No todos los Feminismos son emancipadores para todas las mujeres. Debate acerca del trabajo doméstico


Hace unos días compartí en mi muro de FB el artículo ¿Es compatible ser feminista y tener empleada doméstica? que fue publicado en la revista Pikara Magazine y es de la autoría de la reconocida feminista española Beatriz Gimeno.
Mi amiga y colega Sandra del Valle Casals ha respondido a dicho artículo, y como mi cuenta de Facebook es privada quiero compartir en esta bloga el comentario de Sandra, en el cual destacaré aquellas palabras o frases que me han convocado a reflexionar y sobre las cuales me referirme en esta bitácora próximamente.

No todos los Feminismos son emancipadores para todas las mujeres
Por  Sandra del Valle Casals

El tema del trabajo doméstico remunerado y no-remunerado es complejo y éticamente desafiante. Sólo quiero apuntar algunos asuntos que emergen de la propuesta de la autora.
Primeramente, es interesante cómo la autora usa un modelo de familia heterosexual como ejemplo de familia patriarcal que reproduce la desigualdad de género. Otros tipos de familia como las homosexuales o de madres/padres solteros quedan exentos del debate. Pues las preguntas que surgen también son: hay patriarcado sin hombres? Son las familias de parejas homosexuales menos o no-patriarcales?
Por otra parte, es sólo una cuestión del capitalismo neoliberal? Qué está pasando con las trabajadoras domésticas en Cuba por ejemplo?
Me parece que el tema de las políticas públicas y el rol del Estado es crítico y poco atendido dejando un poco la solución a negociaciones individuales (típico del modelo liberal).
Estamos hablando de un Estado neoliberal que ha dejado la reproducción social en manos de grupos vulnerables que entran al mercado del trabajo en condiciones de precariedad y desprotección. Si la profesión de trabajador/a social funcionara debidamente (en un Estado interventor) los trabajos de cuidados estarían cubiertos en gran medida. Con hospitales, hogares de ancianos y guardarías públicas y de calidad, los cuidados estarían suministrados por el Estado, como debe ser.
Otro aspecto medular que saca a relieve el texto es la paradoja emancipadora del feminismo liberal en sí mismo dado su base teórica e ideológica. Para el feminismo liberal la igualdad de las mujeres se entiende grosso modo en que éstas dominen el espacio público al nivel de los hombres o más. Mientras más las mujeres pueden tener una vida masculinizada, más emancipadas estarán. Esto, obviamente, genera y reproduce lógicas de explotación. En este sentido, como mujeres liberadas sólo cuentan las CEO de Google, Facebook, o la presidenta del FMI. No todos los Feminismos son emancipadores para todas las mujeres. El feminismo liberal asume al mercado como el espacio neutral para la emancipación y eso está mal.
Una emancipación que se entiende en términos meramente económicos dentro de un mercado desigual no puede ser legitimada como vía emancipadora de las lógicas patriarcales.
Me parece más urgente que nunca reinscribir este debate dentro de las discusiones sobre un feminismo socialista (no comunista), anticolonialista, anticapitalista y antipatriarcal.

6 comentarios en “No todos los Feminismos son emancipadores para todas las mujeres. Debate acerca del trabajo doméstico

  1. El trabajo domestico florece en la miseria. Es simbolo de miseria. Mientras mas empleadas domesticas te encuentres en un pais, mientras mas gente las puede pagar, y menos otras ofertas de trabajo existan, mas podrida esta la sociedad. Ponle el cuño.

    Si hay leyes que protejan al trabador, salario minimo ajustado al costo de la vida y suficiente ofertas laborales, pues seran menos los que puedan pagar a una mujer que le limpie la casa. Y mejores ofertas laborales existiran. Cuestion de oferta y demanda, aderezado con leyes de proteccion al trabajador.

    Aqui hay compañias que se especializan en limpiar. Y es un buen negocio. Te limpian la alfombra, el patio y tambien la casa.

