Moda y afrodescencia: Una iniciativa de emprendimiento en Cuba

Ya mucha gente en la isla no se cree el cuento del ajiaco, porque de sobra se sabe que ya servido el delicioso plato no todas las viandas han alcanzado el mismo grado de cocción. Es por eso que celebro las iniciativas donde se intenta destacar intencionalmente la cultura afrocubana, entendiendo por ello, en mi opinión, aquella que resalta nuestro vínculo con el continente madre.

En virtud de lo anterior les propongo visionar el siguiente reportaje, que un colega y amigo, Luis Rondón, publicase en Havana Times, y en el cual las protagonistas son mujeres emprendedoras negras interesadas por la moda, entre las cuales se encuentra la abogada Deyni Terry Abreu, quien es además la directora del proyecto Alianza Unidad Racial.

Foto de portada: Daniele Vsilva

 

Mamey Wear: diseños contra el aburrimiento

Quienes tenemos unos añitos y nacimos en Cuba, recordaremos el uso de la palabra “mamey”, como la fruta, para calificar a la gente buena, afable, a aquellos que para algunos jóvenes hoy son “tipos cool”, gente “bolaísima”. Después de algunos años en desuso, el significado de la palabra ahora reaparece tomado por un grupo de jóvenes creativos que han emprendido una línea de diseño textil con creciente éxito en el archipiélago.

Mamey Wear es la marca detrás de la que están Miguel Leiva, Yaimel López y Claudio Sotolongo y responde a una propuesta de diseño de autor en soportes utilitarios.

No han creado todavía una empresa, aunque tienen todos los rasgos y las intenciones para serlo. Según me cuentan estos jóvenes la idea surgió de encuentros casuales y conversaciones informales. Por el momento se definen como un grupo de diseñadores interesado en imprimir sobre textiles, explica Claudio.

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“El objetivo es llevar el trabajo de la ilustración y la gráfica a otro soporte diferente del papel: por ejemplo un bolso, una camiseta, un pañuelo”, abunda.

Para Yaimel, el proyecto es la posibilidad de hacer algo divertido sin tener que esperar porque un cliente atrevido y con buen sentido del humor encargue un trabajo “fuera de lo normal”.

Rupturistas y provocadores han logrado hacer coincidir sus líneas estéticas y conceptuales (bien diferentes, por cierto) para emprender un camino que les acerque al éxito.

Luego de aproximadamente 6 meses de trabajo, Mamey Wear ha tenido dos ediciones de impresión de textiles. En la primera contaron con la colaboración de Darwin Fornés y en la segunda edición y tercera -que se realizará en octubre- con Amaya García.

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Sus producciones son limitadas y responden a los intereses estéticos de los participantes en el proyecto.

Las actividades que hace el proyecto son costeadas por los bolsillos de sus integrantes, quienes cuentan además con el apoyo de muchos amigos. De todas formas, la idea es llegar a hacer la idea sostenible económicamente.

Las bolsas se comercializan entre 10 y 12 CUC en La Marca, de Roberto Mori, y Clandestina, de Idania del Río, otros dos proyectos “hermanos en intenciones”.

Un detalle llamativo es que en el momento en el que se presenta una nueva colección se personalizan las bolsas, sin costo adicional, a pedido del cliente que lo desee.

Esta “gente Mamey” se entienden no solo como proyecto artístico o económico, sino también como un emprendimiento con valor social: “Queremos crecer como proyecto artístico, como espacio de intercambio creativo.

Ayudar en la medida de lo posible a las personas a nuestro alrededor siguiendo los principios de equidad y justicia social.

Nuestro trabajo gráfico es para expresar inquietudes creativas y estéticas, es nuestra versión de la realidad, con humor, con ironía, nunca con juicios discriminatorios o excluyentes. Mamey es para pasarlo bien”, precisa Claudio.

Para la tercera edición quieren, junto a las bolsas, introducir dos nuevos productos. El reto principal es “no tirar la toalla” y seguir creando, dice Miguel.

Por ahora muestran una confianza muy fuerte en el éxito de su propuesta: “¡Lo veo clarito-clarito, esto está quedando Mamey!”“Nosotros no vivimos de lo que produce Mamey, pero es muy satisfactorio poder seguir haciéndolo”, agrega.

