Cincuenta

Cincuenta es la suma vilipendiada hoy en la realidad cubana.

I
Cincuenta es el costo de la entrada a Fábrica de Arte Cubano, el proyecto cultural más interesante que ahora mismo tiene la capital de la Isla (o la isla entera). Qué si es muy caro, solo accesible a las ya existente élites pequeño-burguesas cubanas. Pues yo que siempre estoy velando por el bolsillo de “la gente de pie”, no lo creo, porque ante las reales ofertas de sitios con música estridente y textos misóginos, es un lujo poder acceder a un sitio confortable donde nadie te acosa y en mi caso que soy vegetariana pues el primer lugar que encuentro en Cuba donde hay propuestas culinarias más allá de la consabida ensalada de vegetales. Por 50 miseros guayacanes se puede acceder a todo: conciertos, obras de teatro, descargas, fiesta, exposiciones y hasta etc. Y por demás la gente que manichea el lugar se sienta junto a ti en el concierto, ahí en la misma butaca confeccionada a base de padles (o como se escriba). Cincuenta pesos no son nada para todo lo que una puede gozar allí. Qué es mucho dinero. Tal vez. Si estuviera en Cuba con mi salario de redactora me pusiera mi dosis de FAC quizás una sola vez al mes… y esperaría ansiosamente la próxima. Al final creo que me alimentaría más yendo a la otrora fábrica de aceite que con una libra y pico de leche. Porque no solo de pan vive el hombre (y la mujer).

II
Cincuenta es el costo de la conexión a las wifis en Cuba. Más bien su equivalente en “moneda dura”, o sea dos CUC. Quizás este sea el experimento más importante de todo lo que sucede actualmente en la finca. Antropológicamente invaluable, como dice una amiga, ver a todos esos jóvenes, móviles, ipad, y laptops en mano, sentados en el medio del Vedado con cara de quien le han regalado un juguete nuevo. Y también en Santiago y en Pinar y en Santa Clara… Son 50 durísimos guayacanes que les tocará pagar por cada hora de conexión. ¡Y el mes tiene no sé cuántas! Sumamente caro para un servicio básico que indudablemente dinamiza hasta el infinito la sociedad por entero. Ni siquiera pienso en Facebook o Yahoo, aunque presumo que son ahora los sitios más visitados. Pienso en acceso a servicios bancarios, a información que nos puede hacer la vida cotidiana más ligera. Imagino los estudiantes conectados a los archivos y bibliotecas; a Rosa Elena escudriñando desde su ipad los blog que eligió como muestra de su investigación. Yo, que continúo pensando en el bolsillo de “la gente de a pie”, me pregunto con qué cuenta un ingeniero en informática en su bolsillo para bajar la última actualización de un software. Una hora, dos hora y cabrón icono redondo, que indica que está bajando el fichero, aun no para. Y la leche a 35 pesos la libra en el mercado ya no tan subterráneo.

III
Todo es cuestión de los ojos conque se mire y de prioridades.

 

Imagen de portada tomada de http://www.bc.gob.cu/

La distancia y el amor: recomenzar la relación

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“Amor” de Sento

¿Es posible renovar la relación luego de la larga separación? Tras dos años de alejamiento y miles de kilómetros de distancia, dos mujeres deciden hacer todo lo posible por reunirse y reiniciar la relación que una vez quedó trunca, no por falta de amor.

Vinieron entonces dos años donde cada una obvió la existencia de la otra. Cada una en su mundo, su familia, sus nuevas relaciones. Esporádicamente un “cómo estás” llegó en un mensaje escueto, sin más impresiones o emociones que las soñadas.

Hasta un día.

Decidimos retomarlo, así de manera abrupta considerando que re-empezar una relación, que quedó trunca no por falta de amor, también implica disponerse a renovarla.

Y continuamos, o sea re-empezamos.

Ella hizo lo que debía para que las dos estuviéramos juntas. Yo hice lo que no quería hacer que implicaba dejar la tierra que me vio nacer. Así comenzó la renovación de nuestra relación, de manera que no empezamos donde nos había quedado sino que diseñamos conscientemente nuevos presupuestos para nuestra convivencia.

Y así hicimos, juntamos trastos, emociones, ideas e intereses. Hubo gente que se opuso, que dudó y nos lo dijeron, así sin media tintas. No intentamos convencerles de lo que ni siquiera nosotras sabíamos. Solo vivimos.

ESTA VEZ LO IMPORTANTE SERÍA CONSTRUIR NUESTRA RELACIÓN EN LA CUAL NO TUVIERA AQUELLOS ERRORES QUE HABÍAN HECHO SUCUMBIR LA ANTERIOR.

Nada de premuras y fechas fijas. El amor también necesita de su tiempo para ser saboreado. La convivencia exige poner los puntos sobre las íes. Y digo esto porque pareciera que solo la querencia por una persona nos garantiza ya el éxito en el día a día, pero no es cierto.

