Libro para descargar: Reyita, sencillamente de Daysi Rubiera

En el año 1996 salió a la luz el libro Reyita, sencillamente, de la escritora e historiadora afrocubana Daysi Rubiera Castillo, el cual es el testimonio de Maria de los Reyes Castillo, madre de la también historiadora.

El libro, que recibió mención en el concurso literario de Casa de las Américas, en la categoría testimonio en 1996, ha sido considerado un paradigma de la historia oral en Cuba. Desde entonces, se ha utilizado como bibliografía en varias universidades de Estados Unidos y Europa fundamentalmente y ha sido reeditado en cuatro ocasiones en Cuba.

Reyita, sencillamente recoge las vivencias fundamentales de Reyita, nacida en 1902, recorriendo un siglo de acontecimientos nacionales e internacionales, entre ellos sus recuerdos sobre la flotilla de barcos Black Star Line para regresarse a África, las condiciones de vida de familias pobres como la suya, y el deseo de que sus hijos e hijas no fueran negros para que tuvieran las oportunidades que ella no pudo tener.

Aquí les comparto la una versión digital de la obra que realizara el reconocido intelectual cubano Julio César  Guanche, con autorización de la autora, y que tomé del blog La Cosa.

Descargar Reyita, sencillamente.

Cuba: Celebran la vida de afrocubanas y sus raíces

Por Lirians Gordillo Piña

Inés María Martiatu y Georgina Herrera son mujeres imprescindibles dentro del afrofeminismo contemporáneo cubano. Artistas y activistas más jóvenes reconocen en ellas y otras antecesoras un legado vivo que las impulsa.

El segundo festival cultural NATUR-ARTE dedicó a las afrodescendientes cubanas su segunda jornada con conversatorios, exposiciones y conciertos. El evento dedicado a la cultura hip hop se realizó por segunda ocasión en La Habana del 4 al 6 de enero.

El panel Protagonista estuvo dedicado a recordar el legado intelectual, político y humano de Inés María Martiatu (1942-2013), mientras que la expo Bendiciones celebra la vida y poesía de la escritora Georgina Herrera.

Georgina Herrera

Licenciada en Historia, Inés María Martiatu incursionó en la crítica teatral, la narrativa, el ensayo, la investigación etnográfica y el activismo afrofeminista. En los últimos años llegó a tener un blog personal, donde compartía textos y reflexiones.

Sus más allegados la llamaban Lalita y para la mayoría fue una maestra, fuente de energía y cambio. Por eso la narradora y actriz Xiomara Calderón afirma que Martiatu “era y sigue siendo esencia, espiritualidad y vida”.

“Muchas cosas se podrían hablar sobre Lalita, como su empeño en la fundación de un grupo, que al final fue el Grupo Afrocubanas, cuyo objetivo central es visibilizar el aporte de las mujeres negras en todos los aspectos de la historia y cultura de nuestro país enriqueciendo la historiografía nacional con nuevas e interesantes investigaciones”, dijo durante el encuentro la también conocida escritora y afrofeminista Daysi Rubiera.

Por su compromiso y constante hacer, a Martiatu se le reconoce parte esencial de la lucha contra la discriminación racial y por la igualdad de género, en particular la reivindicación de las mujeres negras en Cuba.

“En sus libros profundizó mucho en el respeto a las mujeres negras y mestizas, hablando de su papel, de su dignidad y rol en la sociedad. Luchó contra los estereotipos que siguen reduciendo a las mujeres negras al sexo, al baile y el servicio doméstico”, dijo sobre Inés María la investigadora y activista Irene Esther Ruiz.
Promover conciencia de género y racial fue un sentido siempre presente en la biografía de la escritora. Martiatu compartió con los más jóvenes sus lecturas, anécdotas y cercanía con importantes artistas que defendían las raíces africanas y develaban las expresiones de racismo en la sociedad cubana como las realizadoras Gloria Rolando y Sara Gómez.

Para esta segunda edición de NATUR-ARTE Sahily Borrero, coordinadora del proyecto, se propuso hablar de las mujeres negras y mestizas no solo desde la cultura hip-hop -centro principal del evento cultural- sino también desde el intercambio de ideas y reflexiones que aprendió de su maestra y amiga.

“Todo lo que sé sobre género y racialidad, me lo enseñó Lalita. Ella sabía que no soy la más lectora y me contaba sus cuentos, sus experiencias y reflexiones. Conversaba siempre conmigo y así aprendí mucho”, recuerda Borrero.

