Gloria Rolando: Un asalto al corazón de una obra paradigmática

Por Roberto Zurbano Torres

EL CLUB DEL ESPENDRÚ tuvo la mejor oportunidad para abrazar, compartir y agradecer a Gloria Rolando, su carrera como cineasta independiente, directora de diez documentales y una serie documental de tres capítulos sobre la Masacre del Partido Independiente de Color. Su mirada escudriña la vida de la gente sin historia y les convierte en valiosos protagonistas de la cultura y la sociedad cubana, pues ella sabe elegir temas, personajes y acontecimientos del pasado que tienen una intensa vibración en el presente.

Habíamos demorado este abrazo tanto, que decidimos asaltarla en el momento más oportuno, recordando lo que hacíamos cuando niños con nuestras madres y maestras, quienes nunca dejan de trabajar y no les sobra mucho tiempo para contemplarse a sí mismas, para celebrarse como merecen. El marco de esta celebración fue la 43 Conferencia Anual de la Asociación de Estudios Caribeños (conocida como CSA, por sus siglas en inglés), celebrada en el hotel Habana Libre, la primera semana de junio.

Entonces, el pasado martes 5, a las 5 y 30 de la tarde aprovechamos siete minutos previos al panel que abordaba el cine de esta importante cineasta afrocubana en el salón Solidaridad, integrado por las afronorteamericanas Andrea Queeley, Devyn Spence Benson y Amberly Ellis Alene; ellas nos cedieron estos minutos para que EL CLUB DEL ESPENDRÚ honrara el modo en que Gloria Rolando se ha convertido en una de nuestras ceibas madre-maestra y hermana de luchas cada vez más necesarias, desde una persistencia, una claridad y una perspectiva futura que pocas veces encontramos en nuestro país. Y lo ha hecho a pesar de toda resistencia, de toda indiferencia y de toda soledad o falta de solidaridad. Poniéndole una inmensa y hermosa carga de entrega, profesionalidad, amor y respeto por el trabajo en equipo y la memoria colectiva.

El cine de Gloria Rolando habla de la identidad cubana, pero una identidad de rostros múltiples, usualmente olvidados por los grandes medios y también por la historiografía. Ella trabaja en ese espacio único que hay entre el pasado y el presente mostrando que los conflictos culturales dejan una huella en el futuro de la nación, pero sobre todo en nuestra vida presente. Ella ha elaborado un cine de indagación histórico-social, antropológicamente diverso, lleno de espiritualidad y de respeto por la cultura popular, las raíces afrocaribeñas de nuestra identidad y la dignificación del hombre de a pie, esa persona común que vemos crecer en sus documentales hasta convertirse en la voz que responde y corrige a la historia, dejándonos una verdadera lección de belleza y compromiso con su realidad más cercana.

Gloria Rolando es una de las artistas e intelectuales afrocaribeñas que ha reunido en su obra, las músicas, las religiones, historias y subjetividades del rostro múltiple de nuestra identidad afrocaribeña casi nunca reconocida. Una de sus mayores contribuciones es mostrarnos esos rostros en la gran pantalla con tanta dignidad y belleza. Por eso le entregamos la condición de Miembro de Honor de EL CLUB DEL ESPENDRÚ, algunos regalos para su cuerpo, otros para su alma y nuestro eterno agradecimiento por sus contribuciones, su carrera y su pasión vindicatoria, cimarrona y hermosa. Abrazamos, hermanamos, aplaudimos, compartimos y aprendemos. Así, avanzamos, juntos y dispuestos a salvar la memoria y el futuro afrodescendientes. Gracias, Gloria Rolando.

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Georgina Herrera, miembro de honor del Club del Espendrú

Por Roberto Zurbano

Sin la poética de Georgina Herrera la literatura cubana del siglo XX no tendría una estética de la maternidad tan sensible, sufrida y generosa como las letras y la vida que ha tenido y sufrido, y de la cual ella anda orgullosa por cada rincón de la vida. Esa razón es suficiente para que su pequeña luz nos ilumine por dentro y por fuera, del pasado hacia el futuro, y también desde el silencio hasta los días más ruidosos.

Nuestra Yoya, Georgina, es la modestia misma, es la esperanza que nace todos los días de los peores momentos de la vida. Ella es una poeta cuyo discurso lleno de sencillez y autenticidad atraviesa sesenta años de escritura, consecuente con su vida, de la manera en que la ha vivido y desde la paciencia que ha tenido para ver pasar el mundo ante sus ojos, colocarse ante sus pies, sin que los malos pensamientos alcancen su cabeza de reina coronada por su conciencia de mujer negra que perdona, pero no olvida las humillaciones de la historia y del presente a su gente y a su familia grande.

Su primer libro fue publicado por Ediciones El Puente, el primer grupo literario alternativo de la Revolución, donde su cuaderno G.H., la colocó para siempre en las letras cubanas de la Revolución sin grande exaltaciones, ni militancias, ni escándalos literarios, solo con sus versos debajo del brazo, hablando de sí misma, apenas en un tono menor, casi en un susurro que ninguna algarabía ha logrado callar. Hay una fuerza descomunal en sus versos que podrían sorprendernos, por lo cual nadie debe acercarse con paternalismo a esta poetisa, sino con el mayor respeto y veneración. Entonces su poética se vuelve surtidor, escudo, espada…. Ella provoca lecturas varias, rotundas, que van creciendo con el lector, con el tiempo y con el conocimiento de un mundo silenciado que ella nos abre con toda fuerza y generosidad, reivindicando los saberes afrodescendientes en la vida cotidiana y en la historia, sembrando para el futuro una semilla que se multiplica en cada uno de sus poemas.

Magia López, Georgina Herrera, Araceli Rodríguez, Roberto Zurbano y Alexei Rodríguez. Foto: Onel Torres Roche

Georgina Herrera es una mujer grande que salió de Jovellanos, su pueblo natal, casi adolescente para colocarse de empleada doméstica en una casona de la capital. Allí en su tiempo libre estudiaba, leía y ejercía sus primeros versos. Le sorprendió la Revolución en esos menesteres y sus versos florecieron entre gente joven como ella, llenas de sueños y esperanzas. El Puente fue su espacio fundacional, pero su obra no se detuvo, anda y desanda dentro y fuera de Cuba, ha sido querida, premiada, traducida y elogiada en todas partes. Su obra se explaya en nuevos caminos, muchos estudiosos y estudiosas le aclaman, su obra comienza a hacerse universal desde su sencilla condición de mujer negra, madre cubana y orgullosa de su lugar.

Ese lugar de la Yoya también nos corresponde y enorgullece. Es la razón por la cual EL CLUB DEL ESPENDRÚ otorga a Georgina Herrera la Condición de Miembro de Honor. Es la poeta cubana más sencilla del último siglo. La más paciente y emotiva, quizás la más consciente de la simultaneidad del sufrimiento y la alegría, de la fugacidad de lo terrible y la permanencia de lo amable. Su mirada limpia y tristísima extiende su maternidad hacia la gente y las cosas sensibles. Sus versos nacieron iluminando la pobreza real, atravesando discriminaciones y otros pesares hasta revelarnos el envés de lo domestico y convertirse en reina cimarrona, mensajera de nuevas sublevaciones del corazón y la esperanza.

