Un espejo de autenticidad: Elogio a Fátima Patterson, Premio Nacional de Teatro 2017

Por Norge Espinosa Mendoza

Contra el cielo de una noche santiaguera, estaba esta mujer. En la terraza de un hotel, que creo recordar dominaba una de esas colinas de su ciudad, ella estaba más cerca del firmamento. Abría los brazos, vestida de blanco, y narraba historias. Cuentos venidos de un pasado donde su raza y las fábulas se volvían un tiempo mítico. En el calor del verano, ella era un soplo de viento que vivificaba esa noche. Sigue leyendo “Un espejo de autenticidad: Elogio a Fátima Patterson, Premio Nacional de Teatro 2017”

Las actrices desesperadas de Abilio Estévez llegan a Ginebra

Coralia Rodríguez
Coralia Rodríguez

Josefina, ceremonia para actrices desesperadas, obra del reconocido intelectual cubano Abilio Estévez, se presenta por estos días en el Théâtre de la Parfumerie (Teatro de la Perfumería) en la ciudad de Ginebra, Suiza. Carlos Díaz, quien acaba de recibir el Premio Nacional de Teatro, ha sido el director de esta puesta protagonizada por las actrices cubanas Coralia Rodríguez y Amanda Cepero, también cantante, quienes han aceptado el reto de la traducción de la obra y la interpretación en francés.

¿Por qué presentar esta obra de de Abilio Estévez en Ginebra? 

–Esta obra de Abilio, un autor que siempre me ha interesado por su profunda cubanía y  que al mismo tiempo defiende valores universales fundamentales, habla de migraciones, símbolos patrios, éxodos y ausencias. Está llena de música, de nuestra mejor música tradicional, y Carlos Díaz me la propuso en una conversación en mi casa, en Ginebra, porque hace tiempo que queríamos trabajar juntos en una creación teatral, aunque ya nos había prestado su teatro Trianón para hacer tres obras: en el 96, La casa de Bernarda Alba; con Teatro Neptuno, La Extranjera, un texto del congolés Caya Makhélé dirigido por el burkinabés Hassane Kouyaté en 2013, con un elenco enteramente cubano, y luego otro texto africano del mozambicano Mía Couto, dirigido por Patrick Mohr, artista suizo, muy buen amigo, en 2013 también.

Además, tengo en común con el personaje de Josefina el haber nacido en Alto Songo, provincia de Oriente, coincidencia que primero nos causó mucho asombro y luego nos hizo reír como niños. Josefina subraya siempre en su lucha con la Imagen, interpretada por mi hija, Amanda Cepero, sus orígenes franceses. Fabuladora incansable, dice llamarse como Joséphine Bauharnais, la esposa de Napoleón I. Esta centenaria viajera inmóvil cita constantemente personajes de la aristocracia y de las letras francesas… Ciertamente  el hecho de que yo viva desde hace 18 años en la parte francófona de Suiza y en interacción permanente con Cuba tiene algo que ver en todo esto… y es fuente de referencias para el público ginebrino.

La actriz Amanda Cepero. Foto cortesía Coralia Rodríguez

Cuéntanos un poco de qué va la obra. 

 

–Este monólogo, escrito en español por Abilio Estévez, adaptado para dos actrices y traducido al francés, cuenta la historia de una mujer nacida en las montañas del Oriente de Cuba, patriota por tradición familiar, cuyo sueño es llegar a La Habana y ver izarse la bandera sobre el Castillo del Morro en 1902, para vivir el sueño del nacimiento de la república. Pero su otro yo, ese demonio que tenemos dentro contra el que luchamos los seres humanos, la desvía del camino a causa de un encuentro amoroso, o más bien sexual con tres soldados norteamericanos de Wichita, Nebraska.

Esa es su lucha, contra sí misma, algo que la condena al nomadismo durante 103 años. Josefina viaja por todos los continentes, disfruta sin complejo ni mesura del amor, canta, baila, vive, goza, sufre, se lamenta y llora. ¿Verdad mentirosa o mentira encantadora? ¿Quién lo sabe? Ella viaja de un polo al otro “como las golondrinas, porque en fin de cuentas todos tenemos cara de golondrina”.

Háblame del montaje. ¿Algo especial que quieras compartir de las seguramente extensas horas de trabajo con Carlos Díaz?

