Georgina Herrera: Hija de Oshún hablándole a su madre

Por Georgina Herrera (Yoya)

(Me dijeron

que te llamaron lujuriosa)

¿Fué cara a cara?

¿Viste su pelo, su color?

Dime un nombre. Uno solo

de alguien que te haya dicho lujuriosa.

¿Tu me entiendes?.Yo sangro

cuando a ti te hieren.

¿Te das cuenta? Este dolor se quita cuando

cuando yo sepa y lo enfrente.

No te calles,

no me protejas de quien puede como antes

o cree poder.

¿Quién se atrevió, acaso

alguna triste frígida, violada

para que fuera su pesar más grande,

o…un pobre varón, mirando

como su flor marchita palidece

más de lo que marcó su nacimiento.

¿Eso….un desencantado de sí mismo?

Que no te roce nadie….

Que no te toquen.

No calles, madrecita. Este

es el momento de saber.

Ahora…o nunca.

La Habana, 29/10/17

Foto: Dominique Diaz
Tomada de The Orion

 

Yolanda Arroyo Pizarro: «No soy yo la que se viene. Es su boca…»

Por Yolanda Arroyo Pizarro

«No soy yo la que se viene. Es su boca. La boca de Alexia se me viene en la entrepierna. Poco antes, tan sólo unos segundos apenas, han eyaculado sus dedos dentro de mí. La corriente eléctrica ha recorrido mis pieles. Tengo varias pieles. Todas las ha descubierto ella y me las ha colocado encima. Nunca es mi piel la misma piel una vez Alexia me ha acariciado. A veces convergen todas, en un remolino, como si se cocinara una mezcla de sabores agrios dulces. Y a veces se derraman todas, pieles de lozanía y longevidad, o una combinación de algunas tantas por el cabello, entre los muslos;  se me depositan sobre hombros, espalda y pechos.»

Fragmento de Caparazones de Yolanda Arroyo Pizarro.

 

Georgina Herrera cumple 80 años

… y lo vamos a festejar porque todos los días no tenemos la oportunidad de celebrar junto a una de las voces más importante de la poesía cubana contemporánea. Yoya, como le conocemos quienes hemos estado cerca de ella, es además guionista de radio y televisión y tiene una de las obras más fecundas e incisivas que sobre la negritud de la mujer se haya escrito en la isla.

Yo no podré estar en la fiesta y homenaje que han preparado para ella, pero les convido a que pasen el próximo 23 de abril por la sede de la Revista Mujeres, sita en Calle Galeano y esq. a Neptuno, sobre las 2:00 de la tarde, y le digan que le envío todas mis mejores vibras y todos los besos del mundo. La música la podrán las chicas de la orquesta Las Canelas.

Consultar ficha de Georgina Herrera en Directorio de Afrocubanas.

Foto: Norma Guillard

Convocatoria: VIII Edición del Festival Afropalabra

afropalabrasDedicado a Vitalia Oviedo, “La Cuentera de La Habana Vieja”, y  al Decenio de los Afrodescendientes, tendrá lugar próximamente el reconocido Festival Afropalabras,

En esta edición se reconocerá la obra de toda la vida a varias personalidades del arte por la preservación de la oralidad de raíces africanas. También estarán los principales representantes cubanos y extranjeros de las diferentes manifestaciones del arte en esta temática.

La tradición oral nos llega con el corazón encadenado, en aquellos barcos negreros, que un día se anclaron a nuestro caimán, para darnos toda la sabiduría de una cultura ancestral y milenaria.

Este es un Festival de oralidad donde está, no solo, la narración oral, también la música, porque los tambores hablan, la danza, porque el cuerpo habla, la poesía, el teatro, y todo lo que venga de África o de su diáspora.

Afropalabras se realizará del  5 al 10 de enero de 2015, en la Casa de la Poesía, Muralla 63, Habana Vieja.

Consulte el programa del Festival Afropalabras 2015.

 

Vidas amputadas. Sobre Vestido de Novia, la película

vestidoPor Danae C. Diéguez

Cuando aparecen las primeras escenas del largometraje Vestido de Novia, de la realizadora Marilyn Solaya, se recrean momentos de la cotidianidad de una pareja, son escenas que convierten ese día a día en una de las claves más importantes del filme.