Foto de portada: Onel Torres Roche

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La construcción del ethos discursivo en “El Disco Negro de Obsesión”: en defensa de la identidad negra

 

Por Yanely Abreu Baby

El grupo Supercrónica Obsesión fue fundado en 1996 por los raperos Magia López y Alexey Rodríguez. Desde entonces, ha abordado temas relacionados con la situación social cubana y las dificultades que el pueblo sufre día a día; la defensa del rap como forma de expresión y espacio de inclusión y reivindicación; y, finalmente, la cuestión racial y la valorización de la identidad negra. Este último tema ha caracterizado el discurso de “Obsesión”, transformándolo en el primer grupo de rap cubano que lanzó un disco exclusivamente sobre la cuestión racial: “El Disco Negro de Obsesión” (2011).

El disco fue producido de forma independiente, como la mayoría de los álbumes de rap cubano. Está compuesto por 12 pistas, de las cuales ocho son raps y cuatro son interludios. La importancia de “El disco negro” reside en la discusión sobre los mecanismos a través de los cuales se manifiestan el racismo, el prejuicio y la discriminación racial en Cuba, donde el debate sobre estos asuntos está apenas comenzando a ser incorporado en los espacios de discusión oficiales. En este sentido, son abordadas en el disco varias cuestiones como el asedio policial, los patrones de belleza, la representación en los medios de comunicación, las religiones de matrices africanas, la solidaridad y el orgullo de ser negro. El disco constituye un llamado de atención hacia la necesidad de eliminar con urgencia el racismo de la sociedad cubana. De igual forma, el álbum trae una propuesta de concientización social, especialmente para la población negra que, como consecuencia del racismo, enfrenta todos los días dificultades para la obtención de reconocimiento social.

Maingueneau (2006; 2004b) redefinió la noción de ethos como una imagen de sí que el enunciador muestra en su discurso, a partir de la manera en que lo organiza, de su forma de vestir, del tono de su voz, de sus gestos y del lugar que ocupa en la formación social de la que forma parte. Teniendo eso en cuenta, el análisis de la construcción del ethos en “El disco negro” es muy pertinente, pues en él los locutores traen una serie de temas asociados a lo que es ser negro en Cuba en la actualidad, partiendo de la visión que ellos, como negros, construyen al respecto. Esta forma de ser se relaciona, en el disco, a una manera de decir que rescata elementos lingüísticos y extra-lingüísticos vinculados a ese mundo ético. En este sentido, se puede decir que la construcción del ethos está directamente relacionada a la construcción de la identidad negra, como se verá a lo largo de este trabajo, en que serán analizadas la portada del álbum, las 12 pistas que lo componen y la forma en que los enunciadores se visten en sus presentaciones.

A continuación haré una caracterización de los principales elementos que definen la noción de ethosy su relación con la identidad, utilizando para ello los estudios de Dominique Maingueneau (2006; 2004a; 2004b; 2010) sobre el tema.

SOBRE EL ETHOS DISCURSIVO Y LA IDENTIDAD

El proceso de construcción del ethos comienza mucho antes de que el locutor inicie su discurso. En algunos contextos, su inserción social permite que el público construya, previamente, representaciones sobre él. En el caso de los raperos, el público consigue anticipar el ethos del locutor por el hecho de que él pertenece a un grupo social asociado a un género musical, el rap, y a un movimiento político-cultural, el hip hop, que están relacionados con actitudes y posicionamientos ideológicos que pueden ser confirmados o negados, a posteriori, en el discurso del locutor. A partir de aquí, el destinatario podrá asumir, incluso antes de que el enunciador aparezca en escena, que él tiene un vínculo con la periferia y la marginalidad, que dirá malas palabras, vestirá ropas anchas y usará gorras, y que la utilización de la rima tendrá un papel fundamental en la elaboración del discurso, porque todos esos rasgos caracterizan socialmente, de forma general, la producción y el comportamiento de los raperos y seguidores del género.

Por otro lado, el ethos discursivo, que se deriva del propio discurso, está directamente relacionado con la enunciación, pues es en ella donde se muestra, aunque sea indirectamente. Es a partir de una “forma de decir” que el ethos es atribuido al locutor. Sin embargo, no son solo los elementos verbales del discurso los que contribuyen con esa atribución, también los extra-verbales, como los gestos y la forma de vestir; estos son fundamentales para que el destinatario le pueda conceder un ethos al locutor (Maingueneau, 2006). En el discurso del rap, por ejemplo, los enunciadores se muestran como poetas urbanos. Así, la presencia de rima y de recursos poéticos, como la metáfora, son elementos lingüísticos que permiten que ese ethos les sea atribuido. El uso de gorras y de tenis de básquet caracteriza una forma de vestir asociada a las prácticas de algunos grupos sociales en los grandes centros urbanos. De igual manera, la forma caótica en la que el discurso se organiza dialoga con el caos propio de las grandes ciudades, fundamentando la atribución de rasgos relacionados con lo urbano.

Los elementos asociados a los raperos y sus seguidores aparecen en el discurso a través del fiador, un cuerpo enunciante al que le son atribuidos carácter y corporalidad que se refieren, respectivamente, a rasgos psicológicos y físicos, provenientes de representaciones sociales que son confirmadas o negadas en la enunciación (Maingueneau, 2004b, p. 99). El fiador del discurso es el representante de un mundo ético basado en estereotipos sociales, al que permite acceder mediante el proceso enunciativo.

El acceso a ese mundo ético convoca al destinatario a un lugar, inscrito en la escena de enunciación que el texto implica (Maingueneau, 2006, p. 67). De esa manera, frente al discurso del rap, estamos siendo convocados a un tipo de género de discurso que, para ser enunciado, moviliza escenografías que pueden representar diferentes situaciones de la vida cotidiana y profesional.

El ethos implica también una relación con los otros, una manera de influenciarlos o convencerlos de lo que se está diciendo. Teniendo eso en cuenta, se podría pensar que el proceso de construcción del ethos es, de alguna manera, un proceso de construcción de la identidad.

Cuando esa discusión es llevada para el espacio de las relaciones raciales, es posible establecer una relación entre ethos e identidad negra. En sociedades en que el racismo anti-negro constituye una ideología dominante, ser negro y asumirse como tal es un acto de resistencia que produce discursos a partir de los cuales se construye la identidad negra. En ese proceso de construcción, el ethos tiene un papel fundamental, pues es justamente la imagen de sí que el locutor quiere pasar para su público la que condiciona el proceso de construcción del discurso.

El rap es una de las manifestaciones culturales que más toma para sí la lucha por el fin del racismo. Desde su nacimiento, el rap protagonizó las reivindicaciones por la valorización de la negritud. Por ese motivo, es un tipo de discurso en que la referencia a las relaciones raciales y a la identidad negra se convierte en un rasgo distintivo. Especialmente en contextos sociales, como el cubano, en el que los espacios de reconocimiento social son ocupados, generalmente, por individuos no negros.

