Homofobia institucional: Notas sobre la agenda de una “especialista” de la Radio Cubana

Por: Yarlenis M. Malfrán

La pasada semana ha circulado por las redes un audio con la intervención de una funcionaria del Instituto Cubana de Radio y Televisión —la Directora de Comunicación de la Radio y la Televisión Cubana, quien es además diputada del Parlamento cubano—, que ha venido a replantear el asunto de la homofobia institucionalizada en Cuba. El audio data del 2017, sin embargo explica muy bien las lógicas de la heteronormas que funcionan en el país. Según palabras de Yusimi González Herrera:

“Nosotros monitoreamos el año pasado alrededor de 438 programas con varias emisiones […] hay un uso en las voces masculinas platinadas de locutor […] las voces platinadas son voces blandas, voces suaves, voces amaneradas.”

Para calificar un registro vocal como amanerado es preciso estar operando con la heteronorma como criterio de clasificación de esas voces. Presumo que NINGUNA LITERATURA CIENTÍFICA del campo de la locución establezca este tipo de clasificación. Por ende, esta “especialista” es homofóbica. Y noten cómo este dispositivo de vigilancia funciona: ella admite haber monitoreado una x cantidad de programas y, desde su perspectiva homofóbica, consigue detectar este “fallo o desvío” de la heteronorma. Esto de por sí descalifica su “trabajo de monitoreo” como una labor estrictamente profesional. Peor que eso, tal patrullaje es explícitamente homofóbico. Una homofobia institucionalizada que en mucho recuerda el caso de la transfobia que fuera denunciada en el Hotel de Holguín en fecha no muy lejana. Yo me pregunto: ¿qué respaldo institucional ampara este patrullaje homofóbico?

Continúa la “especialista” vomitando su homofobia cuando dice:

“y no es solamente de locutores, son periodistas y son colaboradores. Hay colaboradores señor mío y usted tiene que seleccionarlos, porque mire no hace un mensaje creíble, cuando usted empieza a dibujar florecitas y colores en las voces […] el programa se distorsionó, no es creíble ”.

No bastándole el policiamiento compulsivamente hetero, esta “especialista” se atreve a proponer una selección de personal con base en su homofobia, lo que equivale a una expulsión institucionalizada de todas las voces de personas que, a su juicio posean “voces con florecitas” (nótese el absurdo de esta metáfora).

La credibilidad del mensaje se sustenta, de acuerdo con ella en que “no se dibujan florecitas en las voces”. Las “florecitas en las voces” son tan ficticias como la existencia misma de “voces masculinas versus voces femeninas”. Calificar una voz como femenina o masculina indica que se está operando con una construcción simbólica de género binario, una construcción que es cultural e histórica y que por ende no tiene existencia en ninguna instancia de orden biológico como pudiera ser el registro vocal de alguien. Sin esa construcción simbólica esos calificativos – “voces femeninas/masculina” ni tendrían razón de ser. Los registros vocales son tan diversos como la humanidad misma, encasillarlos en femeninos o masculino es una expresión de un orden de género binario y biologizante que forzosamente quiere apelar a una supuesta “naturaleza” para sustentar la ficción de dos géneros.

“Y eso todavía hoy no es un problema, pero si nosotros no lo atendemos ahora sí va a ser un problema” O sea, hay una intención de hacer de la homofobia una agenda institucional.

Enfatiza la “especialista”:

“…y no estoy hablando… reitero, lo hago con todo respeto y responsabilidad. A mí lo que me interesa es la profesionalidad, no la orientación sexual de nadie, eso a mí no me interesa, ni a la Radio Cubana le interesa. Nosotros tenemos que ser profesionales”

Aquí vuelve a reiterarse la agenda homofóbica disfrazada de “respeto a las diferencias”. ¿No le interesa y monitoreó 438 programas y el resultado de ello fue la detección de “voces blandas”? ¿No le interesa la orientación sexual de nadie y cree que, si las voces de locutores identificados como hombres tienen alguna similitud como lo que se considera femenino, el programa se distorsiona y no es creíble?

Obviamente sí hay un interés marcado en esta funcionaria, y ese interés tiene que ver con preservar la heteronorma y todas las exclusiones e inferiorizaciones que desde ella se establecen. Imposible defender que se respeta y que se hace un trabajo profesional con semejantes argumentos homofóbicos.

Es cuando menos peligroso que esta especialista represente a la Radio Cubana, por lo que ello puede suponer en términos de expulsión, persecución, asedio y violencia contra personas homosexuales o que simplemente ella juzgue como portadores de “voces blandas”. Porque además la orientación sexual de nadie está en el dominio de la atribución externa, mucho menos de un ejercicio de monitoreo auditivo. Se trata de una violencia homofóbica brutal que convoca a varias instancias de la Radio cubana a sumarse a ella: directores, consejo artístico. A todos los responsabiliza con la preservación del legado heteronormativo como emblema de la Radio Cubana y propone “detectar” (palabras textuales de la especialista) como una tarea prioritaria. ¡¡¡Es absurdo que esa sea la misión y el encargo social de una institución del Estado cubano!!!
“…porque nosotros somos como herramienta la palabra, la interpretación, su ritmo, sus tonos, sus timbres, y eso lleva también un diseño, porque todo en esta vida se diseña” Obviamente que sí, en esto tenemos que darle la razón a la Yusimi González Herrera. Pero si el medidor para el diseño es la heteronormatividad, el diseño es casi una réplica del “diseño original” que proponen los fundamentalistas religiosos. Un diseño originalmente homofóbico.

El ICRT como institución de un Estado socialista que se precia de respetar la igualdad de toda su ciudadanía está en el deber de posicionarse frente a estas actitudes homofóbicas que laceran el principio de no discriminación por orientación sexual refrendado en la Constitución de la República del propio país en el que esta “especialista” despliega su homofobia institucional.

Soy la Negra cubana que tenía que ser

Llevaba cierto tiempo sin escribir en este, mi espacio. Desde que creé Negra cubana tenía que ser, en el año 2006, nunca había tenido un periodo tan largo, durante cual no publicase algún texto propio. Es más, en algún momento de lo que va de 2020, pensé que, quizás, debería darle prioridad a otros proyectos por encima de continuar con este blog. Idea festinada la mía. Hoy estoy plenamente convencida de espacios como este han de mantenerse.

Abrí entonces la compu y le escribo estas letras al gobierno de Cuba, específicamente a la Seguridad del Estado, al pueblo cubano, a mis amistades y también a la gente que no me conoce. A Karlito Marx no le escribo porque él no existe. Es un perfil falso. Eso lo saben hasta los cientos de personas y cuentas falsas que le siguen. Sin embargo, quienes están detrás de ese perfil sí existen, podrían ser funcionarios, agentes de la seguridad del estado, personas corrientes, nadie sabe. Tampoco importa mucho. El texto posteado ayer desde aquel usuario de Facebook se inscribe en la ola de descrédito donde “ciberclarias” y “garrapatillas” llevan la voz cantante. Yo no pertenezco a ninguno de esos dos bandos.

Quien(es) quiera que sea(n), se aprovecha (n) de que mucha gente “scrollea” a la velocidad de la luz, saltándose toda confirmación posible. El resultado es toda una sarta de comentarios risibles, desproporcionados, llenos de odio, que parecen emitidos durante los años 80 del siglo pasado, cuando una parte de les cubanes se prestaron para tirarle güevos a los “gusanos”. Se aprovechan también de los huecos legales que existen en Cuba, de manera que no es posible denunciar este tipo de acciones con consecuencias para el delincuente —porque eso son: delincuentes—, la injuria, la difamación son, en cualquier parte del mundo, delitos.

