Homenaje a Norma, la maestra

EL CLUB DEL ESPENDRÚ invita agradecer a una excelente profesional y activista, ejemplo de firmeza, sensibilidad e inteligencia para manejar temas tan silenciados e imprescindibles como racialidad, sexualidad, homofobia, lesbofobia, y diversidad social. Se trata de Norma R Guillard Limonta, hermana mayor, siempre dispuesta a enseñar, aprender y crecer colectivamente.

La vocación es un don personal que se legitima en el rigor profesional y cuando se socializa nos enriquece. Así es la vocación de Norma por la enseñanza: servir y mirar adentro de los demás y de las necesidades de su grupo social y su tiempo. La mirada de Norma la maestra, la psicóloga, la activista, la madre, la colega y la caminante, no observa el mundo pasivamente, sino que incita a transformarlo, a saber que podemos ser mejores y que, juntas, juntos, lo logremos.

Cualquier espacio al cual llega Norma se convierte en un aula. Su pasión por enseñar nació en la legendaria Campaña de Alfabetización, adonde se fue, adolescente, a mostrar las primeras letras a quienes lo necesitaban. Desde entonces, no ha dejado de enseñar, aprender y mirar intensamente hacia el futuro. Norma ha desafiado grandes obstáculos y los ha vencido, uno tras otro, con su vida de maestra y maestría en la vida. Por eso EL CLUB DEL ESPENDRÚ la considera necesaria y quiere darle las gracias por el ejemplo, el aliento y la vida que nos sigue regalando.

MAESTRA es un documental de nuestra gran amiga Catherine Murphy, dedicado al rol de la mujer durante la campaña de Alfabetización de 1961, en el cual Norma es una de sus protagonistas. Cada rostro, anécdota e imágenes de archivo que Catherine comparte con sus entrevistadas deja en nosotros una lección ejemplar de compromiso y entusiasmo colectivos. Volveremos a ver MAESTRA, esta vez, tendremos el placer de disfrutarla en compañía de su directora para celebrar la pasión y el rigor con que ella fija en la gran pantalla uno de los capítulos más hermosos de la mujer en la Revolución cubana y escucharla, otra vez, junto a Norma, nuestra ejemplar maestra y hermana mayor.

Día:18 de enero 2018.
Hora: 4:30 pm
Lugar: Espacio de CUBAPOESÍA, Calle 25 y Hospital, Cayo Hueso, municipio Centro Habana.
Referencia: La Fragua Martiana.

Ocho señales de que fuiste criado por una madre cubana

Imagen de Cubahora tomada de Flickr
Imagen de Cubahora tomada de Flickr

Si eres mujer, aprendiste a cerrar bien las piernas.
Cuando una mujer va sentada junto a un hombre en un bus, él ocupa su asiento y un 15 por ciento del de ella. ¿La razón? “Debes cerrar las piernas porque eres hembra”, como nos decía mamá. Sin embargo, a los hombres se les enseña a explayarse hasta molestar. Así que pasamos la vida contenidas, como si estuviéramos dentro de una botella, sólo porque “así se sientan las niñas”, mientras los varones se sientan como se les da la gana.

Si eres hombre, tenías una retahíla de novias (sin que ellas se enteraran).
“Tonito, dile a ella cuántas novias tú tienes”. Esa es una demanda usual de las madres cubanas hacia sus niños varones. Luego sucede que las chicas se convierten en novias o amiguitas sin ni siquiera saberlo. “Noviazgo de dedo”, lo llamo yo. Lo peor (o lo mejor) es que luego las mujeres nos quejamos de que los hombres cubanos sean, ejem, “poliamorosos”, por llamarlo de algún modo…

Lograste llegar al final de todos los cumpleaños con la ropa impecable.
En Cuba, a diferencia de Alemania -donde vivo ahora-, se viste a los niños para que regresen a su casa más limpios que cuando salieron. Eso significa que te enseñaron a mantenerte limpito aunque fueras a un cumple y te restregaras por el piso tratando de coger caramelos de la piñata. Es realmente estresante y la marca dura para la toda vida. Nunca más podrás disfrutar de una fiesta sin preocuparte porque la ropa no se te ensucie.