ETHOS E IDENTIDAD NEGRA EN “EL DISCO NEGRO”

La imagen que los enunciadores construyen de sí mismos en “El Disco Negro” guarda relación con la defensa de la negritud. En ese sentido, el título del álbum contribuye para resaltar la importancia de la cuestión racial para la producción, a partir del adjetivo “negro” en función del sustantivo “disco”. Reforzando esa idea, la portada del disco (Figura 1) trae varios elementos alusivos a la afrodescedencia.

La peineta puede presentar variaciones que la consolidan como símbolo de lucha del pueblo negro. El color negro y el cabo en forma de puño cerrado en la cabeza de “El tipo este” (Figura 2) es un ejemplo de eso. El puño cerrado resalta también la relación que, para los enunciadores de este discurso, existe entre rap y negritud, una vez que ese gesto es característico de los raperos y seguidores del género a nivel internacional. Esos elementos contribuyen para la valorización de la negritud, de la africanidad, de la lucha y de la resistencia del pueblo negro de “Obsesión”.El nombre del disco y del grupo, representando una peineta, remiten directamente al movimiento de lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos, en el cual el black power con una peineta encajada se configuró como un símbolo internacional de la lucha y resistencia del movimiento negro. La peineta también es un símbolo para algunas sociedades africanas, en las que representa la belleza, limpieza y feminidad de las mujeres negras de ese continente. Ambos elementos, peinado y peineta, forman parte de la corporalidad de los miembros de “Obsesión” (Figura 2) y constituyen una manera de enfrentar a la formación ideológica dominante que niega la estética negra, así como los atributos de limpieza, belleza y feminidad asociados a la mujer negra. En este sentido, el establecimiento en la sociedad cubana de un patrón de belleza e higiene blanco contribuye para reforzar este estereotipo, lo que se manifiesta, por ejemplo, en la ausencia marcada de la mujer negra en propagandas de productos de belleza e higiene personal.

En la portada (Figura 1) hay otros elementos que valorizan la negritud, por ejemplo, la elección de los colores negro y amarillo que representan, junto con el verde y el rojo, el movimiento negro. En la filosofía de las sociedades del oeste de África esos colores simbolizan tanto la fuerza de los ancestros y el pueblo negro (color negro), como la riqueza y la unión de África (color amarillo). Esto confirma la imagen de los locutores como sujetos relacionados con la africanidad, los orígenes, el pasado robado con la esclavitud, elementos estos que son constitutivos de una identidad: la negra.

Otro aspecto de la corporalidad de “Obsesión” que fundamenta el fuerte vínculo del grupo con la identidad negra es la forma en que sus integrantes se visten. Ellos suelen aparecer en público usando ropas y accesorios con estampas y colores típicos de los países africanos. Magia, por ejemplo, usa turbante (Figura 3), accesorio típico de las culturas africanas que se transformó para el movimiento negro en un importante y valorizado símbolo de resistencia. El uso del black power(Figura 3) complementa esa simbología.

Todos esos elementos ganan más legitimidad por el hecho de que los enunciadores son negros y comprometidos con el movimiento negro cubano. Si, por un lado, no se puede decir que el fiador de un discurso corresponde a la persona que lo profiere, por otro, en el rap, el discurso es producido a partir de las experiencias personales que contribuyen para la construcción de la identidad de los enunciadores.

Así, los temas de las canciones que el destinatario encuentra en “El Disco Negro” fueron seleccionados, en la mayoría de los casos, a partir de experiencias que los enunciadores, como negros, tuvieron en la sociedad cubana. En este sentido, la composición del grupo es también muy importante. En el contexto de un género musical dominado por hombres, la presencia de una mujer (Magia) en “Obsesión” incorpora temas que tienen que ver con lo que es ser una mujer negra en la sociedad y en el hip hop cubanos en la actualidad. En entrevista realizada por Rodríguez (2011), Magia dice: “no soy diferente de cualquier mujer negra… Sabes que cuando niña una se amarra la toalla en el pelo y sueña que lo tiene largo y se mueve. Mi hermana y yo teníamos el pelo largo y mi abuela nos hacía moños muy apretados. A los once años nos hacen el desriz para peinarnos con más comodidad, y porque es lo que una ve. Antes habíamos pasado por el peine caliente… Llevé trenzas postizas un tiempo. Cuando conocí a Alexey y entré en el asunto del hip hop ya tenía mi pelo largo natural (…).”

En “El Disco Negro” la influencia de la participación de una mujer en la elaboración del álbum se destaca, especialmente, en la pista 8 -Mi belleza-, en la cual se coloca la discusión sobre la transformación de la estética femenina en arma de lucha y resistencia, en una sociedad racista como la cubana. Esa música trae la esencia de lo que es ser una mujer negra empoderada en aquella formación social, como se puede ver en este fragmento:

“Mi belleza es punto de partida para cada hazaña / es limpia, no se disfraza, no se engaña / comienza desde mi centro y me crea un aura de luz / de la que muchos se asustan y ponen los dedos en cruz / yo soy bella y eso conserva mi espíritu, guía mis pasos / encausa mis azares… / me da clases de solfeo / mi belleza afronta mis desafíos, ahuyenta mis titubeos / no es la de revista, no es la que estás imaginando / no es la clásica belleza eurocéntricamente hablando.”

El uso del pronombre posesivo “mi”, referido a la primera persona del singular, modificando el sustantivo “belleza”, contribuye para producir tal efecto en el destinatario. En este sentido, podemos encontrar en la letra otros elementos que refuerzan esa idea, como la colocación de la belleza como algo que viene de dentro de la fiadora (“comienza desde mi centro”), pues el exterior está marcado por patrones de los cuales ella es excluida (“no es la de revista, no es la que estás imaginando, no es la clásica belleza eurocéntricamente hablando”). La belleza se transforma para la fiadora en una forma de resistencia, de lucha, para vencer los obstáculos que enfrenta como consecuencia del racismo (“yo soy bella y eso conserva mi espíritu, guía mis pasos”; “mi belleza afronta mis desafíos”).

