Mariana

Que se destaque la maternidad a Mariana por encima del desempeño que ella tuvo en la guerra de Independencia, nos habla de cómo la historia se cuenta, una y otra vez, desde cánones patriarcales. Ella fue sobre todo una excelente enfermera, que se dedicó a curar las heridas de quienes venían del campo de batalla. Además, durante su exilio en Jamaica, Grajales se encargó, junto a sus hijas, de la fundación de las asociaciones patrióticas.

Todos sabemos que Grajales, como consta en el Directorio de Afrocubanas, fue quien entregó a sus hijos a la causa independentista, lo cual se opone bastante al concepto tradicional de madre, donde se privilegia tanto la relación entre esta y sus descendientes.

Por lo tanto, si vamos a celebrar la maternidad de Mariana que no sea porque parió a los Maceo, sino porque sembró en ellos las ansias libertarias.

Ficha de Mariana Grajales Cuello en Directorio de Afrocubanas

Poniendo el dedo en la llaga: Trabajo de mujeres: La igualdad de género en Cuba

bookcover_en-espanolY claro que nos duele, es que el nuevo libro del Centro para la democracia en las Américas (CDA), Trabajo de mujeres: La igualdad de género en Cuba y el papel de las mujeres en la construcción de su futuro, de la norteamericana Sarah Stephen, centra su atención en valiosos aspectos de la sociedad cubana tomando como pretexto a las mujeres; en este sentido, examina contradicciones fundamentales donde se evidencia, por ejemplo, como la emigración de las cubanas profesionales y en edad laboral impacta a toda la sociedad en su conjunto, o como la actual crisis económica en la Isla influye en la vida específica de las cubanas y en las ventajas que durante la Revolución se han conseguido para ellas.

Es además un libro coherente desde la portada, donde una mujer negra, con evidente actitud de empoderamiento, nos muestra la sala de su casa, la que simbólicamente representa a la sociedad cubana. Esta bella mujer afrocubana nos permite entrar, de manera ineludible, a desentrañar el complejo entramado de relaciones sociales de la Isla.

Cada sección del texto concluye con un perfil de una mujer: Maria Ileana, Issel, Bárbara, entre otras; cubanas de diverso origen, religión, clase social, pertenencia racial, etc., quienes exponen a partir de sus experiencias de vida la complejidad de la sociedad cubana del siglo XXI.

Trabajo de mujeres: La igualdad de género en Cuba… hace un recorrido, además, por algunas figuras importantes en la historia y cultura nacionales como Mariana Grajales, Ana Bentacourt y Vilma Espín. Del mismo modo, presenta a organizaciones gubernamentales e instituciones, como la FMC y el CENESEX, y a ONGs, cuya labor prioritaria ha sido la equidad entre lo géneros.

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¿Por qué Mariana?

Por Georgina Herrera

Cuando hace unos años se estrenó mi obra de Teatro Penúltimo suenyo de Mariana, entre las preguntas que me hicieron, en medio de la emoción, fijé esta. ..»¿Por qué Mariana?» Miré a la ppersona que me la hacía como si se hubiera creado entre nosotros dos una distancia insalvable. Solo respondí que no podía ser nadie más. Otro poco de distancia la puso la otra persona y ya el espacio entre los dos fue demasiado grande.

Pero ahora que, según rumores, esta mujer, a la que le debo todo, puede correr el riesgo de ser canonizada, estoy al borde del llanto por la ira y la impotencia. . Parca en palabras, digo…»MARIANA NO». Siento que me la ofenden, y voy a defenderla.

Mi deuda con ella es de esas que nunca se pagan totalmente. Tuve dudas, estuve a punto de creer lo que no era.

Cuando era pequeña oía contar historias sobre Mariana. Se decía que echaba de su casa a las mujeres que iban a llorar la muerte o la gravedad de algunos de sus muchos hijos. Y en esos trajines de curar o enterrar a uno de los suyos andaba siempre. Eran muchos, una legión de jóvenes heroicos alzados en los montes orientales, no dando órdenes a los soldados, sino cumpliendo ellos mismos con el deber que el corazónde esa madre irrepetida.