La también fotógrafa colaboró con la artista de la plástica Nancy Cepero, la fotógrafa Zenaida Cordero y la estudiante norteamericana Zulay Holland en la creación de la expo Bendiciones. Todas se inspiraron en poemas de Georgina Herrera para conformar un discurso que desde la imagen gráfica y la plástica reverencia la sabiduría y la fuerza de la poeta cubana.

Tomado de SEMlac.

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¡Ay mama Inés! Nosotras también queremos tomar café: notas sobre feminismo negro en Cuba

Dentro de ese margen, la historia del movimiento feminista en Cuba mostró, en su momento de crecimiento, cierto abandono y frivolidad a la hora de actuar en los escenarios en donde la “raza” como sistema de clasificación social jugaba un rol esencial. Esta noción interpretativa ha tenido puntos de confrontación fundamentados en la lógica interna del discurso nacionalista cubano de igualdad racial. Sin embargo, hay una diferencia substancial entre abogar a favor de las mujeres y entender las discrepancias engendradas en una sociedad con una estructura socio-racial conflictiva que ha repercutido en el desarrollo de las reivindicaciones que engloban al sujeto “mujer” en toda su dimensión.

Ese punto de inflexión ha sido una de las características comunes del movimiento feminista en Cuba. Cada uno de los logros que fue alcanzando –Ley de Patria Potestad (1917), Ley del Divorcio (1918), Sufragio Femenino Universal (1934)– generó un igualitarismo suspicaz, puesto que de todos ellos disfrutaron todas las mujeres cubanas sin distinción de “raza” o clase.

Esta retórica ha propiciado una aureola de equilibrio al hablar de mujeres en plural, y en su momento aunque el mero hecho de ser una mujer feminista implicaba una cosa difícil de ser por la tónica de desprestigio que la cultura patriarcal quiso impugnarle, los rostros del feminismo en Cuba implicaban cierto color y estatus social, con lo cual llevar a discusión las interioridades de la realidad al blanco y negro, tal y como se vivía, sin demasiado camuflaje, constituyó un vacío de base que implicó una confrontación entre realismo e idealidad. De ahí que quedaran al margen algunas verdades.

 

Café mañanero: historia y memoria.

De una manera u otra, la perspectiva, la imaginación y la experiencia del feminismo cubano tuvo una intervención subjetiva ya que no se destacó con mayor responsabilidad las crónicas de la vida de mujeres cubanas que tenían que lidiar cotidianamente –en cada uno de nuestros momentos históricos trascendentales– con lo que implicaba su condición racial y de género.

La historia del movimiento feminista en Cuba, con un importante registro de lucha y reivindicaciones, ha dejado cierto vacío historiográfico –una realidad que, como comentaremos, ha ido cambiando–, que no ha tenido una mayor consideración al papel y la importancia que representaron un sector relevante de mujeres negras y mulatas que, con mayor o menor protagonismo, jugaron un rol fundamental dentro de este movimiento.

Hagamos un poco de historia. Dos de los pilares fundamentales de la historia del feminismo cubano a finales del siglo XIX, que alimentaron sus cimientos, fueron el desarrollo de un movimiento literario femenino y la creación de los clubes femeninos.

En primer lugar, dentro de este movimiento literario femenino nació la revista Minerva (1888-1889). Una publicación de carácter quincenal dedicada a la mujer “de color” que, durante su año de existencia, abordó tres grandes apartados: la poesía, la defensa de la educación y la instrucción, y las notas referidas a la moralidad. En sus páginas se expresaron un considerable grupo de mujeres afro-descendientes, y también colaboraron algunos de los intelectuales negros y mulatos más prominentes de la época. La singularidad que supone una publicación de estas características motiva el estudio en profundidad de las particularidades de las mujeres valoradas por un doble rasero de discriminación. Dichas mujeres cargaban a sus espaldas el histórico origen social, al que se sumaban el género y el “color de la piel” como puntos de confrontación dentro de las rígidas estructuras socio-raciales de la Cuba colonial decimonónica.

