Nueve aclaraciones que te ayudaran a entender las denuncias por violencia machista

  1. No existen mujeres de segunda: No es posible pensar que una esposa tiene más derecho a denunciar, y por tanto mayor credibilidad, que una mujer que tuvo una relación “irregular” con un hombre. Sepa Ud. que todas las mujeres, independientemente del rol que ocupen, son susceptibles de vivir maltrato, acoso, abuso, violencia de género en cualquiera de sus modalidades, pues la misoginia es inherente al patriarcado. La violencia machista no discrimina entre “santas” y “putas”. TODAS ellas, sin excepción alguna, tienen derecho a una vida digna, sin abusos, maltratos, sin violencia, independientemente de qué o quiénes sean. Si consideras que una mujer abusada tiene que tener ciertos comportamientos para que su testimonio  sea creíble, estás anteponiendo tu juicio moral a lo que realmente está en juego aquí: la dignidad humana. Y eso no es justo, ni ético.
  2. Existen países en los cuáles no es la víctima quien tiene que demostrar que ha sido agredida, sino que el victimario tiene que probar que no ha cometido delito alguno. De esa manera, se protege a la mujer del escarnio, de la revictimización, de tener que presentar ella las pruebas. Es un sistema mucho más justo, teniendo en cuenta que los cuerpos policiales, los tribunales y otras instancias están plenas de hombres, lo cual pone en desventaja a las mujeres.
  3. Las mujeres abusadas pueden permanecer la vida entera sin denunciar, sin contar lo vivido ni siquiera a las personas más allegadas. Que lo hagan en algún momento no debería ser leído como una señal de oportunismo, sino como liberación, además de que puede constituir una muestra de apoyo a otras posibles víctimas. Además, es usual que las mujeres nos sintamos, cuando menos, responsables de lo que otras personas van a sentir a partir de nuestro testimonio, como si tuviéramos que cuidar más al resto que a nosotras mismas. Esto también constituye un impedimento a la hora de denunciar.
  4. Aún después de haber denunciado (ya sea en los medios o en una comisaría), la sensación de miedo persiste. Cuando se han vivido años bajo amenaza, se sabe que hablar del tema puede implicar más violencia. Muchas mujeres han sido fuertemente golpeadas o han sido incluso asesinadas luego de que han denunciado y no han recibido la debida atención y protección por parte de las autoridades. Muchas niñas y adolescentes han encontrado nulo apoyo en su familia, cuando han dicho que su papá, su padrastro, su tío o un conocido las violaba. En muchas ocasiones se les ha reprochado por no ha haber guardado silencio. Por otra parte, muchos abusadores preguntan constantemente a las víctimas si han hablado con alguna persona sobre la situación y les obligan a permanecer en silencio. Por tanto, no subestimes el proceso que lleva a una mujer a abrir, finalmente, su boca. Ha sido y será doloroso, aún después de decirle al mundo su verdad.
  5. El abusador, acosador, maltratador, golpeador, victimario puede ser una persona de conducta social intachable, reconocido, famoso, simpático, etc. Hay estudios que muestran que ni la clase social ni la pertenencia racial son variables a tener en cuenta a la hora de establecer un perfil del abusador. Es más, se puede ser poeta como Pablo Neruda o un célebre académico como Jorge Domínguez, y se puede también ser un violador, como el Nobel de Literatura chileno, o un depredador sexual, como el exprofesor de Harvard. Le sugiero, entonces, que deje de romperse las vestiduras defendiendo a un hombre acusado de agresor, mucho más, si Ud. es mujer. Primero piénselo dos veces. Y si no le es suficiente, intente ponerse en el lugar de la víctima. Si tampoco eso le basta, recuerde a aquel novio que, a pesar de Ud. haber dicho que no quería, la forzó a tener relaciones sexuales. Quizás logre, desde su propia herida, llegar a ser empática.
  6. Ninguna mujer aguanta porque “le gusta que le den” o que la maltraten. Las mujeres abusadas no  son “masoquistas” . El masoquismo tiene que ver con el erotismo, como una forma consensuada de obtener placer. Aclarado esto, vale la pena decir que muchas mujeres permanecen en una relación abusiva por múltiples razones: temiendo no encontrar apoyo al denunciar, preocupadas por los juicios de valor que vendrán en su contra, o para proteger a otros familiares y personas allegadas, entre muchas otras. He conocido a madres que por el bienestar de sus hijes han mantenido una relación de años con su maltratador. Y a otras que, para continuar en su puesto de trabajo, han tenido que soportar al jefe que las acosa sexualmente. Cada quién sabe lo suyo y Ud. no es la medida de todas las cosas, por lo tanto, deje de dar consejos, de hacer valoraciones, o de decir a los cuatro vientos lo qué Ud. habría hecho si estuviese en el lugar de la víctima. Es deshonesto e irrespetuoso. 
  7. Vivir en situaciones de violencia machista, ya sea física o simbólica, psicológica, económica, etc, implica la existencia de daños y traumas. Las mujeres intentan seguir sobreviviendo como pueden, con los recursos psicológicos que poseen. A muchas de ellas les cuesta establecer luego relaciones de confianza y entrega. Es difícil construir nuevas relaciones amorosas cuando se ha sido víctima de violencia de género y se ha vivenciado que quien dice amarte también te puede abusar y hasta matar.
  8. Decir “Yo sí te creo“, no viola la presunción de inocencia de ningún posible agresor, porque no es él quien está, en esta ocasión, en el centro de la situación, sino la víctima. En la mayoría de las sociedades, a ella se le presiona para que demuestre que no está mintiendo, cuando podría ofrecérsele, desde el inicio, el beneficio de la duda, como se hace con la persona acusada. Como vivimos en una sociedad misógina, son las mujeres las vilipendiadas, revictimizadas, aleccionadas, nuevamente violentadas.  Recordemos que las leyes y los sistemas jurídicos reproducen el sexismo y la misoginia, dado que han sido construidos respondiendo a una lógica machista y de subordinación de las mujeres, pues han sido los hombres quienes han participado, mayoritariamente, en la creación y establecimiento de estos sistemas. Cuando a la mujer víctima de violencia se le acompaña en el proceso de denuncia, se crean redes de apoyo seguras que velan por su integridad física y emocional, se está ayudando a que muera una mujer menos a consecuencia de la violencia machista. 
  9. La existencia en Cuba de una ley contra la violencia machista permitiría establecer un programa de atención integral a las víctimas, donde desde el portero de la estación de policía hasta los profesionales de diversas ramas sepan cómo conducirse ante un caso puntual, qué apoyo brindar, cómo recoger la denuncia, por qué es importante que sean mujeres quienes atiendan estos casos, etc. Además se establecerían redes formales de apoyo a las víctimas. La misoginia es estructural por tanto, la violencia de género lleva un abordaje a todo nivel, desde las bases de la sociedad, entiéndase desde y en instituciones como la familia, la escuela, etc, hasta los gobiernos, estados, etc. 

Foto: Kat Jayne de Pexels

Sobre la necesidad en Cuba de observatorios contra la discriminación

El caso más reciente de sexismo en medios cubanos ha puesto sobre el tapete, una vez más, la necesidad de que existan mecanismos que permitan enfrentar adecuadamente casos de discriminación de cualquier índole, que impliquen tanto acciones educativas como canalizar críticas, preocupaciones y en los casos más graves, el establecimiento de demandas.