Ambas protagonistas en un momento de la representación. Foto cortesía Coralia Rodríguez

 

 

–Lo primero que quiero decir es que se trabajó más que con respeto y armonía, con ternura, siempre con ternura. Y con mucho sentido del humor. Eso por supuesto tiene que ver con Carlos, con su persona, su amor por el teatro, su vasta experiencia internacional, su sabiduría,  y su respeto por el actor como creador activo. Nunca impone nada, él observa, propone con dulzura, sabe tomar el hilo y tejer la madeja a partir de lo que proponen las actrices. Debo decir que todo el equipo de trabajo se entregó a fondo, y así avanzamos de forma rápida y segura.La obra se montó en cinco semanas de ensayo, trabajando a buen ritmo, pero sin agotarnos, respetando el descanso necesario y en las mejores condiciones, como corresponde a la vida de un país como Suiza. Fue muy importante, definitivo para que el proyecto viera la luz, contar con el apoyo financiero del Departamento de la Cultura de la Ciudad y el Cantón de Ginebra, la Lotería Suiza, y de Artlink, asociación que financia proyectos de pueblos del sur en este país.

¿Qué pensamientos y emociones te sugiere la designación de Carlos Díaz como Premio Nacional de Teatro 2015?

–Me hace pensar en ese proverbio que dice: “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Muy merecido premio, ¡ya era hora!

¿Cómo recibió el público de Ginebra esta puesta? ¿Piensan llevarla a La Habana?

–Hasta ahora muy bien. Acuden al teatro cada día más, se ríen mucho, lloran, a veces cantan con nosotros, pues contamos con música en vivo ejecutada por Shama Milán, excelente músico cubano. Al final aplauden a rabiar y nos felicitan emocionados. Algunos incluso prometen volver con amigos, o con familiares. Vamos a ver qué pasa, seguiremos en cartelera hasta el 1 de febrero.

Seguro, muy probablemente, iremos para el Festival Internacional de Teatro de este año.

Publicado en Cuba contemporánea

CONVOCATORIA: Una Bacanal de títeres para adultos

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Del 16 al 23 de noviembre próximo, La Habana acogerá la II Bacanal del Títere para los Adultos. Veinticuatro agrupaciones participarán en el evento, catorce nacionales (La Habana, Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos, Ciego de Ávila, Camagüey y Guantánamo) y siete agrupaciones extranjeras (Colombia, Argentina, Venezuela e Italia son los países invitados).

“El objetivo de la Bacanal es llamar la atención de artistas y público sobre el títere para adultos, la segunda Bacanal ya dio la respuesta de los artistas. Por nuestra parte ese objetivo comienza a verse cumplido. Ahora nos falta lograrlo con el público adulto, con la población, que se convierta en público y cocreador del teatro de títeres, que reciba al títere como una oferta artística legítima”, precisa la dramaturga Esther Suárez Duran, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones de las Artes Escénicas y miembro del equipo de coordinación de la Bacanal.

Cuatro salas de habaneras acogerán las presentaciones: la sala Adolfo Llauradó y el Teatro Nacional de Guiñol en el Vedado, La Edad de Oro en la Víbora, y el Teatro-Museo El Arca en el Casco Histórico de la Habana Vieja. El programa artístico se extenderá, además, a otros espacios comunitarios, escuelas, cárceles y centros de producción.

Cartel de la obra Shangó de Imá
Cartel de la obra Shangó de Imá

Las compañías cubanas presentarán obras como Milanés (Teatro Nacional de Guiñol),Macbeth (Teatro Papalote), Burundanga (Teatro de las Estaciones), Shangó de Imá (Teatro Océano), y De la gran escena con títeres (Hilos Mágicos). Mientras, los grupos extranjeros proponen El fantoche del Teatro Comunidad(Colombia), La muerte chiquita de Fábulo Vega (Argentina), y El despecho en vivo (Venezuela), entre otras.

Las actividades colaterales incluyen el Cabaret Titiritero, la exposición Eros Títeres: una muestra temática sobre el títere y el eros, que se presentará en la Galería Raúl Oliva del Centro de Desarrollo del Diseño Escénico, y una serie de talleres de creación e intercambio de saberes.

Acerca del Cabaret Titiritero, espacio muy bien acogido en la I Banacal, Suárez Durán considera que “es un espacio de intercambio artístico entre el teatro de la figura animada y el resto de las artes, sean la danza, la música, el arte circense, las artes visuales, y también otros fenómenos culturales como, por ejemplo, la moda. El Cabaret sesiona las últimas tres noches de la Bacanal, al término de las funciones en los espacios alternativos y en las salas. Es una zona de expansión, de total creatividad, improvisación, intercambio y confraternización entre los colegas. Si la Bacanal es la fiesta del Títere para Adultos, el espacio de encuentro del títere y su público ya crecido, el cabaret es el corazón genuino de todo esto”.

