Mirta no teme poner el dedo sobre la llaga


A los amigos que dejaron de pintar, de tocar el piano, de hacer teatro,
de escribir un poema, de soñar sus sueños, por las razones que fuesen.

Con la presencia de un público numeroso fue presentado en el más reciente Sábado del Libro, correspondiente al 15 de enero, Sangra por la herida, novela de la destacada escritora Mirta Yáñez.

Margarita Mateo, investigadora y profesora universitaria, Thelma Jiménez, editora del volumen y Olga Pérez, directora de Unión, acompañaron a la autora en la mesa de presentación. En el público se encontraban otras figuras excelsas de la literatura cubana como los escritores y escritoras Antón Arrufat, Pablo Armando Fernández, Laidi Fernández de Juan, Marta Rojas, Marilyn Bobes, Reynaldo Gonzáles, entre otros/as.

Jiménez reveló su alegría ante la publicación de este libro. Comentó además cómo se leyó la novela en una noche aseverando:

…no sé si Mirta volverá a escribir otra novela, pero esta es la novela de Mirta, es una novela increíble donde hay un montón de personajes cada uno con un discurso muy peculiar, (…) una novela monolítica, tiene una estructura increíble…, en clara referencia a la calidad de la obra, (…) es una excelente novela, yo se la recomiendo a todos (…) la generación nuestra se la debía y creo que ella también se la debía, recalcaría la editora.

Margarita Mateo por su parte, comenzó su intervención leyendo un fragmento de Sangra por la herida, correspondiente a la Mujer que habla sola en el parque, intertexto con el poema de Lina de Feria, “Mujer que habla sola en un parque de Calzada”:

Una novela engarzada por un denso contrapunteo de voces que responden a diversas experiencias. Muy variadas son las edades, contextos y peripecias puestas en juego a través de la multiplicidad de personajes, pequeñas ventanas abiertas a mundos diferentes confluyen en algunas coordenadas esenciales.

Del mismo modo, Mateo identifica la muerte como el personaje central recurrente que implica no solo a las personas sino también a los lugares, los sentimientos, los animales. Sería un estado-proceso que se expresa en múltiples cuerpos y circunstancias.

Mirta, agradeció a todas las personas e instituciones que hicieron posible la publicación de Sangra por la herida. Antes había leído un fragmento de la novela:

Gertrudis
Llámenme Gertrudis. Aunque tampoco es Gertrudis.

Hay varias Gertrudis famosas. La nuestra es la Gómez de Avellaneda, la grandísima, la que puso de cabeza a todos los poetuchos de su época, hizo con su vida lo que le dio la gana y se dejó llevar donde el hado en su furor la arrastrase. Es verdad, tuvo que pagar su precio. Fue calumniada, despreciada por sus amantes, nadie asistió a su entierro y una sarta de envidiosos le impidió entrar en la Academia. Por lo demás, ya dejo de importar todo eso. Ella, la grandísima, esta allá arriba en el panteón de los dioses, de tú a tú.
La otra “Gertrudis”, la Stein, fue aquella a quien el ingrato de Hemingway intentó sonsacarle todo cuanto pudo en París luego se hizo el gracioso haciendo chistes malévolos en una novela. De que los hay los hay.
A lo que vamos. Ahora la han cogido con eso de “!que lindos fueron los años sesenta!”. Díganmelo a mí. Como si todo aquel tiempo hubiera sido pura diversión, la gente se pone a cantar “Imagine” y aquí no ha pasado nada. Se están haciendo los bobos, los chivos locos, los suecos, ¿o qué?
Óiganme, nadie se acuerda o no se quieren acordar.

Daontaon, Martín, Lola, Estela, Micaela, Yuya, Mujer que habla sola en el parque, Maria Esther, Willie y Hermi, La India, son los personajes de Sangra por la herida, quienes aparecen una y otra vez para contar un pasado, el propio, momento en el que transcurren parte de sus vivencias, todos albaceas de sufrimientos inútiles…

Mirta Yáñez (La Habana, 1947). Poeta, narradora y ensayista. Entre sus libros publicados aparecen Las visitas (poesía, 1971), Todos los negros tomamos café (1976), La Habana es una ciudad bien grande (cuentos, 1980), La hora de los mameyes (novela, 1984), El mundo literario prehispánico (ensayo, 1986), El diablo son las cosas (cuentos, 1988), La narrativa romántica en Latinoamérica (ensayo, 1990), Cubanas a capítulo (ensayo, 2000),  Falsos documentos (cuento, 2005), Un solo bosque negro (poesía, 2006),  y El búfalo ciego y otros cuentos (selección, 2008). Ha recibido en tres ocasiones el Premio de la Crítica Literaria.

2 comentarios en “Mirta no teme poner el dedo sobre la llaga

  1. soy de Argentina, hacía tiempo que no entraba a este blog, es interesante como siempre y sobre todo me lo parece este libro. conozco poemas de esta autora y sería bueno leer también esta novela.

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