Estos incidentes son recurrentes, aparecen una otra vez y no importa si se trate de una publicación o medio de los tradicionales o de los novísimos.

En muchas ocasiones junto al debate tiene lugar una especie de satanización de quienes critican o denuncian el acto discriminatorio, por lo general mujeres feministas, quienes reciben violencia verbal, descrédito, acoso, etc.; constituyéndose entonces un riesgo para su seguridad en las redes sociales.

En muchos países la propia sociedad civil y las organizaciones que la componen, han establecido observatorios contra la discriminación, el sexismo y el acoso en la redes, etc. Dichas instancias ofrecen soluciones efectivas y sistemáticas, además de educar para la convivencia y el respeto de la dignidad humana. Para ejemplificar, podríamos mencionar el reciente incidente acontecido en Perú, cuando una tienda de muebles hizo público un anuncio publicitario donde se asociaba a la persona negra con lo sucio, lo feo, el desorden, etc.

Recientemente también una amiga me hizo saber de una plataforma que detecta “machitrolles”, o sea, esos hombres que, escondidos detrás de una identidad falsa, acosan en las redes sociales especialmente a mujeres feministas, al punto de volverse un peligro para ellas. La plataforma es un generador de alertas  que identifica y clasifica dichos perfiles, además de ofrecer una serie de recomendaciones para lidiar con ellos.

Volviendo a Cuba y al tema de las discriminación en “sus” redes, recuerdo el caso del periodista Elías Argudín de Tribuna de La Habana, con su desafortunado artículo sobre el Presidente Obama, cuando este uso la frase racista “Negro, ¿tú eres sueco¿”.

Que se sepa, dicho incidente se gestionó por la propia presión que hicieron los activistas e intelectuales antirracistas en La Habana. No obstante, hubiera sido pertinente que dicho medio de prensa hubiese ofrecido disculpas públicas, dado que varios “errores” (no solo el del periodista) permitieron que un artículo con un título tan racista llegara imprimirse.

Otro caso que conocimos fue cuando salió un póster de la cerveza Bucanero, el cual fue denunciado por el intelectual cubano ya fallecido Desiderio Navarro, y cuyo texto acogimos en nuestra bitácora, además de haber escrito también sobre el asunto.

En esta oportunidad, recibimos respuesta por parte del diseñador del cartel, quien escribió un texto pleno de justificaciones y argumentos aun más sexistas que la imagen.

En otra oportunidad la plataforma A la Mesa reprodujo un convocatoria racista publicada originalmente en Revolico.com, sitio que si se desea saber cómo se mueve el imaginario popular acerca de la discriminaciones, su sección de oferta de empleos es de obligatoria visita. En más de una oportunidad me he comunicado directamente con Revolico para denunciar este tipo de anuncios.

Sin embargo, no tenemos conocimiento de que en Cuba exista observatorio contra la discriminación ni que se pueda gestionar de manera adecuada y efectiva una preocupación de esta índole.

Tampoco existe en Cuba una ley que norme lo que sucede en las redes sociales, que permita facilitar la denuncia del racismo, sexismo, misoginia y homotransfobia, como tampoco del ciberacoso, el bullying cibernético, la suplantación de identidades, etc.

La aún vigente Resolución No. 127/2007 regula la relación entre el personal empleado y las tecnologías de la información y las comunicaciones en las entidades estatales. En su artículo 26 plantea:

“Ninguna persona está autorizada a introducir, ejecutar, distribuir o conservar en los medios de cómputo programas que puedan ser utilizados para comprobar, monitorear o transgredir la seguridad, así como información contraria al interés social, la moral y las buenas costumbres, excepto aquellas aplicaciones destinadas a la comprobación del sistema instalado en la organización para uso por especialistas expresamente autorizados por la dirección de la misma. En ningún caso este tipo de programas o información se expondrá mediante las tecnologías para su libre acceso”.

Lo anterior no es suficiente, además de que queda en el terreno de lo impreciso y la valoración personal de las personas implicadas. Por otro lado, el número creciente de aplicaciones, medios, plataformas, etc. y los usos cada vez más crecientes de la internet en Cuba, incrementan la necesidad de que se legisle al respecto.

Al mismo tiempo, se agradecería la existencia de un mayor número de instituciones y organizaciones cuya labor fuese formar, educar, proponer para lograr otras maneras de hacer, dado que en todos los casos, o en la mayoría, se trata de talentosos profesionales de las comunicaciones y profesiones afines, gente joven, creativa pero que, lamentablemente, tienen una falta de perspectiva total en cuestiones relacionadas con el trato digno al ser humano.

Foto de portada: Mariano Gaspar.
Reproducida bajo licencia Attribution-NonCommercial-NoDerivs 2.0 Generic (CC BY-NC-ND 2.0)

Acerca de una expo no feminista que muestra mujeres colgadas

“Acerca de una expo no feminista que muestra mujeres colgadas”, así es como alguien resume el debate que ha tenido lugar en las redes sociales, acerca de la exposición colectiva que lidera Enrique Rottenberg y que se ha exhibido en Fábrica de Arte Cubano, en La Habana, Cuba.

Que lo que una persona se lleve de aquella exposición fotográfica sea la grotesca imagen de mujeres colgadas, es una evidencia de que “de buenas intenciones están plagados los caminos al infierno”.

Un poco de orden para entender lo que ha pasado:

  1.  ¿Qué quiere una? Anarcofeminista, es una exposición colectiva que que se exhibe Fábrica de Arte Cubano, en La Habana desde el 9 de junio y presuntamente hasta el 
  2. Varias personas, nacionales y extranjeras, entre ellas la activista y artista cubana, Damarys Benavides, denuncian en su muro en Facebook, al menos, su desagrado con la exposición.
  3. Se inicia un debate en las redes sociales, luego de que la protesta de Benavides es ampliamente compartida. Enrique Rottenberg aparece en el debate.
  4. Tremenda Nota, publica un artículo “¿Por qué una exposición feminista genera polémica en La Habana?

Resumiendo, los principales cuestionamientos e interrogantes que se le hicieron a Rottenberg y a la exposición fueron:

  1. Por qué ese título. La expo no es feminista aunque un título que lo pudiese sugerir.
  2. La recreación de la violencia contra las mujeres las revictimiza.
  3. En esta expo, ¿dónde está la denuncia?
  4. Su condición de hombre blanco deslegitima la posible denuncia de una expo como esta.
  5. Enrique Rottenberg no tiene idea de qué es el feminismo(s).

Dos de las participaciones de Enrique Rottenberg en el debate fueron claves para conocer quién es la persona real, el hombre, que está detrás de sus obras. La primera de ellas fue:

La segunda y más contunde fue:


Parafraseando a una de las participantes en el debate, si propone quemar a las mujeres que aprueban su arte, imagínense que nos haría a nosotras que se lo criticamos.

Quedó confirmado entonces que Rottenberg se mueve a gusto en los códigos de la violencia. Mujeres critican su obra por violencia, porque se sienten expuestas, revictimizadas, humilladas, y su discurso se torna cada vez más violento y misógino. Además nunca pudo responder el porqué el título de la obra.