“En la presente emisión de la Bacanal, en su última noche, el Cabaret Titiretero será escenario de la entrega del único premio que entrega el evento: el PopulBaco 2014; que es un galardón que otorga el público a la obra más popular mediante la votación por un sistema de boletas en cada una de las representaciones. El premio consiste en una pieza de cerámica especialmente diseñada por el Maestro José Fuster”, agrega.

Las Bacanales nacieron en el 2011 y se inspiran en la tradición fundada por los hermanos Carucha y Pepe Camejo y Pepe Carril, quienes en los años 60 del siglo pasado atrajeron al público adulto con la presentación de obras como La loca de Chaillot, Asamblea de mujeres, La Celestina, La corte del Faraón, entre otras.

La edición anterior del encuentro se realizó también en La Habana en el 2012. En esa oportunidad la compañía Teatro Océano estrenó La dama de las camelias, en versión de Abelardo Estorino, última obra ensayada por los Camejo y Carril en el Teatro Nacional de Guiñol, en 1971, y que nunca llegó a ser estrenada.

Para la financiación de la II Bacanal se lanzó una campaña de micro-mecenas en la plataformaVerkami. El evento cuenta, además, con el apoyo del Consejo Nacional de las Artes Escénicas, el Centro de Teatro de La Habana, la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Interrogada acerca de los desafíos que plantea realizar un evento de esta índole, Suárez Durán apunta: “Todo esto se pretende hacer en la capital en un año muy difícil para la economía nacional y la economía internacional; un evento nacional, acerca con una materia -que es el teatro de figuras animadas- poco conocida, subestimada, cuya visión aún está llena de estereotipos. Una materia también temida por algunos, pues el títere no resulta confiable para el político esquemático, oportunista, hipócrita, corrupto, o de mentalidad adocenada. El títere es el miembro díscolo de la familia teatral. En realidad, es la libertad suprema e infinita”.

Publicado en Oncuba Magazine

Yesenia Selier: diálogo espiritual de la academia a las artes (+vídeo)

A Yesenia Selier la conocí allá por los noventa y tantos tempraneros, cuando cruzábamos pasillos en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana.

Luego, supe que estaba trabajando en el Marinello, como investigadora cultural. Más adelante pude valorar su alcance profesional su tesis de grado se convirtió en una de las investigaciones más utilizadas como referencia a la hora de analizar “la historia de la gente sin historia”.

Mientras tanto se hizo muy conocida en espacios como el movimiento cubano de rap donde permaneció aportando al pensamiento emancipador. Y por inscribirse también en la exigua lista de cubanas madre de trillizos.

Desde el 2004, vive en Nueva York, Estados Unidos, y enfrentarse a una nueva vida no ha sido fácil, ni personal ni profesionalmente. Emigrar tiene, sin dudas, muchos costos.

Sin embargo, Selier es una académica muy reconocida desde Cuba y sus textos siguen apareciendo en antologías y compilaciones que sobre género y raza se publican en la Isla y en otros países.

La también, bailarina y actriz y Womens Orishas, que se concentra en diosas del panteón yoruba, a las que pone a dialogar con mujeres contemporáneas.

Sobre esta mujer cubana, que se desenvuelve en tres escenarios profesionales, versa esta entrevista.

Primero te pediría que te presentaras: ¿quién es Yesenia Selier para Yesenia Selier?

Para Yesenia, Yesenia es una Guerrera Espiritual, una criatura siempre contemplando la frontera de lo que no se ha hecho todavía.

Una persona profundamente comprometida con el cambio, dispuesta a tener conversaciones incómodas. He intentado una par de veces de responder a las demandas del contexto pero al fin he comprendido que el único costo que no estoy dispuesta pagar es el de sacrificar mi autenticidad. Desde ella siempre me mantengo ocupada e inspirada y expandiéndome intelectual y espiritualmente.

¿Cuáles son los proyectos que consumen tu tiempo en la actualidad?

Consumir es un verbo definitivo en mi vida, mi mayor enemigo es el agotamiento físico y mental, pues ajustar los ejes de mi trabajo físico —como maestra y bailarina folclórica—, al intelectual y como madre de trillizos, es simplemente sobrehumano.