El segundo acontecimiento también representó un hecho significativo. La creación de los clubes femeninos en la emigración, en su mayoría nucleados en torno al Partido Revolucionario Cubano, que representó un punto de inflexión importante en la construcción de las bases del movimiento feminista. Además, también le imprimió cierta singularidad, ya que tres de estos clubes contaron en sus respectivas juntas directivas con mujeres negras y mulatas: el Club “Céspedes y Martí” (Nueva York), el Club “José Maceo” (Nueva York) y el Club “Mariana Grajales de Maceo” (Cayo Hueso). Ello sugiere que estas mujeres estuvieron involucradas activamente dentro de este movimiento organizativo que se convirtió en el primer bastión político en el que se desarrollo la primera acción concreta de sufragio, con la intención de no excluir a ningún sector económico y social.

Cada una de estas dos plataformas sentó los cimientos del feminismo cubano en correspondencia con la diversidad de intereses, motivaciones y peculiaridades que caracterizaron al sujeto “mujer” en las últimas décadas del siglo XIX. Ello propició una colaboración importante con la dinámica sufragista que caracterizó el primer terció del siglo XX. En la lucha social y política que desplegó el movimiento feminista cubano, un sector importante de mujeres negras y mulatas, marcaron pautas en este sentido desde diferentes plataformas. La prensa, por ejemplo, constituyó un referente importante, y en publicaciones que marcaron el desarrollo de la lucha antirracista, plantearon su alineación con el ideal feminista que revolucionaba la sociedad cubana (El Nuevo Criollo (1906-1908), Revista Minerva: Sección Páginas Feministas (1910-1915), Diario de la Marina: Sección Ideales de una Raza (1928-1931).

En las diferentes asociaciones también marcaron impronta. Dentro del Partido de los Independientes de Color (1908-1910), por ejemplo, se crearon los “Comités de Damas”. Un hito importante lo constituyó la presencia como delegada de una mujer negra, Inocencia Valdés, representante del Gremio de las Despalilladoras —una organización que aglutinaba a obreros/as del sector tabacalero, referente tanto en la lucha feminista como en la lucha sindical del movimiento obrero cubano—, en el Segundo Congreso Nacional de Mujeres organizado en el año 1925.

En esa misma sintonía, en el Tercer Congreso Nacional de Mujeres (1939) que antecedió a las reformas legislativas que se perfilaban para la nueva Constitución (1940), resaltó como eje de discusión el tema del papel prácticamente nulo que jugaban las mujeres negras y mulatas en la sociedad cubana, aludiendo al acceso de estas al mercado laboral en igualdad de condiciones respecto a las mujeres blancas. En este sentido, se abriría una mesa de discusión que llevaría por título: “La mujer y los prejuicios raciales”, en la que se plantearon varios puntos de confrontación que intentarían propiciar un diálogo más abierto entre el discurso feminista y los problemas que afrontaba un sector importante de mujeres por su condición racial.

Consecuentemente, aquí hemos mostrado algunos hechos que han marcado el decurso histórico del movimiento feminista en Cuba, y que no han tenido la relevancia pública que merecen. Ello destaca, cómo la plática del movimiento feminista y sufragista acaparó frentes muy concretos. Sin embargo, la temática que hemos hecho visible quedó, en cierto modo, rezagada, puesto que a nivel más general de representatividad en los debates centrales que propició este movimiento, no se manifestó una postura clara y concisa que considerara de manera más comprometida con los problemas que afrontaron las mujeres negras y mulatas.

Este tipo de disyuntiva generó omisiones en los anales de la historia de Cuba. Y a la hora de reivindicar cada uno de los aportes que estas mujeres legaron al feminismo cubano en una dimensión más participativa y plural, es importante que no omitamos los sucesos, los movimientos y los personajes que marcaron la tónica de un abordaje más amplio y solidario en la labor reivindicativa de las feministas cubanas blancas y negras.

Tal envergadura ha dejado al descubierto algunas de las sensibilidades que han caracterizado la historia de nuestro país, en una dinámica compleja y reiterativa. Por esa razón, asumir que el movimiento a favor de los derechos de la mujer, no tuvo en cuenta de manera más activa la confrontación de las taras que había legado el racismo anti-negro en la sociedad cubana, es poner una alerta en este apartado que tiene que ser examinado de manera más profunda, destacando algunos de los puntos de referencias que hemos comentado. Además, es también una manera de destacar el daño que han provocado este tipo de omisiones. En un sentido bastante estricto ha subsumido identidades y formas particulares de reivindicar y aceptar, con mayor fluidez, nuevas formas y herramientas en la transformación de un feminismo que aborde, en una mayor dimensión, los problemas y estructuras fundamentales que han marcado a la sociedad cubana y su historia social y política.

