Algunos apuntes sobre el cine cubano hecho por afrocubanas: Los casos de Sara Gómez y Gloria Rolando

La Universidad libre de Berlín, en la persona de Ana Nenadovic, me ha invitado a hablar del cine cubano hecho por mujeres afrocubanas. Con alevosía he escogido a Gloria Rolando y Sara Gómez, ambas de reconocida importancia dentro de la cinematografía del país y de la región.

La presentación, que será en español, tendrá lugar el miércoles 7 de junio, a las 10 am en el Lateinamerika-Institut, Rüdesheimer Str. 54-56, en la sala 201. ¡Si estás en Berlín te puedes dar el salto!

 

 

Gloria Rolando: “He seguido mi camino superando barreras y prejuicios”

Por Danae Diéguez

Pero acá está, quizás inacabada, quizás llena, aún, de preguntas, pero creo es ya vital que aparezcan estas palabras, esta conversación que sostuve con Gloria Rolando, la documentalista cubana inquieta, llena de paz en la mirada y, a la vez, inundada de fuerza y seguridad para llegar a donde ha llegado, con los temas que ha abordado con tanta profundidad en su obra.

Deudora del cine de Sara Gómez, acá habla de ello. Deudora de su condición de mujer negra realizadora, acá lo explica. Deudora de lo mejor de la tradición investigativa del documental cubano, acá lo analiza.

Fue un encuentro en su casa mientras cuidaba a su mamá; conversábamos y, sin dejar de responder,  no la perdía de vista. Por eso agradezco más el tiempo, las ganas,  la amabilidad y su sinceridad.

Sigo insistiendo: el cine cubano aún no se repone de los grandes silencios con las mujeres realizadoras. Miremos la historia, miremos qué hicieron y qué no pudieron hacer, miremos qué temas abordaron, por qué y para qué; pero miremos, sobre todo, qué significa ir rompiendo con una estructura de realización que es el correlato perfecto de un sistema patriarcal y verticalista.

Miremos las causas de las cosas: las instituciones son siempre el símbolo de cómo se sostienen las sociedades desde el patriarcado y el ICAIC ha sido, con momentos mejores y otros no tantos, un ejemplo de esa estructura que tiene, por supuesto, muchas aristas.

Pero de eso he escrito mucho y siempre es un tema de investigación, un ensayo a redactar, que he hecho. Ahora queda -como también he mostrado otras veces- visibilizar y dar voz a las mujeres realizadoras y entender que si ha sido el documental el género desde donde mejor han podido expresarse, pues hagamos de ello un ejercicio de lectura que lo reivindique desde una perspectiva que se ancle en los aportes del cine feminista y los estudios de racialidad.

No quiero hablar de cine y estudios de género, necesito hacer la aclaración. Mi posición -y es lo que me llevó a realizar estas entrevistas- están marcadas por mi condición de estudiosa e investigadora feminista. Desde esa posición política me defino, desde ahí hago lo que tantas veces el feminismo ha reclamado: “hacer visible lo invisible…”

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Danae: ¿Cuándo comienzas a trabajar en el ICAIC? ¿Te interesó siempre el cine?

Gloria: Tengo que decir que, a diferencia de otros, no tenía aspiraciones de trabajar en el ICAIC ni de hacer cine, ni hacer una carrera. Cuando triunfó la Revolución y mis padres vieron que había educación gratuita me exhortaron a estudiar mucho, y yo tuve una formación que es bien interesante: primero de música, estuve desde los 11 hasta los 18 años en el conservatorio Amadeo Roldan, y en mi aula estaban Sara González, Lucía Huergo, Beatriz Márquez, José María Vitier y muchos otros genios.

Luego comencé la carrera de Historia del Arte, trabajé en la Biblioteca Nacional, pero durante el tercer y cuarto año me fui a aquella aventura del Grupo Escambray que dirigía Helmo Hernández y la doctora  Graziella Pogolotti;  lo cual modificó mucho mi visión sobre la carrera de Historia del Arte, porque yo estaba al mismo tiempo trabajando en unas vaquerías en el Escambray y descubriendo para qué podía servir el arte. Salía a caballo a entrevistar gente…, y esa era otra manera de hacer mi carrera, muy diferente a quienes solamente se quedaban en las aulas.

gloria-rolando_12Al pasar el tiempo no sabía cuál sería mi ubicación de graduada, no me interesaba la docencia, por ejemplo, lo que me interesaba y me daba curiosidad era la función del arte, indagar, investigar, saber.

Entré al ICAIC en 1976, el mismo año que termino la carrera, y fue un salto hacia algo bien diferente. Califiqué por mi buen expediente, ya sabes, la muchachita estudiosa… y eso no tiene nada que ver con el mundo del cine que después encontré.

Nos hicieron un examen para entrar y yo no me sabía los nombres de los directores cinematográficos -todavía no sé ni uno, ni me preguntes-, pero para mí lo importante de entrar allí era conocer el lenguaje del cine. Así lo manifesté con aquellos 23 años que yo tenía y fue un acto de honestidad. Todos los que querían entrar pretendían demostrar que sabían algo de cine; yo no quería demostrar nada, sencillamente quería entrar para aprender.

En esos tiempos todo en el ICAIC era muy encasillado, muy organizadito, y ellos tenían una visión a largo plazo de las posibilidades de quienes entrábamos a trabajar. No sé qué pasaba conmigo que no me ubicaban en ningún proyecto, ni me solicitaba ningún director. Yo era muy callada y me mantenía observando aquel mundo, muy distinto al de la música, al que yo había experimentado en el Escambray, hasta que un día me ubican con Santiago Villafuerte.

D: ¿Para hacer el guión de “Tumbas Francesas”?

G: ¡Para hacer directamente el guión de “Tumbas Francesas”! Yo me sorprendí, y Santiago me dijo: “Es muy sencillo: una columna de imagen y una columna de sonido”.  Y así, con esa sencillez, lo asumí, y ese trabajo me dio la posibilidad de conocer Cuba, de conocer mejor el interior del país, de conocer otros temas que yo no había dado en la carrera universitaria.

D: ¿Y este trabajo marcaría luego el carácter de tu obra? Me refiero a lo que tiene, digamos, de etnográfico.

G: Pienso que sí,  no tenía conciencia de eso pero es cierto, ese trabajo me marcó muchísimo. La relación con los protagonistas devino casi en una relación familiar, muy amistosa, y es algo que continuó luego en otros trabajos. El segundo documental era diferente: trataba sobre el desarrollo pecuario, ya sabes, pollos y vacas; pero es así, una de cal y otra de arena. Era una época de mucho fogueo y por mi personalidad siempre preferí los equipos pequeños. Yo miraba al campo de la ficción aterrada porque eso implicaba una cantidad de gente enorme.

D: Sin embargo, trabajaste como asistente de dirección en tres películas de ficción.

G: “Maluala”, “No hay sábado sin sol” y “Habanera”.

gloria-rolando_6D: Y tuviste que ver con el vestuario y otras labores. ¿Cómo te sentiste dentro del grupo de trabajo de un largometraje de ficción?

G: Con vestuario en el caso de “Maluala” y en el caso de “No hay sábado sin sol” con utilería. Pero me sentía mucho mejor en los equipos de documentales, pues se hacían más rápido. Hay también una persona que me influyó muchísimo aunque nunca trabajamos juntos, que es Oscar Valdés, gran conocedor del lenguaje documental.

Te confieso que lo que sí desde el principio comencé a ambicionar era estar en el cuarto de edición, yo veía que era allí donde se decidían muchas cosas. Trataba siempre de quedarme a la etapa de edición. Trabajé así con Villafuerte, con Bernabé Hernández…

D: Te iba a preguntar sobre tu trabajo con Bernabé Hernández en “Algo más que el mar de los piratas”. ¿Cómo fue esa experiencia? 

G: Bernabé lo que se proponía era demostrar, a través del documental, la riqueza y la diversidad cultural del Caribe. Esa fue la primera vez que dirigí un equipo de filmación. Yo estaba fascinada con el trabajo, era la primera vez que se celebraba el Festival Carifesta. Bernabé fue quien me llevó a Casa de las Américas y fíjate que toda mi obra se ha presentado allí. En los seminarios de CASA estaban Carpentier, José Luciano Franco y una gran cantidad de intelectuales del Caribe. Era una época tan importante desde el punto de vista cultural.

D: Y te involucraste de lleno. El Caribe es un tema que caracteriza  tu obra.

G: Lo que pasa es que uno no tenía la posibilidad de escoger, te ubicaban aquí o allá. Tres años trabajé con Rogelio París en proyectos como el de la medicina, que ya no recuerdo cómo se llamaban, fue la primera vez que se filmaron a los médicos cubanos fuera del país. Estuvimos trabajando en el desierto de Sahara, en Nicaragua. También trabajé en “Algo más que una medalla”, que pertenece al mundo del deporte.

D: Sé que presentaste dos proyectos, uno sobre Lázaro Ross y otro sobre Sara Gómez. ¿Qué pasó con ellos?

G: Eso fue en la segunda de las pocas convocatorias de guiones que se hicieron en todos esos años, a finales de los 70 y principio de los años 80. Se trataba de guiones para documentales con presupuesto muy reducido, como que no se podían llevar luces. Mira, yo sabía que no iba a ser seleccionada; pero estaba ilusionada por las figuras tan importantes que estaba proponiendo. A lo mejor no dirigiría yo esos guiones, pero podían llevarse a cabo por otro realizador. No fueron aceptados, ninguno de los dos, y eso me llevó a un nivel de frustración muy grande.

Había trabajado antes con Villafuerte en “Haití en la memoria” y “Tan solo con la guitarra”, es decir, tenía varios guiones llevados a la pantalla y ni siquiera poseía la categoría de Director Asistente en las evaluaciones que se hacían. ¡Y yo estaba dirigiendo “Oggún” en ese momento! Cuando venía algún guionista extranjero incluso lo pagaban, considerándolo trabajo artístico. Y dije: “hasta aquí, más nunca un director va a poder contar conmigo”, y lo dije con convicción. Ni siquiera dirigiendo me consideraban como Directora Asistente, solamente como Asistente de Dirección, que es una categoría menor y que no se correspondía al trabajo que yo estaba llevando a cabo.

Estuve como asistente de dirección hasta que llegó Omar González a dirigir el ICAIC. Y yo estaba aún con mi sueldecito de 280 pesos cuando Omar dijo:

“¿Pero cómo es posible? ¡A ti no hay que evaluarte, si tú eres directora!”.

Nunca negué que pertenecía al ICAIC, pero empecé otro camino.

Gloria Rolando

D: ¿Y “Oggún” lo haces fuera del ICAIC? ¿Cómo llegas a ese camino fuera de la industria? 

G: En un encuentro de Casa de las Américas me encuentro con el escritor Eliseo Altunaga, quien me habló que iban a abrir una compañía de video, un proyecto nuevo que se llamaría Videoamérica, y que tal vez les interesaría ese tema. Por eso “Oggún” lo presenté allí.

D: Es decir, que la primera obra que diriges la hiciste fuera de la institución donde trabajabas.

G: Sí, pero para poder hacer ese trabajo fuera del ICAIC tenía Videoamérica que pedir permiso, pues yo pertenecía exclusivamente al ICAIC o al menos era así en esos momentos. Eso fue muy cuestionado. ¿Cómo me iban a dar un tema tan bueno y tan importante? Pero de esos cuestionamientos supe después. Realmente, como estaba trabajando con Raúl Rodríguez, con Pepe Riera, con Demóstenes, con Alba en las luces, entonces me sentía que estaba dentro del ICAIC, pues todo el equipo era del ICAIC.

D: ¿De qué años hablamos?

G: Del 89 al 90, porque “Oggún” se filma en el 1990.

D: Y esa obra obtuvo mucho éxito fuera de Cuba.

G: ¡¡¡Sí!!!

D: Lo interesante es que muchas de ustedes, gracias a la democratización del uso de las nuevas tecnologías, es que han podido hacer su obra.

G: Claro, si no, no hubiésemos podido. Porque fíjate que abre Videoamérica y creo que después es allí que Mayra Segura dirigió un documental.

D: ¿Crees entonces que esto ayudó a que más mujeres tuviesen acceso a la dirección?

G: Sí, fue el uso del video y las nuevas tecnologías lo que permitió que uno se zafara un poco, que uno pudiese decidir. Fue decisivo. Si hubiésemos tenido que seguir esperando por las convocatorias, las decisiones, el celuloide y él no sé qué… entonces, me hubieran agarrado los 60 años sin haber hecho nada.

