Yisell Vargas

Yo quise ser una Barbie


Un día de locas. De esos que en Facebook se cruzan muchos debates a la vez, retorno al polémico tema de las Barbies. Porque las toman como modelo de representación de diversidad de las mujeres, porque acaba de salir una muñeca lesbiana.

Pues yo que soy detractora de la muñeca de Mattel &Co, comenté en mi muro de la mencionada red social y reconozco que lo hice con ligereza. Una de las opiniones que me hizo poner un freno en la discusión fue la de la joven actriz Yisell Vargas. Con 22 años, graduada de la Escuela Nacional de Arte (ENA) en la especialidad de Teatro, con experiencia en el teatro, el cine y la televisión. Así que con alevosía y premeditación elaboré la siguiente entrevista:

Cuéntame tu relación con Barbie…

Yo nací en 1993 y sí tuve Barbie, a diferencia de mi mamá y mi abuela. Mis amigas también tuvieron y recuerdo que era común emular respecto a la cantidad de muñecas que poseíamos y los tipos que teníamos. Incluso recuerdo que una tía de Estados Unidos que nos regalaba las Barbie a mi prima y a mí, me envió una muñeca bailarina de pelo carmelita como yo, para que tuviera una que se pareciera más a mí.

Aunque la imagen de las princesas de Disney y la de Barbie no eran muy diferentes, luego comenzaron a salir las Barbie en versión Cenicienta, Sirenita Ariel (yo la tuve), Bella Durmiente, Bella y así todas  nuestras princesas de los cuentos de hadas y películas Disney. Como si fuera poco, a principios de los 2000 vinieron una veintena de películas Barbie con lo cual ya no necesitabas tener tu propia muñeca Barbie para admirarla.

En las películas, Barbie siempre era buena, respetuosa, educada, bondadosa y cuidaba a los animales, era como tú debías ser. Y por ser así todos la querían excepto el/la malvado(a) que al final tenía su merecido por intentar dañar a Barbie. Ella terminaba viviendo en un mundo ideal y casándose con su príncipe azul. Con todas estas características, ¡quién no querría ser como Barbie!

Pero no paraba ahí, también estaban las comparaciones: “¡es tan linda que parece una Barbie!”, “tiene figurita de Barbie”, “mira para eso, si es una Barbie”. Y tú que habías cuidado y querido a tu Barbie, que la habías admirado profundamente, que querías ser como ella, tener su vida, querías que dijeran lo mismo de ti, “que parecías una Barbie”.

Expresaste que te gustas como eres, sin embargo haces de todo por tener un peso ideal. ¿Cómo sabes, cómo vives ese gusto por ti misma? ¿Qué motivos te hacen querer tener ese peso ideal? ¿Entran en conflicto (o no) con los conocimientos que tienes sobre el tema?

Yo me gusto físicamente sí…pero me gusto ahora. De pequeña solía ser gordita y todos me llamaban así: “gordi”, “mi gordi”, “mi gorda” y a mí no me gustaba. Sentía que me encerraban, que lo único que veían de mí era que era gorda. De vez en cuando me decían “como llegues así a la adolescencia te vas a quedar gorda para siempre”, “después de la adolescencia es muy difícil bajar de peso” y cosas así. Temía llegar gorda a la adolescencia.

Afortunadamente (para mi salud mental) durante esta etapa bajé de peso, sin muchos sacrificios la verdad, un poco de dieta y un poco de ejercicios, nada extraordinario. Pero aunque había bajado de peso, no era todo lo que yo quería así que seguía sin gustarme a mí misma (aunque la idea que proyectaba la mayor parte del tiempo era la contraria) y para compensarlo me arreglaba mucho. Usaba muchos collares, aretes grandes, anillos, pulsos, me maquillaba y pasaba horas frente al espejo probándome la ropa antes de hallar una que me acomodase.

Así pasaron unos cuantos años, hasta que un día salí del baño envuelta en la toalla, me había lavado la cabeza, entre en mi cuarto y sin vestirme aun, comencé a desenredarme el pelo, desnuda y de frente al espejo. Me cautivó la imagen que vi reflejada. Se parecía mucho a una de las venus de la historia del arte, era algo así como la Venus de Botticelli o la Venus Púdica y esa imagen me gustó. No obstante, pensaba que bajar un poquito más de peso no me vendría mal.

Hoy, que he perdido unos kilitos más, me siento satisfecha. Ya no necesito estar durante horas frente al espejo, cojo lo primero que encuentro en mi closet y siento me queda bien. Mi tarea ahora consiste en mantener este peso. Necesito mantenerme así por mi profesión y mi ideal de belleza. Que aunque está modificado en algunos aspectos, es bastante acorde con el que nos venden los mass medias y la industria de la moda.

Has dicho además: “si fuera gorda tendría menos trabajo”. ¿Has conocido alguna actriz cubana a la cual no se le haya entregado un papel por tener un peso no deseado? ¿Lo has vivido en carne propia?

Así como los mass medias nos venden el ideal de belleza, de la misma forma nos venden el ideal de actriz. Lo vemos cuando la mayoría de las protagonistas de películas o series del mainstream son mujeres delgadas. Por supuesto que entro en contradicción con todo esto.

¿Quién dice que una actriz o una mujer tiene que ser flaca? ¿Se es mejor actriz o mejor mujer por ser delgada? ¿Acaso no es de igual forma natural ser gorda o estar “pasada de peso”? ¿El peso corporal significa un problema de principios? ¿Acaso una mujer gorda no puede ser una mujer excepcional, o una actriz gorda ser una maravillosa actriz? ¿Será que todo mi yo se resume a mi cuerpo?