Yo creo que intelectualmente estoy lidiando con la enorme crisis metodológica de contar la historia social del negro cubano a través de los documentos tradicionales. La historia es una disciplina que depende de documentos y estos son mayormente producidos por las élites.

De ahí que mire en los últimos años más a otras formas de recuperar nuestro pasado a través de nuestras tradiciones. También me ha quedado claro la necesidad de comunicar mas allá del espacio puramente académico.

En los últimos cuatro años se ha consolidado mi vocación como activista cultural, materializando proyectos como Tambo! E Ibiono Project en torno la cuestión social y cultural cubana. En el presente, Global Ryhthms Cuba está centrado en la educación sobre la cultura cubana. Es un proyecto que entiende lo cubano como un vórtice cultural en el Atlántico, mas allá del territorio geográfico ilustra influencias de lo nuestro en la cultura popular americana y latina.

Pero todo cuanto hago y produzco está sometido al gran proyecto de mi vida que son mis hijos Taiwo Salvador, Malcolm Kehinde y Leandro Idowu Selier. Ellos, por suerte, son unos chicos inmensamente talentosos y acaban de hacer su primera exhibición de arte, mostrando su joven obra en pintura, vídeo, web-comics, video-juegos hace dos semanas, así que ¡el experimento no ha salido tan mal!

Háblanos acerca de Woman Orishas, ¿de que va? ¿Cuáles son sus aportes, como obra de arte?

Woman Orishas es una rara avis, una danza-teatro-concierto que homenajea a la condición femenina desde la perspectiva de un sujeto afro-diaspórico.

Los tres monólogos que conforman la obra toman lo religioso como un vehículo para la reflexión existencial de la construcción del sujeto femenino (Oshun), la mitologías de la maternidad (Yemaya) y nuestra condición trascendente, y/o nuestra posibilidad real de ser autoras de propia historia( Oya).

Yo aproveché la invitación del Museo Cubano de Miami, para hacer hacer hablar a las orishas que había bailado tantas veces.

Un orisha es una forma de historia colectiva, Oshun, Yemaya, Oya, no fueron una sino muchas mujeres que hicieron aportaciones trascendentes a sus comunidades en el momento que les tocó vivir. Las historias de un orisha son relevantes en tanto se actualizan siempre desde el presente, para guiar, inspirar y sobre todo para sanar y complementar individual y grupalmente.

Esta obra intenta cerrar una brecha enorme de la ausencia en los escenarios, del cuerpo y de la historias de los afrocubanos y de los afrolatinos en general.

Como artista, tienes una obra consolidada que contribuye a mantener viva la cultura afrocubana. Pero sabemos que por ejemplo la Regla de Osha, está lleno de estereotipos —bellos y atractivos— pero estereotipos al fin. ¿Qué haces con esas imágenes estereotipadas que entran en conflicto con quizás tu arista de activista o de académica?

Creo que hay tantas visiones de la prácticas religiosas como practicantes.

Una de las grandes dichas de mi vida es haber sido iniciada religiosamente por Victor Betancourt que es uno de los intelectuales fundamental del Culto de Ifa. Editando su trabajo capté un mensaje muy importante que subyace en mi obra, de repensar la práctica más allá de las transformaciones que la esclavitud y la sociedad colonial le impusieron.

Oya, Yemaya y Oshun las muchas historias individuales que ellas sintetizan, representan mujeres con una agencia política y económica, que Occidente negó a las mujeres hasta el siglo XX. Creo que el contexto económico y político y la gradación de competencia socio-económico en función del género, fue algo que marcó profundamente a las comunidades negras y produjo formas de exclusión que no existían en África. ¡El Epke del cual emana el Abakua en el Calabar establece allá también agrupaciones femeninas! En Nigeria las mujeres tocan tambores bata. He observado que muchas funciones mágico-religiosas en que la mujer está excluida, están centradas en feminizar al hombre, a hacer que mágicamente adquiera un poder que solo una mujer tiene. Las contradicciones que veo en el plano religioso me estimulan a leer entre lineas, pues en ellas se sedimentan fragmentos de la historia social de los afro-cubanos, no documentadas todavía.

El mundo actual está marcado por la migración, lo que supone también costos a nivel personal y profesional que se asumen cuando se emigra. Según me consta, eres de las pocas profesionales negras que se ha insertado en la academia norteamericana y que sigue siendo referencia en Cuba. Mi pregunta es entonces: ¿Ha sido fácil, difícil? ¿Qué has dejado por el camino? ¿Cuáles han sido las experiencias más transcendentales en este sentido?