Entrevistada por Tremenda Nota, cuya nota -valga la redundancia- se quedó también en las buenas intenciones, en las respuestas que le hice llegar al periodista le expresé:

… la exposición de la violencia sin crítica o denuncia se convierte entonces en un acto morboso, por llamarle de algún modo. Por demás, la violencia expuesta de esa manera, revictimiza a quienes la han vivido en su propia piel, en este caso sería a las mujeres. El asunto se vuelve más complicado cuando quien crea la obra artística es un hombre blanco heterosexual, y a medida que vamos adicionándole adjetivos de la supremacía blanca es peor.

Existe un estrecho hilo entre el arte que propone pensar sobre una realidad, partiendo de que arte no es la realidad y no tienen porqué tener siempre como propósito “hacer pensar”, y lo que en nombre del arte tiene una intención efectista, o pretende, por decirlo de algún modo, montarse en la actualidad social.

Desgraciadamente ciertos temas se vuelven moda porque tratarlos es cool, da prestigio, y hasta dinero en algunos casos. Quizás lo anterior hace que cuando una temática como la violencia cuando no se trata bien -se descontextualiza, no se investiga lo suficiente, etc-, se obtengan resultados contraproducentes.

Por demás, el artículo de Tremenda Nota, “¿Por qué una exposición feminista genera polémica en La Habana?” vuelve a calificar la expo como feminista, ante lo cual me sigo preguntando, ¿por qué se asume que esta exposición es feminista? Que sea sobre mujeres, que el sujeto que se presenta seamos nosotras no la convierte en reivindicativa de nuestros derechos. En muchas ocasiones es todo lo contrario. Tal creo que es el caso.

Se dice que ya no se puede acceder a la exposición colectiva en el “patio de Rottenberg”, en la FAC; ha sido cerrada, me dicen. Si fuera cierto, ojalá que no por orden de “arriba”. Prefiero jugar con la idea de que haya sido por decisión del propio Rottenberg. Si así fuera, siendo muy optimista, valió la pena tantas horas comentando y debatiendo sobre el asunto, aunque el autor hubiese asumido la posición de “no le tires peras a los cerdos”. Ojalá le haya llegado la validez del reclamo FEMINISTA que le hicimos.

Nota: por razones obvias no voy a reproducir aquí ni el cartel ni las imágenes de la exposición.

Foto de portada: gaelx. Reproducida bajo licencia Attribution-ShareAlike 2.0 Generic (CC BY-SA 2.0)

Te creo hermana. Cuenta conmigo

Por Sandra Milena Arizabaleta

Creo que pocas mujeres han tenido una relación de amistad con un hombre, tan bella como la que viví hace años.

Tenía un amigo, que era como un hermano. Estaba a mi lado, me apoyaba, protegía y me recordaba siempre lo inteligente, valiosa, importante y bella que era.

Cuando salíamos de fiesta, me divertía aconsejándome no recibir licor a cualquiera, le advertía a los que se me acercaban que yo era especial y que él estaba cuidándome.

Recuerdo que una ocasión vio que estaba un poco alicorada y que un tipo estaba muy canson, entonces; llegó como mi héroe y mi salvo del patán. Dijo que los hombres que no saben respetar son unos animales.

Cuando le conté que me sentía atraída por mujeres, me apoyó. O sea, fue la primera persona que me dijo: eres lo mejor del mundo y la mujer que ames, será privilegiada. Literalmente no caminaba gracias a él. Yo sólo levitaba.

Por eso, cuando la novia dé años que él “tenía” me dijo: Gustavo me maltrata. No creí. Era imposible. Ella estaría herida, celosa o loca! Nada tenía sentido. YO NO LE CREÍ!!!

Apoyé a mi amigo, al hombre maravilloso que varías noches me cuido la borrachera, el que se agarró a golpes para defender “mi honra” el que me aceptaba y quería. El que proclamaba que las mujeres de su vida eran increíbles.

Y es que ¿cómo podría alguien tan maravilloso hacer algo tan horrible, cómo quien defendió a sus amigas de parejas maltratadoras, podría ser un maltratador?

Aún recuerdo con dolor él momento en que lo vi golpearla. Mi cuerpo se congeló, mi cerebro no lograba aceptarlo. Y no fue un acto de “locura” ese ser era Gustavo.

Gustavo, mi Gustavo maravilloso estaba ahí; golpeando a una mujer, a una hermana, a una persona a quien yo no le creí.

Su “explicación”, ella era bruta, fea, loca … él la padecía. Si tan solo no fuera tan básica, si fuera un poquitín más como sus amigas, más como yo me dijo.

Días después, cuando ella aceptó verme, yo no sabía que decir, estaba aterrada viendo los moretones y recordando la horrible escena. Ella sí hablo, me dijo que los golpes dolían, pero dolía aún más el silencio cómplice de otras mujeres, dolía que su palabra no se creyera, dolía ser mujer víctima también de otras mujeres.

Entonces, llorando pedí perdón, no cambiaría su dolor, pero asumia mi culpa y egoístamente liberaba un poco mi conciencia.

Gustavo… me explicó, me lloró, me pidió ayuda y esta vez supe a quien DEBÍA apoyar!

No volvimos ha hablar, fui actriz principal en la visibilización de sus faltas y exigí públicamente las sanciones legales y morales que él merecía.

De vez en cuando lo veo, sigue repitiendo por ahí que soy maravillosa y hasta me perdona por ser dura con él.

Ella, continúa rehaciéndose, empoderandose y creo que ya no reprocha mi triste actuación en todo esto. Una vez me dijo medio embroma medioserio; “la próxima vez que una mujer te pida ayuda, no té hagas la marica. Escúchala con el corazón y el cerebro”.

Hoy, cada vez que escucho del maltrato a una mujer, sufro. Recuerdo ese instante horrible cuando mi maravilloso Gustavo, mostró su verdadera cara.

Que el pacto tácito de silencio termine también entre nosotras. Ese hombre “maravilloso” que conocemos como familiar, amigo, compañero de trabajo y luchas, puede ser la pesadilla de otras mujeres, y nuestro DEBER no puedo ser pospuesto mientras seguimos soñando que a nuestro lado está un hombre diferente.

Ahora no me empiecen con el “no son todos” y que generalizar está fuera de lugar. Aquí escribo sobre una verdad que no pertenece de manera exclusiva, retrato una realidad de muchas…

#TeCreoHermana
#CuentaConmigo

Foto: Dani Vázquez

Confesiones entre mujeres: ¿Has fingido orgasmos?

Hablando con una amiga acerca de nuestras relaciones anteriores llegamos al punto de las “confesiones”. Le pregunté entonces qué es lo más “raro” que ha vivido teniendo relaciones sexo-eróticas-amorosas con hombres y me contestó sin reparo: haber fingido orgasmos.

 

Primeramente, agradecí su sinceridad pues este es un tema harto complicado, sobre el cual muchas personas (tanto hombres como mujeres) prefieren no hablar. También somos amigas, y la posibilidad de hacerlo sin saber que no será juzgada se sobreentiende entre nosotras.

¿CÓMO, CUÁNDO… Y POR QUÉ?

La primera vez que mi amiga hizo algo así fue cuando inició sus relaciones sexuales. Ese primer novio, a quien tanto amó, se concentraba siempre en su propia satisfacción y no la de ella, de manera que no le quedó más remedio que fingir el orgasmo en varias oportunidades.