Aquí va lo que tengo que decir sobre este incidente, uno de los tantos que he vivido en las redes sociales desde que las tomé para llevar adelante mi activismo:

A la gente que no me conoce: Googlee antes de opinar. Entre a la Wikipedia. Lea. Cultívese. Jamás he dado una entrevista a Radio Martí, ni dicha emisora se ha interesado por tener mi voz. La entrevista que se cita en el post de marras data del año 2013 y la ofrecí a la corresponsalía en Cuba de la agencia Rusia Today. A partir de ella, Radio Martí escribió una nota. Aquí les dejo los dos enlaces para que se documenten: Entrevista ofrecida a Rusia Today y Nota de Radio Martí. Por cierto, lamentablemente, lo que expresé en aquel año sigue conservando su validez y me apena que así sea. Ya no estoy tan segura que mis nietes vivirán en una Cuba más justa. Tampoco gano dinero por mi activismo. En más, en varias oportunidades me han comentado que es posible tener ingresos con un blog, a través de la publicidad —como hacen muchos medios para poder sustentarse—, y si revisan con detenimiento, notarán que en mi bitácora no existe anuncio alguno, tampoco en el Directorio de Afrocubanas, pues pago para ello. Me interesa que mis mensajes sean leídos sin distracciones. He ejercido el periodismo, desde mis principios y no desde agendas impuestas. Lo ejercí por diez años en Cuba y durante los siete que llevo residiendo fuera. También he dejado de colaborar con medios y rechazado publicaciones en libros y revistas —por razones obvias me reservo los nombres—, cuando he considerado que hacerlo atentará contra mi integridad, mis valores y, sobre todo, contra las causas que defiendo. En mis 20 años de activismo he recibido tres becas o financiamientos para participar en dos eventos: la Cumbre Mundial de Juventud Afrodescendiente, celebrada en Costa Rica en 2011, y el Congreso de LASA que me ha dado, en dos oportunidades, fondos para asistir al mismo, en 2013 y 2019. En la primera oportunidad, no me dieron la visa para entrar a Estados Unidos de América, así que no pude disfrutar de la beca que cubriría mis gastos. Acerca del bloqueo, hace poco hablaba con un amigo sobre ello. No considerar las consecuencias que esto tiene, tanto para el desarrollo del país como para el pueblo, es querer obviar una parte importante del cotidiano de la gente de a pie que tiene que luchar cada día para sobrevivir. Sí, porque en Cuba, en muchos barrios, en muchas familias, se sobrevive. Yo sentí en mi propia piel lo que era el bloqueo la primera vez que salí de Cuba, en el año 2009, cuando no pude usar mi pasaporte cubano —que por entonces no se encontraba en el programa informático usado por Western Union para hacer las transferencias—, para recibir un dinero que mi compañera me había enviado desde Europa. Y así tengo innumerables ejemplos de cómo la vida se nos hace más difícil en todos los ámbitos posibles, desde el económico hasta el más privado, el acceso a medicamentos, terapias, etc. De esta manera, convencida de que el bloqueo existe, he participado de acciones concretas en contra del mismo y cada vez que ofrezco una conferencia, taller o formación me refiero a este. Suena patético que yo tenga que reiterar que estoy en contra del bloqueo y que no conozco una Cuba que no sea la bloqueada. No obstante, esta vez lo creo necesario, dado que por momentos pareciera que les cubanes nos dividimos (únicamente) en quienes están a favor y quienes están en contra de las sanciones contra Cuba.

A la Seguridad del Estado: todo lo que hago está en este en blog, en mis redes sociales, en mis artículos, en mis textos, en mis columnas, en mi activismo, en mi propia vida. Soy una activistamujerfeministanegralesbianaantirracistaantiespecistaveganasocialista. Soy la Negra cubana que tenía que ser. Una de las primeras cosas que hice cuando llegué a Alemania, fue ir a registrarme en el consulado de Cuba en Bonn, precisamente porque quería que se supiera que yo estaba aquí, que esa negra que escribía en ese blog “conflictivo” era yo; aún cuando en ese entonces, dada mi residencia temporal, no tenía que inscribirme. Si en algún otro momento de mi vida —recuerden que ya me han entrevistado en tres oportunidades mientras vivía únicamente en Cuba—, se toman el derecho que les asiste de interrogarme, solo les pido que me busquen para dialogar a una oficial que tenga, como mínimo, un máster en estudios de género, como yo lo tengo, y que haya investigado sobre racialidad y racismo tanto como yo lo he hecho. Suena altisonante pero no es mi intención. Solo quiero prevenirles de lo que pasará: hablaré de feminismo, de violencia machista, de antirracismo, de veganismo… hasta por los codos, hasta el cansancio; me tendrán que dar merienda porque soy diabética… y además vegana, así que nada de pan con jamón. Algo más sobre aquel texto injurioso firmado por aquel perfil falso, pero que (ustedes y todes) sabemos que es de vuestra autoría. Lisandra, mi hija, tiene 27 años, es médica, trabaja en el Policlínico Mantilla y ahora se encuentra en su casa, en cuarentena, luego de haber trabajado por casi tres semanas en el centro de aislamiento de La Lenin. Ella se alistó porque quiso. Es asmática. Tener un hijo pequeño le hubiese permitido no considerar a ir a trabajar allí, por el riesgo que supone para ella y para el niño. Sin embargo, fue, dejó a su peque con otra familia y cumplió con su país. Para mí, ella es mi heroína. También lo es para les pacientes de un barrio marginalizado de La Habana. Mi nieto, Adrián, tiene 6 años e iba a la escuela Manuel Saíz de la barriada de Lawton cuando llegó la COVID 19 a Cuba. Ustedes saben cuál es la dirección de mi (nuestra) casa. Yo les encargo a Lisandra y Adrián, les pido públicamente que la cuiden, que lo protejan. Qué nada les pase, que nadie la llame de madrugada para molestarla, que su trabajo  y sus estudios continúen tan bien como iban, que nadie le ponga un traspié a ese negrito cubano, que no se raspe la rodilla montando bicicleta, que nadie me le grite “negro mono”… Les dejo a mis dos seres queridos en vuestras manos con la petición de que velen por su seguridad.

Al pueblo de Cuba: Tenemos una larga tradición revolucionaria que no nació precisamente en 1959, sino mucho antes. Hemos de agradecer a nuestres ancestres por la fortaleza que hemos heredado, la misma que nos permite, a pesar de las UMAPs, de la Zafra de los 10 Millones, del Cordón de La Habana, de la Central Electronuclear de Cienfuegos, de la Zona del Mariel, del bloqueo arranca vidas, permanecer dignamente sobre la Tierra y continuar soñando una Cuba mejor: inclusiva, progresista, revolucionaria, donde quienes tomen las decisiones tengan en cuenta los criterios todes y no solo las ideas enquistadas, obsoletas y discriminatorias de unes cuantes. Yo soy una ciudadana cubana porque mi madre me parió en ese archipiélago, porque mis ancestres fueron arrancades de sus tierras y fueron esclavizades en Cuba. Yo no escogí nacer en aquel pedazo de Caribe, como sí escogí irme. Por amor. Soy activista porque en el año 2000, luego de la muerte de mi madre y cansada del racismo y del clasismo del Polo Científico. Me fui a luchar por la vida, la mía propia y la de personas infectadas con VIH. Ese fue el inicio de mi trayectoria activista, cuando tan solo se le llamaba “voluntariado” o “promoción de salud”. Así, progresivamente, se le han ido adicionando causas a mi labor social, porque es también mi labor individual, como ya he dicho, es mi propia vida: activistamujerfeministanegralesbianaantirracistaantiespecistaveganasocialista. Nadie me ha regalado nada, ni la Revolución cubana, ni Alemania —el país donde resido y del cual también soy ciudadana—, ni el Universo. Todo lo que pueda tener —virtudes, actitudes, bienes materiales, espiritualidad, conocimientos, defectos, etc.—, se gestó en la máquina de coser de mi madre. El cuerpo que tengo me lo dieron esa Singer e Hildelisa Ramirez Oviedo. En Alemania trabajo con refugiados menores de edad que están solos en el país. Mi niños, son todos varones, me llaman “Mama Sandra”. He visto crecer a cerca de 60 adolescentes de varias naciones: Eritrea, Ghana, Iran, Nigeria, Iraq, Siria, Guinea, Etiopía, Afganistán, entre otras. Así me gano la vida, cuidando a los hijos de otras mujeres. Desde donde les escribo, una ciudad del norte alemán, también hago activismo, milito y, sobre todo, he expandido mis horizontes, tanto emocionales como cognitivos. Todo a costa de mi propia piel, de mi nostalgia, de no tener al Malecón a 30 minutos de mi casa, de haber aprendido otra lengua, de haber sentido que La Habana puede estar en todas partes, de haber conocido otros cielos tan azules como aquel.

