc. Sin embargo aun es insuficiente y la mejor evidencia es que la discriminación racial se reproduce a todo nivel, donde incluyo la institucional, y sigue considerándose el “eso siempre ha sido así”.

Por otra parte, queda mucho por trabajar con la población en general y se ha pedido reiteradamente que se convoque a un debate nacional sobre el asunto, de manera que se propicie la sensibilización de todas las personas, pues el enfrentamiento a la discriminación y la desigualdad racial es tarea de la sociedad en su conjunto, entiéndase las personas, la sociedad civil, las instituciones sociales, las gubernamentales, etc.

Del mismo modo, proyectos como La Cofradía de la Negritud, El rincón de los milagros, Afrocubanas, e iniciativas como ARAAC, etc., necesitan del apoyo y más que eso que no se levanten obstáculos en sus labores. Necesitamos que todo sea mas fluido, que la ignorancia y el miedo no nos desgasten dando explicaciones que ya han sido ofrecidas en las últimas dos décadas.

NG: Recientemente Zurbano hizo un balance del trabajo de la ARAAC y señaló los resultados limitados que han tenido. ¿Cómo ves el futuro de este tipo de organización de activismo ciudadano?

Quisiera pensar que el activismo jugará definitivamente un papel importante en Cuba en la consecución de la igualdad racial y la eliminación de la discriminación racial. No queda otra. Activistas, intelectuales, investigadores e investigadoras han realizado un trabajo, a veces en conjunto, otras distanciados y también con fricciones, que apuntan a un levantamiento del tema, a un acercamiento desde varias perspectivas a la discriminación racial y en los mejores casos se han plateando estrategias, se han fundado proyectos, desarrollado iniciativas con ese fin. En mi opinión, necesariamente tendremos que caminar hacia una sociedad que condene  el racismo sin embargo para ello se tendría que otorgar un lugar preponderante a la educación y a la posibilidad de constar con una norma jurídica especifica que sancione la discriminación racial y que proteja entonces a los grupos de personas que frecuentemente son discriminados.

NG: ¿Cómo podría el activismo ciudadano de organizaciones como ARAAC o el Comité Ciudadanos por la Integración Racial superar sus limitaciones actuales?

Las limitaciones actuales para un activismo efectivo las veo muy vinculadas con el acceso a la información, la educación y la no posibilidad (real, pronta y fácil) de realizar una denuncia ante un hecho de discriminación racial (lo mismo sucede con el sexismo, la misoginia, la homofobia, etc), la participación ciudadana y la posibilidad de asociarse libremente.

Las redes sociales, los blogs, los sitios webs, los foros son herramientas que nos permitirían indudablemnte el debate, pero ya sabemos las limitaciones objetivas que tiene la población cubana para acceder a la Internet.

Por otra parte, creo muy necesario el establecimiento de un “Observatorio contra la discriminación racial” como instrumento que nos permita seguir el asunto en todas sus dimensiones posibles. Uruguay por ejemplo, un país con una población afrodescendiente mucho menor que la cubana, tiene uno y hasta donde se es efectivo.

¿Crees que las políticas afirmativas pudieran funcionar en el caso cubano?

Las vilipendiadas acciones afirmativas han concentrado la atención de muchas personas en el país, en mi opinión, sobre todo a partir el desconocimiento y la ignorancia. Cuba tiene una larga trayectoria en la implementación de medidas específicas que tienen como objetivo propiciar la igualdad. El mejor ejemplo es el “tema mujer”, por llamarle de algún modo.

De manera que el susto por la aplicación de políticas públicas que estimulen la participación, el desarrollo, etc., de las personas históricamente marginalizadas, creo que es infundado y que solo es explicable a partir del mismo racismo y de lo que ha sido nombrado como “miedo al negro”, por una parte; y por otra a la idea recurrente de que si somos beneficiaros de las acciones afirmativas es porque no podemos “competir” en igualdad de condiciones o sea que nos subvaloramos.

Yo podría contar por ejemplo, que la “Universalización de la educación superior” (popularmente llamada municipalización), fue indirectamente, una estrategia muy productiva para que jóvenes que por diversas razones no habían accedido a la educación terciaria pudieran obtener un título universitario y a partir de ahí desarrollar una carrera profesional. Yo soy fundadora de la sede del municipio habanero Diez de Octubre y puedo decir que mis estudiantes eran principalmente hombres y mujeres negras y mestizas muy interesados en graduarse, muy estudiosos pero que con anterioridad no habían podido ingresar o continuar la universidad. Eso es, sin dudas, un resultado a resaltar.