Te da muchísima culpa botar comida.
“¿Tú no sabes que hay muchos niños en África que no tienen nada que llevarse a la boca?”, es la frase preferida de muchas madres cubanas. Lo cierto es que todos los nenes en Cuba crecemos con esa responsabilidad de comernos la comida que con taaaanto trabajo nos ponen en la mesa. Hablando en serio, desde chiquitos aprendimos a valorar lo que tenemos y a compartirlo con otros. De adultos seguimos con la práctica, aún cuando sepamos que el hambre puede estar en cualquier rincón del planeta.

Te la pasaste esperando a que la gallina cacareara…
Muchacho, ¿¡qué es eso de hablar mientras los mayores conversan, interrumpir, pedir algo, dar una opinión?! Eso en mi época estaba vedado para los peques. Casi te cogían los 18 años para poder pronunciar palabra alguna delante de los adultos. Es más, todos aprendimos a distinguir cuando sobrábamos en una conversa, aún cuando estuvieran hablando sobre nosotros. “Los niños hablan cuando la gallina cacarea”. O sea NUNCA, porque en la mayoría de los hogares cubanos no hay gallinas.

Conoces con exactitud los diferentes tipos de chancletas.
Existen chancletas (chanclas) de varios tipos. Esa es una verdad irrefutable. Pero un niño inquieto llega a saber con exactitud cuál de ellas pica más cuando entra en contacto con la piel, al ser usada como correctivo. Aunque estoy en contra de la violencia, tengo que reconocer que en Cuba se hace un uso cotidiano de la misma a la hora de educar. Ya saben, “una nalgada nunca está de más” o ” es mejor que llore el ahora y no yo por el resto de la vida”. La verdad es que mi mamá no me pegó mucho, “me cogiste cansada”, decía, pero pregúntenle a mi hermana a ver cuántas chancletas puede diferenciar…

Conoces el poder aterrador de “El Coco” y (aún así) lo usas con tus propios hijos.
¡Uhhh ahí viene “El Coco”! Y viene a “asustar-nenes-que-se-portan-mal”. Este personaje, que presumo hombre, logra que el más intrépido de los niños se “recoja al buen vivir”. Sin embargo, cuando ya somos grandecitos, hacemos las paces con “El Coco” y lo convertimos en nuestro gran aliado a la hora de atemorizar a los más peques…

Entiendes a la perfección lo que quiere decir “has lo que yo digo pero no lo que yo hago”.
Las madres siempre tienen la razón —y las cubanas ni hablar—. Eso explica que nos hayan enseñado que aún cuando ellas fumen delante de nosotros, nosotros eso no lo podemos hacer (o lo tenemos que hacer a escondidas). A pesar de que ellas tomen cerveza con cara de felicidad rotunda, a ti no te toca. No se deben dicen malas palabras, pero a ellas se les olvida…Gritar es de mala educación, excepto que sea tu madre la que quiera saber “¡¿Dónde te metiste?!”.