A mis profesores, colegas, amistades, amigues, amantes, amadas: Gracias por las enseñanzas, por tantos mensajes de amor, por la lealtad, por el camino recorrido. Gracias por el codo a codo, por las preguntas, por los debates. Si para algo sirvió este lamentable episodio ha sido para poder agradecerles públicamente por vuestra compañía. Como han visto nos queda mucho por recorrer; el racismo, la misoginia, el clasismo, —también presentes en post del tal Karl Marx que no es Karl Marx—, cada día toman nuevas formas.

Alemania, 18 de Julio del 2020.

Reflexiones a partir del post de Danay Suárez: Aspectos jurídicos, religiosidad y homosexualidad

Por Yarlenis Mestre Malfrán* y Deyni Terry Abreu**

El 13 de Junio de 2020, Danay Suárez, compartía en su muro de Facebook un texto de Dayis Arizmendi, suscribiendo así  las ideas defendidas en el mismo. En el post, titulado “A mi generación”, se arguye:

“Pero Dayanna, estás loca, ¿cómo te atreves a comparar estas dos cosas? La homosexualidad no hace daño a nadie, la pedofilia sí”. ¡Suena muy bonito tu argumento! Pero te pregunto, ¿entonces, —por poner un ejemplo— deberíamos permitirle a un pedófilo tocar a un menor mientras éste no esté consciente, y por tanto, no perciba ningún daño físico o emocional? ¡Creo que coincidiremos en que esta acción resultaría aberrante! Es absurdo afirmar que algo debería considerarse “bueno” y “aceptable” sólo porque “no daña a nadie”. Necesitamos una clara base moral objetiva.

Es indispensable considerar que no se trata apenas de “un argumento bonito” o una defensa deliberada de la homosexualidad. El respeto a las sexualidades divergentes de la hetero-cis-norma, no se sustenta en que “son buenas, no hacen daño”. Se sustenta en la necesidad de impugnar las normas de género que constriñen la vida de muchas personas.

Son las normas de género, impuestas por la cultura occidental como referente de lo bueno y superior, las que hacen daño, son estas normas las que constituyen una marca de opresión para muchas existencias. No es apelando a una base moral y sí a una base ética que todas las expresiones de género y sexualidad deben ser igualmente respetadas, porque se inscriben en el espacio de la autodeterminación.

Las categorías de “bueno” y/o “malo” son propias de las lógicas maniqueístas occidentales que, en base a una supuesta moral (una moral que en verdad es hetero-cis-normativa y por ende contempla sólo a un segmento de la humanidad) demoniza otras existencias. No necesitamos una “moral objetiva”. La lógica maniqueísta a la que se apela en este post, en mucho recuerda a otras jerarquías dicotómicas propias de la matriz de pensamiento colonial, eurocéntrica y cristiana: “lo sagrado (Dios) y lo profano (El humano, o más bien, algunos humanos); cuerpo y alma, la razón y la emoción”. El post recurre a todas estas dicotomías para tornar equiparables cosas que no lo son. Necesitamos una base ética que garantice que la pluralidad de expresiones de género y sexualidades que son propias de la condición humana, sean respetadas.

El término personalísimo se abre a partir de una declaración acerca de la dignidad Y decimos una base ética, porque la legislativa existe hace varios años y se ignora por desconocimiento.

Este tipo de pronunciamientos, como el mostrado en el post que lo originara, no solo coquetea con elementos inherentes a la sexualidad de las personas, sino transgrede los derechos personalísimos de una parte importante de la población; derechos estos que, aunque subjetivos son esenciales para los seres humanos, por la sola condición de que cada uno sea una persona.

Cuando la artista replicó semejante despropósito, desconocía que hay una relación íntima, casi orgánica e integral de las personas, denominada “derechos subjetivos privados”, que se viola ipso facto; derechos vitalicios de cada quien. Por ello, la mera manifestación agrede los derechos humanos. La cuestión en este caso es que estos derechos a los que nos referimos, se reconocen desde el momento en que se adquiere la vida, están referidos a la propia libertad, al honor y cuestionarlos o ponerlos en tela de juicio, ante terceros es ilegítimo.

Estos derechos personalísimos o de la personalidad, se concentran en normas internacionales como la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y el Pacto de San José de Costa Rica (1969) que se traducen en pactos y tratados que no permiten estigmas, ni discriminaciones que afecten a las personas.

Al mismo tiempo, se transita por un terreno movedizo, incitando a relaciones incestuosas, al estupro, abusos lascivos y otros actos contrarios al normal desarrollo de los menores. O sea, este post no es neutro y se reconoce directamente cuando desde respecto a determinadas transgresiones de marcos jurídicos que desde la violación de derechos civiles, pudiera implicarse una responsabilidad penal.

Es cuando menos, extremadamente peligrosa la postura que se defiende en este post, pues el mismo busca patologizar y demonizar una pluralidad de existencias humanas. Sabemos que la construcción ficcional de un enemigo es el punto de partida para autorizar los discursos de odio y otras formas de violencia. Siendo vistos como enemigos y amenazas a la “buena moral”, se incita al exterminio simbólico y material de estas existencias. Con ello se equiparan las existencias género divergentes a la pedofilia, se patologiza a estas existencias, cuestión que ya viene siendo denunciada por los activismos LGBTQIA+. La despatologización de la homosexualidad y de la transexualidad ya ha encontrado respaldo científico en varios de los instrumentos internacionales como el DSM de la APA y el CID de la OMS, pero el discurso homo/transfóbico de este post insiste en situar estas existencias en categorías nosográficas, luego las reinscribe en el terreno de lo enfermo.

Otras partes del post aluden: “A ti, que te escandalizas por el nuevo género “MAP” (personas que se sienten atraídas sexualmente por niños), pero apoyas la ideología LGTBI, el feminismo y el aborto, ¿ya te diste cuenta de la incongruencia de tus ideas?”

Es urgente decir que es totalmente insustentable que este fenómeno “MAP” pueda ser considerado una identidad de género. El género, en resumida síntesis, tiene que ver con reconocimiento y performance, es decir, género alude a la manera en que nos presentamos ante el mundo (y de ahí la alusión a performance) y queremos ser reconocidos a través de diferentes marcas de género: un nombre, determinados códigos estéticos que la sociedad entiende como masculinos, femeninos (ropas, maquillaje, etc). Para tal reconocimiento (re)producimos un conjunto de rituales que nos sitúan en diferentes lugares dentro de ese universo. Es insustentable que la atracción sexual por menores de edad pueda ser considerada una identidad de género. Esta es una tentativa más a la que recurre este escrito para patologizar las expresiones de género que escapan a la hetero-cis-normatividad.

De igual manera se plantea: “Tú criticas a tus padres y abuelos, y a quienes estamos en contra de todo lo que se opone al diseño perfecto de Dios para la familia, la única base firme que es capaz de dar soporte sólido a la sociedad”

Al respecto de esto último cabe decir que “el diseño perfecto de Dios para la familia” es una invención colonial, burguesa y eurocéntrica. Estudios antropológicos documentan que otras formas de familia, parentesco y relaciones humanas existían antes de que Occidente impusiera a la familia conyugal, heterosexual, monogámica y reproductora como “el diseño perfecto”. Vale añadir que este “diseño de familia perfecto” responde a una determinada clase (burguesa) y a una determinada raza (blanca). Tal modelo fue diseminado para servir a intereses capitalistas.

Como feministas e investigadoras comprometidas política y éticamente con la lucha contra cualquier tentativa de patologización, demonización y discursos de odio contra las expresiones e identidades de género que divergen de la norma cis y hetero, hacemos público nuestro repudio al posicionamiento de este post de Facebook.

Dadas a las condicionantes legislativas referidas a la territorialidad, a la artista no le son aplicables las disposiciones vigentes en Cuba, tales como el Decreto Ley 370 sobre la Informatización de la Sociedad en Cuba, suscrita por el Consejo de Estado y Ministros de La República; sin embargo, no niega la gravedad de su posicionamiento al replicar un post en el que tergiversa temas tan sensibles como resultan ser la orientación sexual y la niñez.