Para ese entonces, ella sabía que podía llegar al clímax pues desde la temprana adolescencia se masturbaba y por tanto conocía lo que sucedía con su cuerpo.

En ese momento, recuerda, decidió posponer una conversa con él sobre el tema, pues sentía mucha vergüenza al no poder llegar al orgasmo y pensó además que quizás más adelante el problema se solucionaría solo. Pospuso tanto hablar sobre lo que le sucedía, que jamás le dijo a su pareja que una de las razones por las cuales se separaba, era porque no se sentía plena cuando tenían sexo. Hasta el día de hoy lo lamenta.

TENER BUEN SEXO SIN SER MALABARISTA

También tuvo una relación, que ella rememora con una ligera sonrisa en los labios, donde las diversas y más intrépidas posiciones que él le demandaba, la ponían muy incómoda pero para él eran las mejores. Según sus palabras, “era como hacer malabarismo”.

“Entonces querida, cómo iba a llegar al orgasmo, me espeta en un tono entre la exclamación y la pregunta. “Claro que no llegaba, recibía tanta presión de él en ese sentido que lo que yo deseaba es que él lo alcanzase para yo descansar. Quién dijo que para sentir placer hay que someterse a tal incomodidad?”, se cuestiona hoy en día.

Además, en más de una oportunidad, para salirle al paso un contacto sexual no muy deseado, había preferido hacer parecer que había llegado al orgasmo, antes que decirle abiertamente a la persona en cuestión. “Es que llegar a la cama con alguien es una especie de juego de suerte, puede ser que una persona te guste mucho pero cuando tienes un contacto más íntimo pues no lo es demasiado. Me ha pasado, siento que hasta he perdido el aire, entonces fingía el orgasmo para terminar más rápido. Luego de cierto tiempo aprendí a decir que no, a parar en el momento en que sintiera que no quería estar ahí ni con esa persona”.

Según mi amiga su mayor aprendizaje ha sido: “cedí tanto a los deseos de los otros que me fue difícil encontrarme a mí misma, o sea tener el sexo que yo quería tener y que implica llegar al orgasmo o no, pero sin tener que fingirlo. Ahí está para mí el verdadero placer, o sea, cuando este implica la libertad de escoger”.

Una sexualidad plena también implica ser responsables ante nuestro propio placer a partir de considerar nuestros deseos y necesidades. Ninguna persona nos va a hacer felices, ni nos va puede ofrecer garantía alguna de disfrute. En su lugar, nos toca a nosotras trabajar para y por nosotras misma.

Publicado en Hablemos de sexo y amor.

Foto: Aura Torres

Rapear el feminismo de otra manera: Hip-Hop y modos alternativos de producir conocimiento

Por Julia Roth

Después de mi primera visita a Cuba escuché la música del colectivo afrocubano de hip hop “Krudxs Cubensi”. Me quitó el aliento. En su canción “La gorda”, ellas celebran el cuerpo negro femenino, redondo, denunciando de este modo los conceptos hegemónicos de belleza junto a las corporalidades racistas y sexistas, y celebrando la belleza y bendición de sus cuerpos diversos; mientras que en “Resistiendo” reclaman la solidaridad de múltiples grupos (“mujeres, gente negra, queers, migrantes…”) para luchar frente al lastre colonial y a las desigualdades que por él aún persisten. Sentí que, en estos dos videos musicales, estas artistas me enseñaron más sobre el feminismo, las desigualdades, el empoderamiento de las mujeres y los sistemas interdependientes de la opresión, que lo que yo podría enseñar en dos semestres de clases dedicados a estudios de género, temas que suelo dar en diferentes universidades de Alemania.

Para las y los que no las conozcan, “Krudxs” son: Odaymara Cuesta (Pesita) y Olivia Prendes (Pelusa). Su obra comenzó a repercutir socialmente en La Habana, mientras hacían teatro experimental en los años 90 —junto a Llane Alexis Domínguez, Odalys Cuesta (Wanda Kruda) y Joel Feal con la “Agrupación de Creación Alternativa Queer” y “Vegana Cubensi” (haciéndose más tarde conocidas como “Gigantería y Tropazancos Cubensi”). En 1996 fundaron el grupo OREMI, la primera organización creada y dirigida por lesbianas negras en La Habana. En 1998, se constituyeron en la agrupación “Krudxs Cubensi”, y fueron la primera constelación feminista dentro del movimiento hip hop en la Cuba de esa época. Por esos tiempos también estaban otras artistas de hip hop como Instinto, Mariana, Yula, Explosión Femenina, así como la rapera Magia del grupo “Supercrónica Obsesión”, la cual también desde el principio presentó temas de mujeres negras (por ejemplo, en su canción “La llaman puta”, sobre el jineterismo y en contra de los estereotipos que encuentras en las trabajadoras del sexo).

“Krudxs Cubensi” pertenecen a la vanguardia del movimiento de hip hop cubano que empezó a denunciar el racismo. Fueron el único grupo abiertamente lésbico luchando en contra de las opresiones múltiples y a favor del empoderando a las mujeres; especialmente las mujeres negras luchando contra el sexismo, la homofobia y transfobia, persistentes en la Isla. Todos estos asuntos hasta ese momento habían sido poco o nada expuestos en el marco del relato revolucionario cubano. En su discurso, “Krudxs”, desenmascaran las opresiones hasta en sus mutaciones más actualizadas, como puede percibirse en canciones como “Resistiendo” o “Amikimiñongo” también conocida como “500 años, basta!”

De este modo, la política de “Krudxs” ha sido, a la vez, personal y colectiva, tanto local como transnacional o global. Ellas tematizan aspectos de la situación cubana pero siempre en conexión con las relaciones y condiciones trans-locales históricas y actuales, al tiempo que formulan la resistencia como un proyecto trans-local y solidario. En su canción “No me dejaron entrar en España”, por ejemplo, parten de su experiencia personal al haberles sido denegada la entrada a España para denunciar la injusticia de los sistemas racistas opresivos supremacistas norcéntricos y reclamar los derechos que tenemos todas y todos las y los humanos de libre movimiento y libre expresión. En su canción “Mi cuerpo es mío”, de su álbum “Poderosxs” (2014), se posicionan como afro- latinoamericanas y caribeñas (“orgullo de mi gente, y de mi cuerpo dueña”), y en el video incluyen imágenes de marchas de protestas de mujeres indígenas y mujeres musulmanas, entre otras, resistiendo contra la violencia policial, recordando asimismo, la larga lucha de “mujeres de letras, de arte, de mañas” desde posiciones identitarias- políticas muy distintas, “negras, heroínas, blancas, chinas, todas chamanas, indias, hermanas.”