Publicado en eltoque.com

Todas las imágenes son de Mamey Wear

Pichón Haitian: Proyecto sociocultural comunitario

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Foto: Kaloian

Por Roberto Zurbano

Les presento un nuevo proyecto de trabajo con el que quiero atravesar el decenio internacional de los Afrodescendientes. ver como se tranforma una comunidad mientras crecen los niños y los mas viejos comienzan a recordar su infancia, mientras tanto a los otros nos toca avanzar, transformar la realidad y vivir a plenitud la dignidad de ser negros. es una comunidad de descendientes haitianos, casas de maderas viejas, cartones y lata, pisos de tierra, excusados, sin agua y con orgullo, con deseos de ser otra cosa eso es Pichon Haitien, un nuevo espacio de trabajo lejos de los discursos retéricos y las falsas promesas. aquello de los pobres de la tierra lo asumo y lo transformo aquí: Con mis negros de la tierra quiero yo mi suerte echar por estos diez aós, quien se apunte, bienvenido, quien no, albricias, no es personal, la salvación es colectiva o es muy pequeña. aquí les va el proyecto, con un par de fotos.

PICHÓN HAITIAN: PROYECTO SOCIOCULTURAL COMUNITARIO
Los cubanos haitiano-descendientes forman una comunidad muy singular en el complejo entramado identitario de la mayor isla del Caribe, adonde llegaron sus padres en la primera mitad del siglo XX empujados por la pobreza en sus países de origen, fueron decenas de miles de antillanos pobres dispuestos a ganarse la vida, generalmente en la zafra azucarera, con el sueño de regresar a sus países. Ese sueño muchas veces no se cumplió y muchos de ellos murieron fuera de su tierra, sin embargo, construyeron parte de sus vidas y familias en Cuba, donde sembraron culturas, idiomas, religiones y sueños.
Es fácil identificar el Oriente de Cuba con el Caribe y con esta trascendente cultura antillana que nos llegó de muchas islas vecinas, y son parte importante de la identidad cubana, aunque no reciban la misma atención de otras etnias y naciones que nos configuran. La presencia de los haitianos fue numerosa y sistemática, quizás por la cercanía y porque Cuba ofrecía mayores posibilidades económicas que República Dominicana, donde viejos conflictos históricos impiden la solidaridad con los haitianos. También en Cuba se repiten ciertos mitos y prejuicios históricos sobre Haití, a pesar del esfuerzo de varios intelectuales y artistas de uno y otro lado. Aun hoy, en las puertas del siglo XXI, cuesta reconocer e incorporar la presencia de los haitianos, sus descendientes y contribuciones más importantes como parte significativa de la historia cubana.
El desconocimiento histórico, los prejuicios raciales, el eurocentrismo y la manipulación o deformación de la realidad haitianas son los principales enemigos del modo en que son reconocidos hoy las contribuciones identitarias y las características particulares que sobreviven y siguen desarrollándose por la comunidad haitiano descendiente en Cuba. Esta comunidad no es invisible ni anda dispersa en camino a desaparecer, sino todo lo contrario, se aferra a su doble identidad y se renueva entre los nuevos contextos sociales, con las nuevas generaciones haitiano-descendientes y a través de recientes puentes de solidaridad entre ambos países.
Hoy esta comunidad que antes era muy rural, se localiza en espacios urbanos a través de todo el país, no solo del oriente y centro de Cuba, sino también en varias zonas periféricas de la capital del país. En uno de estos asentamientos capitalinos surge el proyecto Pichón Haitian, nacido el 6 de Enero del presente año 2015, en un esfuerzo por reconocer una comunidad haitiano descendiente en Cuba que mezcla tradición y contemporaneidad en su doble discurso nacional: cubano y haitiano, significando un verdadero desafío para las investigaciones socioculturales en la isla por la cantidad de interrogantes que provoca al a veces cerrado concepto identitario nacionalista con que trabajan en Cuba muchos investigadores e instituciones de la sociedad cubana cuando se habla de nuestra identidad caribeña.
El proyecto Pichón Haitian intenta ser un puente hacia la historia de los haitianos en Cuba, sus descendientes, de un lado y otro del mar y la manera en que sobreviven las más diversas prácticas culturales –cantos, bailes, comidas, lengua y religión- que se arraigaron en Cuba durante el valioso intercambio cultural entre las dos naciones. Pichones llamaban en Cuba a los hijos de antillanos que nacían en la isla. Ellos crecían entre dos mundos, entre dos culturas, entre dos lenguas, entre dos religiones y entre dos identidades que, finalmente, son una sola: la identidad caribeña.