Los temas tratados en el disco, de forma general, esbozan la figura de un fiador preocupado y empeñado en poner fin al racismo, así como consciente de su papel en la transformación de la realidad. Para tal propósito, cada pista trae una reflexión sobre los mecanismos más comunes del racismo en Cuba y que van desde la desvalorización de los elementos afrocubanos, como la rumba (Pista 2) y las religiones (Pista 9), hasta la perpetuación del racismo en espacios oficiales (Pistas, 3, 6 y 11). Un ejemplo de eso es la representación de la dicotomía avanzo/atraso como símbolo de la manera en que se organizó la vida política y social en Cuba, a partir del “contacto” entre culturas. El negro siempre fue asociado al atraso, a las cosas malas, a lo sucio, mientras que al blanco se le atribuyó la simbología del progreso, la belleza, la inteligencia, el buen carácter. En ese sentido, la rumba y el ballet constituyen la expresión de dos mundos que conviven en un mismo espacio, aunque en condiciones de desigualdad, como se puede observar en el fragmento de la Pista 2: Tú con tu ballet. Dice así:

“yo ando en otro ambiente, otro mundo, diferente… / no hay tambores ni bulla, es decente, de Europa, Occidente, adelanto / ¿comprendes? / ¡A la rumba yo no voy ma’! / y te digo, yo, yo no tengo nada en contra de eso / pero no voy a esconder lo que pienso, la rumba es atraso / ve tú, yo paso […] / ay no mi niña tumba, (no, tumbando) / ve pa tu ballet (Bajando!) / yo voy pa’ la rumba (me quedo).

De un lado están las personas que desvalorizan las marcas de la cultura africana en Cuba (“la rumba es atraso”) en defensa de la cultura europea (“es decente, de europa, Occidente, adelanto”) y de otro, el fiador que se coloca contra esa ideología (“ve pa’ tu ballet, yo voy pa’ la rumba”) y defiende sus raíces, su identidad.

A partir de esa realidad, el fiador encuentra en el rap un instrumento de lucha que, además de servir de plataforma de denuncia, se transforma en un vehículo para la concientización colectiva de la comunidad negra cubana, como se puede observar en un fragmento de “Me afroconozco”, Pista 5, en el que los enunciadores dicen:

“esto es lo menos que puedo hacer por los ancestros / tronco de ritmo, flow, conocimientos / son instrumentos para exponer mis argumentos […] / tengo las armas y debo repartirlas hoy / voy a enseñar a mi gente como usarlas / se trata de cómo vamos a empuñar esas armas / cómo vamos a esgrimirlas para entregarlas / responsablemente a nuestros hijos e hijas, que han de crecer fuertes / preparados para los nuevos tiempos.

La referencia a las “armas” dialoga con la idea de conquistar la verdadera igualdad mediante la lucha. El fiador es un guerrero y el éxito de la batalla que él traba depende de su trabajo como “concientizador” de las generaciones actuales y futuras. Él se coloca en igualdad con la población negra, para quien dirige su discurso, a partir del uso de pronombres posesivos (“mi gente”, “nuestros hijos e hijas”). Por otro lado, la lucha contra el racismo es una obligación, una deuda que el fiador tiene con sus ancestros (“esto es lo menos que puedo hacer por los ancestros”) y que solo puede ser pagada mediante el rap y el conocimiento histórico de las formas en las que el racismo se instauró y se perpetuó en Cuba, desde la época de la colonización (“tronco de ritmo, flow, conocimientos / son instrumentos para exponer mis argumentos”). Esta idea se retoma en varios momentos del disco, dejando claro cuáles son los principios que rigen el mundo ético del cual el fiador forma parte: resistencia, conocimientos, capacidad de rimar, lucha y antirracismo.

En la Pista 11, “Calle G”, el fiador aparece como representante de los negros cubanos que resisten y luchan contra el racismo, diciendo:

“representamo’ afro-cubano pensamiento / se maneja un fundamento / sabemo’ lo que estamo’ haciendo, cuidao’ / porque nosotro’ no estamo’ mareao’ / Obsesión sigue con puño cerrao”

El uso de la expresión “afrocubano pensamiento” evidencia la existencia de una parcela negra de la población cubana, de la cual los enunciadores forman parte, que se coloca contra el racismo y rescata los elementos constitutivos de la identidad negra. En entrevista realizada por Álvarez Ramírez (2011, p. 80), el grupo dijo que:

“afrocubano pensamiento lo utilizamos para referirnos a la población negra que está en talla, que se asume con orgullo, es una “casta” de saber. Más allá de su evidente intención como palabra compuesta, es un ideal, un lema, una postura, un color. Somos nosotros, Obsesión.”

No se trata de representar un segmento de la sociedad, sino de formar parte de él. Así, el “afrocubano pensamiento” es una forma de vida, una postura política que es llevada para discos y escenarios. “Estar en talla” aparece en el discurso dejando ver que el fiador se identifica con esa forma de actuar, de la cual él nutre su propia sabiduría (“es una casta de saber”. Esa expresión forma parte del español coloquial, lo que indica la proximidad entre el fiador del discurso y el grupo social al que se dirige. Esa manera de encarar la sociedad es complementada por el “puño cerrado”, cuya función, como se dijo antes, es la de marcar la posición de lucha y enfrentamiento a los patrones establecidos.

Otro elemento importante para la valorización de la negritud es el autoconocimiento. Ese conocimiento solo puede venir de dentro del propio individuo o de su grupo social porque, como en la estética, la historia que se enseña en las escuelas y forma parte del discurso oficial no incluye los orígenes y el papel de la población negra en la formación de la nación cubana. El acto de afro-conocerse es un “redescubrimiento”, es como nacer de nuevo y pasar por todo el proceso de formación de la personalidad, esta vez en función de una identidad que refleja lo que el individuo defiende y que es deseada por él, no impuesta.

Todos los rasgos del fiador del discurso presentados hasta aquí se sustentan en la escena de la enunciación, específicamente en las escenografías movilizadas en el discurso. Sobre eso hablaremos a continuación.

SOBRE LA ESCENA DE ENUNCIACIÓN: LA ESCENOGRAFÍA

En la estructura de “El disco negro”, como se dijo antes, el destinatario encuentra doce pistas, en las que cuatro son interludios. El primero de ellos, la Pista 1 (“Intro”), tiene la función de presentar el disco reforzando la idea del fiador como concientizador, “elegido” por una fuerza superior, mística, para realizar la tarea, como se puede ver en este fragmento:

“alabado sea el gran Dios / él vino a mí señoras y señores / lo he visto / lo he sentido / y nunca más he podido olvidar sus palabras / él me dijo / moldea tu rostro / paga tu deuda / siembra tu árbol / toca el tambor / lanza tu nombre / deja tu huella / camina siempre buscando el sol […] / aquí el que más fino sea responde si llamo yo…. /[1]

El principal trabajo que fue dado al fiador fue rescatar la herencia africana, simbolizada en el discurso por la referencia al tambor (“toca el tambor”), uno de los instrumentos utilizados en los rituales de las religiones cubanas de matrices africanas para comunicarse y homenajear a los santos y ancestros. En la apertura también se expresa claramente que el combate al racismo continuará presente en la producción de “Obsesión”, pues ella termina con la frase “El Disco negrode Obsesión, volumen 1”, lo que deja abierta la posibilidad de continuación del trabajo presentado en el álbum. El saludo al “gran Dios”, establece un diálogo también con la religiosidad, elemento fundamental en la construcción de la identidad negra en Cuba.

El cierre del disco (“Se acabó”) en el último interludio (“outro”), a pesar de ser breve, sirve para presentar al fiador como un contador de historias, una de las prácticas más frecuentes entre las culturas africanas, cuya tradición se perpetuaba en la oralidad. Así, el disco, como una historia, tiene inicio, medio y fin bien delineados.