En 2004, en La Habana, Odaymara y Olivia fundan junto a Dj LeydisDanay Suárez, Dj Yary, Nono, Magyory, el colectivo de mujeres de hip hop “Omegas Kilay”, y en ese mismo año y en La Habana también, Odaymara y Olivia junto a otras compañeras fundan “Oremi”, primera organización para mujeres lesbianas y bisexuales en el país. Desde 2006 Odaymara y Olivia viven en Austin, Texas, desde donde desarrollan su “artivismo” internacional.[1]

En Brasil y el Caribe —entre otras muchas regiones—, las feministas afrodescendientes se han ido organizando durante mucho tiempo para luchar en contra de las opresiones múltiples que han sufrido, desde la esclavización y el sistema brutal de las plantaciones operado mediante el trabajo de afrodescendientes esclavizados. Como señala la historiadora y activista jamaicana Verene Shepherd en su brillante estudio sobre las mujeres bajo el sistema de la esclavización: “las mujeres afrodescendientes esclavizadas en las Américas siempre y de modos muy distintos, han resistido su opresión, deshumanización, violación y explotación. En Cuba, ya entre los años 1888 y 1889 (poco después del establecimiento de las Nuevas Leyes de Imprenta), fueron mujeres afrodescendientes las que publicaron la revista Minerva, en la cual daban voz a sus demandas políticas, creando así, por primera vez, un espacio público de representación de las mujeres negras en la Isla como autoras y editoras, presentando mujeres afrodescendientes en la portada de la revista”. En su contribución para el volumen Afrocubanas (2011), María del Carmen Barcia Zequeira considera a las creadoras de Minerva como las precursoras de la lucha social y política que las mujeres cubanas proseguirían posteriormente.

A partir de los años 80, las feministas latinoamericanas empezaron a organizarse de manera transnacional en los “Encuentros Feministas Latinoamericanos y Caribeños”. La primera década de estos encuentros estuvo marcada por la negociación de políticas a llevarse a cabo, así como por la producción de identidades feministas. Surgieron algunos conflictos entre las llamadas feministas(quienes reclamaron autonomía frente a otras luchas sociales) y las políticas/o militantes, que subordinaron la lucha feminista a objetivos sociales de mayor envergadura. Asimismo, del emergente movimiento brasileño, surgieron voces representativas que expresaron el abandono del tema del racismo del debate feminista. Ya en el “Congresso das Mulheres Negras Brasileñas” de 1975, las feministas negras presentaron el “Manifesto das Mulheres Negras” y mostraron cómo las prácticas de dominación racial habían determinado las relaciones de género en Brasil. Estas mujeres construyeron un discurso que el colectivo “Combahee River Collective” haría llegar algunos años después a Estados Unidos.

Las voces feministas del Caribe han recibido poca atención en la Academia, (léase “De los países del Norte”) al igual que en las narraciones de una tradición negra radical en las Américas (véase Perry 2009). Con respecto a la circulación asimétrica de conocimiento queer y feminista, la región del Caribe muchas veces sigue siendo considerada –desde la perspectiva del objeto de conocimiento Occidental– como lugar de sexismo, de racismo, de la prostitución y del turismo de sexo o del machismo, y para nada como lugar de prácticas feministas anti-racistas. Una división binaria unívoca entre el centro y la periferia de la teoría “relevante” aparece como omnipresente definiendo, en las palabras de Sylvia Wynter, quién y dónde están los “donantes y los/las preceptores de la teoría” (“theory-givers/(and the) theory-takers”).

En la Cuba post-revolucionaria, las desigualdades de género y raza por mucho tiempo fueron tratadas como contradicciones menores, ya resueltas por los logros de la Revolución, que garantizaba la integración de las mujeres y las (y los) afrodescendientes a la fuerza laboral, garantizando además la guardería estatal para los niños y las niñas. Por ende, las organizaciones de mujeres no se llamaron “feministas” y trabajaban más bien para los intereses de aquellas mujeres que luchaban en contra de las desigualdades de género. Con la crisis socio-económica provocada por la caída de la Unión Soviética en los años 90, las desigualdades de género y raza se vieron reforzadas y se visibilizaron más con la apertura del mercado en muchos sectores de la sociedad cubana.

En los años 90, un grupo de mujeres provenientes de profesiones y campos de acción muy distintos, formó la Asociación de Mujeres Comunicadoras —MAGÍN— basada, como me contó Daisy Rubiera, una de las protagonistas, en la necesidad percibida de aprender del feminismo y relacionarlo al concepto de género. El grupo como tal, existió solamente tres años, pero sus miembros siguen en diálogo y practican políticas feministas y anti-racistas desde numerosas posiciones, lugares, y espacios. Un libro de testimonios recopilados por miembros de MAGÍN, ha sido publicado recientemente con la ayuda de una ONG y sin aporte alguno de fuentes del Gobierno o editoriales cubanas, ya que hay poco interés de hacer visible esa historia.

El testimonio de Reyita, sencillamente. Testimonio de una negra cubana nonagenaria (por Daisy Rubiera Castillo, 1997) y Afrocubanas. Historia, pensamiento y prácticas culturales (2011) discuten las dimensiones entrelazadas de la(s) desigualdad(es) basándose en las opresiones raciales, de clase o de género, así como en el contexto de la marginalización geopolítica e histórica heredada de legados coloniales. Pero hay poco fomento para la publicación de un segundo libro que el grupo de Afrocubanas está planeando a partir del momento en que Roberto Zurbano, quien puso mucha fuerza en la circulación de temas afrocubanos y anti-racistas, no es más el editor responsable de la Casa de las Américas.

Otros ejemplos de este tipo de manifestaciones son las intervenciones recientes de feministas caribeñas, como las que aparecen en el volumen Daughters of Caliban (1997), y en los blogs feministas “Negracubana tenía que ser” así como el “Directorio de Afrocubanas” de Sandra Abd’Allah-Álvarez Ramírez, “Mi vida es un fino equilibrio” de Yasmín S. Portales Machado, o “Afromodernidades” de Alberto Abreu (sobre temáticas queers y masculinidades), entre otros. En efecto, a causa del gran legado colonial y de los procesos de migración (históricamente a veces forzados), de las variadas interrelaciones entre estos elementos como las “creolizaciones”, las intervenciones, y resistencias de las feministas afrocaribeñas en la diáspora, han contribuido y continúan contribuyendo al desarrollo de una noción particularmente multifacética de las políticas feministas.

Daisy expresó la importancia que posee el hip hop para el feminismo afrodescendiente y anti-racista en la Isla, y en ese contexto el rol de grupos como el de Krudxs como “fuente de inspiración y de cura. De modo similar, todas las feministas activistas y académicas con las que tuve la suerte de dialogar en la Isla en el 2015, me confirmaron que para el contexto reciente cubano, el hip-hop posee un interés particular. La música se da entonces como una herramienta o un medio especialmente apto para la práctica feminista (antirracista, anti-homofóbica etc.). En el importante trabajo de la activista e investigadora negra norteamericana Ángela Davis se destaca el rol de las mujeres del blues para el feminismo negro popular. En su libro Blues Legacies and Black Feminism, Davis analiza cómo las mujeres del blues le dieron voz a las experiencias de mujeres negras de la clase trabajadora, y en muchos sentidos, preparando el camino para numerosos tópicos a los cuales las feministas iban a dirigirse más adelante (como la violencia de género, el amor libre).

En cuanto al hip hop en relación al feminismo afroamericano en Estados Unidos, la socióloga afro-norteamericana Patricia Hill Collins argumenta en su libro From Black Power to Hip Hop. Racisms, Nationalism, and Feminism, que el feminismo hip hop de hoy sirve como herramienta para comunicar temas feministas a (y dentro de) públicos más amplios y menos académicos. Según la autora, el género comercial de hip hop tiene el poder de oprimir y liberar a la vez, ya que lo hace de maneras contradictorias, o por lo menos ambiguas (si se piensa en las articulaciones sexistas y homofóbicas en el mismo género). Hill Collins les adscribe a las “feministas hip hop” un nuevo enfoque del paradigma “lo personal es político”, lo cual ha sido eje de la acción y de la teoría feminista por mucho tiempo, constituyendo una relación directa y necesaria entre la teoría y la práctica. Sin embargo, aunque los aspectos que menciona la autora me parecen importantes, el enfoque de Hill Collins queda en mi opinión más bien limitado a lo local y provincial, ya que ella se refiere solamente al contexto estadounidense.