El proyecto Pichón Haitian es un espacio para reconstruir memorias de nuestros sujetos, grupos y naciones allí donde el olvido y el prejuicio han intentado sepultarlas, tender puentes entre el pasado y el futuro de estas comunidades, conservar tradiciones y costumbres que caracterizan esta comunidad y renovar lazos familiares y culturales a través de una historia compartida. Pichón Haitian es un proyecto de continuidad, dignificación y transformación material, social y cultural de una comunidad integrada por una familia extendida por la sangre, la religiosidad y la cultura haitiana en Cuba. Dicho proyecto nace un 6 de enero pensando en el presente y el futuro de los niños y adolescentes descendientes de haitianos en Cuba, actuales pichones que se preparan para alzar el vuelo identitario que enriquezca cada vez más nuestras identidades cubana y caribeña.
Pichón Haitian comienza el mismo año en que se inicia el Decenio Internacional de los Afrodescendientes y será un proyecto a realizarse, justamente en diez años, periodo de tiempo en que se puede medir el impacto de las acciones trazadas y ejecutadas para la transformación de esta comunidad, su espacio y sus integrantes. Entre los objetivos y acciones a realizar por Pichón Haitian estarán las siguientes:
Primera Tarea: Registros de Identidad: Consiste en la caracterización de la comunidad, se describirán sus núcleos familiares, la cantidad de personas mayores, jóvenes y niños. El espacio físico con que cuentan, las condiciones materiales en que viven y los valores culturales que integran su capital cultural como el conocimiento de la lengua creol, sus formas de religiosidad, la memoria familiar, sus aficiones musicales y culinarias de origen haitiano, etc. Será un examen acucioso de la comunidad, sus significados históricos y sus actuales desafíos, fortalezas y necesidades. Ofrecerá un diagnóstico de trabajo, un censo de la comunidad y una serie de demandas materiales y culturales para desarrollar y transformar la comunidad.
2-Tarea Archivo Ayití Cheri: Desarrollar una conciencia histórica a partir de la historia de vida de los sujetos más ancianos y otros muy ligados a la memoria haitiana en Cuba. Consistirá en una serie de entrevistas, conversaciones, actividades festivas y homenajes para reconstruir la cultura haitiano descendiente en Cuba a través de sus costumbres, comidas, religión, músicas e idioma.
3-Tarea Agricultura sostenible: En el espacio físico de la comunidad se encuentran definidas algunas áreas para la siembre de frutas y vegetales para el autoconsumo de la comunidad. Esta agricultura se enfoca desde una visión de sostenibilidad de las tierras y de un uso discriminado de tales tierras para la producción de alimentos y cría de animales sin que se afecte la tierra, el medio ambiente o los miembros de la comunidad.
4-Tarea Repostería y culinaria haitiana: Con el objetivo de mostrar, sistematizar y dar visibilidad a una variedad de dulces y comidas haitianas que podrían producirse y comercializarse en la capital, donde tales productos son desconocidos.
5-Tarea Hablar y Pensar Haití: Consistirá en clases de creol para la comunidad, en especial a los más jóvenes, así como el conocimiento de las figuras y sucesos más importantes de Haití.
6-Tarea Celebración Vodú: Para el reconocimiento y estudio del vodú como forma y cultura religiosa fundamental entre los descendientes haitianos en Cuba. Esta se divide en dos partes: la del conocimiento más especializado de la religión reservado a practicantes y estudiosos y la otra parte corresponde a las fiestas y celebraciones religiosas de participación masiva donde se celebran con cantos y músicas que pueden organizarse como agrupaciones musicales danzarias que sistemáticamente puedan presentarse dentro y fuera de la Comunidad.
7-Tarea Reencuentro: Para que los estudiantes haitianos en Cuba visiten el proyecto, también para que los médicos y personal cubano que han estado en Haití nos ofrezcan charlas y encuentros de actualización sobre Haití. Para que algunos miembros de la comunidad visiten a Haití y, en el caso de los más viejos, conozcan o reencuentren a sus familiares.
8-Tareas de Divulgación, transmisión de la memoria y del trabajo de la comunidad: Consiste en la divulgación del proyecto a través de páginas webs, entrevistas a sus miembros, exposiciones, trabajo, participación en congresos, presentaciones de sus resultados de trabajo, más una serie documental (tres documentales) a realizarse por realizadores cubanos y haitianos.
El Proyecto Pichón Haitian y sus acciones principales serán ejecutadas, discutidas y aprobadas por una Junta Directiva integrada por miembros, socios, amigos y otras personas e instituciones que colaboren con esta comunidad, contribuyendo con sus ideas, proyectos, donaciones e intercambios para la transformación de una realidad, la dignificación de una cultura y la conservación de una memoria histórica viva que forma parte significativa de las culturas cubana, haitiana y del Caribe. La Junta Directiva estará formada por un Presidente, un Gestor de Relaciones Públicas, un Tesorero, un Memorialista y un Administrador. La Junta convocará a todos los miembros para presentar, discutir y aprobar proyectos cada dos años. Cada tres años la Junta puede renovarse o ratificarse, tras un informe público de su trabajo.