Aún hoy, dos años después de habernos hecho encontrar (juraría que fue intencional) cuando tenemos problemas, contradicciones, etc (que las tenemos como cualquier otra pareja) nos sentamos, pronunciamos la frase mágica “nos amamos” y seguimos trayendo novedades a nuestra relación.

Y como la una quiere el bienestar de la otra, y viceversa, por ejemplo hace más de un año en nuestra casa no se cocina carne. Yo ya no la como, decisión personal en la cual ella me ha acompañado y que sin dudas ha sido renovar la relación pues cambiaron nuestros hábitos, los lugares de disfrute.

La renovación de la pareja no solamente está relacionada con lo que hacemos para mantenernos en nuestro proyecto conjunto, también tiene que ver con nuestro crecimiento personal, nuestras coincidencias y aquellas decisiones que tomamos por el bien de la otra persona que sería también nuestro propio bien.

Imagen: “Amor” de Sento

Publicado en Hablemos de sexo y amor

Acoso en las redes sociales: la clave para la tranquilidad

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«Mano» de Jesús Garrido

En varias ocasiones me he visto en la necesidad de hacer uso del botón que tiene Facebook para bloquear a una persona y doy gracias por poder hacerlo aún cuando reconozco que lo ideal es no tener que.

Pero bien, lo cierto es que mi testimonio es uno más de los múltiples que se pueden acumular cuando uno indaga sobre esta temática.

En días pasados mi amiga Lucía declaraba en Facebook “Cuando pongo una foto de perfil mía donde sale mi cara me llueven los mensajes y las solicitudes. Cuando pongo una foto de otra cosa, el mundo me ignora. Ya saben la clave si quieren tranquilidad”.

Y si, es cierto, con la llegada de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (que ya no son tan nuevas, valdría decir) el acoso en las redes sociales, foros y otros espacios digitales se convierte en un tema de actualidad.

Sucede a diario

En la prensa podremos leer muchos testimonios de adolescentes y jóvenes sobre este tema, en todos los casos situaciones lamentables donde la persona ha quedado expuesta a los acosadores (y utilizo el masculino en este caso porque bien se sabe que son mayoritariamente hombres quienes acosan). De manera similar, cada día podemos leer testimonios de mujeres que han sido víctimas de ciberacoso por parte de sus parejas o de sus ex.

En ese sentido, habrían tantas modalidades de ciberacoso como personas conectadas existen, pero me gustaría llamar la atención sobre aquel que tiene índole sexual o de ligue, o sea, alguien que sin conocerte pretende tener una relación íntima contigo y cuyo acercamiento inicial podría ser una pregunta como: ¿cuéntame quien eres? y viene inmediatamente de contestar positivamente un pedido de amistad a un desconocido.

La pregunta en sí es invasiva y no respeta los límites de la privacidad y de lo que la persona quiere decir sobre sí misma. Tampoco es una pregunta ingenua, en todo caso es la puerta para otras aún más impertinentes y que descubren la verdadera intención del hombre: acceder a ti desde el punto de vista sexual. En ocasiones solo tienes dos opciones: o contestas o bloqueas directamente. Yo me voy más por la segunda.

Mujeres, las más vulnerables

Retornando a mi amiga Lucía, en un chat privado ella me aclara: “Los mensajes son estandar, “¿hola quién eres…o ¿cómo estás? etc, …cosas que no suceden cuando yo tengo puesto una foto ajena en mi perfil. La mayoría de los mensajes son en alemán.”

Tendría que decir que ella es una joven cubana que vive en Alemania desde hace muchos años y que tal vez acá esté jugando un rol determinante el hecho de proceder de Latinoamérica, condición muy codiciada por hombres alemanes, quienes tienen varios estereotipos y creencias acerca de las mujeres de nuestro continente.

Sin embargo, esto que Lucía nota con claridad no es observado siempre con esa nitidez por todas las mujeres. Algunas naturalizan la conducta y lo asumen como parte del galanteo “propio” de los hombres y solo cuando la situación se vuelve realmente insostenible es que se dan cuenta que están siendo acosadas. Tal fue el caso de Leonor, amiga a quien advertí de su situación de acoso pero que realmente no se pudo dar cuenta hasta que ella sintió que su vida corría peligro. En este sentido creo que habría que educar a las personas para que sepan identificar cuando están en una situación de acoso.

También quiero llamar la atención el acoso que se producen ante la variedad de opiniones y la intolerancia de algunos hombres, los que terminan siempre aludiendo que una es una mujer, o sea un ser defectuoso o de segunda, y por eso piensa de esa manera.

Si bien el inicio de la situación de acoso puede ser por ejemplo la política, el género se convierte al final en la única razón por la cual somos agredidas, de manera que este también es un acoso de tipo sexual, en mi opinión.

Pero no solo en el terreno de las interacciones que producen las redes sociales está presente el acoso, también por ejemplo en los juegos online. Hace unos meses atrás tuve la oportunidad de formar parte de un panel sobre ciberfeminismo donde una persona desde el público explicó cómo muchas de las mujeres que asiduamente participan de estos espacios lúdicos prefieren usar identidades masculinas o neutras para evitar el acoso.