PREMIER DOCUMENTAL DIALOGO CON MI ABUELA

D: Quisiera preguntarte ahora sobre tu conexión con Sara Gómez, porque veo una línea coherente entre la obra de Sara y la tuya. Hay un proceso de autorrepresentación en Sara que creo que se conecta con el que haces en “Raíces de mi corazón”

G: Yo no pude hacer el documental sobre Sara, pero me ayudó mucho tener contacto con la gente que la conoció, apreciar su obra, analizarla, profundizar en ella, descubrir toda una serie de cosas que me abrieron los ojos. Ese fue el mejor regalo. Me dije que había pensado antes que estaba sola, pero la obra de Sara me demostraba que no se estaban cuestionando allí solamente problemas de raza sino también de género. Y cuando vi “Mi aporte” me dije: ¡claro!

Mi primer encuentro con Sara fue cuando nos pusieron “De cierta Manera” y nunca olvidaré que Jorge Fraga dijo que se trataba de una estética de lo feo, distinta, una cosa muy rara. Yo vi la película y no me pasó nada, la vi como a distancia. Fue después cuando empecé a plantearme lo que yo quería hacer.

Cuando se hizo un número de Cine Cubano en un aniversario de ella, logré que la gente escribiera sobre Sara y, al mismo tiempo, la estaba conociendo. “Guanabacoa, crónica de mi familia” me marcó, porque ella se filmó a sí misma y en relación a esta autorrepresentación yo me dije: “¡Mira esto! Si yo he tenido conversaciones así con mi mamá, con mi abuela”.

D: ¿Y cómo surge  “Raíces de mi corazón”?

G: Hablando con personas que conocieron a Sara y cuya muerte les había dolido demasiado, y por eso empezaron a escribir para que no se perdiera su legado.

gloria-rolando_20Con ellas descubro el tema de la guerrita de  1912, conocida como “El Doce” o también como “Guerrita de Raza”, vinculada al Partido de los Independientes de Color. ¿Qué pasó con las familias negras en ese momento? Me ubico en la masacre de cientos de afrodescendientes y el rompimiento de todas aquellas uniones filiales. Como yo no había hecho nada de ficción, me dije que me lanzaría, pero a la vez, dentro de esa historia de amor, yo introduzco todas aquellas fotos familiares, incluyo el aspecto autobiográfico, los nombres de mis padres, sus fotos…Hasta yo misma aparezco ahí, y las fotos de Sara de niña y todo esto asomándome al 12,  porque mis abuelos desaparecieron, como muchos otros negros.  Mi primer acercamiento al 12 fue por esa ruptura de la familia, y después que nadie hablara, que se mantuviese en silencio… Es el silencio que permanece en la foto.

Para hacer “Raíces de mi corazón” hubo que hacer un seminario para hablar de  1912, porque la gente pensaba que todo era ficción, que eso no había pasado en Cuba. Ese filme fue la base para realizar en 2010 la serie documental “1912: voces para un silencio”.

D: Has tenido mucha suerte como realizadora.

G: Te comento que después del éxito de “Oggún”, yo pensé que se me abrirían más las puertas pero no fue así, me demoré muchísimo en hacer otra dirección. Yo quería abordar el tema de la presencia del Caribe anglófono, pero ya había hecho con Villafuerte “Haití en la memoria” y entonces me decían que sería repetir la misma historia, cuando en realidad no era así, y me dije: “Ya no aguanto más: la solución es hacer un grupo de video independiente que se llamará Imágenes del Caribe”.

gloria-rolando_9D: ¿Y eso lo creas tu misma?

G: Sí, porque había un festival en Martinica que tenía un nombre similar y así le puse al grupo, y ocurrió a contracorriente porque nadie entendía eso. Fue  durante el año 93 o 94, en pleno período especial. Era necesario. Para hacer el documental “Hijos de Baraguá” esperámos eternamente por un permiso mientras todo el equipo se mantenía interrupto. Yo me fui entonces a filmar para Baraguá, con mi mochila, a vivir un mes allí y hacer ese documental.

D: En ese documental, como en otros de tu autoría, sobresale la precisión investigativa.

G: Así es, ese trabajo investigativo lo disfruto mucho, y yo estaba apasionada con el tema de la emigración caribeña. De pronto encuentro a los personajes vivos que son objeto de esta emigración en medio de un pueblo perdido allá en Baraguá.

Yo me acuerdo de las palabras del director del central azucarero agradeciendo nuestra presencia allí. Entre tantas vicisitudes que vivía el país le sorprendía encontrar personas interesadas en ese lugar. Había gente de todas partes, fíjate que a una parte del batey le decían Georgetown, como la capital de Barbados, por la cantidad de barbadenses.

Eso era parte de la historia de Cuba. A veces me sorprendo de que quieran encasillarme en el tema de las razas cuando en realidad se trata de la historia de Cuba.

DEl tema de la raza aparece justo como un tópico poco visible dentro de la historia de Cuba. En tu caso, ¿llegas a él por algo vivencial, quizás por el hecho de ser una mujer negra?

G: ¡Claro! Hay cosas que uno no conversaba nunca en el ámbito social, porque se suponía que estábamos en un proceso en el cual el color de la piel no era importante, todos los comentarios de tipo racial quedaban en el contexto familiar.

Yo me empecé a relacionar mucho con historiadores, etnógrafos, y eso marca.  Tuve un acercamiento al Conjunto Folklórico Nacional donde tenía a un amigo, el jefe de escena, que es quien me acerca a Lázaro Ross. Hubo mucho de relaciones personales en mi acercamiento al tema.

D: Parecías no tener interés en hacer nada de ficción, pero ya habías hecho algo de docudrama.

G: Había pasado ya por “Barrio chino” o “El último mambí”. Tenía alguna experiencia, podía atreverme, pero no sabía de dirección de actores ni nada de eso. Y en cuanto a cargar con toda le producción económica me ayudó mucho Antonio Romero y Pedrito Betancourt, que todavía era jefe de escena en el Folklórico.

D: ¿Y todo eso se hacía en nombre de tu productora Imágenes del Caribe?

G: Totalmente, y el equipo trabajó intensamente con muy poca remuneración.

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D: ¿Qué piensas que ha pasado en Cuba con el acceso de las mujeres a la dirección? ¿Crees que ha habido prejuicios? Incorporados, naturalizados… ¿Cuál ha sido tu experiencia en este sentido?

G: La teoría decía que todos teníamos las mismas posibilidades, que todos estábamos allí bajo las mismas condiciones. Las reglas del camino a transitar estipulaban, para todo el mundo, hombres y mujeres, que primero tenías que ser muy buen director asistente. Pero, primero, tenías que tener la suerte de que un director te llamara para que pudieras demostrar tu calidad como director asistente.

La vida demostró que existieron excelentes directoras asistentes como Alina Reyes, Anita Rodríguez, Mayra Segura, pero yo no sentía que ese era mi camino. Ni mi personalidad ni mis energías daban para eso y los directores no me pedían, yo no existía para ellos en ese camino.

Las cosas cambiaron para mí con la dirección del organismo por Omar González, pero para otras colegas fue diferente, porque fueron apoyadas por otros directores.

gloria-rolando_11Yo no paré, nunca me detuve ante ninguna dificultad. Cuando hay un trabajo realizado la gente respeta eso, puede ser mejor o peor, pero ahí está. Siempre hay todo tipo de dificultades, recuerda que yo estaba viajando mucho a los Estados Unidos y esto creó celos, dudas, todo tipo de malentendidos. Y yo regresé siempre porque tuve muy claro de que lo que yo quise y quiero hacer está aquí. Yo no quiero vivir en ese país ni en ningún otro, mi vida está aquí, aunque viva sencillamente en un cuartico con barbacoa del barrio Colón. Este es mi origen y, al mismo tiempo, mi material de trabajo.

D: ¿Tú crees que existe una mirada femenina en la realización cinematográfica?

G: Sí,  existe, pero no por los temas; los temas pueden ser abordados por cualquiera, sino por la forma en que lo abordas.

Tú ves “Hijos de Baraguá” y ¿quiénes son las dos protagonistas? Son dos abuelas. Una mujer como yo, que se ha criado con el cariño y el ñoñeo de una abuela o de una madre, pues seguramente le da importancia a las madres y a las abuelas, quiere que ellas estén presentes, que cuenten la historia.

Por ejemplo, en el segundo capítulo de “Los independiente del color”, cuando Evaristo muere, identifican su cadáver por el anillo y, a través de ese anillo, que decía la fecha, es que yo introduzco la secuencia del matrimonio de este hombre y Vicenta García.  Dice  Roberto Zurbano que esa es una mirada de mujer, con azul de fondo, en voz de Barbarito Diez, en medio de la tragedia del 12, porque uno es romántico, cree en esas cosas…

D: Quizás creemos más en los rituales…

G: Sí, me muevo en un mundo espiritual muy fuerte, que no me da pena expresar y reflejar. Cuando yo hice “Oggún” aún no estaba iniciada, pero después sí y entonces esta música  yoruba, las músicas del Caribe, las he ido incorporando con elegancia.

Sí existe una mirada femenina, porque aún en procesos históricos como estos tan desgarradores como el del 12 ¿qué fue lo que yo busqué en previsión? Las mujeres que fueron miembros del Partido, aquella mirada.

D: Dime si estas satisfecha con lo que has hecho, con la madurez alcanzada en tu obra.

G: Si tú ves el estilo de “Oggún” y el estilo de los otros documentales, verás que están marcados por la situación económica. Yo he tenido que restringirme mucho con los recursos, y he asumido un estilo que es hijo de la necesidad: fotos, entrevistas, documentos…

Lo que pasa es que he tratado de hacerlo con la mayor riqueza visual posible, porque hay una cosa: yo filmo todo, todo, una flor, la naturaleza es un mundo importante.

gloria-rolando_7D: ¿Y ahora qué tienes pensado hacer?

G: Como el proyecto “Haití en la memoria” se echó a perder, yo voy a retomar el tema, pero como ha transcurrido mucho tiempo indagaré en lo que ha pasado con la descendencia de haitianos aquí. Quiero explorar ese mundo.

D: ¿Cómo te sentirías si te ubicaran y/o catalogaran como una realizadora mujer negra? ¿Sientes que te encasilla? 

G: No, no me molesta en lo absoluto, estoy muy consciente de que he seguido una línea, mi camino, superando barreras y prejuicios. No se trata de hacer una bandera del problema racial, sino de aceptar que existe una línea pero también otra, y otra, y otra diferente… ¿comprendes?

Esto mismo del año 12, ¿por qué tanto silencio? Esto no fue solamente un problema de negros y blancos, esto fue un problema de cubanos. Los mismos senadores negros se desentendieron del asunto y hay incluso personajes históricos muy conocidos que estuvieron presentes en este hecho. Hay que analizar esta página tan bochornosa de nuestra historia.

D: Y sobre la relación entre las realizadoras, ¿existe sororidad entre ustedes? En lenguaje tradicional sería solidaridad, pero para las feministas es sororidad…

G: Yo pienso que eso no existe, y tiene su origen en la propia estructura del ICAIC, en ese carácter de “cada uno por su lado”. No se fomentó un sentimiento de solidaridad. Yo vi el nacimiento de varias realizadoras, no sentíamos sus logros como nuestros, porque los logros eran determinados por la dirección de la institución, esa atomización, esa falta de diálogo entre nosotras, sin organizarnos. Acuérdate de MAGIN, esa hubiera  sido una línea: aglutinarnos, compartir…

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Fotos: GloriaRolandoFilms en Facebook

Tomado de El cine es cortar.

Sergio Vitier…. De cierta manera

Hace casi un año, el 17 de abril de 2015, fue la última vez que conversé con él frente a frente.  Entrevisté a Sergio a propósito de este trabajo encargado por La Gaceta de Cuba. Hoy lo comparto con ustedes, como tributo al extraordinario músico, a su legado a la música y el cine cubanos, y al amigo. 

 

Vivíamos 1974 y una mujer, cubana, negra, joven, dejaría inconclusa su opera prima como directora y guionista del primer largometraje de ficción realizado  en la Isla por una fémina. Sin que Sara Gómez Yera llegara a saberlo, “De cierta manera” pasaría a la historia de la cinematografía cubana como uno sus grandes clásicos y marcaría un momento singular: el abordaje de situaciones conflictuales que, a nivel humano en las capas más desfavorecidas de la sociedad, traían aparejados los cambios políticos y sociales que se producirían tras el triunfo de enero de 1959.