Rosa Elena (Laura de la Uz) y Ernesto (Luis Alberto García) conforman una pareja que se ama, sobrellevan las carencias de lo cotidiano con la belleza del amor que se profesan, son unos recién casados felices, aunque el padre de ella, (Pancho García) se encuentre aparentemente inválido y ello exija atenciones y mucho trabajo. Son esos momentos, en los que la directora se posiciona para construir una de las tesis que atraviesa toda la película: el espacio doméstico como ejercicio de violencia invisible que somete “naturalmente” a las mujeres a roles y «deberes ser» que las aniquilan en otras libertades esenciales.

Inicio este comentario desde la importancia que se le da a estos tópicos en la historia: lo privado, lo íntimo en tanto se “es” quien quieres ser y lo público en tanto se “aparenta” una existencia. Esa relación, por momentos tormentosa en algunos personajes, es desde donde se sostiene la doble moral como elección en la mayoría de los personajes, pues el contexto, los espacios de socialización, en los que se pone a prueba el “deber ser”, están como protagonistas de la historia, para advertirnos que además de una elección, las presiones sociales te cercenan. La doble moral se convierte en eje temático y le permite a la directora hablar de ella desde los aprendizajes binarios de género.

Vestido de Novia es una película que convierte una historia de amor en un discurso sobre la nación, va de lo mínimo a lo macro. La historia de Rosa Elena, persona reasignada con otro sexo biológico y que se construye como mujer a través de los aprendizajes más tradicionales de la feminidad, es la línea argumental que desata las ideas latentes en la propuesta fílmica, sin embargo, me permito reivindicar lo anecdótico en tanto símbolo de un conflicto que trasciende esas historias personales y hace una de las apuestas que convierten a la cinta en una obra intensa, que nos trasciende como seres humanos para encarar a las políticas públicas, a las sociedades que sostienen aún la hipocresía y hablan en nombre de una verdad inconsulta.

Las mujeres y los hombres de esta historia han aprendido a vivir desde la cárcel de esos aprendizajes de género encorsetados y por supuesto, son víctimas  de ello. Vestido de Novia marca la diferencia cuando el punto de vista se verifica en la denuncia de su directora —en este caso guionista también— sobre cómo nos socializamos mujeres y hombres para beneficiar a un sistema de dominación patriarcal, quelegitima y sostiene las inequidades, esahí para mí la diferencia o el punto de giro más importante que le veo a la película dentro del cine cubano que se ha ocupado del tema: Marilyn no admite discursos de tolerancia,sabe que quien tolera y el tolerado marcan una relación de poder, no pasa la mano, no es complaciente; va a la causa de esas mentiras, sus personajes apenas se salvan del descalabro porque con su película reclama el respeto, la diversidad, el amor por encima de absurdas presiones sociales que solo generan dobles vidas o quizás, vidas amputadas.

Una de las ganancias del filme radica en la construcción de los personajes, defendidos todos con una maestría actoral que eleva la película a primeros planos de interpretación. Los personajes son símbolos también de ese espacio social que los ubica y atomiza. En todos parece rondar un arquetipo que, enriquecido, marca claves para entenderlos también como metáforas de cada uno de los temas que a la directora le interesa poner en discusión— la doble moral, los binarismos absurdos de los aprendizajes de género, el patriarcado como causa evidente de las discriminaciones, entre otros— y que sirven, a su vez, de microrelatos como historias que se conectan para complejizar el espacio—tiempo como personaje que sostiene el argumento del filme.

La historia de Vestidode Novia está inspirada en hechos reales, solo que no siempre esa acotación garantiza efectividad ni verosimilitud, sin embargo esta entrega fílmica es sobrecogedora, no solo por el referente de vida que la sostiene, sino además por la complejidad que sus personajes muestran en una sucesión de acciones que a partir del primer punto de giro, pareciera no dejarnos respirar, todo ello junto a la verdad y la autenticidad de los actores y actrices.