Foto de portada «Mano» de Jesús Garrido

Publicado en Hablemos de sexo y amor con el título «Una cosa es coqueteo otra acoso».

Hédel Nuñez: mentes y software libre para Cuba

Foto cortesía Hédel Nuñez
Foto cortesía Hédel Nuñez

El amor lo situó hace 4 años en un pequeño pueblo checo en los campos de Pilsen, pero Hédel Nuñez Bolívar se declara “cubano, habanero de nacimiento y de carnet de identidad, y con el corazón en cualquier rincón de Cuba». Hédel, informático de profesión, se crió entre los barrios capitalinos de Lawton, Alamar, Playa, Vedado y el Reparto Eléctrico.

Aunque alejado de su Cuba natal, Hédel pone su granito de arena para dar a conocer su país en este rincón de Europa: “Hacemos conversatorios sobre Cuba cada vez que podemos pues mi esposa es maestra y llevamos a su escuela el tema. No tocamos la política, hablamos de la naturaleza, la cultura, la cocina, la música, etc. El año pasado el propio embajador vino a acompañarnos en una de esas actividades».

Es inevitable para los cubanos hablar de política y sobre eso nos dice: “No estoy a favor ni en contra del sistema político en Cuba. Me opongo a lo que me parece mal, aplaudo lo que considero correcto. Creo que nuestro país necesita cambios en todos los aspectos, pero antes que nada, conservar los valores sociales que se han alcanzado. No digo que sea comunismo o capitalismo la sociedad que se necesita, me importa poco cual sea el nombre, lo que me importa es que sea un sistema que satisfaga las necesidades del cubano. Como cualquier cubano medio, tengo familiares y amigos militantes del PCC y en Miami. Lo mismo me puedes encontrar criticando el periódico Granma que con un lazo amarillo puesto por la causa de los 5 agentes cubanos”.

Soñando con hacer algo más por Cuba
Como desarrollador de software sueña con poder hacer algo desde Cuba: “Sería necesario que en Cuba, en vez de existir una lista con las actividades permitidas para los cuentapropistas o pequeños empresarios, lo hicieran al revés: una lista con lo NO permitido».

«Dejar al cubano desarrollar su imaginación, emprender negocios, mientras no viole los principios elementales. Ahora mismo hay muchos colegas míos trabajando encubiertamente para empresas extranjeras. No tienen protección legal, andan inventando para poder conectarse a Internet y además, por hacerlo de forma sumergida, no pagan impuestos. Si el Estado cubano pusiera los pies en la tierra, diera oportunidades a esos profesionales para que tuvieran un respaldo legal, recaudaría los respectivos impuestos. Quisiera también que se le diera más respaldo a los proyectos de software libre. En Cuba se habla mucho de software libre, su importancia, su necesidad, pero se materializa muy poco. Como ejemplo puedo citar el proyecto Nova. Se trata de una distribución de Linux creada en la UCI para, supuestamente, satisfacer las necesidades del país. Sin embargo, no tiene una página en Internet, no se puede descargar de ningún lado… y en el siglo XXI, ¿cómo es posible tener un producto de software que no tenga presencia en Internet? Y en este caso de software libre ¿sin una comunidad que lo respalde?”.

“Creo que se ha cometido un gran error al permitir fundar el negocio propio con una lista limitada de actividades y dejar fuera al sector de los profesionales. Esto que yo hago aquí lo podría hacer perfectamente desde la Isla si las leyes allí me lo permitieran, pagaría mis impuestos en Cuba y tendría mi cuenta bancaria en un banco cubano, recibiendo allí todas mis ganancias, que al final, sería dinero que entraría al país. Sé del embargo, de las limitaciones de transacciones financieras desde y hacia Cuba, pero creo que en el país se pueden dar pasos muy grandes que no dependen de agentes externos. Estos potenciarían el desarrollo de muchos profesionales cubanos y resultaría en una aportación económica de importantes dimensiones para el país”.

Consejos a los emigrantes cubanos
Entre los consejos para gente de la Isla que está pensando emprender fuera de Cuba, Hédel considera que primero estaría: ¡Estudiar el capitalismo! para evitarse sorpresas indeseables. Segundo, dominar el idioma del país donde se vive. Y el tercero está dirigido a las autoridades cubanas: “que faciliten el desarrollo de los profesionales en Cuba para que no tengan la necesidad montar un negocio fuera de nuestras fronteras”.

Después de haber estudiado y trabajado en la Universidad de Ciencias Informáticas, entre otros centros en Cuba, este ingeniero se lanzó a crear su propia empresa en Europa con todos los riesgos que eso supone: “Cuando comencé a trabajar el tema del desarrollo de software fuera de Cuba, me di cuenta que el mundo tecnológico, en cuanto a software y servicios, está en una dimensión muy distinta a lo que tenemos en la Isla.