Ese mismo año, otro joven, compositor y guitarrista, por más señas, realizaría su décimo trabajo para el cine cubano. Antes, la música en ocho documentales y un corto de animación había salido de su creatividad. Se inició en 1970 componiendo la música para el dibujo animado F-1, de Hernán Henríquez y el documental Mantenimiento Técnico Planificado, del director Luis M. López, y ya destacaba entonces por su excelente labor como compositor e instrumentista en  los documentales Girón, de Manuel Herrera, y Nosotros en el Cuyaguateje, de Nicolás Guillén Landrián, ambos de 1972.  En los años por venir asistiríamos a una eclosión de creatividad en su labor para el cine de su país y su nombre, como compositor y músico, quedará asociado a piezas memorables de la cinematografía cubana como El Brigadista (Octavio Cortázar, 1977); Una mujer, un hombre, una ciudad (Manuel Octavio Gómez, 1978), Maluala (Sergio Giral, 1979), Guardafronteras (Octavio Cortázar, 1980); Plácido (Sergio Giral, 1986); Caravana(Rogelio París, 1990); Quiéreme y verás (Daniel Díaz Torres, 1995) y Roble de Olor(Rigoberto López, 2000), entre muchos otros. Pero eso sería después, porque desde la gestación misma de la idea de realizar un filme sobre marginalidad y cambios socio-políticos, Sara Gómez había pedido  a este muchacho  que se ocupara de la música de la película que quería dirigir.  Era natural. Ambos conocían sus respectivos atributos creativos.  Eran amigos, y como diría Sergio, más que eso: hermanos que compartían intereses similares  y vibraban ante los retos de aquel presente.

Sergio-Vitier-4-640x549Sergio Vitier (La Habana, 18.1.1948 – 1.5.2016)

Confieso que me sobrecogía la idea de pedir a Sergio Vitier García-Marruz, cuarenta y un años después, que me hablara de De cierta manera, pero decidí afrontar el reto.  Creía saber quién había sido Sara Gómez Yera para Sergio Vitier y esto facilitó las cosas.  Sabía de dónde había partido Sergio a su encuentro con la creación musical.  Tenía ya recorrido un trecho intenso y rico. Venía de un camino de jazz, iniciado en la década anterior cuando, aún adolescente se presentó en una ocasión en un concierto del Club Cubano de Jazz, junto a otros muy jóvenes, casi niños, que luego serían también destacados músicos, como el saxofonista y clarinetista Paquito D’Rivera y el percusionista Amadito Valdés, entre otros; también hubo un momento fugaz, pero notorio con Los Chicos del Jazz, un septeto de jóvenes casi adolescentes algunos, integrado por el propio Sergio en la guitarra, Nicolás Reinoso en el saxo tenor; Fabián García Caturla en el contrabajo, Rembert Egües en el piano, Paquito D’Rivera como saxo alto; Amadito Valdés, en la batería y Carlos Godínez en la tumbadora.[1] Permaneció casi un año en el grupo de su tío Felipe Dulzaides.  Lo experimental lo unió con su guitarra a Miriam Acevedo allá por 1967 cuando parecía imprescindible verles y escucharles en las noches del  Gato Tuerto. Comenzaba a moverse entonces en un medio vanguardista, de búsqueda y experimentación, influído como estaba por las corrientes de mayor vigencia dentro del jazz, la apropiación de los  componentes afrocubanos a partir de lo ritual  y la oralidad, y también por la tradición académica del clasicismo.   Su paso por la Orquesta Cubana de Música Moderna marcó también un hito en la toma de experiencias.  Se le ve guitarra en ristre en los conciertos de la Canción Protesta en Casa de las Américas y sobreviene su  entrada desde el inicio mismo al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (GES), llamado por su director Leo Brouwer, habida cuenta de la sólida formación en la guitarra clásica, la experiencia antecedente en el mundo del jazz  y la vasta cultura que ya entonces distinguía al mayor de los hermanos Vitier.  Junto a esto, Sergio  continúa adentrándose en la investigación y asunción de los elementos raigales de nuestra identidad musical, esencialmente su componente afrocubano, en sus expresiones litúrgicas y rítmicas.  En 1968, un año antes de la creación del GES,  funda el grupo Oru, con fuerte presencia de la ritualidad afrocubana,  que en su primera etapa acusa una corta vida, para renacer en 1992 como una formación musical de instrumentistas virtuosos y la obra singular  y coherente de Vitier como compositor, director y guitarrista.

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Sarita Gómez en locación de “De cierta manera”

A Sergio, el conflicto argumental  que Sarita se proponía exponer en De cierta manera, no le era ajeno; por el contrario, formaba parte de lo cotidiano y de las contradicciones que se producían en el orden social en  un país convulsionado por una revolución.

“Fue muy fácil la creación de la música para  De cierta manera– diría Sergio.  Era un mundo para mí muy cercano; me movía en Cayo Hueso y otros barrios similares, y cuando aún no estaba de moda la utilización de los elementos yorubas fusionados con otros géneros, yo ya en 1967 comencé a recrear esa música junto a Rogelio Martínez Furé, y gracias a él, que también era muy amigo de Sara. Eran tiempos en que un grupo de intelectuales negros y mulatos de un gran nivel cultural, como la propia Sara, Inés María Martiatu “Lalita”, Martínez Furé, Silvio Castro, Abraham Rodríguez –que era un poco más joven-, tenían  muchas inquietudes y abogaban por reivindicar las raíces africanas, el legado africano incuestionable de nuestra cultura y por desvelar las consecuencias del atraso y la discriminación a que habían estado sometidas las amplias capas de negros y mulatos en nuestro país . Con De cierta manera, Sarita se insertó en un medio que en aquel momento era herético, pues la línea predominante en el cine cubano era apologética de la nueva sociedad que se construía.  Y Sarita hace una película sobre el marginalismo, pero, por supuesto, sobre los cambios que estaba realizando la Revolución con ese marginalismo, pero hizo un análisis muy profundo, que no era solamente socio-económico, sino que era también sicológico.” [2]

En realidad, si Sergio Vitier García-Marruz no se hubiera adueñado de  los días y las noches que transcurrían en calles extrovertidas, salones luminosos, sitios rebosantes de jazz o tugurios de sordidez ejemplar; si no hubiera alcanzado a exprimir literalmente las sonoridades de un entorno que, en su mixtura y multiplicidad, sabía definitivamente suyo; si hubiese desdeñado la poesía y el lirismo de una familia que se nutrió de ellos como algo vital y consiguió recrearlos; si no hubiese sido quien era ya en aquel año de 1974, probablemente nunca hubiera aflorado la empatía que lo ligó en idénticas inquietudes en pos de las raíces de su cultura, en búsquedas sonoras inauditas y en una amistad que todavía permanece intacta en sus sentidos, con Sara Gómez.  “Nos conocíamos muy bien:  Sara conocía mi música y yo conocía perfectamente el cine que venía haciendo Sarita, muy interesante, porque aparte de sus valores estéticos en sí,  ella elegía temas muy polémicos, relacionados con grupos humanos con problemas: los “vikingos” en Isla de Pinos, niños con problemas, atención prenatal –a partir de su propia experiencia de maternidad cuando parió a su hijo Alfredito[3]   Sara podía ser cáustica; era lapidaria, porque era una persona muy culta y con un sentido muy agudo, muy simpática a la vez y un humor fino. Era muy desenfadada para ser mujer en aquella época, sin ser vulgar. Ella podía enfrentar cualquier tipo de tema de un modo refinado y certero. El tema que aborda De cierta manera no formaba parte, en rigor, de la vida personal de Sarita: ella no tenía nada que ver con el marginalismo, pues procedía de una familia intelectual, de alto nivel profesional y cultural, su padre era médico y su madre y su hermana, dos profesionales valoradas… En política, su procedencia era la Juventud Socialista, pero para nada fue rígida en sus concepciones, por el contrario era muy polemista y muy polémica, pero también muy revolucionaria…fui muy cercano a Sara, al punto de que fui el último amigo que la vio viva.”[4]  Sergio no sólo se afirma en ello, sino que al escucharlo, se percibe desde su humildad, una certeza:  debía ser su música quien acompañara las imágenes del primer y único largometraje que Sarita –su gran amiga- concibió, escribió, dirigió, pero que nunca llegó a ver.

Sobre el proceso creativo y los músicos ejecutantes que grabaron la banda sonora, Vitier rememora:  “Me encargué de toda la  música para el filme,  en la que creí conveniente insertar algunos momentos de lirismo, pero en general estuvo inspirada en la música popular cubana. Fueron músicos de orquesta los que grabaron; José María, mi hermano tuvo a su cargo el piano y yo la guitarra, en todos los temas y hasta en muy diversos estilos, incluídos algunos de la música popular, alejados de la guitarra clásica.  Tata Güines asumió las tumbadoras; recuerdo a Anselmo Febles “Chembo” -un personaje singular, artista plástico y músico ejecutante de varios instrumentos de percusión, algunos inventados por él, aunque también tocaba piano-. La banda sonora requería de los músicos exactos que elegí. Está más referida a la música popular urbana que a la música ritual, aunque, por supuesto, en el filme están presente los ritos abacuá y yoruba, la santería como cultura de resistencia popular”.[5]  José María Vitier recuerda la participación de Orlando “Cachaíto” López en el contrabajo, del trompetista Adolfo Pichardo, y de otros músicos que formaban la orquesta acompañante del entonces Conjunto de Danza Moderna (hoy Danza Contemporánea de Cuba), todos bajo la dirección de Manuel Duchesne Cuzán y del propio Sergio Vitier.[6]

Hoy puede apreciarse que la música de Sergio Vitier se integra con extraordinaria organicidad al discurso y a las imágenes que Sara Gómez nos dejara para siempre en su filme. Así lo constata Leonardo Acosta:  “En mi opinión, uno de los largometrajes cubanos mejor logrados desde el punto de vista de  la integración de la música a los demás componentes de una película es De cierta manera, de Sara Gómez. Y es significativo que sea este un caso excepcional en el que el compositor, Sergio Vitier, participó en los trabajos del colectivo creador desde el principio, estuvo presente durante el período de filmación y discutió con la realizadora hasta los mínimos detalles.  Se trataba, además, de una temática nueva en la cinematografía cubana, que requería un tratamiento distinto de la música y de la banda sonora en general.  Vitier utilizó distintos formatos orquestales, temas, ritmos y estructuras de nuestra música popular y desechó los estilos tradicionales y los formatos sinfónicos.  Los efectos deseados para escenas que expresaban dramatismo, nostalgia o violencia –contenida o desatada- se lograron mediante un inteligente desplazamiento de secuencias rítmicas, un cambio de balance entre distintos timbres, una especie de “desfasaje” que en muchas ocasiones alteraba la tradicional “lectura” de una modalidad popular cubana, posibilitando que la música se abriera a nuevas connotaciones”.[7]

Para Sergio, el trabajo en la banda sonora trascendió los rígidos límites de un encargo para convertirse en parte esencial y lógica del empeño de Sara, y del espíritu del filme que quería crear.  Vitier eligió  un género como el guaguancó para  el tema inicial, del que se apropia para devolvérnoslo casi instrumental, entre cuerdas y metales y un lalaleo excepcional, cercano al scat, en la voz entonces juvenil de otra Sara: la  González.   La posibilidad de emplear recursos expresivos con los que pudiera identificarse el espectador, e incluso verse reflejado en ellos, resultó tentador para ambos creadores y tuvo su expresión sonora en ese tema original compuesto por Sergio Vitier, que engarza a la perfección con otro alto momento de la cinta:  la espontánea y sentida interpretación que hace el trovador y cantante empírico Guillermo Díaz de su bolero Véndele, cuya versión orquestal también estuvo a cargo de Vitier. En buena medida, la historia de Guillermo es el leit-motiv del filme; el personaje interpretado por Mario Balmaseda identifica vivencias personales de Díaz, quien había sido boxeador y campeón en su peso, había vivido en “el ambiente” y había luchado consigo mismo y su circunstancia, para salir de él.  La pretendida identificación –en otros tiempos no muy alejados de 1974-  de los géneros y subgéneros afrocubanos en general con la marginalidad social, entra en franca contradicción con la positiva recepción que tuvo el filme tras su estreno y la aceptación como algo culturalmente propio y raigal.  Sergio Vitier tuvo gran responsabilidad en ello, al dotar a la banda sonora de “De cierta manera” de un empaque y una sonoridad de gran atractivo, pero también de un alto valor estético y musical.

Sarita no pudo ver concluida su obra, aunque en opinión de Sergio, la dejó casi terminada. Titón, su maestro, alguien que la quería entrañablemente, y también Julio García Espinosa, se encargaron de terminarla, con el apoyo de su equipo de realización en el que sobresalieron su amigo y asistente de dirección Rigoberto López, hoy destacado cineasta, y quien fuera su esposo, el sonidista Germinal Hernández.