Rosita: Una mujer con el emprendimiento en los genes

La inscribieron como Alba Rosa, pero para la familia es Rosita. Es habanera, nacida en Playa, y estudió Economía en la Universidad de La Habana. Vive desde hace más de una década en Barcelona, España, y confiesa disfrutar muchos de su familia y de sus amigos. Además, adora viajar para descubrir culturas y gastronomías.

Es culta, dinámica, polémica y, en ocasiones, arrolladora. Su actividad en las redes sociales es intensa, especialmente en Facebook, y posee la experiencia de quien ha tenido que labrarse su propio camino. Escucha con atención y saca sus propias conclusiones para luego devolvérnoslo en información que halló en no sé cuál esquina virtual y que, seguramente, nos hará reflexionar.

Como cubana emprendedora, ha fundado la agencia de viajes Okitravel, que, según ella, quiere decir: “Ok, está todo bien, estamos aquí para lo que necesites, puedes contar con nosotros siempre”. Pero su relación con los viajes es anterior a su llegada a Europa.

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En La Habana, Rosita se dedicaba a tramitar la visa de profesionales en cierta oficina. Definitivamente, ¡por ahí le entró el agua al coco!

Antes de llevar a cabo lo que podría ser considerado como el mayor riesgo de su vida, su propia empresa, Rosita siempre se preguntaba, confiesa, cómo sería tener una empresa y poder sacarla adelante, aun con las limitaciones económicas y logísticas del país, aunque reconoce que nunca se lo planteó en serio.

Asegura que llegó de Cuba con cierta visión “tropical” de la vida, y en España se dio cuenta de que es complicado poner en práctica algo cuando vienes con otra experiencia de vida. “Es otro mercado, otro contexto, otras actitudes ante la vida”, dice. Sin embargo, “allí recibí la mayor parte de mi formación profesional”, reconoce. “En el seno de mi familia se forjó mi carácter y aprendí a ser responsable y honesta, valores a los que doy mucha importancia”, afirma.

La gerente general de Okitravel se describe a sí misma como una mujer con iniciativas y que encuentra soluciones rápidamente. “Algo tengo en los genes. Mi madre es una emprendedora nata, siempre tiene una idea, un proyecto, algo que hacer, algo que mejorar.

Cuando visitó España por primera vez dijo que era una pena que hubiera llegado a este país con su edad y con problemas de salud”, comenta.

Okitravel nace en el 2013 producto de la necesidad y de las dificultades que en ese momento atravesaba. Se había quedado sin empleo y tuvo que elegir entonces entre pertenecer a las listas de parados o hacer algo para continuar trabajando en lo que le gustaba. Así lo cuenta: “Decidí aunar esfuerzos con una de mis excompañeras de trabajo y fundar una agencia de viajes. Es una realidad que emprender en España es complicado, pero quise aprovechar la experiencia de haber trabajado en varias agencias de renombre, dejar aflorar esa parte nómada que casi todos tenemos y vender viajes, experiencias, ayudar a las personas a descubrir Cuba. El camino ha sido duro, pero ha valido la pena”.

Por último, nos ofrece tres consejos que se le pueden dar a la gente de la isla que esté pensando en iniciar un negocio en Europa.

1.- ¡Empezar ya! No vale tener la idea rondando la cabeza y dar vueltas sobre el asunto una y otra vez. Hay que animarse y empezar.