    Todo lo que se pueda hacer aqui, hay alguien que lo hace y cobra por eso y vive de eso, asi que no es cuestion de menospreciar a las mujeres que viven de limpiar. Pero hay lugares donde las explotan y estan fuera de la proteccion laboral. Yo creo que el problema no es el tipo de trabajo, igual podiamos hablar de los salones que pintan uñas, los masajes, las prostitutas, sino que este bien renumerado, protegido por las leyes laborales.

    Un muy buen negocio aqui es el de limpieza de oficinas. Hay familias que viven de eso y trabajan la pareja en eso y viven confortables porque un contrato bien puede andar en los 10 mil al mes.

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    1. Mercedes muy importante tu reflexion. Igual, el tema remite a pensar si fueses feminista, tendrias una trabajadora domestica, partiendo del hecho de que es un trabajo pensado basicamente para mujeres y que refuerza las “habilidades” que desde el patriarcado se imponen para las mujeres. Fijate que cuando un hombre se dedica al trabajo domestico es porque la familia es muy muy pudiente.. Mucha tela por donde cortar amiga. Gracias por comentar. Eres siempre bienvenida en esta bitacora

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      1. Hola Negra. Gracias, siempre es un placer compartir contigo 🙂

        Yo creo que si el trabajo domestico es bien pagado, regulado, no tiene porque una o nadie feminista dejar de tener una asistente domestica si puede pagarlo de acuerdo al salario minimo, regulaciones laborales justas.

        Hay quien vive de hacer esa labor. Las mujeres que trabajamos en una oficina nos olvidamos a veces de lo duro de ganarse la vida con el trabajo manual, y por mucho que pensemos en el hombre y la mujer como iguales, fisicamente hay trabajos que son menos exigentes. Como mismo las mujeres limpian casa, los hombres son jardineros.

        Pero lo malo es que en los paises donde alguien con un salario promedio puede pagar una empleada domestica, es porque hay una relacion de abuso, de miseria, de trabajo mal pagado, de casi esclavitud.

        Un compañero de trabajo hindu me decia que en India con lo que ganamos aqui tendriamos empleada a tiempo completo y chofer. Por favor… yo prefiero hacer mis cosas a como pueda que saber que hay mujeres tienen que limpiar casa ajenas por miseria.

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  2. Básicamente veo al comunismo como una formación política sustentada en el totalitarismo. Con tal base, sólo promete una emancipación sesgada. No así un proyecto socialista. No obstante, cuando hablo de no comunista no es decir anti marxista. Me parece que el marxismo es clave para desmotar la falacia libertaria del feminismo liberal. El marxismo en conjunción con el feminismo ofrecen las herramientas para exponer la perversión del capital y su modo de producción y cuál es la economía política del sistema patriarcal.
    Esto pica y se extiende, y hay mucha tela por donde cortar. Me encantaría seguir este diálogo a más profundidad. No considero nada más necesario que el intercambio de pensamiento crítico. Así que Yasmin me deja súper intrigada con su posición. Ojalá podamos intercambiar fructíferamente! Besos!
    29 de noviembre a la(s) 23:09 a través de celular