“He hecho la música  de más de sesenta películas y he tratado muchos temas diferentes, pero De cierta manera es una película sui géneris, a la que tengo un especial amor, por el filme en sí, pero sobre todo por Sara, alguien muy querida, de quien me cuesta mucho hablar. Es mentira ese lugar común que se repite una y otra vez: que a la gente que uno quiere se le recuerda con alegría. Eso es mentira.  El tiempo sólo alivia el dolor, no restaura la alegría. Me provoca mucha tristeza su muerte prematura, su ausencia”-  concluyó Sergio, hablando bajo y despacio, como si acariciara con cada palabra la memoria de Sara Gómez Yera, pero con la firmeza de quien sabe que ha dejado un legado útil y perdurable.

DE CIERTA MANERA – FICHA TECNICA

(tomada de http://www.cubacine.cult.cu)

Largometraje de ficción

Año  1974

79 minutos.

Productora: ICAIC

Guión: Sara María Gómez y Tomás González Pérez

Dirección: Sara Gómez

Producción General: Camilo Vives

Dirección de Fotografía: Luis García Mesa

Montaje o Edición: Iván Arocha

Música Original: Sergio Vitier

Asistente de Dirección: Rigoberto López, Daniel Díaz Torres

Sonido: Germinal Hernández

Intérpretes

Mario Balmaseda

Yolanda Cuellar

Mario Limonta

Isaura Mendoza

Bobby Carcassés

Sarita Reyes

Vecinos del barrio Miraflores.

Sinopsis

El conflicto entre los viejos hábitos que genera el marginalismo y una nueva moral, en el contexto de las transformaciones sociales que tienen lugar en Cuba a partir del triunfo de la Revolución en 1959. La construcción del barrio Miraflores en 1962 por sus propios habitantes: sus conflictos, contradicciones y cambios a nivel individual. El filme se basa en hechos reales y combina el documental con la ficción.

Rosa Marquetti Torres

Notas

[1] Leonardo Acosta:  Un siglo de jazz en Cuba. Ediciones Museo de la Música.  La Habana, 2012. Pag. 178

[2] Entrevista de la autora con Sergio Vitier.  La Habana, marzo 2015.

[3] Se refiere a los documentales “Una isla para Miguel” (1968) y  “Atención Pre-Natal”(1972).

[4] Entrevista de la autora con Sergio Vitier.  Marzo 2015.

[5] Ibidem

[6] Conversación de la autora con José María Vitier.  La Habana. 17 de abril de 2015.

[7] Leonardo Acosta: La música, el cine y la experiencia cubana. Publicado originalmente en Cine Cubano, número especial, XX Aniversario del ICAIC. La Habana, 1979.  Tomado de:  “Del tambor al sintetizador”. Editorial Letras Cubanas, 2014.  Pp.144-145

Bibliografía consultada

  • Claudia González Machado: El riesgo de la herejía.  Cartografía de la crítica y el discurso fílmico en la revista Cine Cubano (1960-2010). Ediciones ICAIC. 2013.
  • Rigoberto López: “Hablar de Sara, De cierta manera”. En revista Cine Cubano. No. 93.
  • Gerardo Chijona: “De cierta manera”. En revista Cine Cubano, No. 93.
  • Radamés Giro: Diccionario Enciclopédico de la Música Cubana. Tomo IV. Editorial Letras Cubanas. 2007.
  • Leonardo Acosta: Un siglo de jazz en Cuba.  Ediciones Museo de la Música. La Habana, 2012.
  • Leonardo Acosta: “Los mil sones del moro Abindarráez”, 62. En Revolución y Cultura.  Noviembre 1979.
  • Leonardo Acosta: “Para una visión de la guitarra en Cuba”.  En Revolución y Cultura, 123.  Noviembre de 1982.
  • Leonardo Acosta: “La música, el cine y la experiencia cubana”.   En Cine Cubano, número especial, XX Aniversario del ICAIC. La Habana, 1979.
  • www.cubacine.cu

Publicado en La  Gaceta de Cuba. No. 3. Mayo-Junio de 2015. Tomado de Desmemoriados de la música cubana.

Ocho comedias cubanas que no puedes dejar de ver

1. Photoshop 

Dir. Eduardo del Llano (2006)

Una niña tiene que ser hacer un trabajo para el circulo infantil y para ello necesita conseguir fotos de héroes cubanos. Su padre se las ingeniará para conseguir dichas imágenes.

2. Un rey en La Habana

Dir. Alexis Valdés (2005)

Papito es un joven actor criado en “El Mamey”, en un barrio marginal de La Habana.

La pasión de su vida es Yoli una mulata espectacular con la que sale desde que eran niños. Sin embargo, a la primera oportunidad “La Caimana”, madre de Yoli y toda una institución de la mafia en la zona, le tiende una trampa a Papito con una exuberante vecina. Así consigue que Yoli, aún a su pesar, se decante por Don Arturo, un adinerado español que quiere casarse con ella, y traerla a España.

3. Guantamera

Dir. Tomás Gutiérrez Alea (1995)

Un cortejo fúnebre y un camión siguen la misma ruta. El cortejo está compuesto por un funcionario, su esposa Gina y un anciano enamorado de la difunta. El mismo debe cumplir un nuevo y ahorrativo plan estatal de traslado de difuntos. En el camión van Mariano, un seductor empedernido, y Ramón, su más fiel aliado. Mariano y Gina se reconocen: él fue alumno de Gina en la Universidad y se enamoró de ella. Mientras el cortejo fúnebre y el camión avanzan, se producen un sinfín de divertidas situaciones.

4. Vampiros en La Habana

Dir. Juan Padrón (1985)

Un científico vampiro ha creado el Vampisol, una pócima revolucionaria, que permite a los vampiros pasear bajo la luz del Sol. En cuanto la noticia llega a oídos de los grandes clanes de vampiros, todos viajan a La Habana para hacerse con el control de la fórmula: los estirados y siniestros vampiros europeos, y los mafiosos vampiros norteamericanos. Pepito, un trompetista, sobrino del creador de Vampisol, será perseguido por ambos grupos desde que se le encarga la custodia de la fórmula.

5. El cuerno de la abundancia

Dir. Juan Carlos Tabío y Arturo Arango (2009)

En un pequeño pueblo de Cuba, una noticia cambia el curso de los acontecimientos: quienes que se apelliden Castiñeiras recibirán una herencia que unas monjas depositaron en un banco de Inglaterra en el siglo XVIII. Empieza una historia increíble, llena de humor y obstáculos. Bernardito, interpretado por Jorge Perugorría, será el líder en esta disparatada búsqueda del tesoro..

6. Lista de espera

Dir. Juan Carlos Tabío (2000)

En una terminal de ómnibus de un pueblo cubano, la cola de pasajeros que espera un ómnibus que los lleve a otro destino, sin embargo no se pueden mover del lugar. La única esperanza es aguardar a que sea reparado el único transporte de la terminal, un vehículo que parte, alternativamente, hacia Oriente y hacia Occidente.

7. BrainStorm

Dir. Eduardo del Llano (2009)

Un consejo de dirección se reúne para decidir cuál es la noticia de primera plana de su publicación. Así se muestra, a partir del humor, la manipulación de la cual podemos ser objetos cuando estamos atados a absurdos esquemas de pensamiento.

8. La muerte de un burócrata

Dir. Tomás Gutiérrez Alea (1966)

Sátira de la burocracia cubana de la época posterior a la revolución, y de lo enrevesado que puede llegar a ser conseguir cosas aparentemente sencillas. Francisco J. Pérez, El Tío Paco , trabajador ejemplar de una fábrica de bustos en serie del héroe de la revolución José Martí, cae por accidente dentro de la máquina que él mismo ha inventado y maneja, que lo despedaza y devuelve convertido en el busto que servirá para su propia tumba… Muchos acontecimientos sucederán luego.

Sinopsis realizadas con información de ECURED, WIKIPEDIA y Filmaffilmity

Tomado de Cibercuba

Diez películas que deberías ver antes de viajar a Cuba

Cecilia (1981)

Humberto Solás 

Una historia de amor y tragedia entre Cecilia, una ambiciosa mujer mestiza y Leonardo, un joven aristócrata blanco. La sociedad esclavista decimonónica cubana es el contexto de esta película, que nos ayudara a conocer las particularidades del ese momento Cuba. Es una versión libre de la novela Cecilia Valdés o La loma del Ángeldel escritor cubano Cirilo Villaverde.

 

Conducta (2013)

Ernesto Daranas

Chala es un niño habanero de 11 años. Vive en hogar humilde, en un barrio pobre y su madre es alcohólica. Chala trabaja entrenando y peleando perros para llevar la comida a su casa. Carmela es su maestra y es a la única persona a la que el chico obedece y con quien tiene una relación de respeto y amor. La situación se tensa cuando, ante la enfermedad de ella, el muchacho queda a la merced de las incompresiones de una nueva maestra. La película habla del sistema educacional rígido y deshumanizado de Cuba.

 

De cierta manera (1974)

Sara Gómez

En la Habana postrevolucionaria, Mario, hombre negro de extracción obrera, mantiene una relación con Yolanda, una maestra de origen pequeño-burgués. Los conflictos que afloran entre ellos son los que propone el nuevo escenario social y las viejas formas de pensar los roles de los hombres y las mujeres en la sociedad. La construcción del barrio Miraflores por parte de sus propios vecinos, en 1962, es el contexto de esta obra, en la que se mezclan historias reales con historias de ficción. De cierta manera fue el primer largometraje realizado en Cuba por una mujer luego del triunfo revolucionario. Sara Gomez falleció de un ataque de asma mientras editaba la película.

 

El brigadista (1987)

Octavio Cortázar

En el año 1961, se realizó en Cuba la Campaña de Alfabetización, con la cual se llegó a los rincones mas recónditos del país para enseñar a leer y escribir a la población. En dicha tarea participaron miles de jóvenes y adolescentes que se alistaron voluntariamente. El filme cuenta la historia de uno de estos jóvenes, quien llega a un pequeño pueblo donde tiene que luchar contra los prejuicios de algunos de sus pobladores, dada su juventud, y adaptarse a vivir en el medio rural, que hasta ese momento desconocía.

 

Fresa y Chocolate (1993)

Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío

David es un joven conservador comunista que estudia Ciencias Sociales en la Universidad de La Habana y Diego es un artista, religioso, homosexual, erudito, amante de la cultura universal y la historia no oficial de Cuba. Ambos construirán una relación de tropiezos, aciertos y verdades exponiendo y confrontando sus experiencias vitales. El filme está basado en el cuento El Lobo, el bosque y el hombre nuevo del escritor cubano Senel Paz, autor también del guión cinematográfico.

 

La bella del Alhambra (1989)

Enrique Pinena Barnet

Rachel es una corista que ambiciona llegar a vedette del famoso Teatro Alhambra, en el cual logra triunfar. En el camino pierde al amor de su vida y conoce una pasión que casi destruye su carrera artística.La película está basada en la novela Canción de Racheldel escritor cubano Miguel Barnet y reconstruye la atmósfera y la vida artística de La Habana, en el período de 1920 a 1935. El filme obtuvo el Premio Goya en su cuarta edición en la categoría de “Mejor Película Extranjera de Habla Hispana”.

 

Lucía (1968)

Humberto Solás

Tres filmes en uno, que cuenta la historia de igual número de cubanas en diferentes momentos históricos de la nación: la Guerra de Independencia (1895), la lucha contra el dictador Gerardo Machado (1933), y los primeros tiempos de la Revolución. “Lucía” ha sido considerada por la crítica mundial como una de las diez películas más importantes de la historia del cine iberoamericano.

 

Memorias del Subdesarrollo (1968)

Tomás Gutiérrez Alea

Sergio es un hombre burgués que vive la Cuba de 1962, en la cual decide permanecer a pesar de que su familia se marcha a los Estados Unidos. Se convierte entonces en un simple espectador de los cambios que se producen en la sociedad cubana postrevolucionaria, a la cual no logra incorporarse. Basada en la novela homónima del escritor cubano Edmundo Desnoes, en 2011 fue incluida en la segunda edición de la Guía de The New York Times sobre las 1.000 mejores películas de todos los tiempos.