Entonces pienso en todas esas mujeres que conozco que no son delgadas y que son excelentes mujeres, magníficos seres humanos, madres, profesionales exitosas, y pienso que es hora de liberarme y de no darle tanta importancia a mi peso. Ese día como todo lo que se me antoja y al día siguiente me siento mal, me arrepiento y me doy cuenta que estoy dominada. Soy otra víctima con la que lo han conseguido, por muy consciente que esté de todo eso no puedo liberarme y es un círculo vicioso del que no sé salir. No obstante no lo sufro, me doy ánimo pensando que me hará feliz, que es lo que quiero y evito pensar en los cuestionamientos anteriores.

Realmente no soy tan paranoica con mi peso, una o dos libras de más no me asustan tanto. Por lo general cuido mucho mi dieta pero una vez por semana me permito antojitos. Todas las mañanas me tomo un vaso de agua con limón y un diente de ajo en ayunas. Me exijo el consumo de tres litro de agua diario aproximadamente y hago ejercicios físicos, en especial, de resistencia.

En Cuba los directores no son muy exigentes con el peso más allá de las características del personaje. Si el personaje requiere o no un peso específico o un físico determinado. No recuerdo ningún caso de una actriz a la que le hayan negado un programa por estar pasada de peso. Aunque sí he escuchado algunos directores decir “fulana no porque está gorda” o “mengana no porque se ve fofa”.

Por otro lado, cada año son más las coproducciones que se realizan en el país, en estos casos, tu físico sí es sumamente importante. La primera referencia que los directores tienen de ti son las fotos que ven en la casa de casting, por las cuales deciden a cuáles chicas llaman a casting y a cuáles no. En algunas ocasiones ni siquiera te hacen pruebas de actuación, deciden solo por la sesión de fotos.

Conocemos de casos de actrices en el extranjero que les han negado personajes por estar pasadas de peso, y cuando veas las barbas de tu vecino arder… Es un sector de mucha competencia y si eso importa, tú no puedes ser menos.

Decididamente, más allá de la mencionada muñeca, la sociedad reconstruye estereotipos cada vez más sofisticados de la feminidad, de manera que resulta casi imposibles poder deshacerse de ellos. Mujeres jóvenes, como es el caso de esta actriz, se enfrentan diariamente a los retos que me atrevería a catalogar como extra-profesionales. Para ellas ejercer tiene un costo adicional, impuesto por los patrones de belleza que se comparten en el imaginario social.

Quizás sería conveniente preguntarse para qué nos sirven las representaciones que en los medios se hacen de las feminidades si una buena parte de ellas no responden a las mujeres reales y en última instancia nos condenan. Menuda complacencia la nuestra con aquello que nos tiraniza.

Publicado en el Toque.

3 comentarios en “Yo quise ser una Barbie

  1. el otro dia fui al zoo con un amigo, su esposa y su hija. Primero habia una bola de negros tomando ron (y recalco, SOLO ERAN NEGROS) en el Zoo. Acaso no les alcanzan las neuronas pa darse cuenta que ahi se va con los niños a pasar un rato bien CON LOS NIÑOS y no ocn los consortes moninas y ecobios del barrio? Segundo, no habia UN SOLO SER HUMANO que no se molestara con esa actitud y les dijera algo (yo incluido). Y el colmo fue ver como esa BOLA DE NEGROS le lanzaron a uno de los chimpances (A todas luces menos negros y menos monos que los que estaban afuera) un pomo con ron. El mono (perdon!! mono era el de afuera de la jaula, el de adentro solo era un primate mas avanzado que el otro, pero primate al fin) se tomo el ron, hizo 40 muecas y tenias que ver como los gorilas d afuera de la jaula bailaban y brincaban de alegria celebrando su hazaña! ENTONCES YO QUIERO QUE TU ME RESPONDAS…. NEGROS TENIAN QUE SER, SI O NO!? PORQUE A NINGUNO DE OS BLANCOS QUE HABIAN ALLI SE LES OCURRIO HACER SEMEJANTE NEGRADA!? seguro me dices por dos no puedes generalizar… y que te hace pensar que yo generalizo por esos dos? porque no aceptar el hecho de que esas actitudes (que ademas cosas iguales, o peores se ven todos los dias por los negros en la habana) son comunes? y porque no pensar y asumir que personas de color cultas y educadas como tu, son la excepcion y no la regla?

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    1. Permiso, Ivan: que tiene que ver tu experiencia en el Zoologico con este articulo sobre la imagen de la mujer? Tu comentario aparte de ser totalmente malintencionado y mega racista es totalmente IRRELEVANTE!!!!!! Compadre, si tu pidiste corregir la conducta de esas personas por que no lo hiciste. Para ti fue mas facil escribir un comentario al respecto donde, primeramente, insultas al autor del articulo con un comentario que no es RELEVANTE con su tema; y en segundo lugar, deberias hacerte tu mismo esas preguntas que expones al final ya que tu tambien colaboraste con que el hecho sucediese. Dejemos los Negros en paz que todo el mundo es responsable de la mala conducta; y por favor, deja de utilizar palabras como NEGRADAS. Es un poco arcaico.

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  2. oye ivan no se nada de ti pero es muy ridicula esa accion racista ,igual podian ser blancos los que hicieran eso ,yo he visto blancos haciendo cosas peores y negros ser mejores personas que un blanco que fue incapaz de hacer algo un dia en el zoologico…

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