En esa discusión falta además el reconocimiento de formas no-académicas, no-teóricas, y no-escritas de conocimiento feminista antirracista. En mi trabajo, me interesa la diversificación de la producción de conocimiento feminista y las maneras de imaginar epistemologías feministas de otra manera, para crear otros saberes y una comunidad/solidaridad. Me interesan especialmente los orígenes múltiples del hip-hop y las maneras en las que el hip hop ha viajado a muchos lugares y se expresa en una gran variedad de formas y contextos, así como los modos en el que el género hip-hop sirve como herramienta para comunicar temas feministas más allá de las fronteras físicas y culturales. Este aspecto me lleva otra vez a Krudxs. Hace poco tuve la oportunidad y el honor de entrevistar a “Krudxs” en Austin, Texas, donde las artistas se encuentran actualmente. Les pregunté sobre el uso que hacen del hip hop como forma de protesta de origen en Estados Unidos, muchas veces marcado por el androcentrismo y el sexismo y la homofobia. Me respondieron de la manera siguiente:

Olivia Prendes: ¿Que vienes del Norte?, Yo sé que no es así, del Caribe pa’ todo el mundo, y en Cuba te conocí! —dice una de las letras de uno de los temas del hip-hop.

Odaymara Cuesta: Yo siento que aquí en Estados Unidos fue donde se comercializó el hip-hop, donde se impuso la cultura hip-hop. Pero yo pienso que mucho antes de eso existen comunidades que cuentan a través de la música y a través de la historia entera qué pasó, como contar que va venir la lluvia. (…) Es como el hip-hop, la música de los barrios, música de la gente para expresar su incomodidad, cómo se siente contra el sistema.

Olivia Prendes: Y realmente, sí vino del Norte, pero aquí al Norte llegó también desde el Caribe, porque fueron de Jamaica, y de todos estos países que llegaban las personas como migrantes y con esas tradiciones. Y llegaban al área de la costa Este como Nueva York principalmente. Y allí empezó a hacerse popular y a desarrollarse. Pero realmente la tradición como llegó allí fue desde el Caribe. (…) Era muy hermoso lo que veíamos de nuestros hermanos hablando de problemas del clasismo, del racismo, de discriminaciones, de situaciones adversas, también de celebración. Pero el espacio de las mujeres, y mucho más de las mujeres queer, estaba vacío, no estaba pasando nada. Así que, nosotras decidimos ocupar ese espacio.

En el reclamo de “Krudxs” yo veo expresada una forma particular de discurso, empleada para representar “un Caribbean feminism” (la línea de su canción “Resistiendo”) en la tradición de lo que Roberto Zurbano describe como una función “revolucionaria” del hip hop cubano, basado en su ímpetu anti-imperialista y anti-eurocentrista, que él llama “cimarronaje cultural” –un término ya antes pronunciado por Wanda Kruda (desde el 2003)[2]:

No obstante, el movimiento hip hop de los años 90 y 2000 ha dado sus frutos. Aunque este movimiento en este momento tal vez no sigue siendo tan relevante como lo fue durante su apogeo en los primeros años del nuevo milenio, yo objetaría la visión pesimista de la artista “spoken word” Afibola Sifunola que considera el estado del movimiento hip hop cubano como “comatoso.” Aun cuando muchos artistas han abandonado la Isla, siguen existiendo allí grupos de personas que constantemente tematizan asuntos políticos, movilizándose públicamente en pos de la articulación de una crítica antirracista, anti-colonial, y anti-sexista. Por otra parte, muchos artistas que se fueron de Cuba, continúan el diálogo con sus compañeros y compañeras en la Isla. Los raperos Magia López y Alexey Rodríguez ‒por citar solo a algunos de ellos‒, siguen organizando peñas de hip-hop en el barrio de Regla. Yo misma tuve la suerte de asistir a un concierto impresionante en la F.A.C. (Fábrica de Arte Cubano) con artistas de Estados Unidos y Puerto Rico, junto a grupos jóvenes cubanos. En un momento de ese evento, las raperas “La Real y La Reina”, durante el “fin-de-fiesta”, tomaron el escenario antes ocupado por artistas masculinos, reclamando su espacio y cantando “dime que tú quieres, siempre están las mujeres,” y luego presentaron sus canciones feministas como “Que se queme el arroz”.

Últimamente, hay un creciente interés de artistas internacionales –sobre todo de Estados Unidos– en dialogar con los y las hip-hoperas y hip-hoperos cubanos, tendencia que muy probablemente va a continuar y, además, crecer. “Krudxs” practican su lucha a nivel translocal. Últimamente, hicieron llegar su arte “muy necesario” a lugares como México, Colombia, España, Francia, Austria y Alemania.

Los grupos de hip hop como “Obsesión” (recordemos canciones como “Túmbenlo” y todo  “El Disco Negro”) y “Krudxs Cubensi” (en “Resistiendo” o “Akimiñongo”, entre otras), muestran en su arte una conciencia particular de los legados coloniales y de las dinámicas persistentes del poder en sus expresiones específicamente “racializadas” y “en-generadas”, típicas del pensamiento y de las prácticas afrocaribeñas. A partir de esta posición crítica, estos grupos están creando espacios alternativos de encuentro, más allá de las diferencias y de las fronteras geopolíticas, racistas, y sexistas. Aunque excluidos o no, enfocan el carácter múltiple de la exclusión, la desigualdad, y la opresión.

Además, llaman la atención de los entrelazamientos muchas veces escondidos y de los diálogos entre los conocimientos, las prácticas, y las formas de conexión locales y globales, vinculados al proyecto de pensar nuevas formas de solidaridad y convivencia. Los feminismos establecidos (norteños, académicos, etc.) pueden ganar mucho con la inclusión y el diálogo con el “Nu Caribbean Feminism” (Krudxs), y para crear nuevos espacios en el proyecto de la descolonización de los saberes dominantes, la circulación desigual de los saberes y conocimientos legados de las desigualdades coloniales, heteronormativas y racistas. El hip-hop como lo representan y viven Krudxs representa así una manera de “rapear el feminismo de otra manera”.

NOTAS:

[1] Véase http://www.krudascubensi.com/es/

[2] Véase https://www.youtube.com/watch?v=5JvJ1qIxcu4.

[3] Charla ofrecida el 18 de mayo de 2015 en el Instituto Latinoamericano de la Freie Universität Berlín, notas de la autora.

Tomado de Cubaposible.

Llega a Cuba la maternidad subrogada

Por El Toque me entero que ya ha llegado a Cuba la materniad subrogada, traida por hombres extranjeros que han venido buscando chicas cubanas. Por lo menos servirá esta noticia, para que tenga lugar en el país el debate acerca de algo tan polémico como usar el cuerpo de la mujer, una vez más, como recipiente.

