Cuando la apropiación cultural no es blanca


Por La Vagabunda

¿Qué pienso sobre la apropiación cultural, en contextos en donde el sujeto con más privilegio ha crecido o socializado desde que tiene memoria, con gente negra, ya sean familiares, antepasados, amigos o colectivos de base?

Eso a raíz del análisis sobre el blackfishing que hice hace días (si no sabe qué es, váyase a este link, ahí explico el término). Las personas dicen que todo se vuelve confuso y complejo, pero ciertamente para mí no lo es. De hecho es bastante sencillo de entender. Palabras clave: Opresión, privilegio, contexto y beneficio. Antes se apropiaban de cuerpos negros para generar riqueza, ahora se apropian de su cultura para alimentarse o beneficiarse; es una de las formas “no violentas” de invasión más popular en los últimos años (digo que la esclavitud fue racista, a pesar de que era bastante común verla cuando se perdía una guerra o en las invasiones a territorios enemigos, porque la esclavitud transatlántica de gente negra africana, a diferencia de las demás, necesitó valerse de la supuesta inferioridad de la raza negra y del continente, para crear y perpetuar un sistema de acumulación de riqueza que sigue vigente hasta el día de hoy y que moldea, queramos o no, nuestras relaciones interpersonales y estilo de vida, en mayor o menor medida).

¿Qué es apropiación cultural? Es la forma en la que personas con más privilegio, se alimentan de la cultura de un contexto menos privilegiado. Esta definición es más puntual y oportuna para mí, pues explica como los cuerpos sujetos de opresión de unos lugares, pueden ejercer apropiación cultural en otros contextos, no como blancos pero sí dentro del mismo sistema que beneficia a los blancos.

Sonará cruel, pero si vamos a ondear la bandera del antirracismo, como mínimo hay que entender cómo funciona la opresión, y ser conscientes de que esta no tiene nada que ver con lo buena o mala persona que eres (no es personal, no tengo nada contra ti, eres el sujeto activo de un sistema de dominación, sorry, debo cuestionarte). El opresor puede ser las persona más educada y el oprimido la persona más desagradable que hayas tratado, lo he visto, lo he vivido; el opresor puede conocer todo lo relacionado con la cultura negra y el oprimido no pasar de la salsa choque. Esto es así por qué los privilegios no son algo que se “purgan” siendo respetuosos, es el lugar en que el sistema que mencioné, te ubica, dentro de un contexto determinado, de acuerdo al tono de tu piel y lugar geográfico (territorio en donde dichas culturas se desarrollan).

Así son las cosas. Entonces, ya teniendo claro cómo funciona la opresión, hablemos de eso, de los contextos. El patrón de la opresión no cambia de acuerdo al contexto (arriba-abajo), pero sí los cuerpos-sujetos participantes de esas dinámicas.

La mulata -por ejemplo- que en República Dominicana es la versión más decente de la negritud, pasa a ser basura negra en un contexto blanco racista. Pero no termina allí, esa misma mulata, dentro de un contexto blanco “multicultural” es de quién echarán mano cuando los blancos necesiten de la inclusión para tomar nuestro dinero o fuerza de trabajo; situaciones que difícilmente la mulata puede controlar por más que ella quiera, situación de la que difícilmente querrá darse cuenta o tomar consciencia, pues también es -en menor medida- ennegrecida y nadie quiere bajarse de lo poco que ha podido conseguir (incluso si los más oscuros tienen posibilidades mas reducidas).

Los cuerpos más oscuros de la diaspora africana que viven en occidente (descendientes negros de africanos esclavizados en occidente) también son sujetos privilegiados, por ejemplo, en contextos africanos, desde las mujeres que se enriquecen vendiendo tejidos de indígenas africanos que ni siquiera conocen, hasta los hombres que van a lugares empobrecidos de África o fabelas de Brasil (o Cartagena, Habana u otros lugares del Caribe) a comer virgen, ejercer turismo sexual-emocional y después regresan a occidente con la cara bien lavada a representar dicha cultura dentro de sus contextos “multiculturales”.