En esto influye mucho, no sólo el acceso a nuevas tecnologías e Internet, sino la falta de tantos servicios telemáticos que no se utilizan o que tienen muy baja penetración en Cuba. El mundo del desarrollo de software, real, es muchísimo más rico de lo que me imaginaba”, precisa Hédel, quien también es videasta, fotógrafo, buzo y amante de la naturaleza.

HEDMON es el nombre de la empresa familiar que creó y es el resultado de la combinación de su nombre y el de Monika, la mujer que le hizo torcer el rumbo de su vida hacia la fría Europa. Entre los dos se distribuyen las funciones. Ella, más apegada a las relaciones públicas, en especial con los clientes checos; él, en el ambiente más técnico.

Cuando le pregunto por qué debo contratar sus servicios y no otros habiendo tanta competencia en ese sector, me espeta: “En nuestro caso, ofrecemos precios realmente competitivos. Gracias al teletrabajo tengo contactos con otros colegas y nos ayudamos mutuamente. Funcionamos algo así como una cooperativa: a veces un diseñador de España me pide que lo ayude con una web, otras veces trabajo con un programador de Rusia, y así … Cuando uno se inserta en las comunidades de software libre conoce a muchas personas buenas, tanto en lo profesional como en lo humano, y de esa manera puede abaratarse el producto”.

Publicado en elToque.com

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Nueva revista digital académica aborda la Cuba post-Revolución

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La nueva revista de ciencias sociales Pensar en Cuba forma parte del Memorial de la Denuncia, una plataforma que aborda las relaciones entre Estados Unidos y la isla. Las revistas digitales siguen floreciendo aun en el contexto de un país con un índice de penetración de Internet de solo un 25%.

Esta publicación tiene varias singularidades: primero, está alojada en un servidor nacional, en el portal Cubacusa, de manera que podrá accederse a ella desde centros de trabajo y estudios en la isla; y segundo que las contribuciones que en ella se publiquen deberán restringirse a la Cuba post 1959.

La naciente revista tiene como objetivos:

Potenciar un espacio académico, de repercusión nacional e internacional, que permita la difusión y promoción de la investigación desarrollada, desde las diferentes aristas de las ciencias sociales, en torno a la realidad cubana a partir del triunfo del 1ro. de enero de 1959, en el contexto de la estrategia de subversión desplegada por los Estados Unidos hacia el país.

Rescatar la memoria histórica en torno a sucesos, personas, documentos, audiovisuales, libros, organizaciones, etcétera, que han sido significativos, polémicos o insuficientemente analizados a lo largo de los más de cincuenta años.

Presentar la experiencia de vivir la Revolución, desde la perspectiva de los hombres y las mujeres comunes que se vieron envueltos en su vorágine.

Pensar en Cuba pretende rellenar el vacío en el ámbito de las publicaciones digitales sobre las ciencias sociales:

La publicación tiene como público principal a historiadores, estudiosos de las Ciencias Sociales, politólogos, estudiantes (de pre y postgrado) de carreras de Ciencias Sociales –principalmente Historia, Sociología, Filosofía, Ciencias Políticas, Periodismo, Comunicación Social, Economía, Derecho y otros-, cubanos y extranjeros, interesados en temas relacionados con el desarrollo de la sociedad cubana.

Dentro de las cuatro secciones de Pensar en Cuba resalta Gente, la que al parecer intenta darle la voz a protagonistas de los diversos acontecimientos que han tenido lugar en la Isla. En Artículos y Ensayos será posible descargar los textos en formato PDF, sin lugar a dudas un buen recurso teniendo en cuenta la precariedad de la conexión en línea en la isla. Por otro lado, El blog del Editor, es el único segmento de la publicación que permitirá comentarios.

Entre los autores hasta el momento publicados se encuentran intelectuales consagrados como los historiadores y premios nacionales de Ciencias Sociales Dr. Pedro Pablo Rodríguez y  Fernando Martinez Heredia. Además se incluyen voces más jóvenes como las del también historiador Elier Ramírez Cañedo.

Publicado en Global Voices

Me dicen Cuba: la Isla que soñamos

Hace aproximadamente un mes fui invitada, junto a los periodistas cubanos Alejandro Rodríguez e Ingrid Betancourt, a conocer la productora de multimedias Radio Nederland Internacional, y especialmente los proyecto El Toque y Hablemos de Amor y Sexo.

Durante las sesiones de trabajo e intercambio, salió el siguiente vídeo, donde exponemos nuestras principales preocupaciones acerca de la realidad cubana y sobre todo nuestros sueños.

Aprovecho para agradecer a quienes me recibieron en Radio Nederland Internacional y la oportunidad de pensar una vez más mi Cuba.
Vídeo publicado en el

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Petición online para un “Internet para todos” es criticada en Cuba

Norges Rodríguez
Norges Rodríguez

El ingeniero en telecomunicaciones Norges Rodríguez, gestor de la bitácora Salir a la manigua, publicó una petición al gobierno de Cuba a través de la plataforma Change.org, en la cual se dirige a las autoridades cubanas, específicamente al Ministro de las Comunicaciones, Maimir Mesa Ramos, para solicitar un acceso menos restrictivo a Internet.