Rosa Elena está defendida por Laura de la Uz desde esa organicidad que la actriz siempre nos regala, su personaje, aunque uno de los más hermosos de la historia, tiene que mentir por miedo, llega a vivir con su pareja y sabemos que la mentira es el inicio de esa relación, sin embargo el punto de vista de la historia no la juzga, la entiende y la convierte en víctima de varios desmanes, solo que la directora le da la posibilidad de crecer y la eleva a partir de defender su verdad y lo que desea ser en la vida. Rosa Elena es una mujer que no solo simboliza a las transgéneros, es muchas mujeres y por ello la complejidad del personaje y la excelente actuación de Laura de la Uz: la actriz logra evitar esa línea sinuosa entre ser transgénero, su estereotipo y una mujer cotidiana.

El caso de Sissy, interpretada desde el magisterio de Isabel Santos resulta sin dudas uno de los personajes más auténticos del filme. Generosa, justa, es vejada y humillada en su condición de travesti que vive desde la mujer que desea ser. En los parlamentos de este personaje está la autenticidad de una amiga, se sostiene la idea de que “no se nace mujer, se llega a serlo” y está el repudio a quienes persiguieron, maltrataron y ningunearon a personas que son y viven diferente— si es que esa palabra se pueda admitir—. Sissy es la dignidad y por ello su final es tan duro, emigrar como Panchito, ser Panchito—su identidad de nacimiento. Nuevamente la directora no cede, nos muestra el dolor y la vergüenza que significa que la nación pierda hijas e hijos en nombre de consignas viriles y discriminatorias. Isabel Santos ha convertido a Sissy en un personaje inolvidable, que ama y sufre y a quien le cuesta ser. La escena del calabozo marca la ambigüedad, no de Sissy, convencida de la mujer que es, aunque biológicamente sea varón, sino de la sociedad; cuando se arranca el último vestigio de su imagen femenina y guarda en unos tenis viejos y visualmente masculinizados, los pies con uñas pintadas al estilo más tradicional femenino. Solo así podría salir del encierro, el de la cárcel, pues la película recurre a esa prisión física para hablar de las muchas prisiones que rodean a sus personajes: la del cuerpo, la cultura y las sociedades con sus prejuicios.

Los personajes varones de la historia son interesantes por los matices que aportan: Ernesto, nuestro querido actor Luis Alberto García, ícono del cine cubano, ahora ante un personaje que está entrampado entre el amor que siente y su cultura machista enraizada, Ernesto da el aliento, es la posibilidad de ser un hombre diferente, entendido como un hombre que desmonta su masculinidad hegemónica para ser un hombre sensible. Ernesto se debate entre lo que siente y sus atavismos culturales; una de las escenas más intensas  es aquella que, con cuchillo afilado dentro de la mochila llega a casa de Rosa Elena para enfrentarla, lleva puesto el pullover del Che, símbolo del hombre nuevo, sucede entonces, después de un largo plano de miradas fijas, el abrazo y la reconciliación amorosa de la pareja. Reconciliación esbozada que solo se expresa entre ellos, porque de nuevo el espacio público—los otros— juzgan.

El padre de Rosa Elena, interpretado por el actor Pancho García, es el símbolo del poder machista, el “pater familias”, el poder que silenciosamente se hace presente, está oculto y aparentemente afectado, pero rodea todo, su poder radica en su silencio y más adelante en su mentira e hipocresía. Pancho García exhibe lo difícil de hablar sin palabras y ser desde el mutis total una ausencia que se hace presencia.

Los actores Jorge Perugorría y Mario Guerra representan personajes anquilosados: son la corrupción, la doble moral y están ahí para recalcarnos la mentira y como ellos mismos son el resultado de sociedades construidas desde la misoginia y la discriminación, en nombre de una falsa virilidad, en cuerpos falsamente construidos. Son personajes apenas sin matices, excepto que Perugorría ama a sus hijos, lo demás es el juego de las apariencias. Sus personajes, aunque no protagónicos tienen en sus manos los hilos que desatan las tragedias de la historia y alcanzan notoriedad, entre otras razones, por la coherencia con que son defendidos.