Lo más duro fueron los dos años y medio durante los cuales no vi a mis hijos, apenas dormía y empece a tener problemas recurrentes con mi sistema inmunológico. Fue duro vivir sin mis amigos insustituibles en la isla y aprender más que un nuevo idioma, una gramática social distinta. Como la mayoría de los afrocubanos llegue sin contactos, sin padrinos, mi familia no tenia ningún amigo que ayudara. Pero creo que esas experiencias nos ayudan a entender quienes somos y a que no podemos renunciar.

Como decía, eres referencia en Cuba para el tratamiento de la temática racial, transcendencia que iniciaste con tu tesis de grado sobre la “gente sin historia”. De allá a acá, ¿cómo ha evolucionado tu pensamiento antirracista?

Los primeros años que pase en este país mi mente estuvo en un largo re-set, pues la experiencia cultural es completamente distinta. El cambio fundamental es que percibo mi condición afrocubana en un continuo con otras experiencias de la diáspora africana. Comprendo que nuestros desafíos económicos y políticos, así como también nuestra lucha por la visibilidad son una constante de la experiencia afro-latina.

Como siempre, al final de una entrevista: ¿cuáles son tus próximos proyectos, ya sean en el ámbito académico como artístico?

Recientemente se ha materializado uno de mis sueños: hacer mi doctorado en los Estados Unidos. Tomó más tiempo de los que pensaba pero he recibido una generosa beca del programa de Media, Cultura y Comunicación en la Universidad de Nueva York.

Planeo desarrollar más mi trabajo sobre el lugar del performance afrocubano en la genealogía del performance latino y negro. Es un trabajo desde el cual espero redimir la valía de nuestra contribución a la cultura internacional y restaurar una parte de nuestra historia cultural en la medida de lo posible.

Además, este año he logrado abrir espacios para lo afrocubano en instituciones culturales de la diáspora cubana como el Museo Cubano de Miami y el Centro Cultural Cubano de Nueva York. Siento que es un logro importante para nuestra comunidad, por encima de todo, y le da sentido a mi voluntad de seguir haciendo puentes desde la educación y el arte.

Publicado en OnCuba Magazine

Diccionario de Afrocubanas: presentando a Fátima Patterson

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A Fátima Patterson Patterson la conocí la primera vez que fui a Santiago de Cuba. Una amiga en común, Inés M. Martiatu, me dijo, casi a modo de obligación, que no me podía ir de la calentísima tierra oriental sin conocer a la mencionada treatrista. Y así fue. Una de las primeras cosas que hice al arribar a la ciudad fue buscarla en el barrio donde reside que ahora no se si queda más al norte o al sur de la capital oriental pero que reconozco profundo y vibrante en la red de relaciones de esa urbe.

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Escritura de la diferencia. Bienal de dramaturgia femenina

difeHoy comienza en La Habana el evento Escritura de la diferencia. Bienal de dramaturgia femenina que organizada la reconocida intelectual cubana Esther Suárez Durán. Las sesiones tendrán como sede a la UNEAC, en 17 y H, Vedado..  El inicio de cada panel ha sido previsto para las 9:00 am
El programa teórico es el siguiente:

Lunes 4 de marzo: Feminismo vs. Estereotipos. Dra. Teresa Díaz Canals y Dra. Zaida Capote. (Cuba); Alina Narciso (Italia). Moderadora: Esther Suárez Durán.
El buen Vivir (Sumak kawsay): una alternativa de convivencia respetuosa. Susana Nicolalde (Ecuador).
Martes 5 de marzo: Género: una interrogante. (MSc. Yulexis Almeida y Dra. Norma Vasallo.) Moderadora: Susana Nicolalde.
Miércoles 6 de marzo: Imaginarios culturales: violencia contra la mujer. Dra. Isabel Moya. Moderadora: Áurea Martínez (España).
Jueves 7 de marzo: Escrituras teatrales. Coordinadoras Nacionales o autoras representantes de cada país: Ecuador, Argentina, España, Centroamérica, España, Italia y Cuba.
Viernes 8 de marzo: Red de mujeres teatristas: intervenciones iniciales de Alina Narciso, María Rita Mancaniello y Esther Suárez.
Presentación de la web de La Escritura de las Diferencias: fórmulas para colocar las informaciones por países.
Presentación de la web del proyecto Escena con aroma de mujer.
Aquí puedes bajar el programa artístico.