Tito Mitjans Alayón: “La mulatocracia ha sido el instrumento histórico para seguir matando en todas las formas a las personas negras”

Por Tito Mitjans Alayón

Hace dos años escribí una pequeña reflexión sobre el privilegio mulato, lo que significaba para mi y brindé algunas ideas de como usarlo. Dos años después quiero especificar que, la mulatocracia es un orden que valida y apoya el genocidio de las personas negras más oscuras. Lo mulato en mi entender hoy tiene la misma función que el mestizaje en México, es una corporalidad, una identidad y una posición política que está diseñada para naturalizar y aprobar la supremacia blanca y sus efectos de muerte desde dentro de las comunidades negras.

El ser mulato si no se descoloniza radicalmente es un arma de muerte, porque tiende a referir a sus orígenes blancos y a esconder y aniquilar sus orígenes negros, a su madre negra, su abuela negra.

La fragilidad mulata existe, así como existe la fragilidad mestiza.
Interrumpir tajantemente los ejercicios de blanqueamientos social, es decir, el genocidio negro, debe ser parte de nuestras políticas de reparación.

Algunas ideas de como interrumpir la fragilidad mulata:

Es urgente reconocer que los cuerpos de piel más claros dentro de las comunidades negras poseen acceso a recursos, afectos, acceso económico, acceso a mejor trato en los sistemas de salud, de educación, menos bulling, más oportunidades de tener redes, ascensión socio-económica y por lo tanto menor posibilidades de muerte violenta que las personas más oscuras.

La mulatocracia ha sido el instrumento histórico para seguir matando en todas las formas a las personas negras, dinamitar las comunidades negras desde dentro. Nuestro deber es interrumpir ese uso genocida de nuestros cuerpos.

Las feministas negras de Combahee River lo dijeron “cuando las mujeres negras sean libres todxs seremos libres”. Eso para mi quiere decir que cuando los cuerpos de las mujeres negras cis y trans y las feminidades negras más oscuras sean libres todxs vamos a ser libres.

Entonces si eres claritx y una compañera negra te dice que estás siendo colorista y usando tu privilegio mulato trascendiendo la integridad, el trabajo y el reconocimiento de la vida de las mujeres negras, pues sencillamente escucha, lee mucho, averigua como restituir ese daño y trabájate tu fragilidad y privilegio mulato.

Redistribuye tus redes, recursos, accesos, afectos con las feminidades más oscuras.

Cree ciegamente en las palabras de las compañeras negras siempre.

Y recuerda el racismo antinegro existe, es un sistema genocida, de muerte del planeta. Y los cuerpos mulatos y morenos también hemos sido instrumento para ello. El racismo antinegro es la muerte sistemática de las personas negras y afrodescendientes, pero especialmente de las personas más oscuras.

En estos momentos nos están pidiendo apoyo para visibilizar que LAS VIDAS NEGRAS IMPORTAN, no desviemos esa atención y esa lucha. Porque las vidas afrodescendientes, prietas, morenas, afroindígenas, también son vidas negras. Si tu neblina mulata o mestiza no te permite ver como te ve el plantador, es tu miopía y tu racismo internalizado. Pero ahora no hay tiempo pa fragilidades.

Y sin la culpa blanca por favor. Que eso no nos ayuda en nada. Tomar responsibilidad no significa darme con un látigo, significa poner a mover los recursos que tenemos para nuestras comunidades en la medida de nuestras posibilidades.

Ponte Pa tu Talla.

¿Cuál mestizaje?

Por Ximena Mandinga

Lxs mestizxs en su confusión se creen primerísimxs herederxs de lo mejor y más noble de los proyectos de blanquitud, lxs mestizxs, promueven un proyecto político peligrosamente parecido a la supremacía blanca.

Lxs mestizxs se creen una raza superior y perfecta, de acuerdo a los mitos materializadores de esta falacia como proyecto ideológico “cohesionador” de los estados nación en centro y sur América (léase José Vasconcelos Calderón: La Raza Cósmica, 1925 y Casa-Grande e Senzala de Gilberto Freyre, 1933), no importan cuan solidarios se muestren con las causas de aquellxs que nos consideramos negrxs/afros/indígenas/etc.

Una persona que identifique su ser amarrado a una identidad mestiza en Centro y Sur América no puede resistir la tentación de imponer su mirada colonialista a toda costa y sobre todxs lxs demás.

Quién se cree mestizx siempre creerá la fantasía de ser poseedor de pases entre muchos mundos, heredero de varias culturas y viajero pluridimensional; por ende ellxs se asumen visionarix, lxs mestizxs están convencidos que pueden ver más que aquellxs que no nos sentimos cómodos navegando en la identidad mestiza.

Ellxs usualmente exclaman con voz ferviente que por su sangre corren todas las “razas” mientras su mente obedece estrictamente a la estructura del perezoso patrón de dominación y organización colonial de las sociedades modernas.

Lxs mestizsx usan su apariencia “camaleónica”, su “ambigüedad racial” y su discurso social, -si es que los poseen- para confundirse y confundir.

Entonces, llega un día la persona mestiza y se sienta en la reunión semanal del grupo de lectura de la gente afro.

A la semana siguiente visita el consejo comunitario más cercano.

Viaja una semana por zonas consideradas enclaves de “negros”, se hace autorretratos con lxs niñxs más oscuros que encuentre a su paso, sin pedir permiso a los familiares de estxs y asegurándose que el contraste de su piel contra la piel de los niños resalte en la fotografía, que después comparte en sus redes sociales.

Le grita al mundo que ama los negros, se trenza, baila, se compra un turbante y así sucesivamente.

Simultáneamente este ser navega su privilegio, tiene entrada a espacios que se reservan el derecho de admisión (negados para aquellxs con mucha melanina sobre la piel).

Aunque su pelo jamás fue sometido al rechazo, se siente facultadx para hablar sobre los cabellos de las que padecen persecución a razón de ello.

Este ser se apropia de los discursos de liberación de los cuerpos y las mentes de gente afro, pelea por decir que son suyos también, pero no los siente, no los padece, no les ha creado, no les aporta nada nuevo.

Todo es un asunto de poder, de reafirmación de estatus en la pirámide social.

Tomado del muro de Facebook de Ximena Mandinga.

Foto de portada: Daniel Cortes. Reproducida bajo Licencia Attribution-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-SA 2.0)