Los otros dos interludios, “Eduardo en talla” (Pista 4) y “Furé en talla” (Pista 10), tienen la función de introducir las pistas “Me afroconozco” y “Calle G”, respectivamente. Ambos sirven para movilizar escenografías que contribuyen para el refuerzo de lo que se defiende en cada una de esas canciones. El interludio “Eduardo en talla” recrea una escenografía de una escuela en la cual los alumnos son interrogados por su profesor sobre hechos históricos relacionados con la cuestión racial en Cuba como, por ejemplo, la sublevación de los Independientes de Color, en 1912, que representa unos de los puntos más altos de la lucha de los negros por la igualdad de derechos en la Cuba pre-revolucionaria. En esa escenografía, los estudiantes responden negativamente a todas las preguntas, como se puede ver:

“Amiguitos, vamos a ver / ¿alguno de ustedes sabe en qué año fue la Segunda Intervención Norteamericana? / ¡noooo! / ¿y la Sublevación de los Independientes de Color? / ¡noooo! / ¿tampoco? / ¿y la Conspiración de La Escalera? / ¡noooo! / ¡qué negativo! ¡huummm!”

El uso del término “amiguitos” por una persona adulta para establecer un diálogo con niños y el tono profesoral usado en las preguntas realizadas validan, en la enunciación, la escenografía de la escuela. Paralelamente, la respuesta de los niños en forma de coro da el mismo efecto. Las respuestas negativas de los estudiantes sirven para mostrar cómo el sistema educacional cubano borra de los planos de enseñanza la historia de la población negra y constituyen un punto de partida para la presentación, en “Me afroconozco” de un fiador que cuestiona y desafía constantemente el discurso oficial con preguntas sobre cómo sería Cuba si la discusión sobre racismo fuese prioritaria en los espacios oficiales, como se puede ver en el siguiente ejemplo:

“cómo sería / ¿si este asunto, siempre pospuesto, no estuviera limitado sólo al círculo de intelectuales? / si se debatiera en las comunidades / si no estuviera ausente del sistema educacional / donde su tratamiento es puramente histórico, no actual / si los mecanismos sociales no reprodujeran el problema / si no tuviera que hacer este tema / yo me pregunto ¿Cómo sería?”

Es importante resaltar que hay, en “Me afroconozco”, una referencia clara a la ausencia del debate actualizado sobre el racismo en las escuelas (marcada en negrito en el ejemplo), lo que contribuye para justificar y legitimar la movilización de la escenografía escolar en el interludio anteriormente citado.

En el caso del interludio “Furé en talla”, la escenografía movilizada es la del canto en forma de lamento, típico de los esclavos, marcado por el esquema de pregunta y respuesta, característico de la música africana que influenció varias manifestaciones culturales como la rumba cubana. Parece como si los negros que José Miguel Gómez mató estuviesen hablando con él y contándole sus pesares. Esa escenografía sirve de fondo para el cuestionamiento que será hecho posteriormente en “Calle G” sobre la permanencia de la estatua de Gómez en una de las plazas principales La Habana:

“no entiendo qué hace ese tipo ahí / después de una Revolución que se hizo aquí / ¿qué fue lo que pasó con la memoria de este país? / ¡no sé a ti, a nosotros no nos representa!

En el fragmento queda clara la indignación de los enunciadores, no solo por el uso de la palabra “tipo” asociada a la figura de Gómez, sino también por la afirmación de que la estatua no representa a las personas negras de Cuba. El fiador cuestiona (“no sé qué hace ese tipo ahí después de una Revolución que se hizo aquí”) el papel de la Revolución cubana en el combate al racismo porque la imagen que los líderes de ese proceso colocaron durante mucho tiempo en sus discursos es la de que en Cuba no existen desigualdades, pues la Revolución las eliminó todas.

Para concluir, puede decirse que, de manera general, el disco moviliza la escenografía de una conversación informal. Sin embargo, esa es una escenografía que remite al tipo de discurso, pues es característica del rap. Ella sirve también, en este caso particular, para ganar la empatía del público, especialmente del público negro. Con ese modo de enunciar, el locutor está diciendo “yo soy como tú”. Eso, junto al tono de voz despreocupado y el uso de un lenguaje informal, contribuye para que se diga que, a pesar de todos los conocimientos, empoderamientos y luchas acumuladas, el enunciador se esfuerza por dejar en el discurso las marcas del barrio, donde los negros están.

CONSIDERACIONES FINALES

El análisis de la construcción del ethos en “El Disco Negro de Obsesión” mostró que la relación entre ethos e identidad negra puede ser muy fuerte cuando se trata de rap. La imagen de sí que los enunciadores pasan está basada en elementos que explicitan lo que es ser negro en una sociedad racista. La referencia constante a elementos relacionados con la negritud muestra que la auto-valorización es un rasgo muy importante en el discurso de “Obsesión”.

A su vez, el presente estudio permitió demostrar, también, que el ethos no se construye apenas por elementos intra-discursivos, como la organización del texto y las estrategias de comunicación, sino también por otros como la forma de vestirse y la actuación en el espacio social, expresada, fundamentalmente, por medio de entrevistas y declaraciones públicas.

La historia del racismo en Cuba sitúa el discurso de “Obsesión” en una coyuntura específica que es fundamental para el entendimiento y la construcción del ethos, tanto para el enunciador como para el destinatario. De igual manera, el hecho de que los enunciadores sean negros los coloca en una posición que les da credibilidad y legitimidad para emitir este discurso.

REFERENCIAS:

ÁLVAREZ RAMÍREZ, S. El rap y el afrocubano pensamiento. Entrevistando a Obsesión. Altre Modernità, Milano, n. 6, p. 277-280, nov. 2011. Disponible en: http://riviste.unimi.it/index.php/AMonline/article/viewFile/1609/1808. Acceso en: 6 nov. 2015.

GOMES, N. Alguns termos e conceitos presentes no debate sobre relações raciais no Brasil: uma breve discussão. 2012. Disponible en: http://www.acaoeducativa.org.br/fdh/wp-content/uploads/2012/10/Alguns-termos-e-conceitos-presentes-no-debate-sobre-Rela%C3%A7%C3%B5es-Raciais-no-Brasil-uma-breve-discuss%C3%A3o.pdf. Acceso en: 10 abr. 2015.

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NOTAS:

[1] El Disco negro de Obsesión / volumen 1.

Tomdo de Cubaposible.

 

Galería de fotos: Obsesión y Usher en Regla

La agrupación cubana de rap Supercrónica Obsesión recibió en su peña en el poblado de Regla al cantante y actor estadounidense Usher, quien por estos días visita La Habana.

Integrada por Magia y ..eltipoeste… este grupo, símbolo del movimiento cubano de hip hop, celebra mensualmente este encuentro a nivel comunitario al cual se unen artistas de la zona. Regla es además el cuartel general de Obsesión y donde reside ..eltipoeste..

