PorSi: El Porno que le hace frente a estereotipos


El Porno, como el producto cultural, no deja de proponer ciertos valores. Y alguien se preguntará: ¿qué valores puede tener tener un producto como el porno?

Parto de que el Porno, legitimado por la industria del entretenimiento, es misógino y sexista y tiene como destino final, solo y exclusivamente, la mirada masculina. Ahí están los valores que él propone: una mujer sumisa, que queda relegada a la satisfacción del hombre y que para colmo está inoportunamente vestida. Es aburrido, ficticio, falso…en mi opinión.

Sin embargo, mucha gente lo consume —hay cientos de estudios que revelan la popularidad de los sitios web pornos—, muy a pesar de que nuestras sociedades están matizadas con valores cristianos, donde porno es por definición condenable. Doble moral, digo.

Pulula entonces esta variante: una película de ficción muy alejada de lo que realmente sucede en un encuentro erótico. Y es de esperar que responda únicamente a las fantasías masculinas.

Por otro lado, en muchas ocasiones todo lo que tenga como calificativo la palabra feminista es entendido como algo soso, sin sustancia y lejos del disfrute. Es por ello que la respuesta a la pregunta que encabeza este texto puede ser contundentemente un NO. En realidad nada más alejado de la verdad. Voy por partes.

No se trata del llamado Porna, que tiene como grupo meta a las mujeres; sino de una otra variante dirigida tanto a los hombres como a las mujeres y donde las relaciones sexuales son muchos más naturales.

Del mismo modo, el carácter de objeto frecuentemente destinado a la mujer es sustituido por un rol bien activo en la búsqueda del placer. De manera similar no hay poses tan incómodas que una se cuestiona la veracidad de lo que se está viendo.

Y ES QUE EL SEXO ES PARA DISFRUTARLO, CREO YO, SIN LA INCOMODIDAD DE UNOS TACONES Y UNOS LIGUEROS.

Lo anterior ha sido el punto de partida para que aparezcan y se consoliden otras variantes del porno, entre ellas el feminista, el que ha sido denominado también PorSi, y su origen se sitúa en los años sesenta. El mismo ha sido concebido por activistas, artistas y creadores feministas hartos de la mirada voyerista masculina, por una parte y, por otra, de los artificios que siempre están presentes en el porno tradicional, y en su lugar han propuesto a las mujeres como protagonistas de sus propios deseos.

Importante saber que Porsi o porno feminista no se concentra, como esperarían algunas personas, solo en las relaciones lésbicas —ese es otros de los prejuicios, considerar que cuando se habla de feminismo se habla necesariamente de lesbianismo—. Las peliculas Porsi incluyen toda la gama posible de erotismo y sexo.

Para culminar, quisiera decir que entre los aportes colaterales del Porsi están la deconstrucción de los cánones de belleza contemporánea, los que legitiman y estimulan prácticas como la depilación del pubis, el autoconocimiento del propio cuerpo de las mujeres, y la desarticulación del lenguaje que las ciencias, y en especial la medicina, han otorgado a los órganos que participan del placer.

Entonces: Es posible hablar de la existencia del Porno feminista, ¡por suerte!

Publicado en Hablemos de sexo y amor.

Foto de portada: Sahily Borrero

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