Publicado en Matador

Foto de portada: Kaloian

Manifiesto para niñas

Foto Taylor Torres
Foto Taylor Torres

Breve listado abierto de consejos para todas las nenas de más de cinco años de edad
1. No sos una princesa y no lo serás nunca, salvo que tu mamá o tu papá sean reyes o conozcas un principe y te cases con él. Sos una nena común y corriente. Si vas a identificarte con algo, tanto da que sea con princesas como con amazonas, guerreras, artistas o jugadoras de fútbol.
2. Los príncipes azules no existen. Pertenecen a los cuentos de hadas que te cuentan para que asumas que tu rol en el mundo es el de aguardar al hombre ideal que te alivie de las cargas de ser una mujer responsable y autónoma, que te salve de las fátigas de la sociedad y te convierta en madre de niños que deberían completarte como ser humano.
3. Todos los juguetes del mundo son para vos. No es verdad que haya cosas de varones y cosas de nenas. Te van a regalar cocinitas, bebés de juguete y sets de belleza para que te habitúes a esas actividades cuando crezcas, incluso si estudiás una carrera y te apasionás por una profesión. Si querés tener más autitos que muñecas está todo bien. No dejes que nadie te diga lo contrario.
4. No hay límites para tus ganas de ser libre. Lo mejor que te puede pasar en la vida es elegir más allá de tu género, sin condiciones, y que tus elecciones varíen tanto como vos lo desees.
5. No aceptes que te digan “una nena no hace eso”. Los que te hablen así (incluso si son tus padres), quieren cortarte las alas y marcarte un camino que creen que deberías seguir. Defendé tus decisiones, crecé sabiendo que los que sostienen divisiones según el sexo tienen cerebros chiquitos y mentes de villanos.
6. Trepate a todos los árboles que puedas. Eso no es ser varonera, es estar viva y saber jugar. Recordá que para eso vas a necesitar ropa cómoda.
7. Incluso ahora, cuando la mujer recorrió gran parte de su largo camino hacia la liberación, vas a encontrar discriminación en los que te rodean. Recordá que lo hacen porque tienen miedo y son ignorantes. Si podés, explicales que están equivocados. Si no, seguí en la tuya: que tu vida sea la mejor prueba de que no saben lo que dicen porque no lo han pensado bien.
8. El mundo está lleno de colores bellísimos, el rosa es uno más. Que tu existencia sea un arcoiris, no un merengue o una novela de la tarde.
9. Buscate juegos que vayan más allá de cambiar pañales, dar mamaderas de mentira y usar ollas de plástico.
10. Los chicos tienen pito y vos vagina. No te falta nada, lo de la envidia del pene es un invento para que pienses que ellos son mejores.
11. Evitá las publicidades. Evitá las modas. Evitá todo lo que te quieran imponer desde la televisión, hasta que puedas discernir qué te sirve de todo eso.
12. Tu amiguita que tiene más muñecas que vos no es más feliz.
13. Nunca jamás dejes de preguntar por qué las cosas son como son. Nunca te conformes con la primera respuesta. Nunca te quedes con dudas si podés sacártelas. El conocimiento es luminoso y te abre puertas.
14. Huí de la violencia. No porque sea patrimonio de los hombres, sino porque es la herramienta de los imbéciles.
15. Nadie va a quererte más porque seas muy flaca ni porque tengas tetas grandes. Al menos nadie que valga la pena conocer.
16. Mirar dibujitos está bien, pero también leé. Leé mucho. Leé hasta que te duelan los ojos. Leé cuentos, novelas, historias de piratas, extraterrestres y ballenas blancas. Incluso si al principio no entendés lo que estás leyendo porque sos chiquita, algo de eso queda en tu cabeza y la abre.
17. No descartes leer Cenicienta, pero acordate que ella y todas las demás se cansaron de comer perdices, en la parte que viene después del “y vivieron felices para siempre”.
18. Lo mismo vale para la música, el mundo no se termina en Shakira y Selena Gómez. Si podés, aprendé a tocar algún instrumento, el que sea.
19. Casarte y ser mamá es uno de tus destinos posibles, no es obligatorio. Tu futuro no está escrito en piedra, es como la arcilla y vos podés moldearlo.
20. Nunca sos muy chiquita para entender, lo que pasa es que a veces los grandes no sabemos cómo explicarte.
21. No siempre hubo mujeres presidentas. Son el producto de siglos de lucha y esfuerzo. No olvides a las que te precedieron, les debés mucho de tu libertad.
22. Las chicas que aparecen desnudas en las tapas de las revistas y en la tele lo hacen porque creen que no tienen otra cosa que mostrar. Vos mostrá tu cerebro, que al contrario que el culo, se te va a poner más firme con los años.
Tomado de No entiendo nada

Algunos retos actuales de la educación cubana ante la cuestión racial

Por Esteban Morales

Durante muchos días, anteriores al comienzo del curso escolar, se han estado realizando comparecencias de los Ministros y funcionarios de ambos ministerios de Educación, evaluando la situación del país, con vistas al comienzo del nuevo periodo lectivo.

Si me preguntaran, diría que la educación y el desarrollo científico alcanzado por nuestro país, son dos de las obras más importantes de la Revolución Cubana. Nada de lo hecho hasta ahora les sobrepasa en méritos y resultados.