Junto a Usher visitaron la peña la actriz Alfre Woodard y Smokey Robinson, cantante, compositor y productor discográfico de R&B y soul.

Esperando que la gente se calle Con Smokey Robinson
Con Smokey Robinson-2 Traduciendo a Smokey y a Alfred Woodard Smokey feliz

Fotos: Cortesía ..eltipoeste..

Obsesión estrena el videoclip de “Tú con tu ballet”

Calentito, salido del horno, acá esta el nuevo video de Supercrónica Obsesión, una de las agrupaciones cubanas de rap más reconocidas.

El tema “Tú con tu ballet” pertenece al Disco Negro de Obsesión, volumen que obtuviera el Premio Cubadisco en el 2011 y que versa sobre las relaciones raciales en Cuba.

¡Compártelo para que todo el mundo se entere! Este es el último video de Obsesión:

Pasas

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Ismael de la Torre. Cantautor cubano.

Los Pelos

Autoría: Supercrónica Obsesión (eltipoeste y Magia López)

Pelo suelto y carretera, mira,
No hay desriz
Me di cuenta que pa qué
Si yo no nací así
El hombre que me quiere
Me quiere como soy

¡Africana!

A donde quiera que voy.
Hoy mi naturaleza
Rompe patrón de belleza
Que no me vengan con que pa lucir mas fina
¿Hay que plancharse la cabeza pa verse mas femenina?
Oyeme no, nananina, mis códigos determinan
Yendose por encima de todos esos esquemas se encaracola
Mi pelo y es postura ante la vida
Una doctrina
Que consolida esta imagen que te vengo dando

Conmigo duermen mas de 400 años soñando con él, hasta cuándo
El procedimiento te estira el pelo lo hace mentiroso
Opacando lo que naturalmente es hermoso

Pa arriba los pelo
Que crezcan los dreadlocks
Al que le guste bien
Y al que no también

Según decreto ley cincuenti- yo
Inciso B a mi concierto y aprende que
Tu pelo es malo solo cuando muerde
Si no quieres el que tienes entonces
Dámelo no lo mereces
Sigue quemándote el cráneo
Deja que pasen dos meses
La verdad en forma de raíces aparece
Siempre.

A veces recibo raras miradas
De quienes creen que para estar bien arreglada
Necesito tener la moña estirada
Pero nada
Lo nuestro es nuestro y habla por nosotros
Ahí va mi idiosincracia capilar
El aire no me despeina como a pilar
Veo al caminar un mar de tiendas
Que no venden muñecas negras
Pero esa es otra historia que contar.

Ahora ya no tengas miedo
Déjate crecer el pelo
Natural como ha nacido
Rompe ya con la costumbre
Deja que esta luz te alumbre
Mujer nueva
Nuevo hombre.

Identidad siempre dispuesta
Orgullo sale a la palestra
Obsesión dice y demuestra
Convicción en talla extra

Entonces
¿sales o entras?
O lo escondes o lo muestras
O te pierdes o te encuentras
Tú piénsalo que yo mientras
Voy a seguir en la pelea
De a partir de lo que somos
Entonces
Lo que sea.

¿Somos o no somos?

CONVOCATORIA: Contra Ferguson. Una discusión sobre el racismo global

El Club del Espendrum y la Articulación Regional Afrodescendiente (en su capítulo cubano) convoca  a todas las personas, organizaciones e instituciones interesadas en la lucha contra toda forma de discriminación a participar en el debate

CONTRA FERGUNSON:

UNA DISCUSION SOBRE EL RACISMO GLOBAL.

El encuentro será un espacio crítico donde compartir ideas y tomar partido por las víctimas del racismo y la brutalidad policial en EE. UU, así como identificar las matrices globales que hacen del racismo una compleja forma de la opresión global en el mundo contemporáneo.

El panel estará integrado por Evelyn Hu De-Hart, académica chino-americana, Bárbara Olivera, investigadora brasileña y Roberto Zurbano, crítico y activista cubano.

Fecha: Jueves 2 de Abril  3: 30 p.m. Librería Alma Máter. Infanta y San Lázaro, Centro Habana

La rumba es atraso (+audio)

Esta mañana compartí en mi perfil en Facebook un fragmento del tema “Tú con tu ballet” de El Disco Negro de Obsesión. Estoy segura que más de una persona debe hacer pensando: “La negra se volvió loca”, porque precisamente compartí la estrofa más racista que tiene el tema:

Yo la verdad no estoy pa esa negrá

Y na’ porque yo no soy racista es ma’ mi mejor amiga es negra.
Esa cosa de esquina no es de gente fina
¿Te imaginas yo ahí metida?
Tantos negros bailando, sudando, cantando cosas que no entiendo yo ando…
Yo ando en otro en otro ambiente, otro mundo, diferente…
No hay tambores ni bulla, es decente, de Europa, Occidente, adelanto.
¿Comprendes?

¡A la rumba yo no voy ma’!
Y te digo, yo, yo no tengo nada en contra de eso
Pero no voy a esconder lo que pienso, la rumba es atraso.
Ve tú, yo paso.

Eso fue tan solo un adelanto, una especie de provocación, como para ir calentando los motores. El tema que salió del ingenio de Magia López Cabrera y Alexey Rodríguez Mola (..el tipo este..) lo comparto acá para que lo disfruten.

Supercrónica Obsesión: cuando la música y el activismo van de la mano

La agrupación  Supercrónica Obsesión fue fundado el 25 de  junio de 1996. Atraídos por las cálidas y renovadoras influencias del rap, sus integrantes Alexey Rodríguez a.k.a ..eltipo este.. y Magia López conformaron rápidamente las filas de la vanguardia que protagonizó el proceso de apropiación y definición del género dentro de la cultura cubana.

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Magia y el ..eltipo este..

Desde entonces, y hasta nuestros días, sus integrantes son fieles y orgullosos representantes de la afrodescendencia presente más allá de sus raíces, en su estética y en el arte que entregan día a día. De manera especial resalta esta agrupación por  una trayectoria ascendente dedicada a lo que ellos llaman “afrocubano pensamiento”[1].

La música de Obsesión refleja un interesante equilibrio de género y una diversidad estilística y musical, que transita desde el trabajo con elementos del jazz, la música cubana y toda una gama de corrientes de origen africano latentes en Cuba y Latinoamérica, hasta la creación de textos muy disímiles, donde el mensaje, siempre en forma de crónica, propone cambios en las conductas y actitudes estereotipadas.

Durante su vasta carrera, Obsesión ha sabido conjugar el buen arte, el humor y las ansias renovadoras, con el activismo, el trabajo comunitario y la lucha por construir un mundo mejor.

No solo han atesorado importantes reconocimientos y premios en festivales, sino que han ofrecido conciertos, en plazas nacionales e internacionales, junto a relevantes figuras de la música; además se han vinculado a la obra de renombrados artistas cubanos como el director de audiovisuales Roberto Chile, y los plásticos como Alexis Leyva (Kcho) y Eduardo Roca (Choco).