 

La mesa esta servida, así que tomemos el café que nos corresponde.

En base a estos escenarios de confrontación y lucha, la práctica ideológica y activista del feminismo negro, ha entrado a formar parte abiertamente en el contexto académico y cultural cubano contemporáneo. En líneas generales, como hemos hecho referencia, la discusión en torno a este tópico, había quedado relegada; inclusive, aunque la sociedad cubana en conjunto, abrió varios frentes de confrontación con el significado y la repercusión de los procesos de cambio y transformación que desplegó la Revolución cubana de 1959, no hubo una línea interpretativa que pusiera sobre la mesa algunas de las más complejas interrogantes que planteaba el feminismo negro como ideología política y social en las décadas sucesivas en otros escenarios.

De un modo muy particular, la historia de Cuba en la que habían sido protagonistas varios movimientos antirracistas, un legado que definiría a la Revolución del 59 simbólicamente, no se reconoció, al menos en los inicios, una línea teórica que propusiera un acercamiento dinámico y objetivo que planteara un debate abierto con las contrariedades que tenían que enfrentar las mujeres negras y mulatas.

Pero esa tesitura está cambiando, afortunadamente. En las últimas décadas de este tenso y controvertido joven siglo XXI, hay un movimiento académico, cultural y de activismo, que destaca con mayor contundencia el legado histórico y social de un sector importante de mujeres que transgredió barreras y puso en el punto de mira algunas de las problemáticas más trascendentes con las que tuvieron que lidiar por su condición racial y de género. En tal sentido, ¿podemos hablar de un feminismo negro cubano hoy día? Ciertamente hay puntos de referencia que destacan la asunción de esta perspectiva. Por otro lado, su impronta y argumentación ha ido transitando por diferentes zonas en su concreción y desarrollo.

En líneas generales, han destacado varias referencias académicas en el orden historiográfico en el rescate y reivindicación de hechos, movimientos y personajes históricos ­–algunos de los cuales hemos mencionado–, que constituyeron la base empírica para la fundamentación de esta perspectiva en el debate académico contemporáneo. Autoras como Daysi Rubiera Castillo, Oilda Hevia, Inés María Martiatu (Lalita), María Ileana Faguada, María del Carmen Barcia, por solo mencionar algunos nombres, son varias de nuestras académicas que han contribuido notablemente a dinamizar el debate al respecto. Dos volúmenes importantes recogen algunas de sus contribuciones: Afrocubanas: historia, pensamiento y prácticas culturales (2011); Emergiendo del silencio: mujeres negras en la historia de Cuba (2016).

En el ámbito del activismo también hay un frente abierto que intenta resaltar el papel histórico y social de las mujeres negras y mulatas en los anales de la historia de Cuba, haciendo hincapié en el plano de la representatividad y la desestructuración de los estereotipos raciales. El grupo “Afrocubanas”, un colectivo que en su mayoría integran algunas de las académicas antes mencionadas, es un referente al respecto.

En esta línea también destaca el blog Negra cubana tenía que ser, una plataforma digital a la que pone voz Sandra Álvarez Ramírez, y que de un modo trasgresor y notorio, se ponen a discusión algunas de las prerrogativas más complejas y a la vez más comunes que enfrentan las mujeres en la Cuba contemporánea por su condición racial y de género. Resulta también considerable resaltar, que desde esta plataforma se esta promoviendo el Directorio de Afrocubanas, que en palabras de su gestora es: “una herramienta digital que recopila fichas de mujeres cubanas afrodescendientes, quienes han contribuido de manera significativa a la cultura e historia nacionales. Más que el color de la piel, el criterio de selección que se ha considerado oportuno es el aporte que han realizado estas mujeres al pensamiento intelectual, la ciencia, la cultura y la historia nacionales.”

También, en el ámbito de la creación cultural, ha habido plasmaciones de referencia en el tema. La obra audiovisual de realizadoras como Sara Gómez y Gloria Rolando ha sido significativa. En el ámbito literario, los aportes de Nancy Morejón y Georgina Herrera nos han dotado de una experiencia vital a la hora de relatar situaciones, convencionales o no, dentro del discurso literario cubano.