Pero, lamentablemente, en ninguna de las intervenciones, ni de los documentos circulados por la prensa nacional, ha salido a relucir un tema que consideramos de fundamental su tratamiento: la cuestión del “color” en la educación cubana.

Nuestra sociedad cubana es un cuerpo social multicolor; pero ese asunto está totalmente ausente de los currículos educacionales, tanto en la educación general, es decir, desde la primaria, hasta el preuniversitario, como en la educación superior. No tratándose solo de una carencia en las clases y conferencias que recibe el estudiantado, sino también de una preocupante ausencia en nuestros libros de historia nacional y de texto en general. Así como del claustro para abordar algunos temas en los que presentamos un déficit importante: África, Asia y Medio Oriente. Muy interconectados con los estudios dentro de la temática racial cubana y fundamentales para comprender nuestra identidad nacional.

Pero, en particular, la cuestión racial no debe ser vista únicamente como un asunto de la escuela, en su sentido estrecho, sino de todo el sistema, mediante el cual deben llegar a nuestro estudiantado y al pueblo en general, los conocimientos de tan importante tema.

Ya expresamos en un artículo anterior, que los estereotipos raciales, la discriminación y el racismo, no tiene un carácter institucional. Porque ellos no resultan de la consecuencia de una voluntad política que los defienda y promueva desde el sistema político de la sociedad cubana. Pero todavía, la institucionalidad que nos debe ayudar en esta batalla, por hacer de nuestra sociedad cubana un órgano multirracial o más bien multicolor, no terminan de desempeñar el papel que les corresponde. Lo cual de todos modos, ha implicado también ciertos elementos de falta de voluntad política y de excesivo espíritu burocrático, ligado a demoras inexplicables, para acometer la solución de tan ingente problema. Que afecta sobremanera el proyecto cubano de igualdad y equidad social. Situación esta que en los años más recientes ha comenzado a solucionarse, a partir de las coordinaciones y estructuras de colaboración, que lideradas por la UNEAC y secundada por otros proyectos comunitarios, se construyen para acometer integralmente un trabajo que dé respuesta a las necesidades planteadas.

Esa institucionalidad está formada, en lo fundamental, por cuatro elementos, es decir, un cuadrilátero de fuerzas, que a nuestro juicio es el siguiente:

-La escuela, entendiendo por ello, la educación, en todos sus niveles y formas de realización.

-Los medios masivos, entendiendo por tales, la prensa escrita, la radio, la televisión, el cine y todos los mecanismos de distribución y dispersión de información que se utilizan.

-La ciencia, como factor que contribuye a la investigación y a formar la base de conocimientos sobre nuestra sociedad. En particular, las Ciencias Sociales y Humanísticas. Que tanta importancia encierran para abordar integralmente el tratamiento de la temática racial.

-El sistema Estadístico Nacional. Con sus mecanismos de recolección y procesamiento de información económica y social. Por ser este determinante para la creación de la base informativa que permita abordar la temática racial a nivel nacional y en todo el sistema de educación y de investigación científica.

Hay que hacer diana en ese cuadrilátero de fuerzas para poder avanzar en la lucha contra la discriminación racial y el racismo. Pues se trata de problemas en cuya investigación científica todavía debemos avanzar, para diseñar las políticas sociales que nos permitan solucionar los problemas que se nos presentan.

Como un quinto elemento, catalizador, de todos los procesos anteriormente presentados. Están las múltiples conexiones existentes entre ellos. Que integran lo que llamamos la cultura del problema. Por lo que resulta imposible concebir que se genere a fondo una mentalidad sobre el carácter multicolor de nuestra sociedad y más que ello, una cultura antirracista, si el ciudadano no es considerado como parte integral de todos estos procesos, comenzando por la educación, pues resulta evidente, que lo que no entra en la escuela no pasa a la cultura. Dado que se trata precisamente de lograr una cultura antidiscriminatoria y antirracista, que necesitamos, para que nuestra sociedad avance hacia espacios de mayor conciencia de los estereotipos que aún persisten, de mayor igualdad y la más amplia justicia social.

Junto a todo ello, aun se nos presenta un problema, estrechamente conectado con los anteriormente explicados.