Aquí el trabajo de Claudia Padrón, periodista colaboradora de El Toque:

Alquilo mi vientre

Ante mí veo el retrato de una mujer sonriente. Es una mujer negra y joven, con poco más de treinta años, infiero. La foto es un plano cerrado. Apenas puede verse su rostro cilíndrico y la amplitud de su pecho.

Junto a la foto hay un número de contacto y un anuncio. Pero lo que ofrece no es usual. Ni siquiera parece posible. Es uno de esos anuncios que debes leer par de veces para asegurarte de que no te confundiste, que son esas las palabras exactas. Vuelvo atrás y confirmo letra a letra. No hay error. “ALQUILO MI VIENTRE”, dice.

Una mujer cubana divulga estar dispuesta a alquilar su vientre a través de un portal online donde se negocia casi cualquier cosa.

 

Hasta hoy podía asegurar que en Cuba hablar de este tema era una locura, un vago concepto que alguna vez alguien ha oído. Encontrar a Dalia, sin embargo, parece demostrar que la Isla no está tan alejada de un mundo en globalización.

Dalia conserva en su abdomen las marcas de un primer embarazo. Cuenta que fue una gestación tranquila, que ya la niña tiene cuatro años, es inagotable y hermosa. Ama a su hija, me aclara más de una vez, como quien teme ser señalada, supongo.

La pequeña debía ser su única gestación. Al menos esos eran sus planes: no más nauseas, partos, no más bebes; pero ya no está tan segura. Dalia (habanera, con estudios universitarios, madre soltera) ha pensado en la renta de su propio cuerpo como una posible opción para la maternidad de otra persona. “Soy profesional, pero gano muy poco. Solo intento darle una mejor vida a mi hija y a mi madre”, se explica otra vez

— ¿Por qué alquilar tu vientre? No es usual escuchar este término en Cuba, ni siquiera es legal.

— La idea la tuve por una amiga que encontró una pareja extranjera interesada. En Cuba no se puede hacer; así que ellos la invitaron a su país, costearon el procedimiento y fueron muy generosos con ella. Le solucionaron todos sus problemas.

— Y si encontraras personas que te ofrecieran lo mismo. ¿Aceptarías? ¿No te sentirías insegura fuera de la Isla, desprotegida?

— Si fuera legal lo haría en mi país, por supuesto, pero no está permitido. Luego, si tuviera la misma oferta que mi amiga, sí aceptaría. Es algo riesgoso. Lo sé. Por eso trataría de asegurarme de que sean personas serias y honestas. Eso es lo primero. Además les exigiría, que me entregaran la mitad de… – ahí se detiene. Se refugia en una pausa, examinando la manera menos chocante de decir dinero. Porque sí, es eso lo que busca: dólares, euros, libras… dinero – la mitad de lo que acordemos – suelta finalmente entre eufemismos.

— ¿Estás segura de qué eso quieres?

—Sí. Lo tengo decidido. Sé que es muy difícil. Es un bebé que te creció dentro, que sentiste patearte, que viste su sexo, su forma: para luego saber que te abrirán la barriga y tendrás que entregarlo. Biológicamente no es tu hijo, no tiene tus genes, pero supongo que duela separarte de una persona que estuvo pegada a ti durante 40 semanas. A veces es así: nos toca tomar decisiones duras para mejorar la vida de otros. Y te digo más: si el óvulo debe ser mío, también doy al bebé”.

—Si el óvulo es tuyo, ese niño sería tu hijo…

—Lo sé, pero ya yo tengo mi pequeña. No quiero más hijos. Si encuentro a alguien que me pague, lo hago.

La idea de esta mujer podría parecer infructuosa: simplemente esperar a que surja una oportunidad, basándose en la experiencia de una conocida. Sabiendo, además, que las leyes cubanas lo prohíben. Ella no sabe si es un caso aislado o si hay otras mujeres también dispuestas, como tampoco conoce a alguien que solicite este “servicio”. Yo tampoco lo sé. Entonces, por curiosidad instintiva,  escribo el término en el buscador del portal, y vuelve Porlalivre a sorprender con otro anuncio. Esta vez no oferta, sino demanda: “Se busca cubana dispuesta a viajar a Ecuador para alquilar su vientre…”

Mientras tanto ahí sigue Dalia, esperando que aparezca un interesado que la saque de Cuba, que le alquile las entrañas.
Foto de portada: Carlos Colás Curiel

DENUNCIA: Qué es una MUJER según la Ecured

La Enciclopedia Colaborativa cubana, conocida como Ecured incluye en una de sus fichas la siguiente definición de MUJER, a la cual llegué, por accidente, buscando mujeres afrocubanas sobresalientes en la historia, cultura y sociedad cubanas.

Ante el horror de lo que ví, decidí compartir primeramente en Facebook. Luego quedé por buen tiempo pensando cómo un proyecto que nació, según tengo entendido, para romper el monopolio de la información, que sin dudas tiene la Wikipedia y otras especies afines, puede presentar una ficha con tanta información, no vamos a decir sexista y misógina, sino falsa. Hace falta que las patrullas de las redes en Cuba se pongan para asuntos como estos: trascendentes, medulares, esenciales…. No puede ser posible que un sistema social que ha hecho mucho por las mujeres, desarrolle un proyecto gubernamental, como lo es la ECURED, donde se digan tales sandeces.

Aquí les va la ficha íntegra porque como la ECURED se cae tanto… y antes de que arreglen la mencionada ficha. ¿Será que la re-editarán?

¡¡¡Aguántense los cinturones!!!

 

Mujer

Mujer
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Concepto:

Hembra de la especie humana, o sea pertenece al género femenino, poseyendo órganos sexuales que la capacitan para engendrar otros individuos de la raza humana, a partir de su desarrollo.

Mujer. Hembra de la especie humana, o sea pertenece al género femenino, poseyendo órganos sexuales que la capacitan para engendrar otros individuos de la raza humana, a partir de su desarrollo.

Contenido

  • 1 Aspecto físico
  • 2 Reproducción
  • 3 Males de la mujer
  • 4 Cuidados de la mujer
  • 5 Protagonismo
  • 6 Personajes influyentes en la historia de la mujer
  • 7 Véase también
  • 8 Fuentes

Aspecto físico

La mujer, al contrario del hombre, es voluminosa en sus pechos y caderas.Acostumbra ir maquillada y arreglada a todos los eventos.La Belleza de la mujer ha sido de mucha inspiración para los mitos y leyendas como: La caja de Pandora, la segunda Eva: LILITH, Némesis, Siva, entre otras historias.

Reproducción

A diferencia del hombre, la mujer tiene el sistema reproductor ubicado íntegramente en la pelvis (que es la zona baja del abdomen). La parte externa de los órganos reproductores femeninos se denomina vulva, que significa “cubierta”. La vulva, que está ubicada entre las piernas, cubre la abertura que conduce a la vagina y a otros órganos reproductores ubicados dentro del cuerpo.

Está lista para la reproducción con la aparición de la primera menstruación, alrededor de los 12 años, extendiéndose este período fértil, hasta la menopausia, que sucede aproximadamente a los 50 años. Además de estar su cuerpo preparado para la concepción, también lo está para la lactancia, como todas las hembras de la especie de mamíferos.

Males de la mujer

Alrededor de la vida de la mujer se generan en su cuerpo cambios que afectan a su salud física como las que se mencionan a continuación:

  • Infección vaginal.
  • Bochornos de calor en la etapa de la Menopausia (entre los 47 y 60 años)
  • Artrosis y artritis.
  • Perdida de la visión, entre otros.