 

Plaff o Demasiado miedo a la vida (1998)

Juan Carlos Tabío

Comedia que aborda la vida de Concha, una mujer de mediana edad, quien odia a la esposa de su hijo y por tanto quiere terminar con la relación entre los dos jóvenes. Pero Concha le tiene demasiado miedo a la vida y le cuesta aceptar el amor que le propone el padre de la nuera. Misteriosamente, comienzan a lanzar huevos a las paredes de su casa y cada “plaff” significa para ella la evocación de uno de sus temores o prejuicios. El filme tiene como banda sonara un tema del grupo Los Van Van, reconocido por la trascendencia de su música a nivel internacional.

 

Suite Habana (2003)

Fernando Pérez

Panorámica de una ciudad a partir de la gente que la vive y la sufre. Diversidad de vivencias, rostros y lugares evocados en primera persona, por personajes anónimos, seres sumamente peculiares que representan una gama diversa de los grupos sociales que viven y sobreviven en La Habana contemporánea. Es, sencillamente, un ensayo audiovisual de lo que significa vivir en la capital de Cuba.

Publicado en Matador

Foto de portada: Fotograma de De cierta manera, Sara Gómez (1974)

Programa de Ediciones ICAIC para la Feria Internacional del Libro 2015

Portada de Diferente. Cine y diversidad sexual, libro de Frank Padrón.
Portada de Diferente. Cine y diversidad sexual, libro de Frank Padrón.

El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos se inserta cada año en la Feria del Libro, a celebrarse del 12 al 22 de febrero, en la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña. Esta vez ofrece un atrayente programa de publicaciones con el sello editorial ICAIC para especialistas e interesados en el séptimo arte; más una atractiva selección cinematográfica de la INDIA, país invitado a esta nueva edición de la Feria. Cine de acción, comedia, drama, fantástico, thriller es la oferta de esta variada programación fílmica, en cartelera a partir del 14 de febrero, en el cine Riviera.

Programa de Ediciones ICAIC para la Feria Internacional del Libro 2015

Domingo 15 de febrero, 1pm, Sala de Cine del Pabellón Cuba

a.. Contar y cantar 3, de Jorge Oliver. Presentador: Jorge Oliver
b.. El arte de Meñique, de Ernesto Padrón. Presentador: Ernesto Padrón
Se realizará además la proyección de breves audiovisuales vinculados a estos libros producidos por los Estudios de Animación del ICAIC

Martes 17 de febrero, 2pm, Centro Cultural Dulce María Loynaz

a.. La forma realizada. El cine de animación, de Dean Luis Reyes. Presentador: Dean Luis Reyes
b.. Diferente. Cine y diversidad sexual, de Frank Padrón. Presentador: Frank Padrón
c.. El ojo absorto, de Alberto Garrandés. Presentador: Alberto Garrandés

Miércoles 18 de febrero, 11am, Casa del Alba Cultural

a.. El ocaso de Europa, de Alejo Carpentier. Coedición con la Fundación Alejo Carpentier. Presentador: Rafael Rodríguez Beltrán
b.. Un día de octubre en Santiago, de Carmen Castillo. Presentadora: Rosario Alfonso Parodi
c.. Aventuras de Juan Quin Quin. Guión de Julio García-Espinosa. Compilación y coordinación de Dolores Calviño y Arturo Arango. Presentador: Francisco López Sacha

Jueves 19 de febrero, 2pm, Stand de Publicaciones Seriadas, La Cabaña

· Revista Cine Cubano 193-194 (Aniversario 55 de la revista Cine Cubano y homenaje a su director Pablo Pacheco López). Presentador: Rafael Acosta de Arriba

· Índice de la Revista Cine Cubano (1960-2010), de Araceli García Carranza y Julia Cabalé. Presentador: Pedro Noa

CINE RIVIERA

Muestra de Cine de La India. Dedicada a la XXIV Feria Internacional del Libro de La Habana 2015. A efectuarse del 14 al 20 de febrero.

Sábado 14: EL ES TIGRE

COMETAS

Domingo 15: LA LONCHERA

SOLO SE VIVE UNA VEZ

Martes 17: 3 IDIOTAS

KRRISH 3

Miércoles 18: ESTRELLAS EN LA TIERRA

PETICIÓN

Jueves 19: DHOOM 3: DE NUEVO EN ACCIÓN

SIN MIEDO

Viernes 20: EL GUARDAESPALDAS

RA-ONE: EL SUPERHÉROE

MUESTRA DE CINE DE LA INDIA

Información de las películas

ESTRELLAS EN LA TIERRA/Taare Zameen Par/ India/ 2007/ 165’/ Dir. Aamir Khan/ Int. Darsheel Safary, Aamir Khan, Tanay Chheda, Tisca Chopra/ Comedia/ 12 años

Ishaan es un niño cuyo mundo está plagado de maravillas que nadie más parece apreciar y que simplemente no son importantes en la vida de los adultos. Sin embargo, Ishaan parece no poder hacer nada bien en clase. Cuando los problemas que ocasiona superan a sus padres, es internado en un colegio. Un día, el nuevo profesor de arte, entra en escena y se interesa por el pequeño Ishaan.

3 IDIOTAS/ 3 Idiots/ India/ 2009/ 170’/ Dir. Rajkumar Hirani/ Int. Aamir Khan, Kareena Kapoor, Madhavan, Sharman Joshi, / Comedia/ 12 años

Rancho, un chico apasionado por el estudio. En la escuela de ingenieros, iniciará una amistad con Raju y Farham y acabarán por convertirse en sus dos mejores amigos.

Se gradúan y después de muchos años deciden encontrarse.

ÉL ES TIGRE/ Ek tha Tigre / India / 2012 / 133′ / Dir. Kabir Khan / Int. Salman Khan, Katrina Kaif, Girish Karnad, Ranvir Shorey, Lisa Byrne /Acción / 16 años

Tigre es un agente secreto cuya perspicacia es casi legendaria y en su vida todo parece perfecto, hasta que un día debe enfrentar una misión para la que todavía no está preparado.

LA LONCHERA /The lunchbox / Dabba / India / 2013 / 104′ / Dir. Ritesh Batra / Int. Irrfan Khan, Nimrat Kaur, Nawazuddin Siddique / Drama / 16 años.
En Mumbai, miles de esposas envían diariamente la comida a sus maridos cuando trabajan a través de un singular sistema de transporte. Un error en una de estas entregas pone en contacto a una joven con un hombre desconocido. Ambos iniciarán una amistad a través de notas escondidas en las comidas, y se enfrentarán a nuevos destinos.

KRRISH 3/ Koi… Mil Gaya /India/2013/ 185´ / Dir: Rakesh Roshan/ Int: Hrithik Roshan, Priyanka Chopra, Amitabh Bachchan/Acción/16 años

Krrish y su padre científico tienen que salvar al mundo y a su propia familia de un malvado hombre llamado Kaal y su equipo de mutantes de humanos y animales dirigidos por el despiadado Kaya.

DHOOM 3: DE NUEVO EN ACCIÓN/Dhoom 3: Back in Action/India/2013/ 210´ /Dir. Vijay Krishna Acharya/ Int: Aamir Khan, Katrina Kaif, Abhishek Bachchan/Acción/16 años

Para vengar la muerte de su padre, un artista de circo entrenado en la magia y acrobacia se convierte en ladrón para acabar con un banco corrupto en Chicago. Dos policías de Mumbai son asignados al caso.

COMETAS/Kites/India/2010/ 130´ /Dir: Anurag Basu/ Int: Hrithik Roshan, Barbara Mori, Kabir Bedi/Drama/16 años

Tendido en mitad del desierto de México, bajo un sol abrasador y herido de gravedad, el joven Jay reflexiona sobre las circunstancias que le han llevado hasta esa situación límite. Jay era un chico normal, despreocupado, hasta que cierto día comenzó a ser perseguido. En estos últimos momentos, lo único que consuela su corazón es el amor de Natasha; aunque la chica esté con otro hombre, sabe que siempre será suya.

PETICIÓN/Guzaarish/India/2010/126´/Dir: Sanjay Leela Bhansali/ Int: Hrithik Roshan, Aishwarya Rai, Shernaz Patel/Drama/16 años

La hermosa Goa es el hogar de uno de los más grandes magos de su tiempo, Ethan Mascarenhas. Actualmente presenta un programa de radio que lleva magia, esperanza y risa a través de su incontenible ingenio y humor. Es difícil imaginar que este hombre ha estado inmovilizado con un daño en la columna los últimos 14 años de su vida. Ethan es ayudado por el epicentro de su mundo, su enfermera, Sofía D’Souza. En el aniversario de su accidente, Ethan decide tener el control de su vida. Hace una petición a la corte que conmociona al mundo y deja a Sofía en una situación que compromete su relación y su amor.

SIN MIEDO/Dabangg/India/2010/126´/Dir: Abhinav Kashyap/Int: Salman Khan, Sonakshi Sinha, Tinnu Anand/Thriller / 16 años

Chulbul Pandey es un policía poco ortodoxo, que vive martirizado por su infancia traumática. Tras el fallecimiento de su madre, intentará reparar las heridas del pasado y entablar una relación con su padrastro y hermanastro, pero no será sencillo, ya que sus enemigos querrán aprovecharse de sus rencores para acabar con él.

EL GUARDAESPALDAS/Bodyguard/India/2011/ 130´/ Dir: Siddique/ Int: Salman Khan, Kareena Kapoor, Raj Babbar/Drama/16 años

Lovely Singh es un guardaespaldas intachable que orgulloso de lo que hace pone todo su esfuerzo en su profesión. Debe proteger a Divya, la hija del empresario Sartaj Rana. La acompaña al campus pero a la chica no le gusta la sobreprotección que le proporciona. Lo considera el mayor obstáculo para hacer una vida normal y para quitárselo de encima idea un plan.

SÓLO SE VIVE UNA VEZ/Zindagi Na Milegi Dobara/India/2011/155´/ Dir: Zoya Akhtar/ Int: Hrithik Roshan, Abhay Deol, Farhan Akhtar/Comedia/12 años

Kabir está a punto de casarse y antes de ese día decide hacer un viaje con sus dos mejores amigos, Arjun e Imran. El viaje consiste en una ruta por España practicando deportes de riesgo, uno escogido por cada miembro del trío.

RA-ONE: EL SUPERHEROE/Ra·One/India/2011/150´/ Dir: Anubhav Sinha/ Int: Shah Rukh Khan, Kareena Kapoor, Sanjay Dutt/Fantástico/16 años

Un padre intenta, por todos los medios, encajar en el mundo de su hijo y este a su vez intenta, modernizar a su padre. Mientras Shekhar usa cualquier truco para ganarse a su hijo, este ha abandonado toda esperanza. Pero justo cuando el dúo padre-hijo llega a un punto muerto, Shekhar encuentra la solución gracias a un juego que él mismo diseña.

Centro de Información ICAIC

Vidas amputadas. Sobre Vestido de Novia, la película

vestidoPor Danae C. Diéguez

Cuando aparecen las primeras escenas del largometraje Vestido de Novia, de la realizadora Marilyn Solaya, se recrean momentos de la cotidianidad de una pareja, son escenas que convierten ese día a día en una de las claves más importantes del filme.

Rosa Elena (Laura de la Uz) y Ernesto (Luis Alberto García) conforman una pareja que se ama, sobrellevan las carencias de lo cotidiano con la belleza del amor que se profesan, son unos recién casados felices, aunque el padre de ella, (Pancho García) se encuentre aparentemente inválido y ello exija atenciones y mucho trabajo. Son esos momentos, en los que la directora se posiciona para construir una de las tesis que atraviesa toda la película: el espacio doméstico como ejercicio de violencia invisible que somete “naturalmente” a las mujeres a roles y “deberes ser” que las aniquilan en otras libertades esenciales.

Inicio este comentario desde la importancia que se le da a estos tópicos en la historia: lo privado, lo íntimo en tanto se “es” quien quieres ser y lo público en tanto se “aparenta” una existencia. Esa relación, por momentos tormentosa en algunos personajes, es desde donde se sostiene la doble moral como elección en la mayoría de los personajes, pues el contexto, los espacios de socialización, en los que se pone a prueba el “deber ser”, están como protagonistas de la historia, para advertirnos que además de una elección, las presiones sociales te cercenan. La doble moral se convierte en eje temático y le permite a la directora hablar de ella desde los aprendizajes binarios de género.

Vestido de Novia es una película que convierte una historia de amor en un discurso sobre la nación, va de lo mínimo a lo macro. La historia de Rosa Elena, persona reasignada con otro sexo biológico y que se construye como mujer a través de los aprendizajes más tradicionales de la feminidad, es la línea argumental que desata las ideas latentes en la propuesta fílmica, sin embargo, me permito reivindicar lo anecdótico en tanto símbolo de un conflicto que trasciende esas historias personales y hace una de las apuestas que convierten a la cinta en una obra intensa, que nos trasciende como seres humanos para encarar a las políticas públicas, a las sociedades que sostienen aún la hipocresía y hablan en nombre de una verdad inconsulta.