Esas personas no solo creen que tienen el derecho de hacerlo por la conexión racial que hay, también porque desde occidente es más fácil “representar” una cultura a la que nadie mira. Las personas mestizas del sur global -por ejemplo- que se criaron con gente negra o tienen antepasados negros en su linea filial y que aprendieron a trenzar o practican la santería, por más conscientes que sean de las prácticas que heredaron o adoptaron por identificación, también son privilegiadas dentro de los contextos más oscuros; de hecho es un privilegio tener tiempo para reencontrarse con tu pasado o para estudiar a personas ajenas a ti, mientras uno a tientas sobrevive con lo que aprende a diario; aún más sabiendo que en muchos de esos contextos es mas fácil que la gente le abra las puertas al más claro y se la cierre en la cara al más oscuro. Se trata de un comportamiento colonial heredado llamado “servilismo” y es una de las principales razones por las cuales es tan difícil hacer cosas bonitas con la gente de nuestros propios territorios.

¿Qué quiero decir con estos tres ejemplos?, que la apropiación cultural depende del lugar en donde “rote” el cuerpo racializado, como un tablero de ajedrez. La diferencia es que, en la vida real, los jugadores fingen que no conocen las reglas cuando sienten que se pueden beneficiar del desconocimiento de ellas. A esto es a lo que me refería desde el principio, o sea, al beneficio.

El beneficio puede venir en muchas formas, financiación de proyectos, reconocimiento académico, riqueza o paz espiritual. Desde el privilegio, beneficiarse de esta forma de la cultura de un contexto al cual no has devuelto nada, o cuando crees que esa retroalimentación es una especie de caridad que hay que agradecer, o cuando simplemente lo que regresas no es a la medida de todo lo que tomaste; es puntualmente apropiación cultural. Pero es aún peor, olvidar convenientemente que el mundo te va a percibir como el epítome ideal de la cultura con la cual te has identificado, y cómo eres la versión humana más decente de aquel contexto, te tomarán como interlocutor válido (y ya todos sabemos de los peligros de la historia única). A eso se resume todo y eso es lo que hay que entender sobre apropiación cultural.

¿Qué hay que hacer entonces? Pues creo que en ese último párrafo ya les dí las respuestas, pero ya es bastante pasado esperar que las personas del contexto del que se benefician emocional, espiritual, intelectual y económicamente deban ser las que se sienten contigo a explicarte las reglas del juego, reglas que hasta ellas mismas desconocen- porque tu finges no tener capacidad de autocrítica o voluntad para autoeducarte.

No es mi deber hacer pedagogía. Si me diera la gana de no discutir o cobrarte, sería perfectamente válido. Este tampoco es un pase en blanco para omitir los cuestionamientos al privilegio, alegando que “todo el mundo apropia para sobrevivir”; recordemos que ese es el eslogan de la neocolonización y el neoliberalismo, o mejor, es la bandera para negarlos como hechos históricos, geopolíticos y sociológicos.

Ahí está. Simple. No sé por qué nos complicamos la vida.

Tomado de Otros feminismos

Foto de portada: Cflgroup Media

 

Un comentario en “Cuando la apropiación cultural no es blanca

  1. Yo conozco otra persona que nunca puso un pie ni en un toque ni en una rumba y se montado un proyecto cultural para decir que defiende los valores culturales de los afrodescendientes y ahora se la pasa viajando por todos lados. No es lo mismo los tiempos de Fernando y Lydia que lo hacían de akokan. Ahora hay un montón de aprovechados, montándose el teatro que son afrodescendientes para con el único objetivo de mejorar su calidad de vida. Hay muchos de esos, cualquiera pudiera pensar a primera vista que son excelentes personas, altruistas y colaboradores, pero que en realidad tienen objetivos personales bien ambiciosos y egoístas. Eso tiene nombre y se llama “cultural appropiation” (el caso de Rachel Dolezal, white woman who portrayed herself as black, accused of welfare fraud, es buen ejemplo sumamente ilustrativo) por lo cual en otros países te pueden meter una demanda que se te “cae el pelo”.

    Me gusta

Responder a Carlos Infante Cancelar respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s