Soy hija de una máquina de coser


mamasday

Hildelisa Ramírez Oviedo, fue la madre que las circunstancias le permitieron ser.

Entre la máquina de coser y la deslealtad de mi padre solo le quedo tiempo para enseñarnos que de la condición de pobreza se salía con mucho esfuerzo y aprendizaje.

Todo lo que hoy tengo y soy se lo debo a la salud que se le fue en aquella Singer, donde surgieron nuestras ropas y también nuestros principios. Todo lo que hago, y lo que no, es en su nombre.

Imagen tomada de Mamasday.com

21 comentarios en “Soy hija de una máquina de coser

  1. Acabo de dejar este comentario en LJC
    Leo las bonitas palabras que Sandra AbdAllah-Álvarez Ramírez dedica a su madre.
    ¡La Singer¡ Esa máquina estaba en casa desde que tengo memoria. El ruido del pedal enorme, de todo el mecanismo, de las puntadas, lo estoy oyendo ahora mismo…y “veo” el pequeño destornillador, las canillas, los carretes de la marca Ancora..

    ¡Qué gente tan estupenda hay en la blogosfera cubana revolucionaria¡
    ¡Negra cubana tenía que ser¡

    https://negracubanateniaqueser.com/2014/05/11/soy-hija-de-una-maquina-de-coser/

    Felicidades.

    Me gusta

      1. Me alegro de haber provocado un poco de emoción en quien me ha hecho acordarme de mi Mami…. Una joven española que trabajó de muy joven dando clases a otras mujeres que querían aprender a usar “la Singer”. Hoy mismo, le he dicho a mi hermana, que esa Singer de cuando mi madre tenía menos de veinte años, me gustaría que volviera a casa cuando dentro de poco, ellos, se trasladen a una casa más pequeña y seguro que no se la llevan.
        Saludos

        Me gusta

          1. En España, tras el golpe fascista del 39 y la guerra civil donde participaron cubanos (y no puedo decir cubanas porque desconozco si hubo mujeres que acompañaron a Pablo De la Torriente Brau) que dieron su vida defendiendo a la República Española surgida de una elecciones (¿suena a Venezuela?), muchas mujeres tuvieron un pequeño respiro trabajando en casa con máquinas de coser, bordando a mano, cogiendo puntos de las medias, etc…. Mis padres se conocieron con las Singer de por medio, porque él era vendedor y montando uno de esos talleres-demostración, así conocíó a mi madre, que como dije, hacía de “monitora” y supongo que algunas pesetas se llevaría para ayudar en casa. Una casa humilde de un obrero de ferrocarriles y una ama de casa que apenas fue a la escuela.
            Un fuerte abrazo.

            Me gusta

  2. A mi hermano y a mi nos criaron nuestros abuelos y recuerdo que mi abuela también tenia una Singer muy vieja que hacia mucho ruido.
    Felicidades a las mamás.

    Me gusta

    1. En mi casa teniamos una Singer tambien.
      Yo veia aquella ruedota gigante, claro, si yo era chiquitica. Ahora mismo evoco esa imagen. Me quede con ella. Como yo contemplaba aquella maquina de coser.

      Le gusta a 1 persona

      1. Yo igual la tengo, de verdad que nos dio de comer y mucho mas a mi y mis 3 hermanas y a mi hermano. Ademas nos ensenyo a valorar el sacrificio, la humildad, entre otras. Por demas, con lo que salia de aquella maquina de coser eramos tan felicessssss.

        Me gusta

  3. !Felicidades a Todas esas madres Cubanas que son FELICES de haber Tenido a sus Hijos y Hoy Poder Comtemplarlos,!
    Felicidades a esas madres que ya no estan FISICAMENTE , Pero si Para Siempre en Nuestros Sentimientos , Amor y Eternamente presents en nuestro CORAZONES… A Ti Mima , felicidades , ahi en tu Campo Santo donde descansa, Mil besos y mil Abrazos Porque Siempre Se que desde donde quieras que estes y te encuentres Tu me sabes querer y Cuidar Todavia, Tu Hijo el Mismo de Siempre…..Carlos

    Me gusta

  4. Negra, me sacudió tu homenaje. En tres parrafitos has descrito la madre de muchos, sin melodrama, ni muchas explicaciones. Mi madre fue tambien la madre que las circunstancias le permitieron ser. Asi mismo.
    Todo lo que soy tambien se lo debo a mi madre. Yo soy la hija de mi madre primero que todo y la vida la he seguido de acuerdo a los valores que me dio en medio de todas las penurias y carencias. No pudo darme lujo alguno, pero me dio valores.
    Ahora yo trato de darle una vejez confortable y sin carencias.
    Un abrazo, Negra, se te estima.

    Me gusta

  5. Es inevitable mirar una máquina de coser y no recordar aquella singer, porque detrás de ella se escondía o hacía vibrar una mujer excepcional: mi madre, nuestra madre! Cuánto anhelo poder tenerla todavía. Felicidades hermana.

    Me gusta

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s