Digo una vez más que en esos trajines de amor y guerra a su modo andaba, y, a través del tiempo, a mi llegaban voces distintas contando como era. Había una intención hasta de elogio mal interpretado que no le hacía bien a nuestra heroína, porque se sabe, cuando la maldad se vale de la ignorancia, como decir las cosas para imcomprender la intención de una mujer que se negaba a ser una llorona tradicional. Poco entendimiento y valorada como malagradecida podía ser, a veces, el resultado de sus acciones. Doña Mariana no tenía tiempo para llorar sus muertos y heridos porque había que darles sepultura y sanar a quienes se pudiese. Además, dónde hallar espacio suficiente para que se formaran los ríos de su llanto numeroso. Doña Mariana se quitó el derecho a llorar para que no hubieran tantos ríos impidiéndole el paso a los mambises.

Ahora resulta que está intacto el cuerpo de la mujer que sintió penetrar por él, hacia su corazón, cada bala que maltrató el cuerpo de cada uno de sus hijos. No hay un sitio en mi cuerpo que no se estremezca cada vez que recuerdo e imagino los dolores del suyo

Así que hay posibilidad de gestionar y obtener la canonización de esta séñora que, hace unos meses, en el día de su nacimiento, cuando la mencionaron, por no hacerlo como se debe y merece, la llamaron Madre Mayor. ¿Qué significa eso, es un elogio una ofensa? ¿Es que hay madres de otros tamaños, enanas, por ejemplo?.

Por favor, esa señora ya tiene, como altar, todas las montañas de su región indomable, e iluminada está por el sol que para ella, no dejará de salir nunca.

Por favor, no toquen a MARIANA… No la toquen…

Georgina Herrera,

Octubre 5 del 2011.

Imagen: elr

Mariana Grajales puede ser considerada santa tras exhumación de su cuerpo incorrupto

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Cuba Religiosa en la Red

Santiago de Cuba         25 de Septiembre de 2011

Los restos de Mariana Grajales Coello fueron exhumados ayer del Cementerio Santa Ifigenia en Santiago de Cuba por decreto de la arquidiócesis de esta provincia después de dos años de trámites y gestiones entre el Vaticano y el gobierno de Raúl Castro.

Mariana Grajales Coello, Madre de la Patria, nació en Santiago de Cuba de padres domicanos y falleció en Kingston el 27 de Noviembre de 1893.  En Mayo de 1878, al finalizar la Guerra de los Diez Años y firmarse el Pacto del Zanjón, Antonio Maceo y su familia recibieron un indulto y se exiliaron en la vecina isla de Jamaica.

Allí transcurrieron los últimos años de Grajales, quien nunca más volvería a ver a Cuba.

Su cuerpo fue devuelto a su ciudad natal y sepultado en el Cementerio Santa Ifigenia el 24 de Abril de 1923.  A los de 30 años de haber fallecido, su cuerpo se encontraba totalmente incorrupto.  Se le pidió en ese momento al entonces presidente de la república Alfredo de Zayas y Alfonso interceder con El Vaticano, pero éste se negó, alegando que 30 años no eran suficientes para denominar de milagro el que el cuerpo se encontrase perfectamente conservado.

Añadieron los geólogos de la época que la tierra del cementerio de Saint Andrews en Kingston, lugar donde reposaba el cuerpo de Mariana Grajales, era propicia a este tipo de ocurrencias y que no era el primer caso conocido de un cuerpo preservado en su totalidad en dicho cementerio.

Hoy, después de casi 90 años de permanecer sepultado en Santa Ifigenia, el cuerpo de Mariana Grajales permace en perfecto estado de conservación, según un comunicado de  Cármen Soler, portavoz de la Arquidiócesis, quien también informa que ya está en proceso una evaluación del caso por el Vaticano, pués un cuerpo incorrupto por casi 120 años se considera un milagro.

De cumplirse todos los requisitos, Mariana Grajales Coello se convertiría en la primera santa cubana.  Hasta el momento sólo José López Piteira natural de Jatibonico y José Olallo Valdés de Camagüey son los únicos cubanos legítimamente reconocidos y beatificados por El Vaticano.  López Piteira fue mártir de la Guerra Civil española y Olallo Valdés dedicó su vida a cuidar enfermos en el hospital de un convento camagüeyano del siglo XVIIII.

Mariana Grajales Coello, mujer de entereza admirable y valor inquebrantable tuvo trece hijos.  Los primeros cuatro fueron fruto de su matrimonio con Fructuoso Regüeiferos y los otros nueve de su unión con Marcos Maceo, padre del Titán de Bronce.  De ella dijo el Apóstol José Martí al ver como se lanzaba, esquivando balas, al campo de batalla a rescatar a su hijo Antonio gravemente herido por el fuego del enemigo «Faciles son los heroes con tales mujeres».