Las mujeres y los hombres de esta historia han aprendido a vivir desde la cárcel de esos aprendizajes de género encorsetados y por supuesto, son víctimas  de ello. Vestido de Novia marca la diferencia cuando el punto de vista se verifica en la denuncia de su directora —en este caso guionista también— sobre cómo nos socializamos mujeres y hombres para beneficiar a un sistema de dominación patriarcal, quelegitima y sostiene las inequidades, esahí para mí la diferencia o el punto de giro más importante que le veo a la película dentro del cine cubano que se ha ocupado del tema: Marilyn no admite discursos de tolerancia,sabe que quien tolera y el tolerado marcan una relación de poder, no pasa la mano, no es complaciente; va a la causa de esas mentiras, sus personajes apenas se salvan del descalabro porque con su película reclama el respeto, la diversidad, el amor por encima de absurdas presiones sociales que solo generan dobles vidas o quizás, vidas amputadas.

Una de las ganancias del filme radica en la construcción de los personajes, defendidos todos con una maestría actoral que eleva la película a primeros planos de interpretación. Los personajes son símbolos también de ese espacio social que los ubica y atomiza. En todos parece rondar un arquetipo que, enriquecido, marca claves para entenderlos también como metáforas de cada uno de los temas que a la directora le interesa poner en discusión— la doble moral, los binarismos absurdos de los aprendizajes de género, el patriarcado como causa evidente de las discriminaciones, entre otros— y que sirven, a su vez, de microrelatos como historias que se conectan para complejizar el espacio—tiempo como personaje que sostiene el argumento del filme.

La historia de Vestidode Novia está inspirada en hechos reales, solo que no siempre esa acotación garantiza efectividad ni verosimilitud, sin embargo esta entrega fílmica es sobrecogedora, no solo por el referente de vida que la sostiene, sino además por la complejidad que sus personajes muestran en una sucesión de acciones que a partir del primer punto de giro, pareciera no dejarnos respirar, todo ello junto a la verdad y la autenticidad de los actores y actrices.

Rosa Elena está defendida por Laura de la Uz desde esa organicidad que la actriz siempre nos regala, su personaje, aunque uno de los más hermosos de la historia, tiene que mentir por miedo, llega a vivir con su pareja y sabemos que la mentira es el inicio de esa relación, sin embargo el punto de vista de la historia no la juzga, la entiende y la convierte en víctima de varios desmanes, solo que la directora le da la posibilidad de crecer y la eleva a partir de defender su verdad y lo que desea ser en la vida. Rosa Elena es una mujer que no solo simboliza a las transgéneros, es muchas mujeres y por ello la complejidad del personaje y la excelente actuación de Laura de la Uz: la actriz logra evitar esa línea sinuosa entre ser transgénero, su estereotipo y una mujer cotidiana.

El caso de Sissy, interpretada desde el magisterio de Isabel Santos resulta sin dudas uno de los personajes más auténticos del filme. Generosa, justa, es vejada y humillada en su condición de travesti que vive desde la mujer que desea ser. En los parlamentos de este personaje está la autenticidad de una amiga, se sostiene la idea de que “no se nace mujer, se llega a serlo” y está el repudio a quienes persiguieron, maltrataron y ningunearon a personas que son y viven diferente— si es que esa palabra se pueda admitir—. Sissy es la dignidad y por ello su final es tan duro, emigrar como Panchito, ser Panchito—su identidad de nacimiento. Nuevamente la directora no cede, nos muestra el dolor y la vergüenza que significa que la nación pierda hijas e hijos en nombre de consignas viriles y discriminatorias. Isabel Santos ha convertido a Sissy en un personaje inolvidable, que ama y sufre y a quien le cuesta ser. La escena del calabozo marca la ambigüedad, no de Sissy, convencida de la mujer que es, aunque biológicamente sea varón, sino de la sociedad; cuando se arranca el último vestigio de su imagen femenina y guarda en unos tenis viejos y visualmente masculinizados, los pies con uñas pintadas al estilo más tradicional femenino. Solo así podría salir del encierro, el de la cárcel, pues la película recurre a esa prisión física para hablar de las muchas prisiones que rodean a sus personajes: la del cuerpo, la cultura y las sociedades con sus prejuicios.

Los personajes varones de la historia son interesantes por los matices que aportan: Ernesto, nuestro querido actor Luis Alberto García, ícono del cine cubano, ahora ante un personaje que está entrampado entre el amor que siente y su cultura machista enraizada, Ernesto da el aliento, es la posibilidad de ser un hombre diferente, entendido como un hombre que desmonta su masculinidad hegemónica para ser un hombre sensible. Ernesto se debate entre lo que siente y sus atavismos culturales; una de las escenas más intensas  es aquella que, con cuchillo afilado dentro de la mochila llega a casa de Rosa Elena para enfrentarla, lleva puesto el pullover del Che, símbolo del hombre nuevo, sucede entonces, después de un largo plano de miradas fijas, el abrazo y la reconciliación amorosa de la pareja. Reconciliación esbozada que solo se expresa entre ellos, porque de nuevo el espacio público—los otros— juzgan.

El padre de Rosa Elena, interpretado por el actor Pancho García, es el símbolo del poder machista, el “pater familias”, el poder que silenciosamente se hace presente, está oculto y aparentemente afectado, pero rodea todo, su poder radica en su silencio y más adelante en su mentira e hipocresía. Pancho García exhibe lo difícil de hablar sin palabras y ser desde el mutis total una ausencia que se hace presencia.

Los actores Jorge Perugorría y Mario Guerra representan personajes anquilosados: son la corrupción, la doble moral y están ahí para recalcarnos la mentira y como ellos mismos son el resultado de sociedades construidas desde la misoginia y la discriminación, en nombre de una falsa virilidad, en cuerpos falsamente construidos. Son personajes apenas sin matices, excepto que Perugorría ama a sus hijos, lo demás es el juego de las apariencias. Sus personajes, aunque no protagónicos tienen en sus manos los hilos que desatan las tragedias de la historia y alcanzan notoriedad, entre otras razones, por la coherencia con que son defendidos.

El filme exhibe referentes importantes y la directora los evidencia. El mayor de todos es cómo se inserta dentro de una zona de la tradición del cine cubano, en tanto se incorpora a la línea de maestros como Titón, Solás y Fernando Pérez para agudizar su mirada a la realidad cubana y comprometerse desde el ejercicio crítico…

El filme exhibe referentes importantes y la directora los evidencia. El mayor de todos es cómo se inserta dentro de una zona de la tradición del cine cubano, en tanto se incorpora a la línea de maestros como Titón, Solás y Fernando Pérez para agudizar su mirada a la realidad cubana y comprometerse desde el ejercicio crítico: pensar Cuba, desde el dolor que generan sus amputaciones y desde la verdad que nos asiste para cuestionarnos qué país hemos vivido y cuál deseamos ser. El homenaje rotundo a Fresa y Chocolate está presente, la película se enmarca en el año 94, el maleconazo como contexto y Titón,con su película, dándole un punto de giro al cine cubano, sin embargo, si en su momento Fresa y Chocolate apostaba a la tolerancia, Vestido de Novia apuesta al respeto y a la diversidad como única verdad, la directora trasciende la tesis de su maestro, en tanto su película, aún instalada en el 94, piensa a Cuba desde hoy, porque aún somos un país que hace del androcentrismo un ejercicio continuo y simbólico.

A finales de los ochenta, esa década tan importante para la cultura cubana, Norge Espinosa escribió su poema homónimo Vestido deNovia, poema medular para hablar de la homosexualidad en la literatura cubana, sobre todo desde la voz en primera persona de quienes viven con otras identidades sexuales. Toda una generación vivió y admiró el poema, crecimos con el respeto a quienes desde las letras hablaban de la verdad de ser diferentes. Hoy, su poema se convirtió en génesis de una historia que transforma la síntesis de lo poético en historias de carne y hueso, historias atravesadas por la realidad y que cargan con esas vidas que aún hoy, pleno siglo XXI, viven cercenadas y preteridas, pero no por sus  diversidades sexuales —esa es solo la punta del iceberg—sino porque son vidas que andan ancladas a moldes, en corsets que ahogan, en imágenes que amputan.

Tomado de La Jiribilla

Cuba en la mirada: representaciones, negritud y feminidad en los medios cubanos

Por Katia Gato

La Interculturalidad es un concepto que define las relaciones que entablamos las personas a partir de una serie de rasgos, usos, costumbres, hábitos… que provienen de experiencias vitales sociales. Este principio, que fundamenta el accionar de la Asociación Cultural Amaru, ha dado lugar desde 2010 hasta la fecha al desarrollo de una serie de acciones a favor de potenciar relaciones interculturales en nuestro medio.

Entre estas acciones, destacan las realizadas a favor de los derechos humanos de las mujeres a través del programa “Mujeres del Sur”, que cuenta en su hoja de ruta con más de 10 proyectos realizados en ámbitos de Interculturalidad, Igualdad, sensibilización y cooperación para el desarrollo.

Esta noche presentamos “Cuba en la Mirada”, programación diseñada por el blog negracubanateniaqueser.com, la Red feminista cubana Mirar desde la sospecha ,el Espacio Feminista SúKubo y la Asociación Cultural “Amaru” y contamos con el apoyo del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.

Cuba en la Mirada, es una actividad de sensibilización ciudadana a favor de los derechos humanos de las mujeres y orientada a favorecer el conocimiento y reconocimiento entre las diferentes culturas y estilos de vida que conviven en nuestro territorio y el aporte de las mujeres en el desarrollo de la sociedad desde diferentes ámbitos.

La propuesta huye de caer en el análisis negativo que habitualmente se hace en este tópico, para dar lugar a un debate constructivo, propositivo a partir de experiencias feministas relacionadas directamente con esta temática.

Comenzamos con “Para verte mejor. Representación de la negritud en los medios de comunicación en Cuba”, presentación a cargo de la feminista cubana Sandra Abd’Allah-Alvarez Ramírez, miembro del grupo Afrocubanas, gestora de la bitácora Negra cubana tenía que ser y colaboradora de la revista feminista Pikara Magazine y de Global Voices.

A continuación presentamos “Otras Islas: Jóvenes realizadoras en Cuba” , en la que mostraremos tres cortos de aproximadamente tres minutos cada uno de estudiantes de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de La Habana, propuesta de la Red Cubana Feminista “Mirar desde la Sospecha”, espacio autogestionado que tiene como objetivos sensibilizar, capacitar y socializar en Cuba los temas de género anclados a la creación artística y al campo cultural en general, enfatizando en asuntos como el sexismo en las artes, la transmisión de imaginarios patriarcales a través del canon cultural y artístico, los problemas de la inclusión femenina en distintas manifestaciones del arte, la violencia de género y sus representaciones en los discursos culturales, entre otros.

Danae Diéguez, Coordinadora de la Red “Mirar desde la Sospecha” nos hizo llegar para comentar esta noche su apreciación de los cortos presentados y los que contiene el DVD que vamos a distribuir al finalizar la actividad. Diéguez es Máster en Didáctica de la Lengua y la Literatura y Profesora de Género y Cine de la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisual de la Universidad de las Artes,( ISA) Cuba. Ella dice:

Aquí hay nombres aún desconocidos, el riesgo de escribir sobre lo que todavía está en proceso es para quienes investigamos demasiado temerario, sin embargo acepto la osadía porque por primera vez en la FAMCA, como se conoce, se unen varias realizadoras en las que sus preocupaciones están marcadas por abordar situaciones de mujeres en los límites de algo y lo que veo aún más interesante es la mirada desde dónde lo hacen.

Algunos son adaptaciones muy breves de cuentos literarios y otros son ideas que ellas mismas elaboran como guión. Yadiana S. Guibert relee el cuento Madrugada de Aida Bahr y asume la complejidad de mostrar la violencia sexual en el matrimonio, desde la puesta en escena y la narratividad que ofrece debe crearnos la ilusión de que esta mujer está al lado de un desconocido hasta que se descubre que es su propio esposo. Yadiana se centró en lo que quería revelar de la historia, en solo tres minutos teníamos que padecer junto a ella y detestar al esposo. La directora es precavida y sabe que solo una buena dirección de actores intensifica el conflicto, pero quizás su mérito está en cómo traduce el espiritu del texto de la escritora que asume como su punto de vista: el plano en picado para mostrarnos a ella en estado de indefensión, la alternacia de los planos detalles que describen al personaje y su expresión de miedo junto a los planos medios y primeros planos que refuerzan la angustia en el rostro de esta mujer y que nos devuelven a su vez, el grito que significa develar el silencio de esta violencia de la que apenas se habla.