Un disco en Cuba para la negritud 

Muchos han sido los temas creados por Obsesión que abordan la negritud y el complejo mundo de las relaciones raciales en Cuba.

En el año 2011, el grupo lanzó El Disco Negro de Obsesión, tanto en formato MP3 como en una singular y creativa edición de su presentación en físico.

Obsesión, tal como declaró su director Aleixei Rodríguez en el concierto de presentación del volumen, comenzó el camino de la lucha contra la discriminación racial y el racismo hacía muchos años atrás, cuando el historiógrafo cubano Tomás Fernández Robaina ―a quien considera su maestro― les invitó a conocer en profundidad de algunos acontecimientos históricos que marcan la identidad de las personas negras en la sociedad cubana[2].

La consecución y presentación de este disco se realiza intencionalmente, al decir de Magia López, en el marco de la designación del 2011, por Naciones Unidas, el Año Internacional de las Personas de Ascendencia Africana[3].

En la nota del disco, el intelectual cubano Marcel Loueiro anotaba:

Usted tiene en sus manos un minúsculo fragmento luminoso (inmenso por su futuridad) de la cultura cubana; la síntesis de un concepto; una manera de asumir la vida, la memoria y la política, que centellea en el espejo de muertos vivos como Aponte, Plácido, Maceo, Banderas, Ivonet, pero sobre todo en el de tantos y tantas negros y negras anónimos que hacen posible con su perenne presencia (desde el remoto cañaveral de las plantaciones y las guerras de independencia, hasta los barrios humildes de la Cuba de hoy) la nacionalidad cubana.

El volumen en cuestión, producido íntegramente de manera independiente, consta de 12 temas, 8 rap y 4 interludios.

Creo no exagerar ni un ápice al asegurar que en su conjunto, el fonograma resulta un material de obligatoria consulta y referencia en la discografía cubana, pues se trata de toda una obra conceptual en torno a tópicos como la belleza negra, la marginación social, los estereotipos raciales y el papel que en el debate del asunto deben desempeñar los raperos, trabajo que en su totalidad deviene una demoledora denuncia contra el racismo, aunque eso sí, con un discurso sin acritud[4].

Este es el segundo disco de esta agrupación y fue presentado ese año al concurso de la discografía nacional CUBADISCO, donde obtuvo el premio máximo en su categoría.

“Calle G”a debate 

Uno de los temas incluidos en El Disco Negro es “Calle G”, el que, como se esperaba, propició el debate acerca de cómo actualmente se perpetua en el racismo en Cuba, específicamente a partir de determinados símbolos vinculados a sucesos específicos, y para nada gratificantes, que tuvieron lugar en la Isla y que han sido soslayados por la historia oficial.

Tal es el caso de la estatua al General cubano José Miguel Gómez que es parte de un mausoleo fastuoso ubicado en una de las intersecciones más importantes de La Habana, la Avenida de los Presidentes o Calle G; avenida en la cual además se hallan esculturas dedicadas a próceres latinoamericanos como Eloy Alfaro, Simón Bolívar y Benito Juárez.

De manera sucinta habría que mencionar que bajo la presidencia de José Miguel Gómez, se cometió una matanza de miles de personas negras y mestizas en el año 1912. El suceso, mal conocido como “la guerrita del 12” ha sido silenciado por la historia oficial. Con el tema “Calle G”, Obsesión se sitúa en el vórtice del debate sobre el racismo en Cuba. El texto es una denuncia de la presencia de la escultura:

En la mismísima Calle G o Avenida de los Presidentes hay,/ Una gran estatua de José Miguel Gómez que si la ve Pedro Ivonet (¡ay!)/ No entiendo que hace ese tipo ahí, después de una Revolución que se hizo aquí./ ¿Que fue lo que pasó con la memoria de este país?/ ¡No se a ti, a nosotros no nos representa!/ (¡Que no me den muela!)/ Que para mí está claro que está glorificando el racismo al descaro/

Pero también ofrece una solución desde la propia cultura hip hop: “Hago un llamado al graffiti cubano/¡Si no la tumban vamo’ y la graffiteamo’!”

En el debate que tuvo lugar a través del correo electrónico[5],varios intelectuales ofrecieron sus opiniones sobre el asunto y como es de esperar algunos estuvieron a favor, otros en contra; sin embargo, lo verdaderamente trascendente en la puesta sobre el tapete de un asunto tan escabroso como la legitimidad que se le otorga (o no) a sucesos tristes de la historia nacional desde la Revolución cubana.

Acerca de la el rap como creador de conciencia social, ..eltipoeste.. expresó durante en el debate:

Nos alegra muchísimo de que nuestro tema “Calle G” haya suscitado esta polémica, lo cual cumple nuestra intención de denunciar, primero y luego, debatir sobre este asunto. Si para eso sirvió nuestra canción, pues ya una parte está hecha. Dicen que no hay una sola verdad, pero nosotros tenemos la nuestra y es la que echamos pa’ alante.

El Club del Spendrú

En el año 2008, la agrupación llevo a cabo el proyecto de El Club del Spendrú[6], que tenía como objetivo proponer el reencuentro de varias generaciones de jóvenes con la música y la moda de los 70.

A partir del año 2013, el proyecto incluye además otras expresiones del arte como la fotografía, la poesía así como en el diseño de vestuario, donde con sus propios recursos y a partir de la obra plástica de Javier Martínez.

Ahora mismo El Club del Espendrú se está redefiniendo para andar en sintonía con los nuevos cambios que están sucediendo en Cuba. Estimamos que se están  abriendo más brechas sociales a pasos agigantados y debemos trabajar sin desconocer en que y cuanto nos afecta para poder incidir con más eficacia en el sector poblacional con el que más nos interesa trabajar. Nos estamos replanteando como reforzar la imagen de la negra y el negro a partir del vestuario buscando alternativas más al alcance de nuestra gente proponiendo opciones desde nuestro propio ejemplo. Por otro lado, también estamos haciendo un trabajo de embellecimiento de nuestra comunidad[7].

Atuendos de la época que resaltan la conciencia racial y la belleza negra aderezan las presentaciones de Obsesión en El Club , durante las cuales se privilegiaban aquellos temas relacionados con la temática ademas de temas clásicos de la música foránea, brasilera, caribeña, estadounidense, etc.

 


[1]    Sandra Álvarez Ramírez: El rap y el “afrocubano pensamiento”. Entrevistando a Obsesión en Otras modernidades, disponible en http://riviste.unimi.it/index.php/AMonline/article/viewFile/1609/1808

[2]    Palabras de …eltipoeste… durante el concierto de presentación de El disco negro de Obsesión, 17 de marzo del 2012 en la sala Covarrubias del Teatro Nacional, La Habana, Cuba.

[3]    Magia López durante el concierto de presentación de El disco negro de Obsesión, 17 de marzo del 2012 en la sala Covarrubias del Teatro Nacional, La Habana, Cuba.