 

* Yarlenis Mestre Malfrán, feminista, psicóloga e investigadora de temas de género y sexualidad. Actualmente estudiante del Doctorado Interdisciplinar en Ciencias Humanas, Universidad Federal de Santa Catarina, Florianópolis, Brasil

** MsC. Deyni Terry Abreu, Abogada, Criminóloga, Feminista, Presidenta de Alianza Unidad Racial, miembro de la Red Defensora de los asuntos de la Mujer, antropóloga, activista social e investigadora.

Descréditos, falsos elogios, revictimización y punición son alimento para la estructura racista

Por Yarlenis Mestre Malfran

Años´90, Escuela Vocacional de Santiago de Cuba (más conocida por IPVCE “Antonio Maceo”). En plena adolescencia me veo en la zona de la escuela donde la gente “apretaba” (lo que consigo recordar porque mi sabio inconsciente no me permite recuperar estas memorias en su totalidad). No sé cómo llegué allí, la cosa es que llegué. Era de noche. El muchacho blanco de la escuela que más se reía de todos, y de mí, estaba allí. Curiosamente en ese momento no me llamó de fea como acostumbraba a hacerlo a la luz pública en los pasillos de la escuela. Allí, me convidó sin ninguna amabilidad a estar con él. Claro, hoy, después de muchas lecturas feministas antirracistas y decoloniales, solo hoy puedo entender que en su cabeza de hombre y blanco yo, un cuerpo desvalorizado, debía sentirme “elogiada” con su invitación. Miren lo perverso que es el racismo, que se reviste de elogio en la cabeza del racista. Una fetichización supuestamente positiva que es en verdad una expresión de la persistencia de lógicas coloniales. En la cabeza de los colonizadores “civilizar a los pueblos salvajes” era algo que lxs colonizadxs debían agradecer, una ofrenda que ellos “seres superiores” estarían dando. En la cabeza de los racistas, la apropiación de nuestros cuerpos sería un favor que tendríamos que agradecer. Las lógicas coloniales tienen como sello distintivo el posicionarse y pensarse como autorreferencia del mundo mundial. Inmunda colonización. Este cuerpo negro que era/soy yo, podía hasta ser deseado en la oscuridad de aquel lugar recóndito de la escuela, pero ese deseo no podía ser admitido a la luz pública. El tipo me dio una cañona. Años después, en sesión de psicoanálisis conseguí llamar las cosas por su nombre. No fue cañona, fue violación. Peor que eso (si es que puede haber algo peor que semejante vejación). Recuerdo que tuve el coraje de contarle a la psicopedagoga de la escuela lo que había sucedido. La psicopedagoga convocó a mi mejor amiga a una sesión, y entre otras cosas le preguntó: ¿cómo era yo? No basta no ser racista, es preciso ser antirracista, antisexista, practicar la sororidad y no sé cuántas cosas más. O sea, al parecer, desde su entendimiento, habría alguna “característica de mi personalidad” que precisaba ser verificada a través de terceras personas, para darle legitimidad o no, a mi relato. Hasta hoy estoy aguardando un retorno de la psicopedagoga. Al parecer concluyó, por alguna razón que (des)conozco, que lo que me pasó estaba justificado o yo lo merecía. No me llamó más a consulta. El racismo se alimenta del descrédito. Y el descrédito desgasta. Todas las veces que intenté apuntar a otrxs actitudes racistas, se instauró la duda, el descrédito, la revictimización (¡¡¡¡tú también discriminas!!!! una tentativa de simetría de opresiones que es ilógica y perversa) y hasta la punición. Y no es que yo haya lidiado siempre tranquilamente con el racismo. No es que yo no haya querido imponer “mi verdad”, de tan obvia que es para mí. Si la trato de imponer es porque ella es continuamente sometida a descrédito, sospecha y a la contra-argumentación de “voces autorizadas”: ya sabemos, voces blancas y hasta feministas. Y no es que yo misma no haya desvalorizado ciertos cuerpos, pero de ahí a tener poder estructural para revertir posiciones de privilegio hay un abismo. Tampoco me sustraigo del ejercicio crítico y honesto de repensarme, pedir disculpas cuando sea necesario y avanzar. Ninguna de mis agresiones y discriminaciones (sí, yo también he discriminado, a veces para sentirme menos mal con quien me dejó en la mierda, a veces no) cambia situaciones estructurales de privilegios blancos y de clase, por citar apenas algunos de ellos. Piensen si por yo decirle a alguien que tiene menos culo que yo, (si esa alguien es blanca) eso la coloca en una situación estructural desventajosa. Qué hombre me va a preferir a mi antes que, a ella, inclusive ella sin culo y/o con celulitis. Eso tampoco hace menos peores a mis discriminaciones, así que me toca reverlas. Al final, la maldita comparación es un vicio colonial también. Comparar para imponer a unos sobre un montón de otres.

No dejen de leer, si pueden, un texto de Djamila Ribeiro, filósofa y feminista brasileña, en el que ella aborda el asunto. El título del texto es: Hablar de racismo reverso es como creer en unicornios y aparece en su libro Quem tem medo do Feminismo Negro? Eso me lo enseñan a diario las feministas negras, tan lúcidas ellas. Hoy admito que el camino del debate en las redes o a nivel individual es muchas veces desgastante psíquicamente. Lo que menos hay es debate. Nadie gana absolutamente nada. No pretendo una tentativa hipócrita de justificación, pues como dijo Fanon en Piel negra, máscaras blancas, la descolonización es un proceso violento. No tiene como ocurrir en el confort. ¿No es confortable para lxs que son apuntadxs como racistas? Entonces imagine por un solo instante para quienes tenemos que lidiar con el racismo que nos estructuró, que se actualiza en forma de fetichización “positiva” y con los egos lastimados de quien no se quiere ver en ese lugar. El colonizador que habita en muchxs no quiere (re)conocerse. Reconocer su racismo es demasiado pedir para sus egos coloniales, para sus múltiples posiciones de privilegio. Es mejor, mucho mejor proyectar la culpa en (nos)otras y punir, siempre punir. Construir a la feminista negra como conflictiva es fácil, muy fácil. Esta es una manera óptima de seguir alimentando esa estructura racista, sexista, machista. Y todavía hay quien duda de la necesidad de una Ley contra la Violencia de Género en Cuba. Yo no deposito todas mis esperanzas en una Ley, porque creo que, junto con ella, cada unx de nosotres tiene que tener el coraje suficiente de hacer el ejercicio de (re)conocerse: yo misma, el tipo que me violó, la psicopedagoga, las mujeres blancas que se colocan como voces autorizadas de lo que ellas mismas no han vivido y no consiguen ni de lejos imaginar, los machos punitivistas, las feministas que antes de practicar la sororidad, optan por los pactos narcisistas con los machos y otras privilegiadas. Nada de eso lo va a cubrir una Ley. Cada unx tiene que hacer su trabajo.

Foto: Daria Shevtsova

 

El libro “Negra cubana tenía que ser” se presentará en San Jordi 2020

El libro Negra cubana tenía que ser, de Ediciones Wanafrica, saldrá a la luz el 21 de abril de 2020 en Barcelona, España, en el marco de la Fiesta de San Jordi.

El volumen es una selección de artículos publicados en esta bitácora y en varios medios de prensa. Además el libro incluye textos inéditos.

Ediciones Wanafrica es una editorial especializada en literatura africana y sobre África, incluyendo su diáspora, en castellano y catalán y es tanto un proyecto cultural como una reivindicación social y política.

Para la presentación de Negra cubana tenía que ser  estaré participando de las diferentes actividades, firmando ejemplares y compartiendo con gente interesada en activismo feminista cubano, antirracismo, derechos de las personas LGTBIQ+, del 20 al 26 de abril del 2020.

¡Apunta la fecha y pasa la voz!