El exceso de “occidentalismo”, que todavía padecemos en los campos de la educación y de la cultura cubana en general. Constituyendo un negativo elemento, que obstaculiza avanzar más en la integralidad cultural, lo que se expresa en la afectación al equilibrio que debe existir entre los diferentes grupos raciales que forman hoy la sociedad cubana. Trayendo a colación el debate de cierta persistencia de una hegemonía ( blanca ) de la hispanidad, sobre el resto de los componentes, ante todo, africanos de la cultura cubana. Los que aún sufren los estereotipos, la marginación y la discriminación por una parte considerable de nuestros ciudadanos.

Es decir, con relativa facilidad nuestros estudiantes reciben y asimilan la literatura española, hispanoamericana, la europea, mucho de la cultura de esas latitudes del mundo. Sin embargo, no logran llegar a conocer, prácticamente nada, sobre África y su cultura actual, menos sobre Asia y aun mucho menos sobre el Medio Oriente. Por lo cual, al concluir los niveles primarios de enseñanza, incluido el llamado preuniversitario, salen de la escuela con una visión incompleta, parcializada, racista, maniquea, de nuestra cultura nacional. Entrando también en la universidad con una visión estereotipada, blanqueada, de los valores de la cultura universal .Es decir, con una imagen bastante incompleta y distorsionada de que es la cultura cubana y cuáles son sus verdaderas raíces. Es más, salen sin una explicación del porqué de las diferencias de color entre aquellos con los que han compartido por años y también de las diferencias de ciertos rasgos culturales que en ellos a veces se manifiesta; de su comportamiento personal, no pocas veces diferentes, y de las creencias religiosas que practican, etc. Salen de la escuela, en fin, sin conocerse a fondo mutuamente, como miembros de una misma nación. Simplemente, porque explicar científicamente las diferencias raciales, del color y otros rasgos que presentan, ha sido soslayado en la escuela y no lo encuentran en los medios masivos.

Consecuencia de todo lo cual, en realidad, parece como si no educáramos para ser cubanos, sino para ser blancos. Lo cual es peligrosamente mucho menos complejo e importante, que asumir, que debemos ser educados para asimilar las complejidades y la integralidad de la cultura cubana, que sería lo que realmente nos convertiría en ciudadanos de una nación uniétnica, multirracial y multicolor.

Las consecuencias más graves de todo lo explicado, es que aquellos a los que la familia los educo como racistas, lo siguen siendo y los que no son racistas, ello ha sido el resultado de preocupaciones que se van formando, debido también a circunstancias familiares, de contactos sociales diferentes. Tendencias estas que no llegan a ser solucionadas por la formación educacional. Espacio dentro del cual, se debe promover lo positivo y descartar los estereotipos, los prejuicios y la discriminación. Entonces, como los estereotipos, la discriminación y el racismo, no son simples frutos de la incultura, sino de un contexto social y familiar, que forman una actitud ante la vida; al terminar los estudios, no estamos en condiciones de saber si de verdad hemos lanzado a la calle los ciudadanos que necesitamos.

A pesar de todo, las nuevas generaciones, avanzan, se les observa más mesclados, menos prejuiciados ante los asuntos del color. El problema muchas veces emerge al llegar a la familia. Pero para que eso no ocurra, ello no pude ser el resultado de la espontaneidad, sino de un proceso dirigido por toda la sociedad, desde arriba y desde abajo. Es decir, desde la sociedad como un todo, la individualidad y la familia.

En José Martí, existe un inmedible arsenal de ideas y formas de comportamiento social, incluso, mostrado por su ejemplo de vida, para extirpar el racismo de la mentalidad social. Pero en esa batalla aun triunfa José Antonio Saco, con su concepto de cubano y su exclusión del negro; con sus conceptos de blanqueamiento, del ideal de adelantar la raza, etc. Todo lo cual termina en que el fenómeno de los estereotipos raciales que aun sufrimos, la discriminación y el racismo, que más que lastres heredados de la cultura colonial y después republicana, continúan siendo fenómenos alimentados por las imperfecciones que subyacen en nuestra sociedad y que aun resultan ser sustentadas por las ausencias en nuestro sistema educacional visto de manera integral.

La Habana, 24 de marzo del 2015

Foto de portada: Kaloian