Trabajo por cuenta propia revela tensiones de género en Cuba


Mujeres Cuba

Especial para Global Voice

La actualización del modelo económico cubano ha traído consigo la estimulación del trabajo privado, entiéndase no estatal. El trabajo por cuenta propia, como se le nombra en la Isla, no es una novedad en Cuba, sin embargo es uno de los pilares fundamentales de las recientes medidas económicas del gobierno. Pero dicho proceso ha revelado ciertas contradicciones y tensiones al interior de las familias cubanas, y en especial en cuanto a los relaciones de género.

Esta manera de producir bienes y servicios ha insertado, desde el 2010, un número mayor de oficios y profesiones de manera paulatina. Según el periódico Trabajadores, órgano de la Central de Trabajadores de Cuba, al cierre del mes de julio del 2013 existían en el país 436,342 personas empleadas en este sector.

Según la investigadora Teresa Lara:

… la actualización del modelo económico cubano requiere de una intensidad del trabajo doméstico y de cuidado para sustituir con trabajo no remunerado los gastos que antes eran asumidos en gran medida por el Estado y para producir bienes y servicios que ya no se compran en el mercado. La reducción paulatina de los subsidios a productos normados, la disminución de comedores obreros y el recorte racional de los gastos del presupuesto estatal exigen la incorporación de todos estos gastos al ámbito del hogar.

En este contexto se han insertado las cuentapropistas cubanas, que, según la Oficina Nacional de Estadísticas, ascendieron al cierre del 2011 a 62,000.

Cuentapropistas cubanas y emprendimiento social

La reciente salida del sitio Mujeres Emprendedoras especializado sobre género y empleo refuerza la necesidad de actualizar no solo la economía, sino las interpretaciones y percepciones que a propósito de ella se manejan y reproducen.

En este sentido la aplicación del concepto de emprendimiento social se revela como un pilar importante en las nuevas relaciones de géneros en el ambiente laboral, donde la subordinación de las mujeres no tenga cabida, tampoco los estilos de dirección tradicionales y donde además se propicie la creación microempresas lideradas por mujeres y la economía solidaria.

La salida este año de Mujeres Emprendedoras, gestionado desde Cuba, es un producto del Servicio Informativo de la Corresponsalía en Cuba del Servicio de Noticias de la Mujer de Latinoamérica y el Caribe (SEMlac) y contiene siete secciones donde se publican trabajos periodísticos, resultados de investigaciones y artículos de opinión.

Además los usuarios y usuarias pueden acceder a un foro virtual, que hasta el momento ha planteado las siguientes preguntas: ¿Cómo podemos cambiar la realidad desde nuestros espacios de actuación?, ¿Vivimos igual en las empresas mujeres y hombres? y ¿Con qué barreras se encuentran las mujeres para asumir cargos de dirección?

Dentro de las múltiples acciones del proyecto Mujeres Emprendedoras también se edita un boletín impreso que se distribuye por el momento solo en la capital del país, revela Sara Artiles, parte del colectivo gestor del sitio. Además se gestiona una lista de discusión. El sitio, el servicio y la lista tienen el objetivo de crear una cultura de género en el sector empresarial: “Vamos poquito a poquito, pero vamos”, declara Artiles.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s