El filme exhibe referentes importantes y la directora los evidencia. El mayor de todos es cómo se inserta dentro de una zona de la tradición del cine cubano, en tanto se incorpora a la línea de maestros como Titón, Solás y Fernando Pérez para agudizar su mirada a la realidad cubana y comprometerse desde el ejercicio crítico…

El filme exhibe referentes importantes y la directora los evidencia. El mayor de todos es cómo se inserta dentro de una zona de la tradición del cine cubano, en tanto se incorpora a la línea de maestros como Titón, Solás y Fernando Pérez para agudizar su mirada a la realidad cubana y comprometerse desde el ejercicio crítico: pensar Cuba, desde el dolor que generan sus amputaciones y desde la verdad que nos asiste para cuestionarnos qué país hemos vivido y cuál deseamos ser. El homenaje rotundo a Fresa y Chocolate está presente, la película se enmarca en el año 94, el maleconazo como contexto y Titón,con su película, dándole un punto de giro al cine cubano, sin embargo, si en su momento Fresa y Chocolate apostaba a la tolerancia, Vestido de Novia apuesta al respeto y a la diversidad como única verdad, la directora trasciende la tesis de su maestro, en tanto su película, aún instalada en el 94, piensa a Cuba desde hoy, porque aún somos un país que hace del androcentrismo un ejercicio continuo y simbólico.

A finales de los ochenta, esa década tan importante para la cultura cubana, Norge Espinosa escribió su poema homónimo Vestido deNovia, poema medular para hablar de la homosexualidad en la literatura cubana, sobre todo desde la voz en primera persona de quienes viven con otras identidades sexuales. Toda una generación vivió y admiró el poema, crecimos con el respeto a quienes desde las letras hablaban de la verdad de ser diferentes. Hoy, su poema se convirtió en génesis de una historia que transforma la síntesis de lo poético en historias de carne y hueso, historias atravesadas por la realidad y que cargan con esas vidas que aún hoy, pleno siglo XXI, viven cercenadas y preteridas, pero no por sus  diversidades sexuales —esa es solo la punta del iceberg—sino porque son vidas que andan ancladas a moldes, en corsets que ahogan, en imágenes que amputan.

Tomado de La Jiribilla

Premio Mackandal para Georgina Herrera

Publicado en OnCuba Magazine

premio YoyaLa intelectual cubana Georgina Herrera (La Habana, 1936) ha recibido el Premio Mackandal de parte de la Compañía Teatro Cimarrón, que dirige el poeta y dramaturgo Alberto Curbelo.

Anteriormente entregado a intelectuales como Nancy Morejón, Rogelio Martínez Furé y Gerardo Fullera León, la reciente emisión de la XVI Bienal de Oralidad Escénica BarrioCuento, que organiza dicha compañía teatral, ha decidido homenajear en esta ocasión a quien ha sido considerada una de las voces más importantes de la poesía cubana contemporánea.

GH publicado en 1962 por Editorial El Puente, abrió la lista de libros salidos de la pluma de Herrera. Luego vendrían Gentes y cosas,Granos de sol y luna, Grande es el tiempo, Gustadas sensaciones, y Golpeando la memoria. Este último es su texto autobiográfico escrito junto a la historiadora Daysi Rubiera, máxima exponente de la literatura de historia de vida de mujeres en la Isla.

Todos los libros de Georgina Herrera han sido publicados por Ediciones Unión y con la curiosidad de conservar siempre la letra G en el inicio del título.

Mi mano va/desde ese rostro al mío/que es uno solo y de las dos,/ asciende, palpa/ el mentón purísimo,/ la espaciosa boca. Sí,/ con mucho espacio, así que un solo beso/de ella basta/
para pedir la bendición al viento,/ la tierra, el fuego y la llovizna[1].
 

A pesar de ser muy conocida como poeta, la literatura de Herrera también incluye guiones para la radio y obras de teatro. Todas en su conjunto se han concentrado, rotundamente, en las experiencias, anhelos y preocupaciones de la autora  acerca las mujeres africanas que fueron traídas por la fuerza a América y acá esclavizadas y las descendientes de aquellas, quienes son parte trascendental de la historia de la nación.

El tratamiento de dichos temáticas la han inscrito dentro de un dobre “artivismo”: contra la discriminación racial y por la equidad de género.