[4]             Ibidem

[5]             Véase todo el debate en “José Miguel Gómez en Calle G”, disponible https://negracubanateniaqueser.wordpress.com/el-ciberdebate/jose-mig/

[6]    Se llama “Spendrú” en Cuba a lo que en otros sitios se denomina “Afro”

[7]    Correspondencia con la autora, 24 de febrero 2014

Jinetera

A mi amiga Nanny quien era jinetera y psiquiátrica, pero que no puteaba por loca
sino porque no tenía que comer, según ella.

Esta es una entrevista difícil porque supone que la persona entrevistada asiente diciéndote: “si, yo podría ser una de ellas” y lo que acá se cuenta no es para nada una situación común. No lo es en Cuba, donde al principio de la etapa revolucionaria las mujeres que ejercían la prostitución fueron convocadas a integrarse de otra manera a la sociedad, y de ahí nacieron “las violeteras”. Mujeres que conducían taxis color lila o violeta en la plena Cuba de los 60.

Casi 30 años después la realidad nos llamó la atención sobre la prostitución, justo durante la grave crisis económica que vivió el país y que también avivó otras problemáticas sociales como la discriminación racial por ejemplo, de profundo cuestionamiento sobre aquello que la Revolución había logrado y lo que no. Sin hablar de que las jóvenes negras y mestizas son quienes sistemáticamente son identificadas con el estereotipo de mujer que se prostituye, pero eso es asunto para otro artículo.

Que en Cuba existe el “sexo comercial” no constituye novedad alguna. Sin embargo, sobre las razones o causas que explican su existencia se esgrimen diversos argumentos, los cuales pueden ir desde culpabilizar a la mujer y tratarla como inmoral, hasta responsabilizar al gobierno y justificar la prostitución con la crisis económica del país.

Como quiera que sea, cada vez el tema de la prostitución esta más presente en la agenda de la Isla; por ejemplo el periodista y bloguero Francisco Rodríguez (PaquitoeldeCuba) lo ha abordado directa o tangencialmente en un par de posts: ¿Manzana de la prostitución en paraíso cubano? y Trata de personas y abuso sexual o No dormirnos en cómodos laureles.

Desde la música, varios han sido las canciones dedicadas a este tema, entre ellas “La llaman puta” del dúo cubano de rap Obsesión, donde se parte de la experiencia de la  mujer implicada y trasciende las valoraciones morales.

Acá está Maritza es una joven cubana que vive en Europa, mujer de 34 años, quien hace alrededor de un año salió de la Isla en busca de “un futuro mejor”.

¿Para tí que es una “jinetera”? ¿Hay diferentes tipos?

Para mí una “jinetera” es una mujer que intercambia su cuerpo y sexo por dinero o cosas materiales.

Todas las jineteras no son iguales, existen diferentes tipos: están las que viven y dependen de eso totalmente, para ellas jinetear es un empleo como otro cualquiera. Esa es su vida y la mayoría de estas tienen su chulo, que las cuida de la policía, les busca los turistas y hasta las llevan al lugar. Por supuesto ellas mantienen a los chulos y le tienen que pagar. Casi siempre los chulos son los maridos.

También están las integradas a la sociedad, trabajan o estudian. Pueden ser maestras, doctoras, enfermeras, licenciadas y hasta universitarias. Estas no viven de eso, pero en un momento determinado también se prostituyen.

Todas buscan lo mismo, dinero, cosas materiales o sea pacotilla, comida, una salida a un restaurante caro, y hasta para salir del país.

¿Cuál es la diferencia fundamental entre las “jineteras por cuenta propia”, aquellas que no tienen chulo, y quienes tienen un hombre para el cual trabajan?

La diferencia de las jineteras por cuenta propia, es que esas luchan para ellas, para su familia, hijos, etc. Eso yo si lo veo muy bien, que luchen por su bienestar, pero las otras no. Estas tienen a los chulos que tienen que mantener, como ya te explique anteriormente.

Según tu opinión: ¿Que es lo más usual que quiere a partir de su vínculo con un extranjero una jinetera: irse del país o vivir en Cuba?

Bueno lo más usual que buscan las jineteras, es el dinero por supuesto que le paguen por sus servicios. Aunque ya a la vez que tiene un vínculo seguido con un extranjero sea “un punto fijo” … las más inteligentes por ahí buscan una forma para poder salir del país, ya sea casada o invitada y hasta por contrato de trabajo, eso sí sería la mejor opción.

En Cuba la prostitución no es delito sin embargo, las muchachas son “recluidas” en Villa Delicias, por ejemplo, un “centro de mujeres aseguradas”. Te pregunto: ¿qué significa para una mujer ir para ese lugar?

En Cuba la prostitución no es un delito, ¿eso dicen? Pues no lo creo. Porque una mujer joven y bonita no puede caminar de la mano de un extranjero por las calles de La Habana sin que la policía la moleste, pidiéndole y exigiéndole identificación y explicaciones. Eso es en el mejor de los casos, si tienes suerte, si no te montan en el carro de la patrulla y te llevan para la unidad más cercana y ahí te hacen pasar un mal rato y corres el riesgo de que te hagan una carta de advertencia, como dicen ellos por “asediar al turista”.

¿Crees que en un lugar como Villa Delicias una mujer pueda ¨aprender¨ a no prostituirse? ¿Crees eso posible?

Yo pienso que caer en Villa Delicias, es lo peor que le pueda pasar a una mujer y más joven. Yo no se nunca he estado ahí por suerte, pero tengo amigas que si pasaron por eso, y no creo que allí una mujer pueda aprender a no prostituirse, además de que una con su cuerpo es libre de hacer lo que quiera.

La policía en Cuba, ha tomado mucho auge con este tema de las jineteras, de ahí que hay tantos policías corruptos y descarados que en las calles de La Habana están haciendo y deshaciendo, viviendo de las putas y de los chulos. Ellos son iguales o peores, solo les diferencian que llevan el uniforme y se aprovechan de eso.

Para finalizar ¿Tienes alguna anécdota que quisieras compartir?

Una anécdota que tengo … ya hace unos años en el 2006… era sábado, y estábamos un grupo de amigos que salimos esa noche a El Vedado. Estábamos exactamente en la entrada del Wakamba, en calle O, y esa noche había en esa zona un operativo especial.

Detienen a mi amiga, quien venía con otra más, y le preguntan por la identificación. Seguidamente, sin explicación alguna, las montaron casi a empujones en una guaguita de policía, de las que son cerradas que no tienen ventilación. Allí las trasladaron para la unidad de Zapata y C, ahí mismo en El Vedado, pero junto con ellas, un grupo de jóvenes más, sin ninguna razón, porque no andaban ni con extranjeros y esa misma madrugada se las llevaron a todas para Villa Delicias …Allí estuvo 2 días, hasta que la madre de mi amiga tuvo que ir a buscarla, porque no la querían soltar y ya le habían dado hasta el uniforme de presa.

A la vez que tu pones un pie en ese lugar, aunque sea “por gusto” o no, como en el caso de esta amiga mía, ya ellos te abren un expediente como que estuviste en ese lugar, y a partir de ahí la policía te mantiene chequeada.