Esta no es la primera petición subida a esa plataforma donde se trata el tema. Con anterioridad con similar intención, se publicó: “Pedimos precios razonables por el acceso a Internet en Cuba desde móviles“, la cual fue promovida por el sitio web Cubanet.

Sin embargo, “Acceso a internet a precios módicos para la población en Cuba“ ha provocado un número importante de críticas y sugerencias; de manera que ha sido tan vilipendiada como apoyada por parte de la comunidad cubana de bloggers. En bitácoras como Visión desde Cuba, de Luis Ernesto Ruiz Martínez; Desde mi ínsula, de Yohan González y Vincenzo Basile; La Esquina de Lilith, así como en Global Voices, entre otros espacios digitales, se han referido a la mencionada solicitud.

Con el ánimo de responder algunas de las preguntas que en estos espacios se vertieron, entrevistamos a Norges, “El Maniguero”, como algunos le dicen.

¿En qué contexto surge la petición?

Hasta hace poco yo desconocía la existencia de la plataforma Change.org. Hace unos meses me enteré de que en otros países ha sido usada por la ciudadanía para hacer demandas a los gobiernos o autoridades locales, por ejemplo en Chile y en Colombia y en algunos casos se han obtenido buenos resultados.

En cuanto al contexto te diré que días antes de poner la petición participé en un debate que organizó la Asociación Hermanos Saíz en el Pabellón Cuba. Allí dije que creía que el problema de la internet, el retraso de su despliegue en Cuba muy poco tenía que ver con tecnológico o con limitaciones económicas. Que a estas alturas los discursos que intentaban justificar el no acceso y los onerosos precios resultaban poco creíbles.

Para sorpresa mía Pedro Urra, uno de los panelistas, confirmó mi afirmación. Dijo que él creía lo mismo que no habían hoy argumentos válidos para retrasar el despliegue. Y como que siempre, los debates se convierten en un espacio para hacer catarsis y cuando salimos de ellos pues dejamos allí el tema. Pues se me ocurrió que sería bueno hacerle una petición al Ministro de Comunicaciones y al Gobierno de Cuba a través de esa plataforma que acaba de conocer. Pero te confieso que cuando lo hice nunca pensé que tendría ese impacto.

Te confieso que el término “clase media” me produjo cierto escozor pues es usado en una petición que pide para todo el pueblo cubano. Te pregunto: ¿por qué está en el texto si en Cuba es raro escuchar hablar de clases sociales?

Cuando comencé a llenar el formulario uno de los campos que se debían completar era el de la justificación de la petición. Para ello acudí a un texto que me facilitó Yaima Pardo, directora del documental Off line. Documental que hace un análisis sobre (no) acceso a internet en Cuba. Ese texto pues tenía el dichoso término “clase media”. Pero lo realmente significativo en este caso no es analizar si hay o no en Cuba clases sociales, me parece que lo importante aquí, y es el objetivo de la petición, es llamar la atención sobre la desconexión. No obstante, estoy de acuerdo en que el acceso debe ser para todos.

En la petición vas añadiendo cada vez los post que van saliendo sobre el tema. ¿Con qué intención lo haces si hay algunos que la critican duramente, entre ellos gente que te acusa de querer protagonismo?

La plataforma ofrece la posibilidad de ir añadiendo noticias relacionadas con la petición. Todo esto lo fui aprendiendo a medida que la usaba y creí que era justo poner los puntos de vistas de todos. Tanto de los que la apoyan como de los que no, y así generar el debate necesario. Change.org brinda además la posibilidad de que los firmantes dejen allí su criterio, sus motivaciones para firmar y me pareció válido contrastar esto con opiniones diferentes.

Algunos plantean que esta plataforma no es la vía para hacer este tipo de demandas, porque a ella no pueden acceder la mayoría de los cubanos y porque existen otros mecanismos para solicitarle al Gobierno esta u otra gestión. ¿Cuál es tu opinión al respecto?

Yo entiendo estos argumentos. Es cierto que la mayoría de los cubanos no se han enterado de esta solicitud, pero ello está condicionado precisamente por el poco acceso a Internet, incluso a Intranet, que tenemos en el país. Y es eso, precisamente, lo que la petición reclama.

En lo relacionado a las vías de solicitud y los mecanismos, es bueno realizar un análisis realista de este tema para evitar caer en la ingenuidad. Ya hemos tenido experiencias en la isla, que son malos precedentes de la utilización de esas otras vías. Por otro lado también hay que recordar cuantas cosas se han logrado cambiar por estas vías “no convencionales”. No obstante, soy partidario que se usen las estructuras creadas para eso. No me canso de repetirlo: necesitamos formarnos como ciudadanos, necesitamos usar los mecanismos que existen para exigir lo exigible a quienes gobiernan y legislan. Incluso debemos tener la posibilidad de cambiar esos mecanismos si consideramos que no funcionan como deberían. Yo espero que a partir de esta polémica surja también una iniciativa, desde la sociedad civil, usando las vías reglamentadas para ello y desearía además que no se limitara a solicitar acceso. También transparencia, políticas coherentes en el tema, propuestas de leyes, de reglamentos o regulaciones.