Lo más racista, sexista y homotransfóbico de Cuba en el 2019

De todo se aprende, también de las actitudes, contenidos, promociones, etc., racistas, sexistas y misóginos que habitan en las redes y en la (mal) llamada “vida real.
En este artículo me propongo listar, aquellos acontecimientos que como activista antirracista considero oportunos resaltar, entre otras razones, por el sabor amargo que dejaron, por la cantidad de personas que se movilizaron ante esos sucesos, los debates que se suscitaron y a partir de los cuales aprendimos con creces.
En este sentido, la labor de les activistas y personas sensibilizadas con la lucha contra el racismo, la discriminación racial, el sexismo la misoginia y la homotransfobia, ha servido de algo. Hemos declarado tener tolerancia cero ante aquello que lacera la dignidad de los seres humanos.
Esta es la lista de racistadas y machorradas del 2019 cubano. ¡Compártela!

 

1. La muchacha del bus y el chofer que le dijo “Negra Mona”

El 19 de diciembre del 2018, la profesora de Educación Física Gelaisy Cantero de los Santos viviría un episodio racista, que se haría popular en el enero del 2019. Al subirse a un ómnibus e intentar pagar por otra pasajera, fue llamada “Negra Mona” por el chofer del vehículo.

La joven, que continúo su viaje con supuesta tranquilidad, interpuso una denuncia al día siguiente, en la Fiscalía Provincial de la capital, lo cual fue comunicado en las redes sociales por Alianza Unidad Racial, iniciativa antirracista que realiza acompañamiento legal a casos como este:

“Nos encontramos en estos momentos en F y 25 en la Fiscalía Provincial de La Habana, Oficina de Atención al Ciudadano para presentar formalmente la queja, por agresión verbal que fue víctima nuestra hermana Gela Cantero de los Santos”.

Ya ha transcurrido un año de este episodio, aún no sabemos si la denuncia fue llevada a tribunal y qué se dictaminó. No obstante, el incidente sentó un precedente importante en cuanto a la impunidad de la discriminiación racial en Cuba. Aún cuando no existe en el país una norma especifica contra el racismo, sí existen vías de encauzar una denuncia de este tipo. Conózcalas aquí.

 

2. Raúl Torres: “El pingúo de la trova” o “Necrotrovador”

El reconocido cantautor cubano Raúl Torres, autor de temas emblemáticos de la trova cubana, protagonizaría en abril del 2019 uno de los episodios más misóginos y sexistas del año, cuando tratando de defender a un supuesto ofendido, usó frases ofensivas contra madres cubanas.
Ante las críticas sobrevino una respuesta del músico, donde se confirmó que no le interesó jamás reflexionar seriamente sobre lo acontecido.
Con anterioridad, Torres había exhibido toda la homofobia de la que es capaz, cuando respondió al texto del periodista  “Raul Torres tiene que parar”, publicado en Hypermedia Magazine.
En un post compartido en su muro de FB, que luego fue reproducido por el periodista, Torres se refiere a Padilla Cárdenas llamándole “mijita”, entre otras frases aludiendo a la orientación sexual y a la virilidad. Del mismo, un fragmento:
EMINENTE CONSUMISTA DE SU TRASERA NATILLA
PARASITO DE SI MISMO EL TAL TILBERTO PANDILLA.
MEDIO TIPO, CASI ALGO QUE NADIE DEFINIRÍA
EL TREPA TRAIDOR DEL TIEMPO, EL HÍBRIDO DE LA ARPÍA.
EN EL FONDO TIENE UN SUEÑO, MEGADARK DE LA PORFÍA,
UN LÁPIZ CON ESCAFANDRA NO IMPRESIONA LA OBRA MÍA,
HIERBA MALA DEL ENSAYO, PERRA ESCRIBIENDO SANDÍAS,
NINFA ENFERMA DE LAS TETAS, MIJITA ESTÁS ENCENDÍA

3. Michel Mirabal denuncia la violencia machista recurriendo a la violencia machista

El artista plástico Michel Mirabal, nieto de la ilustrísima cantante Martha Jean Claude, se planteó luchar contra la violencia de género, dice él, cuando en una especie de video-performance apareció percutiendo las nalgas de cuatro mujeres cubanas. El audiovisual recorrió las redes en el junio del 2019 y fue eliminado por su autor luego de la lluvia de críticas, aunque no se sabe si por sensibilidad ante estas.

Las comentarios negativos sobre el performance sobrevinieron desde todos los ámbitos posibles mientras Mirabal pedía culminar su “obra”.
A las críticas el artista respondió usando términos como “extremistas”; además de llamar(nos) “ignorantes” a quienes denunciaron(mos) el performance por misógino y sexista; “talibanes extremistas escondidos detrás de la fachada de defensores de estos fenómenos y no son más que hipócritas esperando un desliz para regar su veneno y pedir sanciones”, dijo.
Sin embargo, el debate en el muro del artista plástico no se inició con la publicación el video-performance, sino con la convocatoria que puso con anterioridad, cito: “…necesito 3 mujeres con nalgas y no solo con ellas, deben estar bonitas, y es serio, será para un video arte”.
La segunda parte del performance, que incluyó entre otros, la participación del músico José Luis Cortés “El Tosco” (quien había sido denunciado como agresor de la cantante Dianellys Alfonso Cartaya) pretendió explicar la intención del primer video. Malogrado. Pésimo.
No obstante, Mirabal no aprendió; tanto en entrevistas como en su propio muro de FB dio muestra de que para proponer debatir sobre violencia de género, lo primero es saber qué es patriarcado y cómo funciona la violencia machista. Como dijo la periodista Thais Gaes, las respuestas de Mirabal no procedieron nunca. Mirabal no luchó contra la violencia de género; él mismo ejerció como quiso la violencia simbólica: él percutió sobre el trasero de cuatro mujeres cubanas.

4. Periódico Girón y la caricatura homofóbica

El periódico del Partido Comunista en la provincia de Matanzas compartió, en julio del 2019, una caricatura con la cual se intentaba descalificar, para quien ya no existen calificativos, o sea, al secretario general de la OEA Luis Almagro. Para ello se utilizó la frase “salir del closet”, la cual como sabemos pertenece a los términos de común uso dentro de la lucha por los derechos y la visibilidad de las personas disidentes sexuales y genéricas.

El artista plástico matancero Manuel Hernández es el autor del dibujo, que fue denunciado por el activista Yadiel Cepero, quien la publico en su muro de FB.

A lo anterior se sumó  la intervención del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX). Luego el artista, al ser entrevistado por Q de Cuir, aseguró que no tenía intención de discriminar. Pero lo hizo, y ahí estaba Yadiel para darse cuenta.

5. Música denuncia discriminación racial en el Hotel Parque Central

Ana es una joven música de 29 años que estudió en el Conservatorio Amadeo Roldán en La Habana. En su perfil de FB, el día 7 de agosto, compartiría el siguiente estado:

Ayer martes 6 de agosto fui a ver a las chicas de “MULATAS SON” a la terraza “MIRA-HABANA” (la ampliación del clásico HOTEL PARQUE CENTRAL) lugar donde me trataron “super bien” y no tengo quejas ninguna…EL PROBLEMA fue cuando quise subir a la “tal” terraza…En cuanto puse un pie dentro del lobby me abordó un custodio con una forma NO correcta para preguntarme para donde iba solo por ser cubana. (Según la forma que el “tal” custodio me trato parece que me iba a robar algo del local o simplemente no tenia dinero suficiente como para entrar a un lugar como ese…) y a la salida yo lo quise abordar para tratar de darle una lección y la repuesta de él fue que él era el SECRETARIO DEL PARTIDO del hotel y que esa era una institución “5 estrellas” que se reservaba el derecho de admición (que por lo cual él podía decidir quién entraba y quién NO…Pedí para hablar con su superior y fue “PEOR EL REMEDIO QUE LA EMFERMEDAD” pues aquel compañero fue mas déspota y mas grosero que el “tal” custodio….
ME PREGUNTO: A QUIÉN “COÑO” PUEDO QUEJARME ?????? DIGANME USTEDES POR FAVOR!!!!!!!

En pocos minutos, casi 100 comentarios se acumularon en el post de Ana, algunos de los cuales intentaban responder a su pregunta. Otro parte de quienes allí comentaron, confirmaron la existencia del racismo y la discriminación racial en Cuba, en especial en el ámbito del turismo, al tiempo que algunas personas escribieron testimonios acerca de incidentes de igual magnitud, cuando no los dejaron entrar a un hotel en el país, una realidad bastante común en Cuba, aún en la actualidad.