Otro de los movimientos culturales que ha tenido un impacto significativo en el desarrollo y fundamentación del feminismo negro cubano, lo protagonizaron algunas de nuestras raperas (Magia MC del grupo “Obsesión” y las integrantes de “Krudxs Cubensi”), participantes activas de cada una de las plataformas y debates académicos mencionados. El posicionamiento y la contundencia de varias de las canciones que han expuesto estas artistas, ha manifestado una postura clara y concisa a la hora de empoderar la perspectiva del feminismo negro en el contexto cubano; las cuáles son, a modo general, algunas de sus luchas cotidianas más significativas.

Esta diversidad de posicionamientos e interpretaciones contribuyen a que un movimiento de estas características no quede condicionado. Al contrario, algunas de las problemáticas más latentes que aborda llegan a un sector muy amplio, bien en una publicación académica, en el debate dinámico que están produciendo las redes sociales gracias a la bitácora negracubanateniaqueser, en una novela o un poema, en una película o un documental, o en una de las rimas contestatarias de una canción de rap. El feminismo negro en Cuba, de una manera u otra, siempre ha estado con sus luces y sus sombras. Lo que sí está claro que el momento que vivimos actualmente es mucho más fuerte: contamos con un movimiento académico, de activismo y cultural que, sin lugar a dudas, ha convencido a “Mama Inés” que, en esta ocasión, las negras y mulatas cubanas no dejaran de tomar café nunca más.

Foto: Abelo

Tomado de Cubaposible.

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afrocubanas

Grupo Afrocubanas aporta nuevo libro a la historiografía cubana

Por: Daisy Rubiera Castillo

El libro que estamos presentando hoy, es un afinado concierto de ensayos , con el que las integrantes del Grupo Afrocubanas seguimos dando cumplimiento a unos de nuestros objetivos fundamentales, aportar un nuevo caudal de conocimientos sobre los diferentes matices a que hace referencia esta obra y dar un paso más hacia la reconstrucción de la memoria histórica de las cubanas afrodescendientes, contribuir al enriquecimiento de la historiografía cubana sobre la temática racial, con investigaciones que pongan al descubierto distintos aspectos, que se han conocido hasta hace poco desde una perspectiva institucional patriarcal y que han sido tradicionalmente presentados desde la mirada poder.

Este nuevo libro, se mantiene enunciando un contradiscurso que se opone al que venía circulando históricamente de y sobre las mujeres negras y mestizas. Se mantiene inscrito en nuestros propios referentes, en nuestra historia de lucha, marcada por los entrecruzamientos de la raza, la clase, el género y la batalla, histórica también, contra los estereotipos racistas, sexistas y negativos sobre nuestra imagen.

Otro objetivo de este libro es mantener visible el grupo donde se generó, porque es la unión de mujeres que, desde su quehacer creativo, con un posicionamiento multidisciplinario, multigeneracional y de género, hemos declaramos nuestras pretensiones de visualizar la participación y aporte de las mujeres negras y mestizas en la historia, la política, economía, sociedad y cultura cubanas. Quebrar silencios, deconstruir viejos cánones racistas, sacar historias de los sótanos de la memoria, contribuir a la necesaria construcción y reivindicar tanto a mujeres negras de siglos anteriores como del actual que se hayan destacado por su pensamiento y su accionar.

Esta obra, al igual que Afrocubanas historia, pensamiento y prácticas culturales, forman parte también, de nuestro empeño de que las nuevas generaciones de negras encuentren de que asirse para el desarrollo de una buena conciencia y orgullo racial. Encuentren el paradigma que no encontramos nosotras, y no dejen cerrar la brecha, que, para ellas, abrieron las que no están hoy y las que no estaremos mañana.

 

CONVOCATORIA: Tertulia Reyita. La discriminación racial otra forma de violencia de género.

reyita
Reyita

El grupo Afrocubanas y el Centro Juan Francisco Naranjo les invita a la Tertulia de Reyita para debatir sobre el tema: “La discriminación racial otra forma de violencia de género”.
Dicha tertulia recupera el nombre de una mujer negra cubana de nuestro tiempo, Reyita, quien sufrió las durezas del racismo en las relaciones de pareja, en la familia y en la sociedad que le toco vivir. Sin embargo, ella no perdió nunca la esperanza de una vida diferente, de ser nombrada, estimada y reconocida.
Para todas las Reyitas del pasado y del presente, se concibe este espacio de debate y reflexión para contribuir de manera colectiva a identificar y combatir las situaciones injustas que generan las sociedades patriarcales, en las que las mujeres negras enfrentan una doble discriminación.
La actividad tendrá lugar el proximo viernes, 29 de noviembre, 10:00 am, en la Iglesia William Carey (Calle J entre 25 y 27. Vedado).