Una de las sugerencias de personas que firmaron y otras que no, es que debes hacer la petición a Obama, o sea al gobierno estadounidense ¿por qué la hiciste al gobierno cubano?

Yo estoy convencido de que las restricciones que el gobierno de EUA le impone a Cuba limitan el desarrollo del país en muchas esferas. Pero la mayoría de nuestros problemas dependen de nosotros mismos, de la mala gestión del gobierno, de la excesiva centralización, de la ineficiencia o la baja productividad. Y esto lo ha reconocido en más de una ocasión el propio Raúl Castro. Según mi criterio, las limitaciones con el acceso a internet están más relacionadas con miedos, con ese excesivo control que, al estilo soviético, se pretende mantener y también con la resistencia al cambio de muchos de los funcionarios y decisores. Es la archiconocida historia del “doble bloqueo”. Por eso la petición la hice al gobierno cubano y no a otro. De todas formas ahí está la plataforma, podemos hacerle una petición similar al presidente Obama y al Congreso de los Estados Unidos; yo sería de los primeros en firmar.

¿Cuál crees que es la responsabilidad del gobierno cubano en que los precios de la internet estén tan alto?

Para nadie es secreto que a nuestro archipiélago lo rodean numerosos cables submarinos de fibra óptica a los que no podemos conectarnos por el bloqueo/embargo (aunque creo recordar que las empresas de telecomunicaciones tenían autorización para comerciar con Cuba). Pero también es una realidad que desde 2011 estamos conectados a uno que viene desde Venezuela y del que, después de 24 meses de un silencio misterioso, supimos que funciona perfectamente, sin una explicación sobre los 2 años de “mudez”.

Otro argumento que se puede argüir para justificar el poco acceso y los altos precios está relacionado con la infraestructura necesaria para el despliegue, para llegar a la “última milla“. Soy del criterio que la infraestructura actual puede proveer un acceso, que quizás no llegue a ser todo lo masivo que se esperaría – es difícil aun lograr una conexión que llegue a la mayoría de los hogares- pero pudiera acercar el servicio a sectores más amplios de la población.

El acceso mediante “bolsones Wifi” en varios puntos de las ciudades puede ser una solución para ir ampliando la cantidad de usuarios (en un programa de la TV se hablo del tema, con cronograma de ejecución incluido, pero nunca se ha implementó).

Otra alternativa es la telefonía móvil. Usando tecnologías como EDGE yGPRS, que ya funcionan en Cuba, se puede dar el servicio de datos en los móviles. Esta modalidad la utilizan hoy a los extranjeros que, pagando el servicio de Roaming, pueden acceder a internet desde la red celular de la isla.

Otra solución, que puede combinarse con las anteriores, es la venta de enlaces dedicados con tecnología ADSL al sector residencial. Aquí hay que tener en cuenta que no todos los pares telefónicos poseen las características necesarias para este tipo de servicio y que la distancia –que no debe exceder los 5 KM entre el proveedor y el cliente- también influye para que en un primer momento el despliegue no sea masivo. Una opción en esta primera etapa puede ser la venta de este servicio a pequeños empresarios (cuentapropistas) y permitirles que habiliten salas de navegación. Ya existe, entre las actividades permitidas, la figura de “agente de telecomunicaciones”, que de manera exitosa brindan hoy servicios, que antes solo se ofrecían en las pocas oficinas comerciales de ETECSA. Estos mismos emprendedores pudieran convertirse en administradores de estas salas. Hay que tener en cuenta que en estos momentos existen miles de salas clandestinas por todo el país que ofrecen el servicio, sin pagar impuesto y utilizando conexiones de empresas estatales o de extranjeros residentes en Cuba.

Numerosas soluciones pueden implementarse con lo que tenemos hoy, las que se han sido usadas de manera similar en países con débil infraestructura. Pero continua el retraso, lo que unido a las respuestas poco convincentes que dan –cuando las dan- los funcionarios de ETECSA, me llevan al convencimiento de que el problema del acceso está relacionado con los miedos que te mencionaba, de ahí los altos precios y las demoras en el despliegue. Por un lado se plantea la urgente necesidad de obtener moneda dura para invertir en infraestructura, mientras por otro se desestimula el ingreso de esta con precios prohibitivos.

