Me dicen Cuba

Cuentapropistas en el limbo jurídico

Él. Josué trabaja 16 horas un día sí y uno no, como agente de seguridad en una de las dulcerías más populares de La Habana. Para no aburrirse durante las horas que debe permanecer de pie, también recoge los platos, tazas y vasos que la gente va dejando en las mesitas. Se dice fácil, pero… Sigue leyendo Cuentapropistas en el limbo jurídico