Yo soy la fugitiva/soy la que abrió las puertas/de la casa-vivienda y “cogió el monte”./No hay trampas en las que caiga/Tiro piedras, rompo cabezas./Oigo quejidos y maldiciones./Río furiosamente/Y en las noches/bebo el agua de los curujeyes,/porque en ellos/puso la luna, para mí sola, toda la gloria de su luz.[2]

En especial su poesía ha sido traducida a varios idiomas, incluida en antologías, femenina y afrodescendientes, y estudiada en cátedras de literatura hispana en universidades en Inglaterra, Estados Unidos y Canadá.

Del mismo modo, su vida y obra han sido plasmados en el documental Cimarroneando con G.H , de la profesora universitaria estadounidense Juana María Cordones-Cook, y que fuese presentado recientemente en La Habana, en el homenaje que se le hiciera durante Encuentro Universo Avellaneda.

La XVI Bienal de Oralidad Escénica BarrioCuento se realizará del 2 al 6 de abril próximo en la Casa del ALBA Cultural, y durante el evento se entregará además el Premio Calibán al intelectual Fernando Martínez Heredia y el Mackandal a los investigadores Jesús Guanche y Tomás Fernández Robaina, al poeta Alex Pausides, entre otros.

La Bienal estará dedicada a la cuentística rural, mitos y cosmogonías del campo, y la raigambre africana en las prácticas agrícolas y tradiciones campesinas cubanas.

Homenaje a Georgina Herrera en Universo Avellaneda

Georgina Herrera

En el marco del Encuentro Universo Avellaneda, se realizará un homenaje a la escritora cubana Georgina Herrera, que incluye la exhibición del documental Cimarroneando con G.H  (30.51′), de  Juana María Cordones-Cook. El documental es una entrevista a Georgina Hertenera, sobre su vida y su poética, en diálogo con su poesía, también leída por ella.

La proyección del documental tendrá lugar en la sede nacional de la UNEAC, el día 18 de marzo, a la 1:00 pm, como cierre del evento.

Mi cabello. Por Shirley Campbell

Tengo el cabello del tamaño de un camino
Es un camino que va desde la raíz  hasta el final de mi espalda.
Un camino  denso como un continente.
Abundante  y espeso  como una selva,  casi impenetrable.
Pesado como una batalla.
Trato de  mantener la espalda erguida y la cabeza alta
la frente abierta y la mirada firme, como me enseño mi padre.

Un camino que me conduce
hacia el centro de mi propia verdad,
hacia un juramento,
un sueño.
Un camino  que va  desde el principio hasta mis hijos.
Un camino que se siente  como un fardo de promesas que quieren cumplirse.
Tengo el cabello oscuro,  festivo, largo y espeso
como nuestro camino.

Ese poema de Nancy me puede hacer llorar

Si un poema escrito en Cuba expresa de manera insuperable  la vida de las mujeres que fueron traídas desde África y en este continente esclavizadas, ese es Mujer Negra de Nancy Morejón.

Me dejaron aquí y aquí he vivido.
Y porque trabajé como una bestia,
aquí volví a nacer.
A cuánta epopeya mandinga intenté recurrir
Me rebelé.

Es un texto que me emociona porque no habla de nosotras como victimas sino como guerreras, cimarronas, rebeldes… Me reconozco en él; también a mi madre que se partió el lomo educando 4  hijas y un hijo y a mi abuela, quien al ser la única hembra de ocho hermanos no pudo llevar el apellido de su padre. Todas y cada una de las mujeres de mi familia hemos sido como la mujer negra del poema de Nancy.

Su Merced me compró en una plaza.
Bordé la casaca de Su Merced y un hijo macho le parí.
Mi hijo no tuvo nombre.
Y Su Merced murió a manos de un impecable lord
[inglés.

Hoy tengo el placer de compartir un documental que le hiciera la investigadora Juana Maria Cordones-Cook, donde Nancy lee su poema. Además se pueden conocer las opiniones que sobre la poeta tienen otras personalidades de la cultura cubana como Marta Valdés, Inés Maria Martiatu, Gerardo Fulleda y Rogelio Martínez Furé.