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  3. Sandra, comprendo que al decir “comunismo” te refieres al terrible invento producto de la megalomanía de Stalin y Cia. Ese no es, para nada, el comunismo que marxistas y anarquistas imaginamos. Al contrario, nuestro comunismo, el modo de producción comunista, implica la desaparición de las jerarquías estatales y sociales, el fin de los totalitarismos sociales que conocemos –soy dialéctica, no excluyo que aparezcan otros nuevos.
    Ahora, por qué me detengo en tu nota, porque esto es como definir al cristianismo por las Cruzadas y la Inquisición –yo me siento tentada a hacerlo de vez en cuando, pero no es razonable. Me explico:
    Uno de los grandes daños del Estalinismo al marxismo fue acabar asociando el término “comunismo” con el régimen de terror que fabricaron en la URSS y extendieron por Europa Oriental los traidores que derrotaron a la Revolución de Octubre –cuanto largo, leer La revolución traicionada y El hombre que amaba a los perros o la Wiki. Muchas personas que estudiamos el marxismo hemos llegado a la conclusión de que allá no habían ni alcanzado el socialismo –en el canon marxista-, sino que esos estados funcionaban bajo el modelo de Capitalismo Monopolista de Estado, con el agregado de que la baja eficiencia productiva impedía darle cosas “lindas” a los pobres para que se imaginasen felices –no importa cuán bajo sea el margen de ganancia, la calidad de vida de la clase dominante es sagrada, se sabe.
    Eso que había en el “Campo Socialista” nada hizo de fondo por las mujeres u otros grupos sociales no hegemónicos, estoy de acuerdo, pero al llamarlo comunismo te haces cómplice de la operación cultural de derecha que establece una cortina de humo entre diversos tipos de pensamiento progresista a partir de la falsa denominación, que 1- perpetúa el malentendido y 2- te aliena de quienes se consideren comunistas y no tengan tiempo –o energías, o capacidad de diálogo- para aclarar el malentendido.
    Antes de Stalin y Cia., mucha gente sabía que el comunismo fue concebido por sus teóricos como un modo de producción, o sea, como un modelo social total que no pasa por el totalitarismo, la persecución, la vigilancia, a pérdida de derechos ciudadanos, la pobreza crónica y todo lo feo que ocurrió en el “Campo Socialista”. Esa gente mintió para legitimarse, y repetir la mentira –aún desde la inocencia- es, de facto, ayudar a perpetuar el daño que le hicieron a la izquierda mundial, herida que la derecha no quiere sea sanada.
    Mientras en Moscú se negaba la pertinencia del feminismo, hasta se recortaban los derechos sexuales y reproductivos en nombre de la patria, en Europa, USA y el Tercer Mundo numerosas personas usaron el marxismo como herramienta para demostrar la pertinencia de la Historia de Mujeres, y la Economía Feminista es, básicamente, extrapolación de los presupuestos de Marx y Engels sobre el valor de la Fuerza de Trabajo y su apropiación por la clase dominante –en este caso hombres usando la fuerza de trabajo de las mujeres, asegurando que ellas no lo sepan y hasta sean felices dando la vida por sus explotadores. Mira, Trosky tiene un capítulo completo sobre la familia comunista vs familia bajo el estalinismo en La revolución traicionada, te lo recomiendo.
    Ellas y ellos fueron comunistas, marxistas, revolucionarixs, feministxs. Soportaron el ataque de la derecha y de los Partidos Comunistas dependientes de Moscú, pero persistieron.
    De hecho, fueron las feministas marxistas las primeras que denunciaron la falacia liberal de que la clave de la libertad de las mujeres estaba en el acceso al mercado. Y mucho del debate de los comunistas del XIX se centró en comprender cómo iba a ser la familia si las mujeres entraban al espacio público –derecho que estos hombres acabaron admitiendo, y fue allí donde primero se hizo orgánica la defensa al voto femenino, por ejemplo.
    Recuérdalo la próxima vez que acuses al comunismo de ser incapaz de albergar de modo orgánico la lucha feminista.
    Va y te sueno obsesiva, pero si alguna eres de las que insiste en que el lenguaje reconozca a las mujeres me entenderás, yo quiero que el lenguaje reconozca a las mujeres y al comunismo, sin confundirlo con el Estalinismo.
    Un abrazo

    Yasmín S. Portales Machado

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    1. Yasmìn: Hola! Toooooda esta conversación es muy vieja, pero no puedo dejar de mencionar lo elemental: Marx y Engels, fueron simplemente 2 mortales que se pusieron a escribir (el uno) y a mantenerlo (el otro) y que publicaron un montón de teorías, de acuerdo a lo que sus conocimientos e imaginación les dictaron. Y usted trata al marxismo como si fuera una Ley de la física, un hecho científicamente comprobado o como un Dogma de FE. Es solo una teoría, y encima, del siglo XIX, estamos en el siglo XXI, creo que es hora de superarlos.

      El capital. Crítica de la economía política (en alemán, Das Kapital – Kritik der politischen Ökonomie), de Karl Marx es, como reza su subtítulo, un tratado de crítica de la economía política; al mismo tiempo, ha sido también leído como una obra de filosofía, como un tratado de economía, o como un tratado político sobre las relaciones de dominación entre las clases, de un lado los proletarios y de otro los burgueses.1​ Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/El_capital

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