Sobre el racismo al revés y otros demonios


"Aaron y sus dos abuelas"
“Aaron y sus dos abuelas”. Foto: Carlos Abad

Una de las deformaciones más usuales que cuando se habla del racismo antinegro es el llamado “racismo al revés”, el que por lo regular aparece en situaciones en las cuales se intenta denunciar el racismo y la discriminación racial, en forma de anécdota y como evidencia de que las personas blancas también son víctimas atendiendo a su color de piel.

Por muy inocuo que parezca un argumento de esta índole, personalmente valoro harto conflictivo hacer mención de las actitudes y prejuicios que podrían portar las personas negras y mestizas cuando de racismo se hablad Por lo general siempre intento llevar a la reflexión a partir de la siguiente pregunta: ¿por qué si las personas negras han crecido en la misma sociedad racista que las personas blancas, esperamos que ellas no sean portadoras de prejuicios, actitudes y creencias racistas?

Esta pregunta es tan solo el avance de mis consideraciones sobre el asunto, las que conciben al racismo como una teoría de poder y donde lo hegemónico no es negro, sino blanco, heterosexual, citadino y masculino. Entonces, como conclusión, por muchos prejuicios que porte una persona negra o mestiza estos no son definitorios en cuestión de equidad racial a nivel macrosocial, pues ellos no poseen el poder siquiera para inclinar la balanza a su favor. La Dra. Graciela Chailloux Laffita lo plantea de esta manera:

¿Puede haber una expresión más contundente de desconocimiento (ignorancia sería quizás ofensivo) de la esencia del racismo que decir que el negro puede ser racista contra el negro? Racismo es exclusión, explotación, desvalorización para la negación de derechos de ser humano a un individuo y no eso no es una asunto de la subjetividad, es profundamente objetivo: tu imagen, la cultura de tus ancestros no tienen espacio en la representación de la nación a la que legalmente perteneces, a no ser como ciudadano de segunda. Cuando el negro niega su espacio al blanco no lo está despojando del poder que le concede el capital simbólico que es el color de su piel. Prosaicamente, ¿qué poder le resta un negro a un blanco cuando no lo deja entrar en sus desvalorizados espacios? Alguien podría decirme cuándo un blanco ha sido despojado de sus derechos a la representación por un negro en plano de autoridad. 

No obstante, considero que a nivel individual si existen muchos contratiempos, sobre todo para la autoestima y conciencia racial de las personas negras cuando ellas portan dichos estereotipos acerca de su propia identidad racial sin embargo, ese es un asunto que trataré en otro post.

Retomando el tema que nos ocupa, lo que sí llama mi atención es cómo racismo se sofistica de manera que aparecen expresiones como “el racismo de los antirracistas”, que hace un tiempo escuchará en boca de una intelectual cubana. La persona que lo utilizaba intentaba encubrir su malestar, a todas luces evidente, ante las denuncias que activistas antirracistas hacían sobre un cartel que aún está en una de las calles de La Habana.

En mi opinión tanto el “racismo al revés” como el “racismo de los antirracistas” son expresiones del mismo asunto, solo que la última más elaborada y por eso su mayor peligro. En todo caso, se trata de posiciones defensivas ante la posibilidad de ser calificado como racista. Sin embargo, me preocupa sobremanera el intento de descrédito tanto de la lucha antirracista como de la participación de las personas negras en la consecución de la equidad racial. Pero más aun, expresiones como esas nos alertan de la falta de visión de de muchos, quienes, definitivamente, no se pueden poner en el lugar del otro pues gozan del privilegio, en muchos casos, que les otorga la blancura.

6 comentarios en “Sobre el racismo al revés y otros demonios

  1. Aunque en lo básico puedo estar de acuerdo y no podemos generalizar porqué es un arma que le damos a los racistas, si he de constatar mi propia experiencia viviendo en Estados Unidos, donde (con todas las salvedades del mundo y muchísimos problemas) hay una comunidad en cierto grado poderosa de Estadounidenses ne¡gros. No se la razón, pero los comportamientos y poensamientos que los llamado afroamericanos digamos autóctones sienten y tienen por los Haitianos, Latinos, Asiaticos dejan mucho que desear. No digamos por los judíos, balncos de muchas de la iras de algunos lideres afroamericanos que explotan un odio poco edificante. Aún estando de acuerdo en el fondo de tu post, estos comportamientos son inadmisibles.

    Le gusta a 1 persona

  2. Después de leer esta interrogante: ¨¿por qué si las personas negras han crecido en la misma sociedad racista que las personas blancas, esperamos que ellas no sean portadoras de prejuicios, actitudes y creencias racistas?¨ me gustaría preguntarte, ¿por qué habríamos de no combatirlas del mismo modo en que es extremadamente necesario combatir los prejuicios y creencias racistas de las personas blancas?. Una cosa es entender que existan, y otra bien diferente es justificar su existencia. Toda forma de racismo, venga de quien venga es condenable. Aún más porque en muchos cosas y sociedades no existen mejor combustible para el racismo de las personas blancas, que el practicado para consigo mismos por las personas negras. Un abrazo.

    Me gusta

    1. Primero, yo no escogería el término combatir. Segundo, por supuesto que hay que trabajar con las propias personas negras, pero hay que hacerlo tomando en consideración sobre todo su autoestima porque ellos han sido educados en el odio de lo que son. Una cosa es reconocer que las personas negras y mestizas pueden ser portadores como todos de esos prejuicios y otro es usarlo como argumento para decir “pero mira, si los negros también son racista”. Repito el asunto con las personas negras va por el camino de enseñarles que ser negro no es malo, tener el pelo rizado tampoco lo es, mostrarle la participación de las personas negras en la cultura y la vida del país. Ahora bien con las personas blancas no habría que trabajar ni la autoestima ni la conciencia racial, porque ambas ya la tienen. No se si me explico. Ya me dirás. Ah! En ningún momento estoy justificando ningún tipo de actitud o prejuicio racista. Simplemente estoy intentando situar a cada uno en su rol en este asunto. Otro abrazo de vuelta.

      Me gusta

    2. Quizás el mejor ejemplo para explicarlo es el machismo en las mujeres. No hay persona que salga peor parada con el machismo que las propias mujeres. No obstante, en cierto sentido ellas reproducen el machismo. Ahora bien, a ellas les ayudaría a percatarse de eso, a corregirlo, pero el machista, el que goza de la subordinación de la mujer es el hombre, no la mujer. Ese ejemplo vale ser extrapolado al racismo y la discriminación racial. La lucha por la equidad racial (y de genero) incluye a todas las personas pero no a todas nos toca el mismo papel. Abrazos

      Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s