Yo quiero ser optimista con este tema, quiero pensar que quienes tienen en sus manos la decisión pondrán en una balanza los costos y los beneficios y pensaran en cuanto daño hacen estas demoras al desarrollo y al futuro del país. Espero que, más temprano que tarde, logremos ir avanzando en ese sentido. También me gustaría creer que cuando se inicie este despliegue y se haga masivo el acceso, existirán en las ciudades “bolsones Wifi” gratuitos para que esa parte de la población que no pueda pagar -aun con “precios módicos”- el acceso también tenga la oportunidad de disfrutar de este servicio.

Hoy el gobierno intenta sacar al país de la situación económica y social adversa por la que atraviesa. Esto no se logrará sin inversión extranjera (y nacional), sin desarrollo de la agricultura y del transporte, pero tampoco sin un desarrollo de las telecomunicaciones que asegure un acceso masivo a Internet y a una plataforma nacional de servicios y aplicaciones que agilice trámites, operaciones financieras y que posibilite una gestión gubernamental más eficiente.

Entre lo público y lo privado: Cubanos debaten uso de información publicada en las redes

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La publicación de un artículo en la sección Cuba 2.0 de la agencia de prensa IPS, que utiliza comentarios de personas en Facebook, levantó un debate en las redes sociales acerca de los aspectos legales y éticos relacionados con el uso de la información que se publica en esa plataforma.

La discusión se inició cuando el bloguero Norges Rodríguez, de Salir a la manigua, compartió en las redes sociales el artículo Internet en Cuba… ¿básico, no básico o dirigido? que fue publicado originalmente en Cuba 2.0. Dicho texto de IPS utiliza comentarios de personas en Facebook para resumir la polémica que levantó el postLos desconectados, publicado por Vincenzo Basile en Desde mi ínsula.

Contrario a lo esperado por Rodríguez, pues él lo compartió con el propósito de continuar el debate sobre las condiciones de conectividad en la isla, el tema de la entrada de Basile, se produjo una estela de comentarios sobre las especificaciones de Facebook con relación a los términos de uso.

Monica Imilla escribió el comentario que calentó el debate:

Si bien no es una buena práctica usar los contenidos de FB sin consultar; teniendo en cuenta que son perfiles personales y no páginas institucionales. ¿Hay algo escrito sobre eso?

A partir de esto se sucedieron otros a favor y en contra del uso de que comentarios emitidos desde perfiles privados sean usados en medios de prensa sin pedirle autorización al autor. Sin embargo, se reconoció la legalidad con la cual se había obrado en este caso teniendo en cuenta las reglas de Facebook.

Sergio Acosta, periodista cubano holandés, quien dirige la fundación Aca Media Latam, que cada año organiza cursos de redes sociales y videoperiodismo en Cuba, comentó entonces:

Interesante tema de discusión. Creo hay dos partes, una lo que dice la red social y los derechos que garantiza o da la misma. Eso debemos tenerlo claro cuando somos parte de ella. Es la letra chiquita que nadie lee, y por otro lado las condiciones que alguien si es un personaje público o parte de un grupo quiere poner a sus declaraciones. Supongo que sí alguien hace eso pues contará con asesoría jurídica para poder demandar en caso de violación, o de llamar la atención en casos menos graves. También hay que ver la compatibilidad entre ambos actos, y sí la red social lo permite o no. Creo que sí es ético pedir permisos, autorizaciones o declarar: “lo he tomado”. Hay que tener en cuenta que lo que hoy se publica en las redes sociales es totalmente público y tiene pocos derechos del autor.

Por su parte, la profesora de Community Management, Renata Cabrales Rojas, quien además es editora de redes sociales y participación en El Tiempo, dijo:

Dice Facebook que las páginas son públicas, por tanto la información que compartan con una página será pública. Esto implica, por ejemplo, que si publican un comentario en una página, su propietario podrá utilizar ese comentario fuera de Facebook y todo el mundo podrá verlo.

Con los perfiles personales ocurre casi lo mismo, con la única diferencia de que es el usuario el que decide qué tan público o restringido quiere que sea su perfil y, por ende, su contenido. Al final, todo depende de hasta dónde decides hacer pública tu información.

Twitter, por ejemplo, es más explícito en su guía de ayuda y aclara que si un perfil es público, cualquiera puede tomar su información (incluidos medios de comunicación) y compartirla (a manera de RT por ejemplo), aclarando que quien tome la información no podrá cambiar la esencia del mensaje. Incluso, un usuario podría demandar al medio o a quien tomó el contenido, si cae en este uso inadecuado.

Entiendo y respeto lo que aquí opinan algunos sobre pedir permisos al autor de una publicación (llámese tuit o post) para nuevamente hacerlo público con un objetivo particular. Sin embargo, creo que se vuelve un proceso engorroso para los medios estar pidiendo permiso por cada frase o cita interesante (si no lo fuera, por lo menos yo como periodista, no la tomaría), sobre todo, si hablamos de países donde la generación de contenidos por parte de los ciudadanos es abundante, dado el acceso que tienen.

Hablando como ciudadana -no periodista- me place que alguien me cite en un marco de reflexión y análisis, como ocurrió con el artículo que generó este debate.

