1+1+…= 461


Foto EFE
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I

Concerning Violence es un filme sobre las guerras de independencia en África. Un largometraje agrio, tórrido, que molesta a los ojos tanto de colonizadores como de los autoliberados. La guerra es el motivo de narración, aquellas que Cuba también recuerda pues algunos de los suyos murieron de cara al sol africano.

Son noventa dolorosos minutos. Caras tapadas, ceños fruncidos, comentarios al oído. Duele tanto que una mujer africana pidió no fuese mostrado a los hijos e hijas de África que ahora viven en la diáspora para que no se reproduzca el odio al blanco, al europeo, al conquistador. La respuesta llega inmediatamente: “que llore quien tenga que hacerlo, nuestro continente ha sufrido lo suficiente, es nuestra historia y tenemos que contarla”.

En medio de todo aquel pavor es posible advertir en el filme una voz que habla castellano con el acento peculiar que tiene la gente de la Isla. Esa voz se preocupa únicamente por cómo se siente el operado. Nos damos un codazo. Sí, es un médico cubano, de esos que desde hace más de cuarenta años, creo, están llevando salud por el mundo.

África también puede relatar la historia de solidaridad que Cuba ha tenido con ella.

II

Izquierdo se graduó de Pediatría. Proveniente de una familia de herreros, en el tabacalero poblado de San Juan y Martínez, antes había militado junto a los hermanos País y cuando su vida estuvo en peligro se escondió en Santa Cruz del Norte auxiliado por su hermano Juan, quien lo llevó a ese pueblo de pescadores.

No se hizo pescador ni mucho menos se asentó en aquel poblado que, aun bello y próspero, no consumía toda la adrenalina que él tenía. En su lugar aprovechó la oportunidad que le la revolución social a la gente humilde. Estudió y también se convirtió, por decisión propia, en el médico de la familia, condición bajo la cual vio nacer a cinco de los hijos de su hermano Juan. La vida se paga con la vida.

A finales de los 70 se fue a Angola y regresó victorioso. Solo se sabe que participó en acciones importantes, cuidando la vida de cubanos y angoleños que caían heridos en la contienda. Su desempeño, de tan heroico, sirvió para que años después alguien que dijese “vengo de parte del doctor Izquierdo” se le abriera más de una puerta.

III

En cuestión de días pasaron de ser 165 a 461. Los primeros ya pisaron Sierra Leona. Es la circunstancia de proceder de una Isla que por mucho tiempo ha cultivado el don de pensar en el otro. Y tampoco es algo circunstancial, es más bien una cuestión de principios que tiene que ver con Hipócrates y con nuestros valores, con partir un pan a la mitad por mucha hambre que tengamos.

Quien piense que la necesidad hace parir 461 valientes se está proyectando. Solo egoístas, incapaces de hacer lo que esas personas con batas blancas, pueden encontrar razones cotidianas en un acto de amor a la humanidad.

Que esas mismas circunstancias permitan su regreso sano al entorno de sus familias. Que los egguns cuiden tanto de las vidas de sus pacientes como de la suyas propias. Ese es mi deseo.
Publicado en Cuba contemporánea

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