En el ámbito económico, la estimulación del emprendimiento en mujeres negras o en jóvenes negros, por ejemplo, quizás sea una manera loable de insertar a esas personas y así minimizar la posibilidad de que sean marginalizadas y no les quede más remedio, por ejemplo, que vender jabitas en la puerta de las tiendas y mercados.

Recientemente presentamos ante ARAAC, pues lo elegimos como interlocutor en Cuba, un proyecto con ese objetivo pero lamentablemente no recibimos respuesta. Sabemos que es algo novedoso y tal vez en la Isla aun no exista una estructura para que esto sea posible. No obstante, es un proyecto loable.El proyecto es idea original de Alberto N.Jones, un cubano afrodescendiente residente en los EU, al cual yo me sume. Nos interesa gestionarse y ofrecer micro-créditos a personas que no tendrían otra forma de financiamiento para abrir sus negocios y nos interesan aquellos negocios vinculados con la cultura popular, la afrodescendencia, aquellos oficios que aunque necesarios han pasado al olvido.

Hablar de discriminación duele. No hablarlo, nos divide

ARAAC

Jornada cubana contra la discriminación racial
Del 15 de noviembre al 5 de diciembre

Dedicada
Al Decenio de los Afrodescendientes
A los jóvenes y
A la familia Maceo – Grajales

Desde la creación de ARAAC, Articulación Regional Afrodescendiente para las Américas y el Caribe en septiembre de 2012, Cuba se une con mayor énfasis a la lucha regional y mundial para enfrentar las desigualdades sociales asociadas a la discriminación racial.

La creación de una primera jornada cubana contra la discriminación racial propiciará visibilizar aspectos de este tema que no cuentan con la fluidez requerida y ayudará a intensificar el diálogo cultural a favor de los derechos para la construcción de una ciudadanía con más inclusión y equidad.

Los objetivos principales de esta primera jornada son fundamentalmente promover en las generaciones más jóvenes la comprensión y el sentimiento de igualdad y reconocimiento hacia el legado de una africanidad que todavía no goza del espacio de reconocimiento que le corresponde como fuerza emancipadora histórica. La jornada se suma para asegurar el futuro de una sociedad más justa, a la lucha contra tipo de discriminaciones: de género, orientación sexual, entre otras, tomando como base la igualdad de derechos, la equidad el respeto mutuo con responsabilidad y compromiso.

Esta propuesta pretende al mismo tiempo abrir paso al desafío que constituye asumir el Decenio Afrodescendiente que comienza el 1 de enero del 2015, con programas sociales más abarcadores hacia diversos sectores de la sociedad cubana.
Agradecimientos: Ministerio de Cultura, Instituto Cubano del Libro, AHS, Red Barrial Afrodescendiente en La Habana, Adalberto Álvarez, Gerardo Alfonso, Casa de la Poesía, Hotel Inglaterra, Proyecto 23, Biblioteca Nacional Jose Martí, Dra. Rosaida Ochoa, Dra. Miriam Valdés

PROGRAMA
5 nov. 11. 00 am.
Conferencia de prensa. Hotel Inglaterra.

11 nov. 11.00 am
Conferencia de prensa. Centro Nacional de prevención de VIH. 27 entre A y B. Vedado.

15 de nov. 10. 00 am
Coloquio por el Aniversario de la Ciudad. Organizado por el Taller de Transformación Integral de Barrio. La Ceiba. Consejo Balcón Arimao. Municipio La Lisa Calle 212 y ave. 69.

18 noviembre. 2.00 pm
Panel “Movimientos afrodescendientes en América Latina y Caribe en el siglo XXI”. Roberto Zurbano. Daysi Rubiera. Casa de la poesía. Lanzamiento del libro El silencio de los garífunas. Bienvenido Rojas.

21 de noviembre. 3.00 pm
Proyección del Documental Voces para un silencio de Gloria Rolando.
Multicine Infanta. Sala 2.

27 de noviembre. 4.00 pm
Peña del grupo Alami. Pabellón Cuba

27 de noviembre 3 pm
Actividad de recordación al asesinato de los estudiantes de medicina. En monumento en La Punta.

29 de noviembre. 11.00 am
Sábado del Libro. El ingenio. Manuel Moreno Fraginals. Presentación. Fernando Martínez Heredia. Calle de Madera. Centro Histórico de la ciudad.

29 de noviembre. 6.00 pm
Recital de Gerardo Alfonso. Pabellón Cuba.

30 de noviembre. 5.30 pm
Concierto con Adalberto Álvarez y su son. Salón Rosado de la Tropical.

5 Dic. 2.00 pm
Conferencia de Clausura dedicada a la familia Maceo-Grajales Dr. Eduardo Torres-Cuevas. Resumen de la Jornada. Convocatoria 2015. Bienvenido Rojas. Teatro de la Biblioteca Nacional José Martí.