2.- Aprender todo de tu proyecto. Administración, marketing, atención al cliente, conocer al detalle tu producto, acceder a toda la información que puedas y que esté relacionada con lo que quieras hacer. Conocer tu competencia, tus proveedores y, sobre todo, mimar tu producto y a tus clientes.

3.- No conformarse. Ser creativa para seguir creciendo y mejorando. Hay que recordar que, en el mundo de los negocios, crecer no es una opción: o creces o tu negocio desaparece.

Publicado originalmente en Eltoque.com el-toque-109x40-cuba

“África Mía”, un restaurante para celebrar nuestras raíces

africaLa Habana ya cuenta con un restaurante que reconoce en su quehacer la impronta de las tradiciones africanas en la comida cubana. Y no solo las reconocen, también se inspiran, las celebran y enaltecen, con un menú intencionado que observa los legítimos referentes culinarios del continente madre.

África Mía, es una especie de restaurante-museo que fue inaugurado el pasado 13 de agosto, con la celebración de un cóctel promocional. En dicha actividad se encontraban presentes activistas por la equidad racial en la Isla, líderes de proyectos comunitarios, investigadores de la temática racial, así como miembros del capítulo cubano de la Articulación Regional Afrodescendiente (ARAAC ) y de la Sección SERES de la Sociedad Cubana de Psicología.

“Detrás de la concepción de este complejo cultural-culinario está la voluntad de una mujer emprendedora cubana: la doctora jubilada Ana Morales quien, apoyada por sus familiares, ha convertido en realidad este sueño”, declaró la reconocida psicóloga e investigadora Norma Guillard Limonta, miembro de la junta directiva de la Red de Mujeres cubanas afrodescendientes, organización a la cual Morales pertenece, y que estuvo presente en la inauguración.

África Mía ha sido concebido como un complejo donde además de ofrecerse comida africana y criolla, también se prevé la realización de actividades, eventos, talleres y reuniones, para lo cual cuenta con varios espacios, entre ellos un salón de protocolo. En el patio interior del recinto se encuentra el emplazamiento donde es posible degustar los atractivos platos que se ofertan.


dueña-del-restauranteAna Morales, propietaria de África Mía.

Según la propia Morales, África Mía es un lugar “para compartir con los estudiantes africanos y también para actividades de ARAAC y otras que se quieran organizar”.

Con música africana y un diseño esmerado que recuerda los ambientes originales del continente, el restaurante abre de 11:00 am a 10:00 pm y ofrece sus servicios en ambas monedas.

Para la confección de los platos típicos cuenta con la asesoría de varias embajadas africanas presentes en la Isla.

La iniciativa viene a suplir la necesidad de una parte de la población cubana de consumir productos vinculados con las tradiciones africanas, las cuales también forman parte de la identidad nacional.

Varios proyectos comunitarios han realizado aportes en este sentido, entre ellos el liderado por la investigadora Sandra María Hernández Moncada, en la localidad de Marianao, autora del libro Sabores de Africa y Cuba (Editorial Arte y Literatura, 2013). Sin embargo, dentro del trabajo por cuenta propia, y, en especial en la gastronomía y la restauración, las experiencias que retoman dichos referentes culinarios son aun pocas.

Cuando llegue a Cojímar, al final de la de la calle central, busque Lindero entre 25 y 26, en el número 313, ahí está África Mía.

Publicado en Oncuba

“Ave Fénix”: apoyar el emprendimiento en Cuba

Maikel Izquierdo, joven cuentapropista
Maikel Izquierdo, joven cuentapropista

La situación actual de una parte importante de las personas negras y mestizas en Cuba, precisa concebir e implementar medidas económicas capaces de empoderar a las familias, como vía para la satisfacción de sus necesidades básicas. El apoyo a la creación de fuentes de empleo podría ser una medida efectiva para estimular tales procesos.

En el contexto de la consolidación del trabajo por cuenta propia en Cuba, y teniendo en cuenta la reciente aprobación de la nueva Ley de Inversión Extranjera, la creación de proyectos de financiación figura como una vía concreta de ayuda al emprendimiento.

Alberto N. Jones es un cubano que ha residido por muchos años en los Estados Unidos, desde donde ha brindado ayuda humanitaria permanente a su pueblo durante décadas, y ahora intenta impulsar el proyecto Ave Fénix como parte de la Fundación Caribeña-Americana de los Niños, la cual preside.

¿Cuál es el objetivo de este proyecto?