 

6. La pelotera que se pinta los labios mientras está al bate

El sitio web de Radio Cadena Agramonte, la emisora de la provincia Camagüey, reprodujo una caricatura sexista, en una nota publicada (que luego fue borrada) en su plataforma el pasado 18 de agosto de 2019.

El artículo donde se encontraba la imagen se refería a un entrenador de la provincia, quien había sido promovido para dirigir el equipo femenino de béisbol de Cuba.

La caricatura que acompañaba la nota periodística banalizaba a la mujer pelotera, quien en pleno juego se pinta los labios. Su representación, además de sexualizada, intenta alimentar el estereotipo de que las mujeres no toman su rol en serio, como que “no están puestas pa eso”, sino que la estética es más importante que su función, en este caso, como deportista.

El sexismo también se muestra en la invisibilización de las dos atletas camagüeyanas, Mayumi Solano y Katherine Fals, a quienes únicamente se les menciona en la nota, cuando se podía haber aprovechado la ocasión para exponer sus resultados deportivos y por qué fueron incluidas en la selección nacional.

 

 

7. Cirle “Pelo Bueno” denuncia a cuatro voces el racismo en Cuba

La activista afrocolombia Cirle “Pelo Bueno” estuvo de vacaciones en Cuba en agosto/septiembre de este año.

Durante su estancia, originalmente turística, la activista se encontró con el público afrocubano gracias al proyecto “Lo llevamos Rizo“, que preparó una conferencia para la ocasión, la cual tuvo lugar el 20 de agosto, en la Casa de África. Hasta ahí todo bien.

De regreso a Colombia, la reconocida influencer denunció la discriminación racial que vivió en la isla, el 6 de septiembre, en su cuenta de Instagram. Si usted quiere poner a prueba sus conocimientos sobre los diferentes prejuicios, actitudes y estereotipos racistas, puede consultar su testimonio. Ahora le brindo tan solo un adelanto:

“El lugar más intimidante fue el restaurante. Los meseros daban un trato cordial a los hombres blancos en la mesa, a mí y a la acompañante de nuestro otro amigo – él blanco, ella negra- nos trataron con desden, y mucha descortesía.
Yo estaba ahí pagando exactamente lo mismo que ellos, hombres blancos y europeos, pero yo no merecía un trato digno. Ni un solo día fue diferente”.

8. Reglamento transfóbico en hotel estatal viola la Constitución

El hotel Pernik del estatal Grupo Hotelero Islazul, poseía, en septiembre del año del 2019, el siguiente reglamento interno:

En dicho documento, en la sexta viñeta, se prohibe el acceso las personas trans a la sala de fiestas de la instalación, contradiciéndose el artículo 42 de la nueva Constitución de la República, la cual proscribe todo tipo de discriminaciones, incluidas aquellas referidas a la orientación sexual e identidad de género.

El reglamento interno inundó las redes cubanas el 17 de septiembre, luego de ser denunciado por Chirly Morenza, integrante de la red TransCuba y derivó en una queja que fue enviada al organismo correspondiente.

Según IPS, desde el Cenesex y la Comisión de denuncias para mujeres violentadas y la población LGBTI en Santiago de Cuba, se realizaron acciones pertinentes para solucionar este incidente.

Por su parte, la dirección del Grupo Hotelero Islazul le aseguró al activista Mariano Arturo Ochoa Poveda, 24 horas después, haber adoptado las medidas necesarias para hacer cumplir la Ley de leyes.

 

9. Frank el Makina, el youtuber más homotransfóbico de la República

Un youtuber cubano publica en su canal, el 29 de septiembre del 2019, un video con criterios homofóbicos y transfóbicos. En dicho material audiovisual, Frank el Makina se refiere a las personas travestis como “estúpidos”, “la vergüenza del país, “una plaga” y promete darle duro.

El video  fue denunciado, debido a su carácter transfóbico, en la red social Facebook por varios activistas LGBTI, quienes también dejaron allí comentarios.

Luego el youtuber publicó un segundo video donde alega que ha sido acusado de homotransfobia. El único argumento que usó El Makina para defenderse es que el manager de su canal es un hombre gay. Qué falta de creatividad, ¿cierto?

 

10. Con dos que se quieran

Miguel Cabrera, historiador del Ballet Nacional de Cuba, y el cantatutor Amaury Pérez protagonizaron hace unas semanas, el 29 de octubre del 2019, uno de los episodios más racistas que ha involucrado a la televisión cubana. Se trata de la transmisión del programa Con dos que se quieran.

Partiendo de la carrera profesional de Cabrera y de su labor como historiador del Ballet Nacional, se expusieron ideas racistas, clasistas y sexistas.

Amaury, en su calidad de anfitrión, se divirtió con las racistadas dichas por Cabrera, las que cobran importancia teniendo en cuenta quién las dijo.

A partir de transmisión del programa se suscitó un debate en el cual afloraron ideas tan discriminatorias como las exhibidas en horario estelar, aquel martes de octubre. Por ejemplo, la trovadora Heidi Igualada llegó a cuestionarse en su muro de FB, del cual fui bloqueada, si solo los negros podrían defender a su “raza” (el entrecomillado es mío, dudo que la música sepa que la razas en el homo sapiens no existen, de ahí que haya que usar comillas).

Una semana después, pusieron en práctica la estrategia de “control de daños” al retransmitir la entrevista al músico y babalawo Alberto Tosca, quien lleva más de un año fallecido. El colofón lo puso Abel Prieto, actual presidente de Casa de las Américas, cuando publicó en un texto, que salió en el periódico Granma y en su blog, donde esgrime —en función de amigo que defiende al socio— el argumento de la relación de amistad entre Fidel Castro y Amaury, lo cual como sabemos anula cualquier debate posible.

Bonus track: Casting racista

La activista Lisset Govín Murdoch denunció hace el 11 de diciembre pasado, que en un grupo de FB llamado Secta de la croketa suprema se había publicado el siguiente cartel:


Como respuesta, la propia activista y un par más de personas se comunicaron con Olga para ver qué podría justificar un cartel tan racista como este.

Según un internauta, se trata de que ciertos empresarios forman compañías de danza para que se presenten en países donde solo se aceptan personas blancas. Si así fuese el caso, ¿sería posible publicar en la Cuba post Constitución del 2019 un anuncio con este contenido racista? ¿No se estaría incurriendo en un delito? Estas son las preguntas que muchas personas nos hicimos.

Como quiera que sea, sabemos que, por ejemplo, en la televisión cubana las personas negras suelen representar únicamente cierto tipo de personajes estereotipados como santeras, putas, delincuentes, babalawos, etc. Además, como reconoció recientemente el actor Renny Arozarena en entrevista con Juventud Rebelde:

«Hay muchísimos actores con talento esperando su oportunidad. Y en el caso de los negros, hay una sutil desventaja, que al final es discriminación en un país que hace ya 60 años comenzó una batalla contra el racismo. Por lo general, los personajes protagónicos de las películas, telenovelas y series cubanas tienden a ser blancos. Es vergonzoso en un país multirracial».

Hasta aquí la lista de incidentes. ¿Conoces algún otro que haya tenido importancia para Cuba? De ser así, te pido que lo pongas en los comentarios.

¡Ojalá tengamos un 2020 con mucho menos racismo, misoginia, sexismo y homotransfobia!

Notas sobre en un taller antirracista acontecido en La Habana

Andando por las redes, especialmente por los grupos de personas identificadas con la negritud vi algo que llamó la atención: parte de la publicidad que sobre productos afrocubanos se realiza, tienen como protagonistas a personas afrodescendientes de pieles más claras. Ante esta observación y conversando con un amigo, me propuse facilitar el acceso de las activistas afrocubanes a conceptos actualizados de racismo, discriminación racial, colorismo, discriminación positiva, entre otros.

Con esas preocupaciones armamos con Annia Liz y Julié Arianne, gestoras e integrantes de “Lo Llevamos Rizo“, proyecto pionero de afrobelleza en Cuba, el taller “Críticas contemporáneas al Racismo y a la Discriminación Racial”, desarrollado el 4 y 5 de diciembre en la Casa de África de La Habana Vieja.