Varios días después en el perfil en Facebook de Cuba 2.0 se anunciaba:

Lamentamos las molestias ocasionadas al citar -en nuestros materiales periodísticos- algunos comentarios compartidos públicamente por usuarios en Facebook. Esta red social establece en sus términos de uso que “cuando publicas contenido o información con la configuración “Público”, significa que permites que todos, incluidas las personas que son ajenas a Facebook, accedan y usen dicha información y la asocien a ti (es decir, tu nombre y foto del perfil).

No obstante, el cuestionamiento fundamental, y que aun sigue sin resolverse, se realizó en el ámbito ético y las distinciones entra la privacidad de los comentarios para perfiles de personas naturales y para personas jurídicas, así como la posibilidad de entender la red social como un grupo de amigos que comparten cosas íntimas como si se estuviera en la sala de una casa, o sencillamente atenerse a las consecuencias de emitir comentarios que podrían ser usados según los niveles de privacidad de Facebook.

Tal vez en un futuro, como resultado a polémicas de este tipo,  haya alguna persona que prefiera advertir: “Prohibido publicar mis comentarios en Facebook en medio de prensa alguno”.

Publicado en Global Voice

Me dicen Cuba: Jorgito Kamankola y una conexión es posible (+vídeo)

KAMANKOLA-ANTES QUE LO PROHIBAN (1)Cuba es una isla desconectada. Eso es un hecho. Pero la vida insular continúa y la gente se adapta, de alguna manera, a un mundo donde un terabyte en una nube es un derecho.

Jorgito, director de Kamankola, es uno de esos cubanos que ha echado palante su proyecto profesional con el uso de la exigua conexión que hay en la isla. Y, sobre todo, con la asistencia de amigas y amigos que en las redes sociales compartieron su proyecto: la financiación de Antes que lo prohiban, el último disco del joven músico.

Sobre lo acontecido con la movida realizada en internet a través de la plataforma Verkami para hacer su proyecto posible versa esta entrevista.

En una entrevista para Oncuba decías: “Que salga el disco y poder presentarlo el 27 de marzo en Bellas Artes. Será el lanzamiento oficial …”. Te pregunto, ¿lo lanzaste finalmente? ¿Cómo quedó “la actividad”?

El concierto se hizo y gracias a dios quedó precioso, se cantaron todas las canciones del disco, el teatro se llenó, lo único que faltó fue el disco, jajaja. No dio tiempo a hacer las copias, pero creo que la gente lo disfrutó muchísimo igual y quedaron a la espera del disco físico.

¿Cómo te sientes con la que, tal vez, sea la primera propuesta de un disco de un músico cubano que se publica con la ayuda de mecenas? Si te pudieras imaginar un acceso pleno desde a Cuba a internet, ¿cómo podrías vislumbrar la producción de discos sobre todo en géneros tradicionalmente no respaldados como el rap?

Pues esto lo veo como una esperanza a los artistas cubanos, como alternativas que no conocemos pero están y se pueden lograr. Sería lindo difundir lo que logré para que todos se enteren que hay más luces en los túneles. Con una buena internet sería todo mas fácil. Con la ayuda del crowfunding se están moviendo casi todos los artistas en el mundo.

Ganaste 12 euros más de lo previsto. ¿Satisfecho con haber logrado reunir esa plata y de haberlo hecho con gente amiga y también con desconocidos?

La verdad que después de 40 días inventando internet por aquí y por allá, colándome en el trabajo de mi pareja para seguir promocionando el proyecto, mandándole mensajes privados a la gente de: “coño, mi hermanito, ponme 15 pesitos”… me siento enormemente feliz de haberlo logrado y también con todo el equipo Martica, Robertico, Rosario, Lupe y Paloma, que se estaban comiendo las uñas. Muchos amigos apoyaron y otros no. A los desconocidos les agradezco con mi vida este gesto tan humano.

Ya esta altura todos los pasos que estaban en la propuesta de crowfunding deben haber concluido. Relátanos cómo fue la experiencia, ¿problemas con los envíos? ¿Cuáles han sido tus principales aprendizajes? ¿Qué repetirías y qué no?

La experiencia fue saber que hay cosas más allá de las que uno conoce, que pueden hacer que logres tus sueños de igual manera o tal vez mejor. Fue muy lindo ver a personas publicar a diario el enlace del crowfunding y escribiendo cosas cada día para que la gente apoyara, gente muy sumergidas conmigo para que lograra este objetivo. Y saber que hay gente que pone su corazón en tu mismo latido. Aprendí a ser paciente, muy paciente. Repetiría la experiencia un millón de veces más aunque no en Cuba.

¿Qué pasará con el disco ahora? ¿Lo vendes o lo regalas?

Si al final decido vender el disco será a un precio mínimo. Creo que la gente merece tener un buen disco en la mano, en cuanto a calidad de sonido, de diseño, de impresión. Finalmente creo que este disco a un precio mínimo puede ser también un buen regalo.

Entrevista publicada originalmente en Cuba contempóranea