En los cortometrajes Ida y Vuelta de Jessica Franca y Apocalipsis de Rocío Pavón, las mujeres viven otros límites, en el primero es la encargada de mantener a su familia y para ello se prostituye, solo que ellos creen que anda de viaje, casada y feliz. La mirada de la directora radica en cómo monta la historia para develarnos la verdad solo en los segundos finales y asistir a lo que creo es una tesis que se repite en todas ellas: no se puede salir de la sensación de límite, porque la vida, la sociedad, el espacio que significa lo cotidiano está estructurado para repetir el desamparo una y otra vez.

Así, el personaje de Apocalipsis es una mujer que vive el ciclo de la violencia y está atrapada junto a su hija en ese “destino”, su cárcel es un aprendizaje cultural, en este caso religioso que no logra desafiar. Rocío, su directora usa la voz en off del cuento de cómo surgió Eva de la costilla de Adán y mientras le narra a su hija la historia, las imágenes muestran cómo se preparan para esconderse del padre que llega borracho y violento. Vuelve a repetirse como designio: ellas no salen de esos roles porque no pueden, no saben como hacerlo y porque les “toca” en la medida en que “afuera”, el mundo real y simbólico las retorna a su “deber ser”. Ese es el dolor que muestran estas historias y que sin pretensiones de trascendencia han puesto la mirada en mujeres al borde del precipicio, sus vidas están ancladas a un mandato que se refuerza por todas partes.

Quiero concluir con el que creo es el cortometraje que asume otra perspectiva en el tratamiento de lo femenino, me refiero a Estado Civil: Unidas de Carla Valdés León. Aquí lo interesante radica en que estas mujeers no se dejan arrastrar por los condicionamientos sociales, ellas apuestan por ser felices aunque no puedan decir que viven juntas como pareja. No hay conflicto aparente, la historia transcurre con tranquilidad y por ello es interesante la felicidad que se muestra. Están en los límites de la sociedad que no les ofrece una condición legal en su unión, disfrutan su vida y se aman, pero la denuncia de Carla está allí en el final cuando aparece el título del cortometraje. Quiero destacar cómo la directora apela a la llamada baja narratividad para evidenciar cómo en lo que aparentemente no es conflictuable en términos de representación, radica lo mejor de su propuesta. En lo no dicho, en lo escamoteado de la historia está el verdadero conflicto.

Auguramos que algunos de los nombres mencionados se conviertan en las realizadoras que marquen los derroteros de un cine que proponga puntos de vista amparados en otras formas de representar los universos femeninos. Mientras tanto ahí están sus miradas, sus inquietudes como mujeres que tienen el poder de contar historias desde las imágenes. Nos corresponde desde la crítica y la investigación evitar ese peaje de invisibilidad que por mucho tiempo ha sido una constante del cine hecho por mujeres en Cuba. Los filmes comentados forman ese dinámico mundo del audiovisual joven, aún ellas crecen como realizadoras y mientras, asistimos al regalo de ver los rostros de mujeres que nos recuerdan que ellas somos, también, nosotras.

“Cuba en la mirada” se celebró el día 7 de noviembre en el SúKubo, en la ciudad de Vitoria, País Vasco.

Señoras y señores, con ustedes Pedro Roxana Rojo

Roxana Rojo. Foto: Lázaro González
Roxana Rojo. Foto: Lázaro González

EN PRIMERA PERSONA (DEL SINGULAR Y DEL PLURAL)

Pedro Manuel González Reinoso y/o Roxana Petrovna Krashnoi y Vladivostova no son la misma persona. Ni siquiera son el mismo personaje, que amb@s se han montado en reciprocidad para coexistir y como apoyatura. (Al menos nunca a la manera de un Dr. Jekyll & Mr. Hyde; preferimos posar a lo Marlene Dietrich en El ángel azul).

Él (en lo adelante) ha pasado su vida en Cuba. Ha estudiado algo bueno/provechoso como cualquier cubano nacido coincidentemente con la Revolución (1959) [no todo lo que hubiera querido si le hubiesen permitido las circunstancias y los hombres “de bien”], y ha conseguido pequeñas victorias en un entorno mayormente hostil en muchos frentes. Entre esas ganancias del espíritu -porque de lo feo no precisa hablarse- de las que se jacta, sobresale una: quedarse indefinidamente en la Isla para recordar a sus detractores que se puede respirar el mismo aire enrarecido con ganas de filtrarlo y enriquecerlo cuanto se pueda para lo común, y por debajo de todo lo ruin y por encima de todo lo amable: sobrevivir. Es casi un lema.

Ella “nació” en la URSS, fruto de la imaginación torcida de aquel, su creador. Como un homenaje y como una venganza (“siempre digo esto mismo cuando el público lo pregunta o resulta novatón”).

Ciudadana del mundo fue cuando -siendo niña todavía- logró escapar de un campo de concentración en el que habían recluido a los que serían sus padres biológicos en 1944, nadie sabe bien si bajo autoría de Hitler o de Stalin (y al cabo, daba igual), hacia occidente, y ¡oh, paradoja! terminó por accidente marítimo en una isla que repetía por esa fecha, en su modus operandi, los descalabros de la nación-origen. (La historia inexacta de sus peripecias cubiches de la segunda mitad del XX a la fecha está mejunjeada y azambumbiada en un volumen tóxico imparable que ella -con el auxilio de él- decidieron soltar al público atontado en el 2009: Vidas de Roxy (Ed. San Librario, Colombia), gracias a la benevolencia y la filantropía del amigo Álvaro Castillo Granada, librero mayor/editor en jefe.

PROFESIONALMENTE: TRES EN UNO

Que Él incorporara el personaje femenil amasado por años en secreto a su bregar “artístico” en 1994, cuando tanto boom travesteril se hizo por fin de un hueco en Cuba, y lo subiera a las regias tablas o lo bajara al ruedo circense, no fue más que el regalo que le dio “la oportunidad”. Para esas fechas era “obligatorio” entrar en la jugada.

Encontrar en el proyecto santaclareño de Ramón Silverio la libertad para expresarse, y contar allí con un público ávido de escuchar desafueros tales, fue otra coincidencia provincial y provinciana. En ese sitio suelen reunirse todos los públicos imaginables, desde niños hasta viejos, pues su programación es absolutamente inclusiva y abarcadora (aquí cabría el eufemismo bíblico de El Arca).

Hay programas a lo largo de la entera semana, del año, como en ningún otro lugar de la Isla intermitente, especialmente para los marginados, los poetas y los locos/aspirantes. Y, por supuesto, para diferentes de toda laya: roqueros y travestis, entre tantos tipos “raros” de la mundanidad y la apostasía. Pero esencialmente esa ES la casa del teatro cubano de las postrimerías estructurales: el del pequeño formato.

Él, años más tarde -harto de registrar en libros ortodoxos los balances economicistas que le arruinaron el deseo- se incorporó al Instituto Cubano del Libro para encauzar su inquietud intelectiva como promotor de literatura, mientras aquella duplicidad “seria” andaba volando por los árboles del patio de flamboyanes cito en Martha Abreu No. 25, en ciudad preclara, inventando amarras que la sostuvieran en el aire, literalmente, contra toda esperanza gravitacional.

Ninguna de las dos profesiones daban para comer decentemente en una Cuba que en aquellos 90 soportó, amurallada en la utopía, empobrecida, adoctrinada hasta el tuétano y pos ochentona, pero con dinero inútil guardado en la forja de sus macheteros inextinguibles. Ahora, aparentemente superado el holocausto, quedan las carencias. Por eso Pedro Manuel se dedicó a destusarle la cabeza a la clientela de mente pelúa que le vagaba en derredor, a encauzarles las ideas difusas con las manos, a extraer lo mejor de esas concentraciones craneales en intercambios cuerpo a cuerpo, a improvisar algo del proselitismo libertario en lo que también era profanado-r. De su a-rrojo le legaría al alter ego el apellido. Y por gustarle el prohibido rock, cuando todos dijeron NO, Ella dijo: ¡Ro-xy!

LUCES, CÁMARAS, ACCIÓN

Roxana Rojo, por su parte, se dedicó a partir, etérea, en cualquier dirección, a viajar -no lezamiana sino hedonista y sandungueramente- por el mundo, a hacer documentales, a conceder entrevistas insulsas o valiosas (v. La calle de los oficios, de Yamil Díaz Gómez, Premio Memoria del Centro Pablo de la Torriente en 2006), y a crecerse el ego a través de la cháchara, ya de por sí grande e ingobernable, como el entorno mismo.

Le aparecieron propuestas fundamentalmente en los dos miles (época para el reflote). Hubo un documental notable y multipremiado de una universidad norteamericana (Sin embargo/Nevertheless, 2003, de Judith Grey), que trataba de demostrar las capacidades de los cubanos para no hundirnos en la miseria y aprender a reciclarlo todo. Antes hubo incursiones pequeñas en el proyecto Palomas de la promotora Ilse Bullit, en Trucos y trapos de Miriam Talavera & Luis Felipe Bernaza, y Maripositas en el andamio de Enrique Pineda Barnet. Con posterioridad, Enrique Colina l@s incluyó a l@s dos en su memorable Los bolos en Cuba (2008) para relatar algo de la omnipresencia soviética en nuestras obras/vidas insulares sumándolas como contribución al guion a cuatro manos. En el intermedio participaron aunados en un trabajo también para la pantalla del escritor y cineasta español Nicolás Muñoz, todavía en fase de posproducción, que con suerte veremos en diciembre durante el Festival de Cine Latinoamericano.

Ahora se lanza al ruedo Máscaras (que inicialmente sería Máscaras en el proscenio), arduo trabajo de grado del joven Lázaro González como periodista de la Facultad Universitaria y en dualidad como realizador para la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, donde cursa especialidad, quien titula así su obra para intentar “descubrir” la versatilidad profesional que pueda haber en el discurso de resistencia político/social/cultural que algunos transformistas cubanos se hayan “indebidamente apropiado”, cual si fuera un robo. Y hablar del grave tema de la “economía individual” de estos artífices -cuentapropistas natos/netos- pendiendo de ineficacias sin solución en un país que prioriza andanadas éticas y estéticas por encima de todo, y que por el momento carece de exponenciales, pues ni con surrupias patentes cuentan est@s personas/personajes.

Entonces, tras excesiva exposición pública en lugares distantes y cercanos, reducidos y plenos, no queda más que un corolario para definir a este breve paso desgastante por la Matria: “Hemos sido lo que hemos querido, hasta donde hemos podido”. El resto es palabrería. Lo dice mejor Margot Parapar (Riuber Alarcón), la otra figura que aparece entrevistada en el filme.

Ya Severo Sarduy lo explicitó a su modo: La simulación derivada de las novelas Gestos o De dónde son los cantantes retrotraen el arte de la mascarada a la perspectiva semiótica/coloquial. Virgilio Piñera abundó al cubano potencial-itinerante y lector, que su único vuelo “al sur” le había valido soltarse las alas epocales. Hasta hacerse de una (efímera) revista “de la Resistencia” como Aurora (Buenos Aires, 1949). Con nombre de buque de guerra y de reina encantada. Por tanto, el más pequeño atisbo de “artisticidad” explícita o encubierta necesita beber en la diversidad plural, nadar en sus fuentes y hasta mearse dentro. Para comparar, para poder mirar su tierra natal sin prejuicios morales invalidantes (que es lo que usualmente premia).

VEINTE AÑOS SI SON…

Insinuar que la “rusa” tiene, luego de 20 años de estrenada, seguidores que la acosan, es mentira: le quedan algunos amigos fieles, admiradores tardíos y otros curiosos ingenuos que prefieren reír al verla u oírla desvariar, a estallar en cotidiano llanto. También algunos pálidos “enemigos” que se quieren hacer pasar por cordiales. Y ella los deja. Porque así se trata una bonita salvedad que podría retratar su pírrico triunfo.

Publicado en Cuba contemporánea 

Ellas crearon: retrospectiva de cine hecho por mujeres en Cuba

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Fotograma de De cierta manera (1974) de Sara Gómez

Estas son las pelis que quedan por ver en el Cine Riviera dentro de la retrospectiva de cine hecho por mujeres que presenta el “Festival Ellas Crean”, organizado por la Consejería Cultural de la Embajada de España en Cuba con la colaboración del Ministerio de Cultura.

Si estuviese en La Habana, no dudaría en pasarme.
Mi 15: 5:00 p.m.