Cuidados de la mujer

  • Lavarse entre las piernas por separado de la zona trasera con la de enfrente.
  • Seguir el ciclo menstrual para tener una vida sexual saludable.
  • Realizarse un chequeo médico con un médico general por lo menos una vez al año.
  • Para las damas jóvenes, conservar higiene en las cavidades del cuerpo y chequear su ciclo menstrual para no sorprenderse de infecciones.
  • Para las damas de edad mayor, caminar a menudo por parques y zonas de tránsito, acompañadas, para evitar dolores artríticos.
  • Para evitar calores en la menopausia, para los estrógenos, hormonas propia de la mujer, es bueno consumir soya, para estabilizarlos.
  • En casos de enfermedades de mucho peligro, buscar en internet La palma o hoja de sábila contra el cáncer.
  • No consumir bebidas alcohólicas ni fumar, y en caso de embarazo determinantemente prohibido consumirlos, mucho menos drogas que degeneran todo el funcionamiento del cuerpo.
  • Es muy bueno consumir yogurt para la flora intestinal y para la mejor digestión. Frutas para refrescar y vitaminizar el cuerpo y café para alargar la vida.
  • El café consumirlo si no está embarazada.

Protagonismo

Actualmente la mujer ha tomado protagonismo en todos los campos culturales, incluso políticos, científicos, etc, teniendo como ejemplo tres presidentas latinoamericanas en Chile, Argentina, Brasil. La mujer es mayoría en el mundo en relación a los hombres ya que es más longeva (en promedio, la vida de la mujer supera en cinco años a la del varón). El 8 de marzo se celebra internacionalmente el Día de la Mujer.

Personajes influyentes en la historia de la mujer

En Cuba son muchas las mujeres que se han destacado en las diferentas ramas y en diferentes etapas como son: Mariana Grajales, Celia Sánchez Manduley, Isabel Rubio,Gertrudis Gómez de Avellaneda, Vilma Espín, Haydée Santamaría, Melba Hernández, María de los Ángeles Santana entre otras.

Las actrices Angelina Jolie y Jennifer Aniston son las mujeres de mayor influencia pública de este género, aunque han habido muchas otras a lo largo de la historia femenina. Anna Jarvis fue la precursora que instituyera el día de la madre. También se podría hablar de la poeta Safo de la era helenica-griega. La mujer de estos últimos tiempos que ha resaltado más es Marilyn Monroe, pues con el tiempo se ha vuelto un ícono de la cultura urbano-popular.

Lady Diana, princesa de Gales y la Madre Teresa de Calcuta, como Maria Magdalena, Margaret Thatcher y Michelle Bachelet, presidenta de Chile y otras mujeres más son las resaltantes de estos últimos tiempos.

Véase también

  • La Mujer en el Cine Cubano
  • La Mujer Cubana en la Historia
  • Día Internacional de la Mujer
  • La mujer del campo y los derechos laborales
  • La mujer discapacitada
  • Fertilidad en la mujer
  • Un símbolo hecho mujer
  • Derechos de la mujer en Cuba después del Triunfo de la Revolución
  • Estrés en la mujer

Fuentes

  • mujerismo.blogcindario.com

  • definicion.de

  • deconceptos.com

     

    Foto de portada: Elena Martínez

Carmen Fiol

Carmen Fiol: haute couture cubana

Por: Milena Recio

Cualquier mérito en Carmen Fiol está ya retocado por el hecho drástico de que es una artista vigorosa a los 92 años.

Hoy se prepara para asistir al desfile de Chanel en La Habana. Lleva semanas preparando el vestido que usará. Nos lo enseña puesto sobre el maniquí. Una pieza lisa, sobria, cubanísima. En el torso, encajes, alforzas, el deshilado tan suyo, tan copyright. Y todo eso sobre una organza que, para quien no lo sepa, es una tela con carácter y transparente. Le digo que ella es muy atrevida al diseñar y se sonríe: “Yo he hecho ropa muy sexy”.

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Carmen está considerada una de las más grandes diseñadoras y modistas cubanas de siempre. Con su arte ha convertido la costura tradicional cubana en alta costura. Prefiere el blanco y el beige como colores, y las telas crudas, especiales para este calor que a veces agobia.

Adornos, los precisos. Recurrencias del vestir en el siglo XIX, cuando la elegancia se tropicalizó en la Isla: pasacintas, barretas, entredoses…

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Carmen lleva más de 70 años cosiendo. Pero nada en ella lo demuestra. Tiene unas manos de alas de mariposa. Un solo callo que, aclara, no salió de la tanta costura, sino de una etapa dura de su juventud, cuando debió ayudar a su padre a hacer alpargatas. “Doce docenas diarias”, apunta.

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Sus dedos terminan en unas uñas finas muy bien cuidadas. Todavía no necesita espejuelos para ver el mundo. Solo algunos detalles se le escapan.

A Carmen no le pesa la vida en la espalda, ni las tantas horas mirando la dejaron encorvada. Al contrario, es una mujer firme y elegante que habla con una suave cadencia guantanamera a pesar de que La Habana la recibió hace más de 50 años.

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Las rutinas de una mujer de hilo y aguja

Carmen tuvo hijos, nietos, bisnietos. Algunos la rodean en su casa del Vedado, donde ha construido su palacio a veces vivienda, a veces galería, a veces taller, y donde es ella la jerarca. Otros miembros del clan fueron a hacer sus destinos fuera de Cuba. Pero están cerca. Son proveedores de amor y de los muchos enseres, tiras, encajes, hilos, bordados, pasamanería, galones. ¿Cuánto no habrán tocado esas manos?

Yo nací sin nada

 Carmen nunca ha repetido una pieza. Cose siguiendo su Método Anatómico, que desplegó en su libro Vestir a la medida, en el que quedaron descritos de la A a la Z los secretos de tantos años de tomar buenas medidas, cortar y empatar.

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Alta costura, sobre el maniquí, siguiendo la máxima de que ningún cuerpo es igual al otro. En Cuba hay que coser teniendo en cuenta las “espaldas quebradas” de las mujeres: esa es la forma profesional de referirse a los fondillos olímpicos.

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El que estudie por mi Método puede hacer maravillas, dice Carmen.

“Me propongo sensibilizar y exhortar a quienes les interese este tema, a no dejarse derrocar por los tropiezos que tengan en el andar por este arte, pues yo los tuve, pero con voluntad, tesón y sacrificio los he sabido sortear y continuar en esta labor cosechando logros. Cada día, cada momento de nuestro andar, aprendemos, pero observar, mirar, escudriñar cada detalle nos permite lcanzar la visión y la memoria fotográfica necesarias para enfrentar las tareas de este arte”. Así dejó escrito en su libro esta maestra.

Este 3 de mayo verá presentarse por primera vez en Cuba, en Latinoamérica, la colección de Chanel que se caracteriza por dialogar con lo local allí donde se presenta.

Algunos de los diseños de la casa de moda parisina quizás tengan de Carmen un guiño, al menos una leve referencia. Cuba toda, al fin, es la inspiración.

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Fotos: Ismario Rodríguez

Videos: Claudio Peláez Sordo

Tomado de Oncuba.