CONFERENCIA: La mujer afrocubana, su historia

El grupo de mujeres Afrocubanas le invita a la conferencia magistral La mujer afrocubana, su historia que impartirá la destacada investigadora Oilda Hevia. La sesión tendrá lugar en la Biblioteca Rubén Martínez Villena, de la Habana Vieja (Plaza de Armas), el miércoles 27 de febrero, a las 2:30 p.m.

LIBRO Y LITERATURA: Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad

precasa2013zuleicaHace unos días fueron presentados en Casa de las Américas los libros que obtuvieron los premios en el 2012. Como era de esperar, allí estuvo Zuleica Romay, quien recibiera el Premio Extraordinario de Estudios sobre la presencia negra en las Américas y el Caribe contemporáneos. Su libro, Elogio de la altea o las paradojas de la racialidad, es ya una realidad. Ahora mismo puede ser comprado en la librería de la Casa. Además será uno de los títulos presentes en la Feria del Libro.
Recomiendo expresamente la opinión de la investigadora acerca de la utilización del término ¨afrodescendiente¨ en el contexto cubano, lo cual presumo nos permitirá establecer un debate enjundioso.

La Asamblea Nacional y el tema racial

Por Esteban Morales

El tema llegó  al Parlamento, por PRIMERA VEZ, el 20 de noviembre de 2011 cuando la Comisión Aponte, de la UNEAC, presentó ante los delegados de la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, el INFORME SOBRE LA PROBLEMÁTICA RACIAL EN CUBA. En aquel debate participaron Abel Prieto, Miguel Barnet, Zuleica Romay,  Mariela Castro, Ricardo Alarcón y Heriberto Feraudy, entre otros. El de ahora, ha sido el segundo paso, fruto  del anterior. Momento que se ha caracterizado por un reforzamiento para continuar trabajando sobre el tema con todas las herramientas necesaria para las batallas que hay que llevar adelante.

“Ricardo Alarcón, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, llamó a combatir cualquier acción de discriminación, violatoria de las leyes cubanas, como un principio intrínseco de la Revolución que promueve esencialmente la unidad y la solidaridad.

Su intervención ante la comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología,  en el Palacio de Convenciones, previo al VIII Periodo de Sesiones de la VII Legislatura,”. resumió la urgencia de asumir la Historia como esencia para destruir esos flagelos que persisten hasta nuestros días”.
Sigue leyendo “La Asamblea Nacional y el tema racial”

Calladita NO estás más bonita

CLAUSURA DE LA JORNADA POR LA NO VIOLENCIA HACIA LA MUJER
Viernes 21 diciembre Cine Riviera
Calle 23 esquina G Vedado, Cuba.

PROGRAMA
4 pm Panel teórico “Algunas reflexiones acerca de la violencia simbólica y psicológica”.
Moderadora: Sandra Álvarez Ramírez.
Panelistas:
Dánae Diéguez. “Cine cubano y violencia de género” ¿diálogos o desencuentros?.
Magela Romero Almodóvar. “Implicaciones de la violencia para la equidad de género”.
Helen Hernández Hormilla. “Más allá de los cuerpos. Acercamientos a la representación de la violencia de género en la literatura cubana contemporánea”
5 pm Conversatorio del libro “Desafío al silencio” de Daysi Rubiera Castillo. Lic. en Historia y Escritora.
5:30 pm Proyección de audiovisual que abordan el tema de género de la realizadora Aylee Ibáñez.
6 pm Inauguración exposición colectiva itinerante: “Calladita NO estás más bonita”.

Coordinación General y Curaduría: Paulina Márquez
Asesoría curatorial: Onedys Calvo

Calentito en las páginas de Negracubana

Acabo de crear una página nueva en esta bloga: Afrocubanas, el libro, animada por las preguntas de lectoras y lectores acerca de estet exto, aparecido un mes antes de la Feria del Libro, para llenar el vacío que, sobre la obra de las mujeres negras cubanas artistas e intelectuales, existía.

Podrán encontrar entonces en Afrocubanas, el libro, por ahora:

La entrevista a quienes hicieron este volumen:  Daysi Rubiera e Inés Martiatu.

Las palabras de Daysi, pronunciadas durante la presentación de Afrocubanas, en el Centro Loynaz.

Las palabras de presentación a cargo de la cineasta Gloria Rolando

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