Los objetivos del encuentro fueron los siguientes: propiciar el acceso a los principales hallazgos científicos e información actualizada sobre el tema; conocer de proyectos exitosos nacionales y regionales de activismo afrodescendiente y propiciar el trabajo en conjunto con proyectos e iniciativas cubanas en el campo del antirracismo y el afroemprendimiento.

El evento tuvo dos tipos de sesiones; en las mañanas las exclusivas para activistas antirracistas, donde alrededor de 25 personas trabajamos las temáticas antes mencionadas.

Las tardes acogieron las sesiones fueron abiertas. El día 4 desarrollamos el Panel de Iniciativas Antirracista con el objetivo de presentarlas público y en día 5 tuvo lugar la Expo “Rizos en el Aire”, donde más de diez afroemprendimientos cubanos compartieron conjuntamente con la población.

Los participantes en las sesiones de la mañana procedían no solo de La Habana, sino también de Cárdenas y Matanzas pues nos propusimos que no fuera un taller meramente habanero.

Fueron dos días de trabajo intenso, sin contar todas las sesiones previas de preparación. El equipo de “Lo llevamos Rizos” organizó uno de los eventos más suigeneris que han tenido lugar en La Habana, sobre antirracismo, entre otras cosas, por la cantidad personas que asistieron entre los dos días a las sesiones vespertinas, yo juraría que más de 150 personas sin contar a les organizadores. También el hecho de que tuviera una salida directa a la comunidad fue uno de los valores de este taller. Varias personas se nos acercaron para hacernos notar que no tenían idea que, por ejemplo, desde hace muchos años existe la Cofradía de la Negritud. Solo por lo anterior valió la pena el esfuerzo.

Además, durante el evento fue lanzado el playlist “Afrosekuela” curado por la reconocida Dj cubana Ained Cala,  quien pertenece a la única productora cubana de música afrourbana Guámpara Producciones.

Constamos además con la profesionalidad de Mercedes Prendes y el desfile de peinados infantiles.

Sinceramente, de todas las actividades que yo he podido organizar/participar en Cuba, este Taller ha sido el más bello, ese contacto con personas procedentes de las diferentes esquinas de la sociedad cubana, poder tomarle el pulso al afroemprendimiento cubano y a las novedosísimas iniciativas que sobre negritud, orgullo negro y afrodescendencia tienen lugar ahora mismo en La Habana, son oportunidades invaluables.

Yo personalmente he salido muy crecida y siento, con honestidad absoluta, que el Taller me trajo más a mí que lo que yo pude haberle aportado al mismo. Confirmé además que ya no somos los 44 gatos antirracistas que participábamos de todos los espacios hace unos años atrás, repitiéndonos una y otra vez. Existen ya al menos dos generaciones más de gente joven luchando contra el racismo y la discriminación racial, ya sea directa o indirectamente, algunas llevando un afro, otres reflexionando sobre la exclusión. De esta manera, me emocioné mucho cuando entre las expositoras encontré a Rusy, la hija de mi colega y compinche Yulexis, niña a quien vi crecer y que ahora participa del proyecto Turban Queen Cuba.

La gente joven además usa sin peros ni temores las redes sociales. En ese sentido, elles están a diez años luz del antirracismo tradicional que aún continua casi exclusivamente sumido en la retórica del libro y el artículo científico, como si ambos escenarios no fueran negociables o compatibles, o sea, antagónicos.

Quedo agradecidísima a quienes participaron en su concepción, logística, estuvieron allí presentes, participaron el taller, expusieron sus productos. También a la Casa de África por su acogida, especialmente a Ana Morales, médica de profesión y quien otrora fuera dueña del restaurante África Mía, que sepamos el primero en Cuba de su tipo. A Nancy Cepero por su catering vegano, delicioso y nutritivo.

¡Cuba cambia mi gente!

Foto de portada: Argelia Fellove del proyecto Afrodiverso.

Violencia machista en Cuba: Sobre una Solicitud a la Asamblea Nacional

He dicho muy poco, aunque he trabajado mucho para eso) sobre la Solicitud de una Ley Integral de Género contra la Violencia de Género en Cuba que tuve a bien firmar, que firmaría nuevamente a pesar de mis MIEDOS (el mayor es que no nos respondan o no tengan en cuenta nuestra solicitud); y que rubriqué, además, porque soy ciudadana cubana, con residencia permanente en Cuba, con carnet de identidad y si fuera un carro tuviera chapa cubana.

Después de haber leído algunos comentarios, reportes, noticias, etc., donde he encontrado pifias, tergiversaciones, críticas, sugerencias y algunas buenas intenciones de esas que nos llevan al infierno, me decido a precisar algunos aspectos.

Lo que se entregó a la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) es una SOLICITUD que contiene tres puntos muy claros:

1) Incluir en el cronograma legislativo previsto la elaboración de una Ley Integral contra la Violencia de Género;

2) Constituir un grupo asesor cuya composición sea de conocimiento público, integrado por personas con trabajo en el tema, que acompañe el proceso de redacción del proyecto de Ley. Solicitamos que en el grupo haya representación de distintas regiones del país y sectores sociales;

3)Recibir y procesar propuestas de la ciudadanía en el proceso de elaboración de la Ley Integral contra la Violencia de Género.

Repito, es una SOLICITUD no es un proyecto de ley ni es una agenda. Por lo tanto, hacerle peticiones a ese documento es completamente desatinado. Para ello está el momento de redacción de la Ley, proceso ante el cual tenemos que ser proactives: proponer, sugerir, criticar, etc. Además se nos tiene que conceder esa posibilidad, la cual es uno de los objetivos antes mencionados: QUE NOS DEJEN PARTICIPAR.

Las 40 personas firmantes de la Solicitud son todas ciudadanas cubanas con residencia permanente en Cuba, aun cuando algunas se encuentren (por una u otra razón) también viviendo fuera de territorio nacional. Nosotres tenemos los mismos derechos y obligaciones que quien vive en Cuba los 12 meses del año, entre ellos la posibilidad de presentar una solicitud a la ANPP. Quien considere lo contrario está arbitrariamente violando la ley de migración de Cuba que se actualizó en el 2013. A quién le incomode, al menos ha de reconocer que su cabecita funciona con el binomio “cubanos de adentro-cubanos de afuera”, a pesar de que existimos otres que residimos tanto afuera como adentro.

Tanto esas 40 personas firmantes como las 800 que apoyan la Solicitud, como también entre quienes no han firmado el documento (su derecho y su izquierdo) hay gente muy valiosa con un recorrido en el tema, ya sea desde el activismo, la academia, las investigaciones, las ciencias jurídicas, las artes, etc. Ojalá se nos permita poder acompañar ese proceso que sabemos ya fue iniciado, porque es un secreto a voces que se está escribiendo “algo”. Lo que sucede es que, como falta transparencia, no sabemos qué, cómo ni por quién .

Por otra parte, esa Solicitud no tiene que describir todas las formas de violencia de género que existen. Son muchas; algunas más visibles como el acoso callejero, otras menos como la violencia simbólica y otras tan aparatosas como el actuar de la policía no solo con las mujeres disidentes sino también por ejemplo, cuando hombres policías vestidos de uniforme piropean a una mujer, lo cual es mucho más que acoso callejero.

Entonces, afilen sus plumas, para escribir, proponer, participar. Si algo bueno tiene esta Solicitud es que sienta las bases para que personas naturales cubanas decidan pedir públicamente, y por los canales correspondientes, la inclusión de una norma para un asunto en específico. Sin duda alguna, es un paso de avance. Si tiene preguntas al respecto vaya al artículo de El Toque, allá se explica muy bien este punto.

Del mismo modo, la Solicitud presentada a la ANPP está reconociendo que NECESITAMOS UNA LEY INTEGRAL, no únicamente la transversalización de las normas ya existentes (o por crear) con una perspectiva de género. Las razones son muchas, en mi opinión, la posibilidad que brindaría de poder trabajar de manera integral y al mismo tiempo individualizada e incisiva en la educación, prevención, apoyo a las víctimas, mujeres policías en las estaciones que reciban a las víctimas, rehabilitación de los victimarios, el establecimiento de refugios, etc. Lo anterior solo lo podría facilitar la existencia de una LEY INTEGRAL.