Nos interesa estimular el emprendimiento en las personas negras y mestizas en Cuba, para promover la creación de pequeñas empresas y la realización de trabajo por cuenta propia, dentro del marco legal existente en el país, teniendo en cuenta la nueva Ley de Inversión Extranjera. Intentaremos gestionar recursos motivando a personas y entidades afines, interesados en efectuar préstamos a bajos intereses para estas actividades económicas y/o en forma de donaciones.

¿En Cuba que organización podría actuar como contraparte de este proyecto?

Nos interesa que el capítulo cubano de Articulación Regional Afrodescendiente de América Latina y el Caribe (ARAAC) sea la contraparte en Cuba, pues esta organización agrupa a activistas e intelectuales que están en el centro del tema racial. Además, en su seno se encuentran líderes de proyectos comunitarios importantes, lo cual nos permitiría aprovechar sus experiencias y llegar a la base, a la gente de a pie.

Le hemos enviado este proyecto a ARAAC y estamos esperando su valoración. No obstante, estamos abiertos a otras organizaciones o grupos de personas de probada reputación con similares motivaciones, que estén dispuestos a trabajar en favor del prójimo.

¿Cuáles serían las funciones específicas de ARAAC o cualquier otra organización que desee ser parte del equipo de trabajo en Cuba?

El equipo en la isla se ocuparía de seleccionar y proponer aquellas actividades que sean de interés para la sociedad. Es ahí donde se pondrán los recursos que se gestionen fuera del país. A la estructura interna que se diseñe le correspondería recibir, distribuir, controlar, regular e informar públicamente de la aplicación de los recursos económicos, resultados y otros medios materiales recibidos desde el exterior de entidades perfectamente reconocidos, que respeten las normas establecidas y no sean hostiles al país.

¿Cómo se seleccionarán los proyectos o las personas que recibirán los préstamos o las donaciones?

Todas las personas naturales son susceptibles de recibir apoyo financiero para la consecución de su proyecto o negocio privado, siempre y cuando se realicen por grupos poblacionales de especial interés como son mujeres, negros, jóvenes, ancianos, madres solteras y otros sin amparo social.

Especial atención tendrán aquellos servicios deficitarios o que no se presten en Cuba, convirtiéndolos en fuentes de trabajo e ingreso familiar, que incluya a profesionales en activo o jubilados, a fin de incrementar su productividad, oportunidades para resaltar su contribución intelectual y mejorar sus condiciones de vida.

Todos los proyectos escogidos y aprobados deberán desarrollarse en un marco de absoluta legalidad y respetando los principios anti-discriminatorios, de anti-militarismo, de equidad racial y de género, y de protección al medio ambiente.

¿Qué actividades concretas son de interés de Ave Fénix?

En primer lugar estarán aquellas actividades vinculadas con el resguardo de valores y tradiciones de la población cubana afrodescendiente. Especial interés tendrá el ámbito educativo en el rescate del nivel académico mediante repasos y reforzamiento de conocimientos para el acceso al preuniversitario o a la universidad.

Priorizaremos las actividades que empoderen a las personas discapacitadas, ancianos o con movilidad disminuida, mediante la prestación de servicios de cuidados personales, mensajería etc.

Por otro lado, nos interesa apoyar proyectos agrícolas de permacultura y agricultura urbana, y otros en los ámbitos de la construcción, las mini-industrias, el comercio y el transporte.

La finalidad es que estos proyectos sean éticos, sustentables, sostenibles y formadores de valores.

Especial para OnCuba Magazine 

Trabajo por cuenta propia revela tensiones de género en Cuba

Mujeres Cuba

Especial para Global Voice

La actualización del modelo económico cubano ha traído consigo la estimulación del trabajo privado, entiéndase no estatal. El trabajo por cuenta propia, como se le nombra en la Isla, no es una novedad en Cuba, sin embargo es uno de los pilares fundamentales de las recientes medidas económicas del gobierno. Pero dicho proceso ha revelado ciertas contradicciones y tensiones al interior de las familias cubanas, y en especial en cuanto a los relaciones de género.

Esta manera de producir bienes y servicios ha insertado, desde el 2010, un número mayor de oficios y profesiones de manera paulatina. Según el periódico Trabajadores, órgano de la Central de Trabajadores de Cuba, al cierre del mes de julio del 2013 existían en el país 436,342 personas empleadas en este sector.

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