Mucha más negra… cubana

Cuando Maritza me invito a participar en el curso que en “la Casita” se celebraría, no pude advertir con certeza la significación de estar en frente de mujeres de a pie, como yo, solo que con el doble de mi edad: “mis queridas negras viejas” como les llamo yo. La incansable Maritza dirige la CasaSigue leyendo «Mucha más negra… cubana»