CUANDO UNA MUJER NO DUERME / Rebeca Chávez (17’) Cuba, 1985 / Documental. Colores. Diferentes etapas de la vida de Panchita Rivero, mujer excepcional que, luchando contra la pobreza y la discriminación, se hizo médico en 1920.
ESA MUJER DE TANTAS ESTRELLAS / Mayra Vilasís (17’) Cuba, 1987 / Documental. Colores. Episodios de la vida de Adela Azcuy, capitana en combate durante la Guerra de Independencia contra el colonialismo español en el siglo XIX.
BLANCO ES MI PELO, NEGRA MI PIEL / Marina Ochoa (20’) Cuba, 1997 / Documental. Colores. Cuatro momentos de la vida de María de los Reyes Castillo, Reyita, de 95 años —nieta de esclava, hija de vientre libre—, nacida con la República, son develados sin espectacularidad desde lo más profundo de su corazón y la firmeza de su voluntad.
RAÍCES DE MI CORAZÓN / Gloria Rolando (50’) Cuba, 2000 / Documental. Una mujer habanera comienza a descifrar los secretos familiares a través de las fotos de sus bisabuelos. Entre la realidad y el sueño, ella conocerá los vínculos de esta pareja, especialmente su bisabuelo, con el partido independiente de color, y el trágico final de los hechos ocurridos en 1912.
8:00 p.m.
MUJER TRANSPARENTE / Cuba, 1990. Cinco mujeres cubanas al borde de una elección (se incluyen solo los tres cortos dirigidos por realizadoras debutantes en la ficción):
ADRIANA / Mayra Segura / Verónica Lynn, César Évora, Oriol de la Torre. Adriana, solterona de educación tradicional, llena su soledad inventándose un romance con un trabajador que va a hacer un arreglo en su casa.
JULIA / Mayra Vilasís / Mirtha Ibarra, Jorge Martínez, Rolando Núñez, Mabel Roch. Julia, después de años de matrimonio, descubre que su marido tiene una amante, comienza a reconsiderar su relación matrimonial e inicia un romance con un estudiante.
LAURA / Ana Rodríguez / Selma Soreghi, Leonor Arocha, Jorge Álvarez, Félix Anteguera, Caridad Ravelo, César Évora, Omar Valdés. Laura se debate ante la duda de recibir, o no, a una vieja amiga exiliada. Mientras espera, reflexiona sobre las contradicciones en que están inmersas sus vidas.
J 16: 5:00 p.m.
UNO, DOS, ESO ES / Miriam Talavera (12’) Cuba, 1986 / Documental. Colores. Mediante el boxeo, deporte “individual”, se muestra como el esfuerzo, sacrificio, generosidad, y amor al trabajo de personas anónimas contribuyen al éxito en cualquier disciplina.
UNA MUJER EN EL RING / Niurka Pérez (17’) Cuba, 2002 / Documental. Colores. La vida de una mujer árbitro de boxeo; sus retos, avatares y conquistas en su vida laboral y personal.
DEL RÍO, ZAIDA / Lourdes de los Santos (11’) Cuba, 2004 / Documental. Colores. Sobre el universo particular de la afamada pintora Zaida del Río
LA DESEADA JUSTICIA / Lizette Vila (30’) Documental. Colores. Testimonios de 8 mujeres cubanas sobrevivientes de la violencia doméstica.

8:00 p.m.
DOS HERMANOS / Tamara Morales (22’) Cuba, 2002 / Corto de ficción / Alberto Pujols, Nancy González, Tony Cortés, Herminia Sánchez, Yuliet Cruz, Mariam Curbelo. Colores. Dos hermanos, su madre y sus respectivas parejas se reúnen para celebrar los quince años de la hija del mayor. Durante los preparativos de la fiesta, afloran contradicciones que culminaran en un enfrentamiento violento.
LA CASA DE BERNARDA ALBA  / Belkis Vega (80’) Cuba / Corina Mestre, Luisa María Jiménez, Ketty de la Iglesia, Alina Rodríguez, Paula Ali, Maria Teresa Pina, Janet Bernardo, Verónica Díaz. Versión de la obra teatral homónima de Federico García Lorca.

V 17: 5:00 p.m.
ESTADO DE GRACIA / Lourdes de los Santos (27’) Cuba, 2000 / Documental. Colores. En el exuberante paisaje de la Sierra Maestra el famoso trovador Silvio Rodríguez hace un viaje a la semilla de su universo poético.
HAY UN GRUPO QUE DICE… / Lourdes Prieto (79’) Cuba, 2013 / Documental. La historia del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC enmarcada en el contexto social, histórico y político de la época. Con entrevistas a sus fundadores e integrantes: Leo Brouwer, Silvio Rodríguez, Sara González, Eduardo Ramos, Noel Nicola y Pablo Milanés, entre otros.

8:00 p.m.
Y HEMBRA ES EL ALMA MÍA…  / Lizette Vila (10’) Cuba, 1994 / Documental. Colores. Un grupo de jóvenes se debate en torno a la contradicción que hay entre su cuerpo y su identidad de género.
EL MENSAJERO / Belkis Vega (60’) Cuba, 2000 / José Antonio Rodríguez, Corina Mestre, René de la Cruz, Néstor Jiménez, Ulises García, Elsa Camp. Colores. Dos personajes desencontrados y distantes: un mensajero de mandados y una alta dirigente de un organismo central, viven en el mismo edificio. Él insiste en entregarle sus mandados pero nunca logra encontrarla en el apartamento del último piso. La distancia entre ellos parece ser cada vez mayor… pero siempre existe algún sentimiento que logra igualar a los seres humanos.

S 18: 5:00 p.m.
HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE / Marilyn Solaya (17’) Cuba, 2001 / Documental. Colores. Demetrio ama a su vaca Matilda y lucha por ese amor hasta las últimas consecuencias.
EL MUNDO DE RAÚL / Jessica Rodríguez, Zoe G. Miranda (20’) Cuba, 2009 / Documental. Colores. Raúl es un hombre ejemplar, podría decirse que encarna el modelo de hombre nuevo propuesto por nuestra sociedad. Detrás del trabajador ejemplar e hijo amoroso se esconde un secreto.
ALINA, 6 AÑOS / Milena Almira (5’) Cuba, 2008 / Una niña rememora su primera infancia a partir de un año de fotos, donde nada es lo que parece.
EL COLOR DE ELISA / Alina Rodríguez (18’) Cuba, 2010 / Yasmani Guerrero, Alicia Hechavarría. Colores. A Lucas y Elisa, los une el gusto por el cine. Al conocerla, él cree encontrar en ella a su musa cinematográfica. No dejará entonces de filmarla ni un instante, hasta que su obsesión lleva la relación al límite.

8:00 p.m.
EXTRAVÍO / Daniellis Hernández (20’) Cuba-Inglaterra, 2007 / Daniellis Hernández, Andrew Connor. Colores. Un viaje en el que una realizadora compara su visión sobre los africanos con la realidad encontrada en Manchester. Allí, ella no encuentra africanos pobres, dependientes y sumisos, ni tampoco se enfrenta con las tradiciones y hábitos que tenía como expectativas.
ORAGES D´ETE (TORMENTAS DE VERANO) / Heidi Hassan (25’) Cuba, 2008 / Léonard Plattner. Colores. Mediante una historia de amor, la directora, nos revela sus miedos, dudas e intimidad. Una auto-ficción llena de poesía.
TIERRA ROJA / Heidi Hassan (18’) Cuba, 2007 / Mariana Sylla. Colores. Pequeño retrato de una mujer latina emigrante en Europa.
EL PATIO DE MI CASA / Patricia Ramos (13’) Cuba, 2007 / Beatriz Viñas, Martha del Río, Norberto Blanco, René de la Cruz. Una mujer, frente a un lavadero y rodeada de tendederas, abuelos y niños, lava la ropa de toda la familia y sueña. En el espacio de este patio cubano, confluyen a un tiempo la realidad y los sueños de sus protagonistas.

D 19: 5:00 p.m
GUÁRDAME EL TIEMPO / Ariagna Fajardo (17’) Cuba, 2013 / Documental. Esther vive en la Sierra Maestra. Hace cuarenta años no sale de la casa.
PATRIA / Susana Barriga (14’) Cuba, 2007 / Documental. Yubisnel de veintidós años quiere partir, pero no hace nada, excepto arreglar el mismo camino desde hace cinco años.
EL SILFO / Oneyda González (12’) Cuba, 2012 / Documental. Los silfos son seres elementales del aire, pero en realidad son naturaleza. Pueden vivir milenios y volar a grandes velocidades. Son considerados las criaturas más sabias de la Tierra. Norlan parece un silfo y sueña, que sueña, que sueña. Algunas veces vuela, y entonces se despierta…
LA COSTURERA / Ivette Ávila (6’) Cuba, 2010 / Danae Pérez, Jaime Santos. Una costurera intenta arreglar los dolores y males del mundo.
LAS VENTANAS / Maryulis Alfonso (21’) Cuba, 2013 / Leidy Pérez, Verónica Lynn. Colores.
Lucía es una artesana de cuarenta años. Mientras confecciona sus muñecas de barro, sueña con lo que le gustaría hacer o cómo quisiera ser; desplazándose a un mundo imaginado, donde logra ser heroína de sí misma.

8:00 p.m.:
MADRE DEL ALMA / Natasha Vázquez/ Lídice Pérez (24’) Cuba, 2006 / Ida Gutiérrez, Patricio Wood. Colores. La historia de la canaria Leonor Pérez Cabrera, madre del cubano más universal, José Martí, vista desde un prisma totalmente novedoso. Los resortes afectivos, las contradicciones, y sobre todo el amor que movieron a esta gran mujer en la especial relación con su hijo. El cariño y la admiración de Martí por su madre, el reconocimiento de la influencia que tuvo en la formación de sus valores éticos (a pesar de no coincidir en muchos aspectos) que le llevaron a escribir “Usted se duele, en la cólera de su amor, del sacrificio de mi vida: Y ¿por qué nací de Ud. con una vida que ama el sacrificio?”. Una historia de soledades, pasiones, desgarramientos, contada a través del epistolario entre madre e hijo y de la mano de un singular narrador: el joven Doctor en Ciencias Históricas Julio César González, descendiente de la familia Pérez Cabrera.

AÑEJO CINCO SIGLOS / Magda González Grau (37’) Cuba, 2013 / Luisa María Jiménez, Amarilis Núñez, Patricio Wood y Omar Franco. Colores. Versión del cuento homónimo de María Elena Llanas Dos mujeres separadas por cinco siglos, pero unidas por circunstancias semejantes, se encuentran en una dimensión desconocida para intercambiar y compartir sobre el destino que durante años se le ha asignado a las mujeres: esperar.

Nota de la Cinemateca:
Como complemento de la retrospectiva, hemos programado con carácter de estreno en la Sala Charlot del cine Charles Chaplin, con la colaboración imprescindible de Danae Diéguez, este breve ciclo consagrado a la pionera en la dirección cinematográfica.

ALICE GUY-BLACHÉ: LA PRIMERA REALIZADORA DE LA HISTORIA DEL CINE
J 16: 2:00-5:00 p.m.
EL JARDÍN OLVIDADO – LA VIDA Y LA OBRA DE ALICE GUY-BLACHÉ / Le Jardin Oublié – La vie et l’oeuvre d’Alice Guy-Blaché / Marquise Lepage (53’) Canadá, 1995 / s.t. españoles / Documental. DVD, Sonido Estereofónico. Blanco y Negro – Colores. La francesa Alice Guy-Blaché (1873-1968) fue la primera mujer que hizo cine en el mundo. Comenzó como secretaria del legendario Gaumont, y con el tiempo se hizo jefa de producción y cineasta de la famosa compañía cinematográfica. Guy-Blaché, quien dirigió más de 700 películas en su vida, filmando incluso en Hollywood, fue totalmente olvidada con el transcurrir del tiempo. Este valioso documental contribuye al rescate de la memoria acerca de un nombre imprescindible en la Historia del Cine.
V 17: 2:00-5:00 p.m.
PROGRAMA DE CORTOS DE ALICE GUY-BLACHÉ / DVD, Blanco y Negro. Este programa consta de más de 60 cortos realizados en Francia por la directora Alice Guy- Blaché para la compañía Gaumont entre los años 1897 y 1913. Los cortos están perfectamente restaurados, y se presentan sonorizados con intertítulos en inglés. En cada función se ofrecen 90 minutos de estos cortos. Este programa es imprescindible para todos aquellos que estén seriamente interesados en los comienzos del arte cinematográfico.