Como quiera que sea la existencia de la una LEY INTEGRAL también implica transversalizar las ya existentes, para que estas respondan de manera coherente a aquella otra y no existan ni contradicciones ni vacío legales.

El 13 de febrero próximo se vence el plazo, fijado en 60 días hábiles, para recibir una respuesta de la Asamblea Nacional de Poder Popular. Queda tiempo aún para seguir divulgando esta iniciativa y sobre todo para continuar movilizando a todos en contra de la violencia machistas.

Si quieres apoyar la Solicitud de Ley Integral contra la Violencia de Género en Cuba, envía un mensaje a cubaleyviolenciadegenero@gmail.com con tu nombre y apellidos.

¡Será Ley!

#YoSíteCreo
#YoSíteCreoenCuba
#MeToo
#NoalaViolenciadeGénero
#NiUnaMenos
#LeyIntegralContralaViolenciadeGénero
#SeráLeyenCuba

¿Qué le pasa al activismo antirracista cubano que no se moviliza contra la violencia machista?

A los 14 años, mi vecino, 20 años mayor que yo, tocó mis genitales mientras yo lo que esperaba de él era que me ayudara con mi tarea de inglés. Salí corriendo y hasta hace unos pocos años me sentí culpable.

A mis 20, luego de haber parido a mi hija, el padre de esta me obligaba cada noche a tener sexo. En ese entonces no sabía que me violaba.
Una tarde habanera, ya en los 2000 y tanto, mi amiga S. y yo íbamos en un bus. Nos trasladábamos de Barrio obrero al Vedado. Ibamos sentadas una al lado de la otra conversando, cuando un tipo metió la mano por la ventanilla y le tocó una teta. Nos quedamos atónitas. No pude articular palabra  alguna. Me he preguntado desde entonces si pude haber reaccionado de otra manera.
Un día del 2011 me desperté  “cruzá”:  le puse los bultos en la calle al marido de mi hermana C. Nos fajamos a los palos. Me quedé sin trapeador luego de habérselo partido en la cabeza. El tipo la machacaba cada día, ella no atinaba a hacer otra cosa que gritar. Ese día no pude aguantar más.
A otra de mis hermanas, el marido le pegaba cigarrillos encendidos en sus piernas. Cuando fue a la policía le dijeron que tenía que llegar allí con las lesiones sangrantes y al rojo vivo. La situación se extendió por un tiempo hasta que logró que alguien en la estación de Aguilera le prestará atención. El tipo cumplió solo 6 meses de prisión. Ella luego desarrolló un trastorno psiquiátrico grave que descalabró mi familia una vez más. Gracias al Universo ya ha mejorado mucho.
En la editorial donde trabajé por muchos años, uno de mis jefes me envío mensajes que nunca desee haber recibido. Ser abiertamente una mujer lesbiana no me salvó de recibir comunicaciones “subidas de tono”. Al poco tiempo después de haberle pedido parar con el acoso fui sancionada por una situación irrelevante. Gracias al Universo, una vez más, una mujer me ayudó a salir de esa situación. No me atreví a contarle jamás que ese hombre me acosaba. A ella le debo la vida.
En enero de este año el padre de mi nieto violentó físicamente a mi hija. Me sentí impotente. Me pregunté: cómo me podía estar pasando esto a mí. Gracias otra vez al universo, algunas amistades me ayudaron en este episodio, uno de los más difíciles de mi vida, por razones obvias.
El año próximo quiero traer a mi hija y a mi nieto de visita a Alemania. Es muy probable que el niño no pueda viajar porque necesita el permiso de su padre, quien ya ha le ha comunicado a mi hija que “lo va a pensar”, lo cual es una de las evidencias del control o el castigo que quieren ejercer nuestras ex-parejas hombres o padres de nuestres hijes sobre nuestras vidas.
Todo lo anterior se los cuento para confirmarles que ser negra, lesbiana, profesional, etc, no nos exime de vivir violencia machista.
Me pregunto entonces:
¿Qué le pasa al activismo antirracista cubano que no se moviliza contra la violencia contra la mujer?
¿Qué le pasa a las afrocubanas (sean feministas o no) que no creen necesario tener en su agenda la violencia de género? 
¿Por qué los hombres negros (activistas antirracistas o no) no nos respaldan con su firma apoyando la Solicitud de una Ley Integral contra la Violencia de Género.
Sé que cada quien tiene sus razones, no estoy hablando a nivel individual sino como “movimiento” interseccional que reconoce las múltiples discriminaciones. En Cuba llevamos muchos años diciendo que a las mujeres negras se les hace todo más difícil por la doble discriminación. ¿Entonces? ¿Qué hacemos con toda esa retórica que ahora se me hace superflua y paternalista?
Yo no quiero conmiseración ni lástima, quiero que luchemos codo a codo por todo lo que nos duele, inferioriza, violenta, hace nuestras vidas más difíciles como personas negras, como mujeres negras, como personas trans y queer negras.
Tampoco quiero que me uses en tu discursito antirracista e inclusivo, creyendo que así tienes en cuenta a las mujeres negras y así pretendes pagar tu deuda con la equidad de género.
La Revolución tendrá que ser antirracista, feminista, antimisógina, antimisoginoir, antisexista, antitransfóbica, inclusiva, estar contra la violencia de género, o no será.  ¡Recuérdenlo!

Addodis y Alakuatas en la Santería: aproximación a la homosexualidad desde la Regla de Osha-Ifá

Por Tato Quiñones

Charla ofrecida el 19 de septiembre de 2019 en el Centro Cultural CubaPoesía, en el municipio de Centro Habana, organizada por el proyecto Club del Espendrú.

Queridos hermanos y hermanas,

La inclusión en el texto de la Ley Fundamental que aprobamos los cubanos hace unos meses, de un artículo que dejaba entrever la posibilidad de que dos personas de un mismo sexo pudieran contraer matrimonio legalmente, dio lugar a una peliaguda polémica –que no a un debate— por todos conocida, en la que tomaron parte, de un lado, organizaciones defensoras de los derechos civiles de las personas LGBTI, y de otro, algunas denominaciones cristianas protestantes. La alta jerarquía de la Iglesia Católica también se pronunció al respecto. Ignoro si otras confesiones religiosas como cristianos ortodoxos, judíos o musulmanes emitieron públicamente sus puntos de vista sobre el asunto.

A raíz de aquel Tíyatíya –palabra esta de origen lucumí que define la disputa malhumorada y turbulenta— algunas personas me preguntaron, dada mi condición de babalawo, no cuál es mi opinión personal sobre este asunto, sino cómo lo aprecia la religión Ifá-Oricha. Confieso que, de primera y pata, no supe a derechas qué responder. Hasta donde yo sé, son varias las historias, refranes y sentencias incluidos en el Cuerpo Literario y Filosófico del Ifá que profesamos en Cuba que se refieren, de una u otra manera, a la homosexualidad, aunque ninguna alude explícitamente a la unión matrimonial entre personas de un mismo sexo, como no sea el Itàn o patatakí “Donde nace no hacerle Ifá a los adodi”, contenido en el odù Odítrùpon, al que habré de referirme más adelante.

Me pareció, entonces, que bien podría resultar útil emprender un estudio, lo más serio y riguroso a mi alcance sobre esta cuestión, y que acaso resultaría provechoso comenzar la pesquisa revisitando las pocas historias y poemas del Cuerpo Literario y Filosófico del Ifá Yorùbà que obran en mi archivo (y digo pocas porque suman solo unos cientos de las decenas de miles que la componen) y no encontré al menos una, no ya referida a la unión matrimonial entre persona de un mismo sexo, ni siquiera a la homosexualidad. (He leído –aunque advierto que el dato puede resultar apócrifo– que el idioma yorùbà, llamémosle “culto”, no tiene una palabra para definir esta figura de la condición humana).

¿Significa esto que en Nigeria no exista la homosexualidad? En modo alguno. Existe, pero es ilegal, y su práctica está severísimamente penada por las leyes hasta con 14 años de privación de libertad, incluso con la pena de muerte en algunas regiones del país.

Descargar la charla íntegra.